Valentina,
Me paso horas escribiendo poemas sobre el amor. Seamos honestas, aquí entre las dos le escribimos a una y quizás nunca encontremos el amor en ella. Quizás pedir amarla seria mucho y por serle fiel al amor te resignas olvidarla. Tenemos la mínima esperanza, con ella, pero aun te aferras al quizás, y quizás el quizás derrumbe tu fe. Que por amarla te estas ahogando y olvidando de tu persona. Por necia a tanto amor, te estas hiriendo, pero aun así te vale madre. Tienes todo el derecho de hacer amor, probarlo, sentirlo, llorarlo, desearlo, escribirlo, y vivirlo. Aunque duela su rechazo, quizá seria lo mejor que has sufrido, no tengas miedo al dolor. Valentina su amor nos esta agotando, por el bien de las dos entiéndelo. Vivamos de un amor con menos perdida, vivamos de un amor real. Quisiera saber por que aun te aferras a ella, por que de todas escoges y abogas por ELLA. Dime de su dosis para ir a buscar de su existencia. Cuéntame, como nos flecho que fue que nos hizo para caer tan profundo. Me he perdido en su rostro y no puedo salir. ¡Ruego por salir! Pero aun estoy enjaulada. Me vale madre todo excepto ella, y no se como encontrar su mismo valor en otras cosas. Me pregunto si se encuentra una dosis para el desamor. ¿Cuántas, necesitaríamos? ¿Quizás no nos alcance para el remedio? Busquemos, alternativas, ¿te parece? Por el bien de las dos olvidémonos de Ella. Gritamos su nombre, queriendo derramar el mínimo de su existencia de nuestro pecho. Aun sufrimos del mismo síndrome y regresamos a la jaula. Que le hicimos al amor para condenarnos de manera tan inhumana. Quizás, el quizás nunca nos llegue.
- V.A