— Se acerca diciembre, creo que podría hacer algo de comer, ya que mi comida es deliciosa. — Comentó, totalmente segura de lo que decía. Claro, solo ella pensaría que su comida es deliciosa.
— ¿Comida navideña deliciosa? — Preguntó, pensando en su padre. Dedujo que la inglesa se refería a las comidas que el General Ironwood y su dulce creador comían en las fiestas decembrinas, mientras ella solo veía, pues no podía consumir por el simple hecho de ser un robot. Para ella, aquellos alimentos tenían una apariencia sen-sacional.
— ¿Así como pavos llenos de grasa y esas cosas? —. Se le acercó con curiosidad y, sin darse cuenta, ya hablaba con un tono de asombro.












