Caminaba por las calles con cierta prisa, intentando llegar a su hogar lo más rápido posible. Sintió una bola de nieve impactar contra su costado, y se volvió en busca de quien la había arrojado—. ¿Te crees gracioso, o simplemente tienes la peor puntería del mundo? —preguntó a la persona que tenía más cerca, visiblemente molesta.










