hoy tengo ganas de escribir y no tengo un cuaderno conmigo. me consuelo con la app de notas de celular. no es un día cualquiera, pasaron cosas que lo destacan de otros, lo voy a recordar por mucho tiempo, sin dudas. estoy en la plaza de Olivos porque saqué mal el turno del gimnasio. sí, una cagada, una vez que me entusiasma hacer ejercicio, me pasan estas cosas y termino en una plaza con café y medialuna. por algo pasan las cosas, me digo y me sorprendo de mi positivismo.
el día empezó normal. en el trabajo, a primera hora voy a prepararme un mate cocido, y uno de los chicos comenta sobre un caso en España que habían enterrado viva a una persona, creyendo que estaba muerta, claro; y que en Chaco una mujer estaba despidiéndose de su madre "muerta" en la entrada del crematorio, y ésta se despierta y abre los ojos, respirando como si nada. cosas locas que pasan y así nos pusimos a hablar de la muerte, de si nos gustaría ser enterrados, cremados, etc. ¡qué manera de arrancar la jornada!. nos reíamos del topic mañanero. nada de otro mundo en nuestras vanas conversaciones en el trabajo.
escuchaba la radio, como siempre, riendome de los locutores hablando de la muerte. la columna falopa de Nachito, que decía de reflexionar sobre la muerte, la muerte de uno mismo, la muerte de un ser querido; una coach proponía la sensibilización hacia la muerte y que se hable con naturalidad del tema, que uno pueda planear su funeral. me reía del toque irónico que le ponían. me quedó el tema en la cabeza, por lo gracioso que fue y porque todo pasa dos veces.
volvíamos a casa en bici del trabajo con Dolly. un calor fuerte con viento en contra, pero no tan caliente como ayer. volvemos tranqui, porque es cuesta arriba, no sólo por la subida sino porque regresamos con los problemas del día, asi que, nos da por charlar medio a los gritos para escucharnos y contarnos nuestro día. hoy a pesar de no estar tan pesado como ayer, había menos ganas y costaba más, ya queríamos llegar a casa, mientras le contaba la columna de Nachito que escuché en la radio y nos reíamos. llegamos sin que terminara de contarle, pero no dije más porque había una chica con un vestido corto y unas botitas de cuero, lo cual me llamo la atención por el calor. se notaba que esperaba a que habrán la puerta de nuestro condominio. colocaba las llaves para abrir la puerta, ella estaba a un metro mío como mucho cuando de la nada aparece una moto con dos tipos, del que baja uno con casco incluido y le arrebata el celular a la muchacha, como ella no grita creí que era un conocido suyo haciéndole una broma. no fue así. al segundo le estaba tratando de sacar la mochila, ante su negativa, saca un arma. sí, saca un arma. jamás había tenido un arma tan cerca. subí a la bici y me fui. dolly quedó estática. la chica forcejeando por recuperar la mochila, pidiendo que no le llevaran los documentos. ¡qué momento! y yo simplemente me fui. la moto no les arrancó a los chorros por un momento y cuando lo hizo venían hacia mí y yo queriendo volver a mi casa. ya no quedaba otra que cruzarlos y que sea lo que Dios quiera. volví junto a las chicas. obviamente la afectada, estaba realmente mal. y yo simplemente me fui. me temblaban las piernas. no podía creer que me fui, me preguntaba por qué lo hice, por qué no me quedé a ayudarla. trato de justificarme en que nunca vi un arma tan cerca, nunca me habían apuntado así. me asusté, huí. me culpo y trato de pensar que hubiera hecho si a mi me sacaban la mochila, si hubiera reclamado que no me ayudaron. me dejó pensando en el tema del día: la muerte.
somos tan finitos. nos preocupamos por tantas boludeces. estoy sentada en la plaza mirando la calesita con un montón de niños con barbijo. pienso en la pandamia. que frágiles somos. en la calesita ahora suena el tema de Aladdin, 'un mundo ideal', no me sé la letra de la canción, trato de escuchar, no logro entender nada entre el sonido propio de la plaza, el sonido de las hojas de los árboles provocadas por el viento, las risas de los niños, los gritos de los padres. busco la letra en Google.
la canción dice: 'un mundo ideal, un mundo en el que tú y yo. podamos decidir, como vivir sin nadie que lo impida. un mundo ideal, que nunca pude imaginar. donde ya comprendí, que junto a tí. el mundo es un lugar para soñar. fabulosa visión sentimiento divino. voy volando contigo hacía un nuevo amanecer.'
la analizo. pienso en que no existe lo ideal. estoy en la plaza de Olivos y observo a las personas. Olivos es un barrio 'cheto' digo. son personas más privilegiadas que yo, se nota, en su ropa, en sus pertenencias, en su andar. pero también veo que soy más privilegiada que otras personas que están con carros pesados llenos de cartón y chatarra mironeando la basura a ver que más se pueden llevar, niños pidiendo una moneda y 'trabajando' juntando basura. otros venden medias, se acercan mucho, me da un poco de miedo. estoy paranoica hoy. no es para menos, es un día no normal me digo. trato de juntar el efectivo que tengo compro unas medias. estoy hace cuarenta minutos acá y ya me ofrecieron cuatro personas diferentes medias. siento que no puedo ayudar a todos comprando medias. me disculpo y pienso en el mundo ideal. un mundo con más igualdad, más justo, menos egoísta. ¡qué lejos estamos de lo ideal!
solo podemos intentar lograr nuestro ideal, una vida ideal. tenemos el poder de decidir y hacernos cargo con responsabilidad de nuestras decisiones, vivir plenos, atrevernos a soñar, hacer el bien entre tanto mal, que ahí el primer beneficiado soy yo. saber que por algo pasan las cosas, que siempre son para aprender y que cada cosa tiene su propósito y verle el lado positivo por más complicado que pueda llegar a ser. pero surgen cosas como cuando te arrebatan algo, puede ser una posesión material o la vida de un ser querido. y me pregunto, ¿cómo se hace con eso? ¿cómo continuar?. bueno, a mi me pasó. me sacaron la compañía de mi abuela. me la arrebataron. ya hace 15 años, pero duele aun. duele mucho. pero la vida continúa para mí, con el dolor que sigue, capaz duele menos, pero sigue. no queda otra que continuar. también continuar con esa duda. ¿por qué una muerte así? ¿por qué ella?. sé que nunca voy a tener respuesta, solo me queda pensar en lo que sí vivimos juntas y en todo lo que aprendí hasta con ese destino fatal que le tocó.
la vida es un instante. a mi me pasa que siento que cada año se va más rápido. y ahora, con la pandemia, con la inseguridad que vivimos me ayuda a ver la vida con otro foco. pensar en la muerte, y sobretodo, estar preparada para la muerte es algo nuevo para mí. hoy no es un día normal, todo lo que pasó no fue normal, pero me enseñó a valorar la vida, a decir te quiero y a pensar solo en lo que me hace feliz. me quedé un poco mal por no saber como ayudar, tengo que mejorar en eso. aprendí eso. también aprendí que todo es por algo. muchos finales alternativos había para el final de hoy. pero fue este. agradezco que fue este. valoro mi vida, voy a pensar en un mundo ideal, en que el mundo puede ser un lugar para soñar. podemos ser felices, capaz no es tan utópico. estoy viva, podría no estarlo. es momento de valorar todo y tratar de vivir de la mejor manera. rodearse de amor, de no darle cabida a la gilada. a hacerse menos problema. de no perder el tiempo con quien no disfruta de estar con vos, que sin dudas, hay alguien que sí lo hace.
hoy no es un día normal. aprendí más de lo que creí.
hoy no es un día normal. valoro hasta las cosas que en otro momento me hubieran puesto chinchuda.
hoy no es un día normal. hablar de la muerte, me hizo pensar en la vida. en qué vida debería vivir.
hoy no es un día normal. estoy en la plaza de Olivos sola escribiendo estas líneas mirando el atardecer desde un escenario que no es habitual para mí. eso no es normal.
¡qué bueno que hoy es un día no normal!