Las mujeres han sido históricamente calificadas de "inferiores mentales", "locas" como consecuencia de un patriarcado existente en la medicina.
La medicina, y en particular la psiquiatría ha sido, a lo largo de la historia, una fuente importante de ideología sexista. A través de las diferencias anatómicas, fisiológicas y patológicas entre los dos sexos se pretendía establecer las desigualdades de los géneros y las prácticas médicas servían de apoyo para justificar la subordinación femenina, Como curiosidad destacamos que la gran mayoría de los historiales de casos psicologizados ocurría en pacientes femeninas.
En el siglo XIX se redujo el cuerpo femenino exclusivamente a la maternidad, a la mujer se le suponía débil y predispuesta a sufrir trastornos mentales, la mujer del siglo XIX era una eterna enferma. La medicina de la ilustración presenta las etapas de la vida femenina como otras tantas crisis temibles, incluso independientemente de toda patología. En realidad, las niñas y las mujeres enfermaban a causa de las condiciones de vida que se les imponian en, pero en esa época son muy pocos los médicos que tenían en cuenta los factores sociales.
Si hacemos una mención a la enfermedad mental y la mujer veríamos que en la historia ha habido un mayor estigma cuando la enfermedad mental la sufrían las mujeres "catalogadas de histéricas, delirantes o depresivas" ). Además los médicos del siglo XIX pensaban que la tensión de la vida moderna hacia a las mujeres más susceptibles a desórdenes nerviosos, existiendo un sesgo de género ligado al sexo en diagnóstico, psicopatologia y psicoterapia. En este contexto los tratamientos que recibían las mujeres para su "curación" eran vejatorias, tales como masajes pélvicos o la extirpación de los órganos
Está ampliamente documentado que la menstruación fue relacionada frecuentemente con muy diversos trastornos orgánicos. La psiquiatría no fue, lógicamente, una excepción, existiendo un gran consenso en que la locura más frecuentemente producida por la menstruación era la manía aguda. Asimismo, la relación entre enfermedad mental y género se evidenciaba en que mientras las conductas anormales realizadas por un hombre no daban sospecha de enfermedad mental, mientras que las realizadas por una mujer,eran patologizadas.
Las mujeres sufren más efectos adversos de los fármacos por su exclusión en los ensayos clínicos realizados en varones además hay que tener en cuenta la fisiología femenina debido a los ciclos menstruales y otras circunstancias especiales como embarazo, lactancia, menopausia, anticonceptivos hormonales o tratamientos hormonales sustitutivos que afectan a la manera de dirigir esos psicofármacos.