¿Por qué ella? ¿Por qué nadie más?.
Cada vez que me encariño con una persona no resulta nada bueno para mí mismo. No sé si seré yo, si elijo mal, o por que el destino tiene preparado algo para mí en un futuro.
A veces de noche me siento solo. No me quejo; tengo los amigos que cualquier persona podría desear, una familia de oro, un buen trabajo y hasta me considero una persona sumamente feliz. Pero en las noches me pongo a pensar que a veces la compañía no es tan mala. A veces me gustaría hacer cosas de pareja, ¿a quién no?.
Y para mi fortuna existe ella, una de las personas más increíbles que conocí en mi vida. La que es capaz de llenar de a pequeñas dósis ese vacío que a veces me inunda. La que llena la mayoría de mis huecos. La persona mas loca de este planeta. Mi amiga, mi compañera, mi cómplice en ésta vida. La persona con la que consulto cualquier decisión, la persona a la que mas confianza le tengo. No me imagino una vida sin ella. Es única en mi vida y sé que yo también en la suya.
Pero desde hace poco tiempo que tengo un problema grave.
Siempre la acaricié, siempre la abracé, siempre la hice sonreír, siempre la mimé, porque nuestra relación no es como cualquier otra amistad, es mucho más profunda, es una conexión que no existe entre otras dos personas.
Pero me preocupa demasiado que cada vez me guste más acariciarle el pelo, el cuello, hacerle masajes. Me preocupa hacerla reír y que sus ojos se achinen, me preocupa que cada vez que sonríe se me escape una mirada que queda perdida en sus labios. Me preocupa que cada vez que la abrazo se siente cada vez mejor. Me preocupa que ya no quiera besarla sólo cuando estoy ebrio. Me preocupa lo cómodo que me siento en su compañía. Me preocupa dormir con ella. Me preocupa que se haga una adicción. Sé que la amo con todo mi corazón pero no en ese sentido. O capaz sí. No sé. Se que la quiero con toda mi alma y daría la vida por ella. Sé que puede estar con otra persona y no me afecta, como tampoco me afecta que me lo cuente (Mentira, algo celoso me pongo pero no puedo decírselo). Me agrada ser la oreja que escucha sus momentos más felices, como también los tristes. Pero tengo mucho miedo. Tengo miedo de un día no poder frenar. Siento que cada vez que estamos cerca hay algo latente que tratamos de esconder, pero que hace fuerza por salir. Me estremece la piel el sólo pensarlo. Mi mente vuela imaginando el día en el que compartamos algo más. Me pasó hace unos meses y quise escribirlo pero no me animé. Me dije a mi mismo que tenía que olvidarme, que no era nada bueno. Pero cada vez que lo pienso me cierra más. ¿Y si me gusta todo esto?. Soy la primer persona que quiero evitarlo. Pero mi cuerpo no me deja, es involuntario.
Nunca fui consciente hasta el día de ayer, de lo mucho que disfruto su compañía, aunque sean sólo 5 minutos. Me estoy volviendo cada vez mas dependiente a tener contacto con ella. Tanto sea vía whatsapp o de pasar un tiempo con ella.
Me preocupa muchísimo el hecho de que algún día sepa lo que me pasa, por todo lo que vendría después. Más allá de si ella siente lo mismo que yo o le pasa lo mismo, quizás la relación no sería lo mismo y jamás me lo perdonaría. Soy consciente de que tenemos una relación que se da una vez en un millón, y que cada vez se alimenta más y más. Creo que tenemos lo más lindo del mundo y podemos destruirlo en sólo segundos.
Pero también creo que podemos convertirlo en algo incluso muchísimo más grande, algo que cambiaría nuestras vidas para siempre. Pero la razón solo me dice que por lo menos por ahora no es tiempo de andar hablando del tema. Quizás en algún momento del futuro, donde nuestras vidas estén mas encaminadas y nuestra preocupación principal no sea ir un sábado a bailar.
Sin embargo hay otro miedo que da vueltas en mi cabeza y que es incluso peor. ¿Y si alguien llega antes que yo? ¿Si encuentra en otros ojos, en otra sonrisa, en otros brazos lo que tiene conmigo? ¿Y si la pierdo?. Ella seguramente en este momento me estaría diciendo: “No me vas a perder nunca puchu”. Eso ya lo sé. Su amistad no la voy a perder nunca. Pero yo siento que hay algo más.
Trato de convencerme que lo mejor es esperar, que si se tiene que dar se va a dar. Pero nunca estuve tan seguro de algo y puedo afirmar con una mano en el corazón que siempre fue, es y va a ser ella. Ella y nadie mas. Ella.
¿Por qué ella? Porque simplemente no existe otra persona que sea igual a ella.