A veces tienes que tomar una decisión que te romperá el corazón pero le dará paz a tu alma.
Sweet Seals For You, Always
No title available
NASA

No title available
will byers stan first human second
Today's Document
🪼

gracie abrams
art blog(derogatory)
Xuebing Du
No title available
$LAYYYTER
𓃗
Noah Kahan
Fai_Ryy
todays bird

Product Placement
Sade Olutola
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

No title available
seen from Russia

seen from Türkiye
seen from Laos

seen from Australia
seen from Latvia
seen from United States
seen from Bangladesh

seen from Russia

seen from Netherlands

seen from United States

seen from New Zealand
seen from United States

seen from Indonesia
seen from Ecuador
seen from Sweden
seen from United States
seen from United States

seen from Russia
seen from Venezuela

seen from Germany
@ananonymoushadow2303
A veces tienes que tomar una decisión que te romperá el corazón pero le dará paz a tu alma.
No dejes que la nostalgia te haga abrir puertas que se cerraron por una razón.
Y me di cuenta, esa parte de mi que ya no te quería
¿Cómo querer a alguien que justifica un engaño? Te permitía que hicieras lo que quisieras conmigo. Pero escucharte hablar y justificar una traición, el romper un pacto, el pacto de amor, y honestidad mutua…
Yo tuve mis oportunidades, muchas oportunidades, cuando me dejabas a un lado, esas noches y días que me dejaste sola cuando más te necesitaba, ¿Crees que no me faltaban hombros para llorar? Pero nunca lo hice. No quería a nadie más, te necesitaba a ti. Todo el tiempo, solo tuve ojos para ti. Porque yo no justifico una traición, por más abandonada que me tenias, nunca busque otros brazos, otros besos, otras caricias…nunca…. Y tampoco llegué a imaginar que tú lo fueras hacer y peor aún… que lo justificaras…
No lo supe en su momento, pero ahora lo sé. Supongo que mi sexto sentido lo sabia. De cierta manera sabia de esa traición… y ahí, no pude hacer más. ¿Cómo justificar un acto tan atroz? El traicionar un pacto, un amor, un corazón…
Te quería olvidar con cariño, amor, respeto… todo eso que a ambos en cierto punto nos faltó. Pero ahora, ¿cómo hago yo? Para intentar imaginarme una parte buena de ti? ¿Cómo hago yo?
Si vas a llegar a mi vida, que no sea solo para desordenarla.
Porque me costó —y no sabés cuánto— aprender a disfrutar de mi soledad. Fueron madrugadas con ruido en la cabeza y silencio absoluto en el celular. Aprendí a cocinar solo para mí, sin imaginar a nadie más sentándose a la mesa. Cerré conversaciones que ya no quería retomar y dejé de esperar los “buenos días”, los “¿comiste?” y los “¿qué hacés?”.
Y entendí que mi soledad no era un castigo. Era fabulosa. Armé algo lindo, aunque no se vea. Una rutina que no me rompe. Un domingo sin dramas. Un lunes con objetivos. Y una paz tan fuerte como sagrada. Justo cuando el silencio empezaba a sonar a hogar… apareciste. Con una sonrisa que no pidió permiso y moviste las paredes de mi calma con tu “hola” que suena a terremoto, con tus preguntas que vuelven a encender la esperanza de que alguien me esta viendo de verdad.
Y yo, que ya había guardado el corazón en caja fuerte, empiezo a buscar la llave.
Pero pará.
Si vas a venir, no me des vuelta la vida para después irte. No me corras los muebles de lugar si no pensás quedarte. No me hagas soltar mi soledad si solo viniste a visitarme por un rato.
Porque esto que ves, esto que tengo, me costó construirlo. Y yo no necesito que me salves. Pero si me vas a entrar a mi mundo, que sea para quedarte a habitarlo conmigo.
Yo ya sé estar sola. Y lo disfruto. No era una obligación: era —y es— una decisión.
Desayuno con el sol entrando por la ventana, no con mensajes ajenos. Tengo mis horarios, mis canciones, mis enojos y mi orden. Me hablo sola y me entiendo. Duermo sin promesas, sin abrazos, sin miedos y —sobre todo— sin ansiedad. Sin nadie que me cuestione los fantasmas ni que me nombre en el futuro.
Pero llegaste.
Y el problema de que alguien llegue… es que puede querer quedarse. O no. O peor: puede hacerte querer que se quede.
Y ahí está el riesgo.
Porque yo ya sé cuidar mi mundo. Pero no sé si sé abrirlo sin que se me rompa de nuevo.
Entonces, si vas a quedarte, bancate el incendio.
Porque esto no es tierra virgen, es reconstrucción.
Y tengo cicatrices que no son para una conversación. Tengo preguntas que ya me respondí sola, pero igual me gustaría escuchar tus versiones.
Tengo miedo, sí. Pero no de vos. Miedo de mí… si te vas.
Porque ahora hay cosas que me gustan más cuando las comparto. Mi chocolatada tiene tu voz. Mi noche, tus abrazos y tus mimos. Mi plan, tu caos.
Así que si venís, vení a habitar. No a hacer turismo emocional.
No me prometas un siempre, prométeme tu verdad. O mejor no me prometas nada.
Y si un día sentís que no, decímelo.
Pero decímelo antes de que me acostumbre a tu olor en mi ropa.
Porque una cosa es estar sola porque quiero, y otra muy distinta es tener que volver a estarlo porque vos decidiste irte con todo lo que desordenaste.
Fer
Cicatrices con nombre. 🪫⚖️
Yo también estuve ahí cuando él no sabía dónde colocar sus manos al pintar.
Cuando todavía se equivocaba con los colores.
No era ella. Era yo.
Pero nadie pintó un cuadro sobre eso.
Debes perdonar la versión que fuiste cuando no supiste manejar lo que estabas pasando.
El silencio es mi peor versión porque yo siempre, siempre quiero hablarlo, desmenuzarlo, entenderlo, solucionarlo, romper el hielo antes que se vuelva distancia.
—minuscero
Descubriendo mis placeres:
Tener trabajo, el dinero, viajar, el sexo, un buen café, una buena compañía (amigos, amantes)… y las reuniones con mi familia. ❤️🩹
No sigas vaciándote por otros cuando mereces llenarte de tu propio amor.
No tengas miedo de perder a alguien, ten miedo de perderte a ti mismo.
-Cursinea.
"Está bien avergonzarse del pasado. Significa que eres otra persona. Ahora eres mejor".
Windkjoon
Mi lugar favorito soy yo cuando estoy feliz, cuando hago lo que me gusta, cuando me doy el valor que merezco.
Ann
Malditas ganas me quedaron al no besarte
Al final si te besé… te besé durante dos años, dos años en donde creí encontrar amor, dos años que creí estar en el lugar correcto, dos años fingiendo ser, dos años de costumbre, dos años de ilusión, espejismos, mentiras y manipulación… dos años en donde me perdí, dos años donde entregué todo, no debí hacerlo, dos años donde pensé que todo había pasado por algo, dos años donde romantice las faltas de respeto, que me dieras lo mínimo y eso, donde permití y entregué mi energía, estuve dos años sesgada, insegura, me acostumbré al caos, en parte ese caos me retuvo… en el fondo siempre lo supe, en el fondo una parte de mi ya no te quería, en el fondo deseaba haberme quedado con las ganas.