Que una piba curta los mismos mambos que vos, no significa que sea tu wacha piola.
Te pensé cada vez que me arme un porro, y en el no estuvo tu saliva. Pienso que quisiera tomarte todas las noches, hasta romperme la nariz por los recuerdos. Perder la noción totalmente, meter tus ojos en mis ojos hasta alucinarme de vos, aunque me resulte ácido, inyectarme tu nombre a diario. Lo haría, pero sucedió ayer es tan dulce, y adictivo. Se que no hubo manera de que mis abrazos fueran mas apretados, mi libertad mas grande, ni mis besos mas sentidos. La manera en que te observe dormir fue única, como si tu cabello revelara la verdad del universo, o tus ronquidos fueran magia liquida, no fue simplemente, por que con amar no basta. Te hubiera cuidado de los miedos que solían perturbar esos sueños, pero al parecer es demasiado, por eso todo lo que escribí por vos nunca lo diría. Como desayunarte todos los días a las siete de la mañana pensando que fueras una cerveza bien fría.
Me envicie de vos, pero ya quiero rehabilitarme.















