“Sé que no ha sido fácil mantenerse de pie. Sé que has luchado y muchas veces te has cansado y está bien. No estábamos preparados para lo que está aconteciendo en el mundo, no estábamos preparados para luchar o convivir diariamente con nuestros pensamientos, ya sean buenos o malos. No estábamos preparados para alejarnos de nuestra realidad, no estábamos preparados para dejar de ver a nuestros amigos, familiares más cercanos e incluso pareja. No estábamos listos para convivir con nuestros pensamientos y emociones. Hay días en los que te sientes bien, incluso estás más productivo de lo normal. Despiertas temprano, desayunas, te bañas, haces ejercicio o incluso trabajos de la universidad y mantienes tu mente y cuerpo ocupado todo el día y está bien. Pero también está bien que a veces simplemente quieras estar acostado viendo alguna serie, leyendo un libro, dibujando, escuchando música, practicando tus hobbies favoritos o estando con tu familia y mascota. Está bien querer darte un descanso de todo, incluso de ti mismo y no, eso no te hace egoísta. No es egoísta alejarte de todo un poco porque te encuentras cansado, triste o perdido, a veces necesitamos alejarnos de todo para encontrarnos. Estábamos acostumbrados a mantenernos ocupados para no prestarle atención a nuestros pensamientos o emociones, pero es momento de cambiar, es necesario escuchar nuestros pensamientos y emociones para conocernos más. Aunque no te conozca, quiero decirte que has sido muy valiente. Quiero darte las gracias por seguir luchando. Quiero felicitarte por haber superado sola o en compañía de tus personas más cercanas cosas que nunca pensaste superar. Quiero felicitarte por esos días en los cuales tus ganas de seguir adelante son más grandes que tus temores o ansiedades. Y para esos días en los cuales sientes desfallecer y sientes que nunca saldrás de esto, quiero decirte que lo harás, que eres más fuerte y valiente de lo que crees. Naciste con un propósito, aunque quizás no lo veas así. Naciste para brillar, sobresalir y para marcar la diferencia. Para los días malos, quiero recordarte que sí puedes y que saldrás de eso. Si estás pasando por una mala situación o una mala racha, todo pasará. Quizás tome mucho tiempo, quizás no, pero Dios y la vida nos enseñan algo muy importante: a ser pacientes. Esas noches en las cuales has llorado sin que nadie se dé cuenta, pasarán. Esas lágrimas que derramaste por tristeza, ansiedad, preocupación, soledad o estrés, en determinado momento se convertirán en lágrimas de gozo, felicidad y agradecimiento. Sigue luchando, mantente fuerte, no te compares y no permitas que te roben tu brillo porque incluso en la oscuridad, incluso en las tinieblas, brillas.”