Mayoreo y menudeo en cosas personales y otras cuantas tragedias. Le gustan los pasteles y la leche con chocolate. Escritora, husmeadora y coleccionista de cajas y objetos pequeños de tiempo completo. Twitter: @Lic_d_chocolate
Este post funcionará como índice general a todos los trabajos que tengo y también a los post sobre el proceso creativo. Los fics que ya tengan una ficha descriptiva aquí tendrán disponible su link al post en tumblr, los que aun no la tengan tendrán sus enlaces a las plataformas.
Fanfic /Jujutsu Kaisen
Los dos primeros:
Moondust
Mr. Brightside
Los Sextillizos:
Entre el otoño y el invierno: ao3 / Wattpad versión con censura
Caminos Rosas: ao3 / Wattpad
El filo de la hoja: ao3 / Wattpad
Set fire to the rain: ao3 / Wattpad
Rise of Sodom & Gomorrah: ao3 / Wattpad
Dear little universe: ao3 / Wattpad
Mi aporte al Choso x Hiromi Higuruma
Lost Lamb: ao3 / Wattpad
Apuntes sobre los procesos creativos o anuncios importantes:
watching twilight and I keep making myself laugh imagining if it was just alucard or any other vampire instead of Edward. POV nausferatu goes to ur school
Hace unos días un amad@ lector@ me preguntó ¿qué pasa con los bbs? Pensé que se refería a Nobara, Yuuji y Megumi, pero no eran ellos XD, sino los sextillizos hajajjaja. Ampliaré la explicación que le di y se las compartiré porque es importante 😊.
Conocen ya mis trabajos o la mayoría de mis fics. Moondust el primogenito con cinco añitos. Mr. Brightside su hermano menor con 4 añitos. Los sextillizos también con 4 añitos. Lost Lamb mi hijo gótico y aportación a mi delulu del higucho (el verdadero ship rebuscado xD). Shades of cool mi hijo ya terminado que quiso ser one shot y no pudo. Entonces... me preguntaban por Mr. B jeje. Y entiendo, muchos de los lectores me conocieron por Mr. B porque de la nada hubo un boom!! Y eso que estuvo escondidito durante más de un año. Entonces se volvió junto a MD uno de los pilares.
Antes que nada, en Wattpad los sextillizos tienen en una nota y en el título que son bocetos. Es la categoría en mis historias que me inventé jajajajaja como medio para sobrellevar mi crisis creativa. La idea era que al ser bocetos yo les avisaba que las historias estaban en un hiatus raro, donde no las estaba escribiendo activamente, pero... eso no significa que no las trabajara en mi cabecita. Por lo que, había la posibilidad alta de cambiar las tramas de los sextillizos a veces hasta de forma radical. Que fueran bocetos evitaba que yo mandara todas las historias a borrador. Eso me hubiera dolido demasiado y les dejaba a ustedes sin acceso a ellas, no me parecía justo. Me habían dicho "déjalas allí, no importa" y yo pensé... muchos autores hacen eso, los fanfics suelen abandonarse, pero yo no los estaba abandonando y los lectores merecían una explicación.
Como dije una vez, el problema aquí fue que cuando comencé a trabajar los sextillizos, tenía a MD y Mr. B en emisión y esos dos SON MUY DEMANDANTES (o yo muy perfeccionista con ellos). Eran seis proyectos más que requerían tiempo... y pues no pude sostener todo eso. Me comparaba, sí, porque había otros escritores de fanfics que sacaban historias pues... por montones!! Y yo no podía con estas.
Entonces me senté y me dije: mi misma... tenemos que organizar este pedo porque nos va a joder y no queremos que las historias se vean comprometidas en cuestión de trama. Les puse a los seis que son bocetos, con la esperanza de subir todos los capítulos, pero avisando de que posiblemente los pueda cambiar a futuro. Pero pasó el tiempo y yo no pude hacer eso. Y ahora me pregunto si sería buena idea... no lo sé. Ya lo pensaré.
Mr. B no entra en esa categoría. Los sextillizos estaban aun muy bbs no se terminaban de formar por eso puede que cambien cosas iniciales incluso que se incluyan otros temas como tramas. Mr. B no lo creo, porque ya va avanzado, tiene ya sus cimientos puestos ya sé por donde va la cosa en teoría. Por ende solo lo dejé en pausa porque no puedo adelantar más capítulos... no hay muchos xD y el arco donde estoy está en desarrollo. Con decirles que me quedé justo donde se iba a abrir una vertiente para conocer más a otros secundarios como Choso o Sukuna! Como trabajo por arcos narrativos me gusta terminarlos para que no se vayan a cambiar después. En total con los publicados son 82 capítulos. Entonces no quiero soltar los que faltan porque no quiero regresar después a cambiar cierta cosa que hizo tal porque afecta a futuro. Con los sextillizos puedo hacerlo porque no están tan avanzados, hay oportunidad de hacer ajustes. En parte a veces creo que mi escritura no está hecha para tener historias en emisión a menos que lleve la delantera, mi ansiedad no me lo permite... y soy virgo controladora.
En el caso de SoC y LL... son... son casos especiales saben. Los escribí técnicamente en unas semanas y de forma suavecita. No sé por qué fue así XD pero pasó. SoC posiblemente porque era más corto y la idea no daba tantos giros. Pero LL no era corto y fue como digo una experiencia religiosa!
Y bueno están los otros muchos proyectos que no les he dado a conocer, Who is it?, El fic del patito, Castillos de hielo, Gods and Monsters, birds of feather, el fic de choso sirenito, el de hanahaki, donde choso es emperador, donde nanami es rey, donde Shoko es reina... etc. jajajajja son demasiados proyectos y esos... la mayoría se han ido concretando desde mediados del año pasado hasta ahora.
Digamos que... hubo un lapso de tiempo en el cuál yo tuve una crisis creativa fuerte y eso afectó todo. Desde MD hasta los nuevos proyectos. Les hablaré de eso en otro post. Actualmente estoy saliendo de ello y me siento mucho mejor.
Y pues ya lo había comentado. La idea es terminar MD. Estoy en la recta final desde el año pasado (por culpa del bloqueo) y de allí me quedo con Mr. B como proyecto largo. Igual y avanzo un poco con ese y salto a terminar entre el otoño y el invierno que de los seis es el tikito y menos complicado. De allí... posiblemente set fire y los otros cuatro son unos monstruos que me dan miedo... sí, incluso Dear little universe ultimamente se está poniendo unas tramas... sacaremos pañuelos señoras y señores. Al que más le temo es al filo de la hoja... es que son dos tramas en una... sino contamos la trama del agente escarlata calor... pero igual me entusiasma demasiado. Pero claro, antes de eso les publico el fic del patito que estoy corrigiendo, así todos seremos felices. Igual en un ataque de locura subo todooo lo que tengo, incluido lo que va de Who is it xD.
Y es eso. Después subo un post explicándoles bien qué pasó con ese bloqueo creativo. No se lo deseo a nadie. Eh... mis historias son muy importantes para mí, de verdad lo son, entonces que sepan que todas estas medidas las tomo teniendo en cuenta el bienestar de ellas y mi mejor forma para llevarlas. Desde el inicio, siempre he escrito todo esto con la finalidad de sentirme feliz, de emocionarme durante el proceso, por lo que... satisfacer a otros por lo regular no está en mi prioridad. Hasta ahora les han gustado mis escritos porque me gustan a mí y no voy a perder esa brújula. Gracias por todo el apoyo, incluso a los lectores que han estado desde el inicio cuando decidí publicar en ao3 💖
Comunicado con respecto a los Sextillizos, bloqueos creativos y nuevos proyectos.
Llamo "sextillizos" a seis fanfics nanago/gonana que comencé a escribir y publiqué técnicamente al mismo tiempo por allá de 2022 para un evento. Disponibles en ao3 y Wattpad. Son los siguientes:
Entre el otoño y el invierno, Caminos Rosas, el filo de la hoja, Set fire to the rain, Rise of Sodom and Gomorrah y Dear little universe.
Concebí las seis ideas y los esquemas en un mes y medio considerando las ideas que daban para la temática del evento y tuve listo para julio cerca de cinco capítulos de cada fic. Incluso había un séptimo fic que no pude encontrarle una estructura sólo se quedó en idea y había una variante de una idea sobre fotógrafo del que escribí capítulo y medio, pero que no se pudo gestar y Set fire tomó su lugar.
Lo que quiero decir es que de forma maratónica mi yo creó seis proyectos desde cero teniendo dos proyectos grandes (Moondust y Mr. B) y le pareció muy buena idea decir que los iba a actualizar de forma aleatoria cada jueves... Y que creen, que me da una crisis depresiva que me manda a terapia psicológica. Ese proceso (que aun llevo) ha hecho que tenga un bloqueo creativo y no pude seguir nutriendo ninguno de los fics. En realidad llevo cerca de año y medio sin escribir nada de esos proyectos, pero el esquema de punto A a punto B existe, lo que quiero decir es que sé el final de cada historia y cómo llegar a ella, pero necesito esos puntos intermedios para crear la trama.
Después de ese bloqueo creativo hace un año pude escribir mr. B y avanzar con Moondust que son proyectos más demandantes... No porque los sextillizos no lo sean, sino porque tienen derecho de antigüedad. Mi idea es terminar Moondust y seguir con alguno de los sextillizos, terminarlo e ir saltando entre ellos para culminarlos.
Insisto, mi yo del pasado creyó que era buena idea criar a seis proyectos más cuando tengo uno demandante y el otro en adolencia emo. Y pasó lo inevitable... No pude mantener todo eso.
A veces veo a otros escritores de fanfics y me pregunto cómo le hacen para tener tantos proyectos y mantenerlos... Yo no pude... Al menos mi cabecita no pudo con ello y tal vez va de la mano con mi proceso creativo. Ha habido altas y bajas momentos donde caes en el bloqueo y cuesta salir. Pero sigo trabajando en eso. Es complicado pero no imposible.
Como dije actualmente MD es quien me demanda mi tiempo de escritura y estoy dirigiendolo al punto final, pero eso aun así ha afectado a los demás, por ende, tomé la decisión de poner una nota en cada uno de los sextillizos y ponerles a todos en el título que son bocetos.
Qué quiero decir con que son bocetos? Bueno eso, que son ideas inconclusas en las que no estoy trabajando actualmente, pero que trabajaré. No me gusta ponerles el hiatus porque no están en hiatus. Pero sí los llamaré bocetos para que nuevos lectores entiendan lo que sucede con ellos y sepan sí leen o no.
Otra cosa, al ser ahora bocetos nos da pauta a dos cosas. La primera, cabe la posibilidad de que cuando retome la escritura yo tenga que cambiar partes de la trama. Hasta ahora creo que cambiaré parte de la trama de caminos rosas por ejemplo. Entonces los que ya leyeron o leerán tendrán que volver a leer. La segunda cosa es que al ser bocetos yo les puedo liberar TODOS LOS CAPÍTULOS QUE HE ESCRITO y que aun tengo guardados. Porque ya no tengo esa culpa de darles un trabajo que después puede que cambie porque ya les estoy avisando que existe esa posibilidad. Por eso hace unos días hice la encuesta de si les gustaría que pusiera la categoría de bocetos de mis fics porque así les publico en crudo los avances que tengo de la historia, pero el riesgo está que cuando las retome tal vez las cambie.
Por eso no es un hiatus porque en las próximas semanas estaré actualizando de forma aleatoria los sextillizos. Pero recuerden, no estoy retomando las historias por lo que hay un número limitado de capítulos y quedará inconcluso. Y lo sé, lo siento... De verdad lo siento porque yo quisiera darles historias ya terminadas y listas y lamento mucho no haberles avisado antes de comenzar cada fic... Es que yo de verdad creía que podría actualizar diferentes historias, pero no se pudo. De haberlo sabido desde un inicio les pongo sobre aviso.
Entonces pues eso. Los actualizaré de forma aleatoria, pero sepan que quedarán inconclusos por un tiempo más.
Hmmm... Dejen veo un calendario. A ver la cosa está así. Esta semana sale el segundo capítulo de 5 importantes de MD. Después de esos capítulos no sé que día... Espero poder liberar por fin un fanfic nanago/gonana que hace mucho escribí y no había podido liberar, se llama Shades of cool. Sale ese completito y después voy a sacar el fic de Higuruma y Choso aka fic del patito porque de alguna forma van de la mano ambos fanfics. Por lo que en junio o julio espero comenzar con la publicación aleatoria de los sextillizos. No sé cuánto va a tomar eso hay unos que técnicamente sólo tienen un cap otros que tienen más. Pero creo que es un buen incentivo para mí y para ustedes.
Además al yo tener lo de bocetos... Puedo soltarles los capítulos en crudo de nuevos proyectos como Who is it. Pero eso ya será para después.
Mr. Brightside tendrá actualización por su cumple esta semana y de allí se quedará en definitiva en pausa, no puede ser boceto porque la historia es compleja mejor lo dejamos tranquilo un rato en lo que terminó MD. La idea es terminarlo este año... Es que de verdad ya estoy llegando al final, a ustedes les queda trayecto pero yo siento miedo de soltar a mi primogénito.
Eeen fin. Era eso. Ahora saben cosas. Decirles que les aprecio demasiado por sus comentarios y por las interacciones con cada una de las historias. Gracias por tenerme paciencia 💖
Nota: Ustedes saben que este fic contiene lenguaje vulgar, insinuaciones sobre sexo y seguro que habrá escenas así porque es la finalidad. Por ello dudaba si poner esta advertencia pero igual lo haré por si están en un lugar público se retiren a sus habitaciones a leer cochinadas. Ustedes saben que esto debe leerlo alguien mayor de edad… VERDAD! (como si fueran a respetar eso, de todas formas lo advertí) Entonces…
ADVERTENCIA: este es un capítulo con contenido +18. Se recomienda discreción al leer... PECADORES
✨🍂✨
Iniciando la semana y Satoru ya había metido nuevamente la pata. Para comenzar estaba lidiando con dos frentes de batalla al mismo tiempo. Primero: Sukuna, quien lo odiaba y quería demeritar el club deportivo; el segundo frente, y el que más le dolía,: Kento Nanami. Después de su discusión Nanami había dejado de contestarle los buenos días o las buenas tardes o las lindas tardes o lo que fuera… ni siquiera lo miraba. Eso desde luego había mellado el ego de Satoru y reducido las probabilidades de "comerse" al profesor de matemáticas a: -0
Suguru por su parte estaba harto de escucharlo quejarse y se lo hizo saber:
—Es tu culpa por enojarte y decirle todo eso… si hay alguien con compromiso por su labor de maestro es Kento, y si hay alguien considerado y flexible es él.
—¿Considerado? ¡Me mandó por un tubo! Me odia, yo lo sé. Lo percibo porque ya ni siquiera me ve.
—Te odia con motivo, idiota.
—¿Tú de qué lado estás? Eres más su amigo que mío.
—Sólo digo que vayas y te disculpes. Si se lo explicas a Kento seguro entenderá.
Satoru levantó su dedo índice una clara pose de advertencia.
—¡Nunca!
Pero… el martes ya parecía una planta marchita tan triste por no haber logrado su cometido… Era un poco extraño para Satoru no conseguir lo que quería y se veía forzado a… querer cambiar la situación. Desde luego que no lo saludó nunca más… y Nanami ni siquiera se percató de ello, aunque claro que externó su descontento a Suguru cuando le preguntó.
—Un pajarito me dijo que te hizo enojar Gojo.
—¿Hmm? ¿Por qué?
—¿No estás enojado?
—Sinceramente ni siquiera hemos platicado.
—Ah… ¿y no platicarás con él?
—¿Por qué lo haría?
—No lo sé, tal vez sea tu tipo.
—¿Yu te dijo que me dijeras eso?
Suguru levantó los hombros, Yu no había dicho nada pero no era un secreto que quisiera que Nanami tuviera una relación estable.
—No tengo interés por ahora en quedar con alguien, Suguru.
—Entiendo…
—Pero si hubo una discusión… Gojo es tu amigo ¿verdad?
—Así es…
—¿Él vino a lloriquear contigo?
¡Oh boom! Allí estaba el enojo. Suguru tuvo que aguantar la risa y pensó: "vaya que Satoru la ha cagado monumentalmente, a este paso terminarán odiándose".
—¿Lloriquear? Bueno no como tal —mintió, claro que había lloriqueado, es más había hecho una tremenda pataleta que Suguru quería darle dos, sí dos, golpes en la cabeza—. Es sólo que está estresado por todo, por lo del anterior entrenador que hace que Higuruma lo tenga en la mira, por lo de Sukuna…
—¿Qué pasa con Sukuna?
Vaya que olvidaba cosas o prefería hacer que no sabía.
—Satoru propuso un nuevo club de deporte pero no le está yendo nada bien. Para comenzar le faltan integrantes, uno en realidad para fundar el equipo. He escuchado a los chicos del equipo preguntar a mis alumnos si se quieren unir y además tiene que compartir gimnasio con Sukuna.
—Entiendo… ¿y?
—“¿Y?” Tus clases chocan con su club… eres la cereza del pastel.
—Es una pena… —dijo con pereza y Suguru se rió.
—Satoru no es una mala persona…
Nanami lo detuvo.
—Yo no dije eso… pero ha comenzado a desagradarme. Su forma de proceder fue grosera… si hubiera sido más amable…
—¿Qué querías? ¿Que se hincara y te suplicara? Kento a veces eres…
—No… yo sólo pedía que fuera más respetuoso hacía mí y mi clase. Dijo que yo no comprendía la importancia… ¿y él la entiende? —desdeñó era claro su enfado— En fin, ya está hecho. Si viene a llorarte de nuevo dile que sí… consideraré lo de cambiar el club sólo sí… se arrodilla y pide perdón.
Suguru sabía que era un juego parte del enojo de Nanami y que no lo decía realmente en serio. Y quiso seguirle el juego, aventar un galón de gasolina al fuego y levantar los brazos mientras reía como un maníaco.
—Tal vez considere decirle que cambiarás de opinión si te da un oral… —Nanami frunció su nariz como respuesta— sí, eso es un precio justo, se arrodillará pero no será tan humillante más bien gratificante para los dos.
—Me voy…
Suguru se rió, había conseguido crear más caos. Y es que a veces Nanami solía ser terco. Y como un tejido que ya comienza a deshilarse Suguru continuó molestando a Satoru.
—Tal vez lo considere si se la chupas.
Como Satoru estaba disgustado desde luego que no se lo tomó a bien.
—¿Que no es eso lo que pedías, Satoru? ¿No dijiste que el gran Satoru haría que él cayera?
—¡Eso fue antes de que me ignorara y lastimara mi orgullo!
—Ah que pena… yo quería escuchar al día siguiente: Suguru hice lo que dijiste, le di un oral y hemos cambiado los días de sus clases. Tenías razón qué sabio eres.
—¡Se serio!
—No puedo, es estúpido y algo tan estúpido podría ser resuelto así… de una forma estúpida. Mira, Kento no es un santo, seguro que te dice que sí.
—¡Si alguien va a hincarse y a chupar será él!
Satoru se fue furioso de su almacén.
El miércoles pudo entrenar con su equipo a media cancha y se sentía cada vez más frustrado. Sus alumnos no encontraban aún a otros dos miembros, a ese paso tendrían que cancelar el club y proponer voleibol. Aunque… los veía practicando como si de verdad fueran un equipo y… se veían felices. Por esa felicidad es que Satoru se convencía de hacer un pequeño esfuerzo al siguiente día y convencer a Nanami de cambiar las clases. Suguru tenía razón, quizás procediendo de otra forma él aceptaría… ¡desde luego que no tomaría su sugerencia! Se refería a hablar… de verdad sólo a hablar.
🍂
El salón de clases estaba en silencio… la puerta cerrada. Por la puesta del sol se podía intuir que era después de las clases vespertinas, lo más seguro era que la mayoría de los alumnos ya se había ido a casa; por ello, Satoru había aprovechado y había ido al salón de clases para hablar con Nanami. Él… lucía aquel traje blanco que le gustara tanto a Satoru y pronto, al verlo, todo enojo por su trato había desaparecido.
—Nanami-sensei…
El mencionado que acomodaba una pila de papeles rodó sus ojos hasta Satoru, siempre con la misma indiferencia que logró que Satoru sintiera un escalofrío.
—Diga… qué es lo que quiere —desde luego que le contestó con molestia. Pero Satoru… con sólo haber recibido su mirada ya se había convencido de que tenía que ser quien cediera para llevar una buena relación con su colega y conseguir lo que quería… al menos lo que quería en ese momento que era cambiar las horas de sus clases.
—Quisiera robar un poco de su tiempo… sé que está ocupado, una disculpa por ello pero de verdad quisiera hablar con usted, es importante… al menos para mí.
Tardó en contestar. Satoru ya estaba casi seguro de que lo ignoraría y se iría pero… Nanami se había dado la vuelta, se cruzó de brazos y se recargó en el escritorio. Sus ojos miraron fijamente a Satoru con esa eterna expresión de seriedad absoluta, como si él fuera un dios y Satoru un pequeño monje que venía a rezarle. Por un momento hubo rubor en las mejillas de Satoru mientras pensaba "es que es perfecto, todo él es una escultura, tremenda obra de arte. Saber que tengo su atención… hace que pierda toda razón".
—Dígame entonces de qué quiere hablar —le dijo Nanami con aspereza.
Satoru desvío su mirada para alejar pensamientos impuros… “¡fuera fuera! Pensamientos indecentes de imaginarme su trasero redondito”.
—Sé que es probable que éste tema no le agrade, sensei, pero ¿puede permitirme… hablar hasta el final?
—Lo escucho.
—Es sobre sus clases de regularización… y mi club deportivo. Verá… de verdad que he intentado negociar con Sukuna para que cambiemos los días… pero él… no aceptó. Sé que tiene un poco de dificultad para mover sus clases pero de verdad… quisiera que me ayudara con eso… por… por favor.
Finalizó con una sonrisa, pero eso parecía ser inútil. Nanami aun lo miraba con recelo… recelo que a Satoru lo hacía sonrojar. Tardó en hablar y esos minutos se tornaban incómodos… más cuando Nanami acomodó los lentes, Satoru de inmediato sintió escalofríos y tuvo pensamientos sucios… pensamientos sucios de él acercándose para que su respiración empañara aquellos lentes, de él paseando sus manos por sus pectorales y de él hundiendo su boca y nariz en medio de sus redondas nal…
—Mi respuesta nuevamente es no. Lo siento no puedo.
—¿De verdad no puede? —volvió de sus fantasías de un golpe—. Se lo estoy pidiendo de favor… seguro que si lo habla con su grupo de estudio de lunes y martes ellos entenderán…
—Es que en éste punto no es eso lo que lo impide… sino usted mismo. ¿Ha olvidado todo lo que dijo el otro día? ¿Cree que yo ya lo he olvidado? Es por su grosería que me niego a cambiar los días —tomó su portafolio— ¿Era todo? Debo irme.
—¿Lo hace por terquedad?
—Justamente ¿y?
—Me disculpo entonces… discúlpeme por ser tan impulsivo y grosero con su respuesta… he estado estresado por todo.
—¿Y eso a mí qué? —Nanami se acercó para estar cara a cara, había metido sus manos en los bolsillos y lo miraba fijamente a los ojos.
—Tiene razón. ¿Puedo hacer algo para que vea que mis disculpas son sinceras? Quiero estar en buenos términos con usted como colega.
—Hmm —acomodó nuevamente los lentes— ¿está dispuesto a negociar?
—Sí… así es.
—Bien. Estoy esperando sus disculpas.
—Me disculpo ¡nuevamente! por mi comportamiento… no es personal y ya no estoy de acuerdo con lo que dije…
—Bien. Pero eso no logra que cambie de opinión.
—¡¿Qué hago para que lo considere?! ¿Qué acaso quiere que lo suplique de rodillas?
No parecía hacerle gracia.
—Vamos a negociar, Nanami sensei… usted pida lo que quiera a cambio de los días… lo que quiera de verdad. Es más si quiere algún tipo de favor…
Nanami dio dos pasos hacia atrás ofendido.
—¡¿Qué cree que soy?!
—¡Ehh no, no era de ese tipo de favores! No me refería a favores sexuales sólo favores como ir por café, traerle comida… etc…
Satoru se detuvo al ver el sonrojo en el rostro de Nanami, oh eso se veía encantador.
—A menos que… bueno usted.
—¡No diga estupideces! Está en un salón de clases y somos profesores…
—Exacto… somos profesores solamente, no habría nada de ilegal en eso… ¿Se ha sonrojado porque lo ha pensado?
—¡Váyase al diablo!
—Si es así sólo pídalo… estoy dispuesto también a brindarle favores sexuales si así cambiamos las clases.
Nanami lo observaba incrédulo y ¿enfadado quizás?… estaba muy sonrojado y era su sonrojo lo que hacía que Satoru perdiera la cabeza.
—Si quiere, a cambio de que intercambiemos los días de las clases yo puedo darle un oral ahora, me parece muy buen acuerdo.
Aunque había sido él quien había tomado la iniciativa sintió su rostro calentarse por el rubor. Nanami se había alejado hasta topar con el pizarrón, allí, se quedó callado. Satoru gritaba en su cabeza: "¡¿no estará considerándolo verdad?!” Nah era imposible que alguien tan pulcro como él siquiera lo pensara, no podía…
—¿Está dispuesto a hacerlo? —volvió a cruzarse de brazos.
—¿Ah? ¡¿Di-disculpe?!
—Su propuesta, ¿está dispuesto a ello? Si lo hace yo cambiaré mis clases… sólo si hace lo que dijo.
Bien, Satoru no esperaba eso… se dio la media vuelta, puso seguro a la puerta del salón y volvió para estar frente a él con una gran sonrisa en su rostro.
—Lo cumpliría… y créame que no sería una molestia…
Mordió su labio al verlo apuntar al suelo, atendió, se puso de rodillas y levantó su rostro que estaba coloreado por el sonrojo y tan caliente, pero tan caliente que creía tener fiebre. Sintió un hormigueo cuando lo vio desabrochar aquel pantalón blanco tan inmaculado. Satoru no podía moverse, esperaba obedientemente y tan feliz pero también se daba cuenta de que… flotaba, sí, flotaba como si estuviera drogado… estaba tan a su merced.
El escalofrío volvió a recorrer su cuerpo y se aprisionó en su propia entrepierna cuando Nanami bajó el cierre y con su mano derecha bajó la ropa interior revelándole su miembro. Había incomodidad por parte de Satoru… bueno, no sabía si describirla como tal, la sensación era extraña, quizás un poco de vergüenza pero también el inicio de su propia excitación. Era raro porque él era más un sinvergüenza, verga que veía verga que metía a su boca sin dudar, pero… en esos momentos se sentía tímido, como si fuera la primera vez… y como tal seguro que sería memorable. Nanami ladeó su cadera, su trasero pegó con el pizarrón, un movimiento tan sutil había hecho que sus pantalones se deslizaran ligeramente y revelaran la piel y el hueso de su pelvis. Parecía estar completamente despreocupado. Sacó de uno de sus bolsillos una cajetilla de cigarros y un encendedor. Satoru lo vio encender con facilidad el cigarro, sus ojos ligeramente entrecerrados aún fijos en él y el humo que saliera delicadamente de sus labios antes de que alejara con sus dedos el cigarro.
—Entonces tenemos un trato —le dijo con voz ronca.
Satoru atendió, sin meter sus manos abrió su boca y esperó a que el propio Nanami condujera su glande a sus labios con suavidad.
Esto excedía toda expectativa, incluso hizo sonreír a Satoru. Sus labios se expandían más para abarcar aquel grosor que… en realidad era difícil de describir. Sólo podía sentirlo aplastando su lengua y su suave intrusión. Tampoco podía describir el sabor pero al menos no era desagradable pero sí sentía el ligero calor y el momento en que comenzó a ponerse cada vez más duro a pesar de sólo tener la punta en su interior.
Esto hizo a Satoru… flotar y después de haber permanecido un rato ligeramente embelesado se permitió succionar delicadamente y mover sus labios, desde allí no pudo poner un límite. Incluso él se sentía tan caliente. Pronto aquella aula se llenó de los delicados chasquidos de su boca que ahora había expulsado el glande y estaba contra el cuerpo del miembro, también se escuchaban los jadeos de Nanami quien masajeaba su propio miembro para mantener la erección aunque el simple paso de los labios de Satoru y los chasquidos y ligeros jadeos de su boca eran suficientes para ponerlo duro.
Satoru se atrevió a abrir los ojos para creerlo, depositó un par de besos en el miembro. Sacó su lengua y la deslizó por el cuerpo, chocó incluso con los dedos de Nanami que subían y bajaban. Pronto él condujo su glande a la boca de Satoru pedía que lo metiera con lentitud y él aceptó. Abrió su boca para abarcar el contorno ahora un tanto más grande.
—Quieres el cambio de las clases entonces… ganatelo.
Le dijo Nanami en un tono ronco y Satoru atendió, dejó que introdujera su miembro a su boca. El glande hizo que su lengua bajara nuevamente con suavidad. Sólo metió la mitad del miembro al escuchar uno de sus gemidos. Satoru comenzó a expulsarlo aunque Nanami siguiera dirigiéndolo al interior de su boca. Sí, tenían razón… no, Nanami no era ningún santo, se notaba que le gustaba ese tipo de atención y Satoru estaba dispuesto a darle lo que quisiera.
Lo correcto era que Satoru hiciera toda esa tarea así que llevó sus largos dedos al miembro al sacarlo de su boca y apartó la mano de Nanami. Era él ahora quien deslizaba los dedos de su mano derecha por el cuerpo del miembro apretando ligeramente mientras esparcía la saliva y las burbujas de esta. Con cada pequeña succión en el miembro percibía el contoneo ligero de las caderas de Nanami, lo estaba obligando a olvidar toda dignidad.
—Dime Nanami-sensei ¿cómo te gustan los orales? ¿Lo hago bien o prefiere que sea más… agresivo?
Puso un poco de presión en su mano que hizo que él gruñera.
—¿Lo disfruta sensei?
Nanami no contestó, en lugar de ello lo tomó de la nuca y lo hizo tragarse su miembro de golpe, era claro lo que pedía. Satoru dejó salir su risa apagada por la irrupción, no le molestó, era tan feliz más ahora que sentía su mano sobre su cabeza acariciándolo para indicarle lo que le agradaba. Ahora había caricias de por medio "¡Pero que gran atención, excelente servicio" pensó Satoru porque las caricias de ese tipo lo ponían en un estado, ¿cómo decirlo?, lo excitaban demasiado.
Pero es que también necesitaba decir y escuchar cosas sucias porque eso a él le gustaba a la hora de tener sexo… le gustaba que fueran sinceros y en ese momento no le parecía que Nanami lo fuera.
—No seguiré hasta que no me diga si le gusta o no.
Y tuvo el atrevimiento de parar. Nanami lo miró con recelo y con el mismo tono jadeante y ronco le contestó:
—A ese ritmo no va a conseguir lo que quiere… trabaje. No me diga que usted prefiere los mimos y el romance… no va a encontrar algo así en sexo casual.
Satoru se rió y volvió a lo suyo, porque a pesar de lo que Nanami había dicho él aún deslizaba gentilmente sus dedos por su cabello. Esta vez Satoru puso sus manos en las piernas de Nanami para tenerlo como punto de apoyo mientras metía su miembro y lo sacaba de su boca sin expulsarlo por completo. A la vez juntó sus piernas porque ya tenía una erección en sus pantalones que pedía atención y sólo podía ser contenida frotando sus piernas entre sí. Y venía la cereza del pastel: los espasmos en su entrepierna fueron un tanto bruscos que lo obligaron a gimotear. Nanami había puesto ambas manos en su nuca y comenzaba a mover sus caderas ligeramente para pedir un poco más de velocidad.
—Lo hace bien, entrenador… pero parece un poco tímido… ¿tiene miedo de que nos descubran?
Satoru expulsó su miembro para hablar.
—¿Y qué hay de usted? ¿No teme que sepan que un profesor tan disciplinado ha caído bajo?
—Yo no soy quien está dándole un oral sabe…
Tenía un punto pero eso a Satoru no le importaba. Le prestó más atención, incluso cuando sus propios gemidos se intensificaron al igual que los suyos. Puso más velocidad al succionar y al meter a su boca los chasquidos y sonidos de placer provenientes del propio Satoru se intensificaban al momento en que Nanami movía sus caderas y jadeaba. Satoru podía sentir su miembro palpitar sobre su lengua y sus mejillas, era tan suave y tan caliente.
Esperó un poco más y cuando los espasmos fueron incontrolables y a Nanami no le importó maldecir con fuerza, entonces sacó su miembro de su boca y lo masturbó, cubrió con su mano a tiempo para que eyaculara en ella y no hiciera un desastre. El semen se esparció sobre su palma y algunas gotas rebotaron y cayeron sobre el miembro. El líquido viscoso estaba tan caliente y Satoru seguía masturbando incluso cuando había dejado de eyacular… Poco a poco fue bajando la velocidad hasta sólo ser su mano acariciando lentamente su miembro aun palpitante y erecto.
—¿Le agradó? Me gustaría tener una crítica constructiva. Sea consciente de que es la primera vez que lo hago con usted, no sé sus gustos… las próximas veces podrían ser mejor. Tal vez un poco más de lengua no estaría mal…
Tras quitar el semen de la punta pasó su lengua por el orificio de la uretra haciendo que Nanami respingara, parecía que aún estaba recuperándose del orgasmo. Sus jadeos roncos eran casi como ronroneos para Satoru.
Nanami bajó su mirada para ver a Satoru limpiando los rastros de semen de su mano con total indiferencia. Él notó que lo veía y le sonrió.
—Tal vez, Nanami sensei, podamos cambiar papeles… yo también necesito un poco de atención allí abajo.
—¿Y qué hace conteniéndose? —se apartó por un momento para notar aquella erección— sólo déjelo ser… sientase libre.
Como si Satoru estuviera esperando su aprobación se puso de pie, desabrochó su pantalón y sacó su miembro, saber que Nanami lo estaba viendo lo ponía más sensible al tacto. También notó que su miembro seguía erecto. Nanami apenas deslizó sus dedos por el cuerpo del miembro, sin timidez a diferencia de Satoru, y ya había una gota de presemen en la punta. Sí, claro que estaba impaciente, quería… que Nanami lo metiera a su boca, aunque lo que pasó enseguida no estuvo tan mal.
El propio e inmaculado profesor de matemáticas se despojó de su saco y después desabrochó su camisa, hizo una pausa a la mitad para atreverse a tocar a Satoru, sus manos tomaron las caderas de éste y acercaron su pelvis a la suya. Satoru resopló ante el ligero toque de sus miembros y entonces no le importó más. Se fue contra Nanami buscando sus labios que nunca encontró pues él se resistía a ser besado. Sus cuerpos se deslizaron de aquel pizarrón a una esquina del salón donde la espalda de Nanami se deslizó al suelo y se llevó a Satoru con él mientras se despojaba impaciente de la ropa. Los jadeos de ambos se escuchaban por todo el salón y tal vez salían a los pasillos, escalaban a gemidos sucios y una que otra maldición.
Allí en el suelo, a pesar de que Satoru no podía besarlo, si le seguía la corriente y terminaba hincado junto a él sacudiendo sus caderas impaciente, frotando una y otra vez su miembro contra el suyo. De pronto olvidó dónde estaba…
—Bien sensei… permítame cogerlo, le prometo que se divertirá, sólo déjeme tenerlo… le prometo que será el hombre más feliz de todo el planeta tanto como lo soy yo ahora obteniendo por fin su atención…
Sintió las manos de Nanami despegarse de sus caderas, se había despojado de los pantalones y entre jadeos y mientras Satoru observaba su rostro sonrojado y con una expresión de deseo, lo escuchó.
—Cójame ahora, entrenador…
La puerta del salón intentó ser abierta y cuando Satoru giró comenzó a sentir que flotaba… sí, flotaba. No realmente… sólo era la sensación y se desprendió totalmente.
🍂
Ahora estaba incorporado en su cama tallando sus ojos con una expresión completamente estúpida en su rostro. No era del todo consciente, es más, apenas y podía moverse. Lo único que podía pensar era que ya no podría volver a dormirse pues ya sólo faltaban 10 minutos para que sonara el despertador. Oh Satoru odiaba eso, no había sensación más desagradable, además de los calcetines mojados, que despertar antes de que el despertador sonara. Sí se quería sentir absoluta desesperación… esa era una forma de conseguirla. Cuando Satoru ya estaba un 10% cargado y podía hacer algunas cosas como razonar comenzó a hacer berrinche porque no quería ir a trabajar y cuando logró hacer su rutina diaria para prepararse para el trabajo bueno… tenía la extraña sensación de que olvidaba algo.
Con un 50% de funcionalidad después de su desayuno pudo mantener una conversación no tan coherente con Botitas, su gato de color gris y peludo con, en efecto, botitas blancas, quien estaba sentado en la silla enfrente de él… juzgándolo.
—Lamento el desorden ¿de acuerdo? No he podido terminar de desempacar… ¡qué exigente eres! ¿Para qué quieres tu cama si nunca la usas…? Eh, eh bájate de la mesa gato maleducado. Escucha he estado partiéndome el lomo…
El gato le gritó. Con eso comprobaba Satoru una vez más que el gato lo odiaba, más de lo que era común que un gato normal odiara a su padre. Botitas lo odiaba tanto que podría planear su asesinato. Pero… al gato le gustaban las pláticas matutinas con su esclavo humano. Así que Satoru se imaginaba que… mantenía una conversación con la criatura.
"¿Y qué tal te va en tu trabajo de esclavo de medio tiempo para traerme comida?"
—¡Mal! Bueno no del todo mal… aun no parece que confíen del todo en mí. El supervisor cree que soy poco profesional.
"Lo eres, eres un holgazán…"
—¡No puedes decirme holgazán cuando eres un gato flojo y gordo! Sabes qué ¡me largo! Voy a trabajar…
Botitas lo miró con desprecio.
Una vez en la escuela Satoru ya era un 80% funcional, y sus clases iban bastante bien a pesar de todo. Tuvo una de las clases con los de primero y se encontró a sus integrantes de su nuevo club. Vaya… cómo podría mirarlos a los ojos, esa felicidad y esa confianza que le tenían le estaban apretando el corazón. Les había fallado una y otra vez, no había conseguido tener a los miembros actuales en los entrenamientos eso le estaba generando dolor de cabeza, sólo le quedaba… conversar con Higuruma nuevamente. Fue hasta su oficina sólo para pedir su intervención a pesar de que sabía que él… no parecía tenerle confianza.
—¿Hablaste con Kento entonces?
—Dos veces y parece muy decidido a mantener su postura. Yo… es la primera vez que hablo con él. Sinceramente, supervisor, yo esperaba que el profesor Nanami fuera diferente, ya sabe un hombre profesional y serio que no se dejaría llevar por su orgullo.
Higuruma frunció el entrecejo, le parecía muy extraño todo, incluso el tono que usaba Satoru… ¡no podía creer que ya hubiera problemas y con nada más y nada menos que Nanami! Él no solía ser problemático, sí era orgulloso y por su seriedad no solía convivir con otros profesores… y era cierto había tenido problemas con Sukuna pero nada que no se pudiera resolver.
—¿De verdad habló con el profesor Nanami? —Satoru asintió— Es extraño porque él es el profesor más profesional que conozco, no se deja llevar por emociones a la hora de su trabajo. ¿Está seguro, entrenador, de que habló adecuadamente con él?
—Dos veces como ya se lo he dicho. Yo sé, por parte de otros profesores, que él es muy objetivo pero se ha negado… por eso estoy recurriendo a usted como mediador y espero que no dé preferencias
—Hmm comprendo… pero primero creo que hay otros asuntos con respecto al taller que impartirá que a mí parecer son más importantes que la interferencia. Tengo el formulario de inscripción pero aún no cumple con los requisitos mínimos de miembros para el club. Usted dijo que debía tener cuando mínimo 6 miembros pero también necesita algunos refuerzos ¿no cree? Ahora sólo cuenta con 5 alumnos que han venido a inscribirse… pero si no cumple con el mínimo creo que tendrá que cambiar el curso del taller. El voleibol me parece una idea más llamativa para los alumnos que el dodgeball y con ello podría competir con los otros dos deportes de la institución… viéndolo desde ese punto le trae muchas más satisfacciones a la escuela y a usted desde luego…
—No puedo cambiar el deporte —lo dijo determinado.
—Bueno, aún tiene una semana más para que encuentre unos dos miembros más pero no se limite, entre más alumnos mejor. Ah y… no olvide que necesita a un profesor auxiliar. Un colega podría facilitarle muchas cosas, por ejemplo… sería mediador en una negociación con Nanami o con Sukuna. Es… necesario. Tenga, ésta es una lista de profesores que no están adjuntos a un club, podría hablar con ellos… y todos tienen una buena relación con Nanami.
Cuando Satoru salió de la oficina y se encerró en los vestidores de los profesores ya se sentía cansado y frustrado… ¿de verdad iba a perder la batalla? No quería cambiar de deporte, más que nada por sus alumnos que estaban muy entusiasmados por jugar. Debía solucionar el problema de las clases ¡ya!
—Ah… pero qué cara tan triste, ¿qué le ha pasado al supuesto mejor entrenador? —Sukuna había llegado y no había perdido tiempo para burlarse de él. Satoru no estaba de humor así que le dedicó una mirada de recelo—. Qué pena… yo que aposté con Fushiguro y aseguré que tu club de mierda tardaría una semana más… pero parece que ya has cavado tu propia tumba. —volvió a reír.
—Negociemos… —se puso de pie, en ese punto no podía darse el lujo de ser orgulloso.
—¿Eh, conmigo? Nah, no lo creo. Escuché que tienes problemas para tener a varios de tus alumnos entrenando… y que es porque están en clases de regularización con Kento Nanami —volvió a burlarse a carcajadas—. ¡De verdad que has metido la pata tan pronto! De todos te has ganado a Nanami como tu enemigo. ¿Acaso quieres morir? Que le desagrades te traerá sólo más desgracia. Si lo hiciste enojar lo más seguro es que lo hayas ofendido.
—Eso no es de tu incumbencia. Quiero pedirte de favor cambiar los días, tú entrenas los jueves y viernes y yo los lunes y martes…
—Hmm no —dejó de reír— no estoy interesado en ceder… Escucha, no me importa tu club ni tus alumnos, aquí quien mantiene la grandeza de esta escuela es el equipo de baloncesto… no voy a negociar con alguien que me está quitando días de entrenamiento. Ya he puesto sobre aviso a Higuruma de que si el rendimiento de los chicos baja en esta temporada será por tu culpa. Ve a rogarle de rodillas a Nanami… él suele ser muy piadoso… aunque no sé si le agrades si lo has hecho enojar ya.
Tomó sus cosas y se fue a impartir sus clases. Satoru refunfuñó. Tal vez si de verdad cambiaba de deporte eso atraería a más alumnos y le daría mayor importancia así dejarían de darle la espalda.
🍂
Sukuna tenía razón si había un profesor que podía ser más accesible era Nanami, era cierto que tenía un carácter raro pero si se pedía de buena forma accedería… de hecho ahora se lo planteaba más que nada porque las clases podrían extenderse un poco y no quería interferir con el club que habían elegido algunos de sus alumnos… y quizás lo que lo hizo reflexionar fue su conversación con Higuruma. Él lo había mandado a traer y aunque Nanami ahora detestaba un poco más a Satoru por bocón entendía que estaba en todo su derecho. Le parecía gracioso que fuera llamado a la dirección como si fuera un alumno que se metió en problemas.
—Kento ¿de verdad no puedes cambiar tus clases? Creo que harías bien en colaborar. Gojo ya tiene suficientes problemas con Sukuna como para tenerte de enemigo…
—No me agrada —dijo por fin—. Él no me agrada, creo que es un tipo… hmmm… pedante, grosero y un completo estúpido…
Higuruma cerró los ojos y suspiró, vaya que lo odiaba eso le hizo pensar ¿qué había hecho Satoru para ganarse su odio?
—Pero —continuó Nanami— no me parece profesional interferir con el trabajo de mis compañeros. Sukuna no cederá… tendré que ceder yo. Ya he hablado con los grupos de lunes y martes, no les parece mal cambiar de día.
Higuruma suspiró menos mal se quitaba un peso de encima. No pudo evitar preguntarle a Nanami.
—¿Qué fue lo que te dijo Gojo? ¿Te ofendió? Yo sé que si hubiera hablado contigo hubieras cedido.
Nanami se cruzó de brazos.
—No fue realmente tan grave. Tal vez yo me pasé un poco de orgulloso. En fin… no te preocupes yo sé que tienes problemas que solucionar yo se lo haré saber al entrenador.
Se puso de pie decidido a reunirse con él después de sus clases. Y vaya casualidad Satoru también lo iba a buscar, ya se convencía de que lo mejor era no pelear y ceder, ah y desde luego, que en este punto estaba dispuesto a negociar con él… por el bien del taller. Satoru estaba motivado, dejó de lado su orgullo y se concentró en un 96%, estaba preparado para la batalla… caminó por el pasillo en el cambio de clases al aula de profesores, en dicho pasillo vio a Nanami, se detuvo… y murmuró:
"Vamos, todo se puede hablando ¿no? Seguro que encontraré la manera… oh pero que veo… ¡está usando el traje blanco! Pero qué entallado se le ve… ¡concéntrate Gojo! Esto es de vida o muerte, los sueños de los cachorritos son lo más importante”.
Y se imaginó a sus pequeños alumnos como si fueran bebés haciendo ojitos de gatitos tan tristes porque sus sueños estaban rotos.
Nanami curiosamente se acercaba a Satoru.
"¡Todo sea por mis criaturas! Si es necesario voy a hincarme y le rogaré”.
Y oh oh… en ese momento, en el bendito momento en que Kento Nanami se había parado enfrente de él, Satoru dejó de funcionar con la frase mágica y con el traje blanco de Nanami las imágenes antes olvidadas habían sido evocadas y se vaciaron en su cabeza ¡con brutalidad! En cuestión de milisegundos Satoru había recordado vagamente ese sueño erótico donde acordaba con Nanami cambiar las clases a cambio de que le diera un oral…
¡Boom! Se quedó completamente quieto incluso cuando Nanami lo miró fijamente para saludarlo… No, Satoru no podía pensarlo bien, no podía darse cuenta de que era un momento de vida o muerte tanto para el club como ¡para lo que fuera que quería con Nanami! Sólo podía ver el rostro de el Nanami de su sueño, tan sonrojado por su obscenidad, sólo podía recordar sin parar sus gimoteos y su nariz frunciéndose tras el orgasmo… y venía con remate pues al momento en que Nanami había dicho:
—Buenas tardes, entrenador…
Satoru había escuchado:
—Cójame duro, entrenador.
Satoru apretó sus dientes en una mueca muy extraña y graciosa y… se dio la vuelta y se fue dejando a Nanami con la palabra en la boca. Desde el punto de vista de Nanami eso había sido desconcertante en un inicio y luego… se ofendió porque Satoru lo había ignorado sin ningún tipo de vergüenza… eso sí jamás lo perdonaría ¡jamás! Todas las ganas que tenía de apoyarlo las había triturado en ese momento tras su vergüenza.
Satoru… después de desaparecer por el pasillo había corrido por toda la escuela en busca de un baño, entró a uno de los cubículos dónde se encerró. Seguía siendo bombardeado por todas las imágenes del sueño. Lo agradecería, sí, de verdad lo agradecería, ¡si tan sólo estuviera en su casa solo! No en plena escuela. En este momento sólo lo podía tomar como tortura. Era una tras otra imagen y él tenía que esquivarlas pero no podía, el hormigueo por todo su cuerpo al recordar el ficticio miembro de Nanami le impedía moverse y esquivar las balas. ¡Maldita sea! Tuvo que abrazarse a sí mismo y tratar de calmarse y pensar en cosas nada cochinas como gatitos y perritos o arcoíris o comida… ¡lo que fuera menos él teniendo sexo o él y Nanami con orejas de gato cogiendo! ¡Qué horror! No, no… ahora lo consideraba mejor, esa última imagen no estaba tan mal… ¡pero no era el punto!
Tomó aire y pensó en problemas de física… eso… eso quizás le ayudaría a calmarse ¡antes de que fuera demasiado tarde!
✨🍂✨
Nota que está en ao3: *se aguanta la risa nerviosa* ok... debo ser profesional. Esta no es la primer escena +18 que escribo, no sé que número sea pero es la segunda que publico y es la primera que tiene que ver directamente con el Nanago/Gonana, por ello estoy nerviosa me tomó bastante decidirme a publicarla incluso tuve que retrasar los capítulos de este fic porque no estaba lista por así decirlo... Por ser la segunda cochinada que publico yo requiero de su opinión. Díganme qué tal estuvo, ¿entendieron lo que ha pasado? me interesa saber eso porque yo lo entiendo, en mi cabeza las imágenes son claras (hmm delicioso) pero ustedes puede que no lo entiendan. Lo difícil para mí a la hora de escribir este tipo de capítulos es que se entiendan las posiciones y quien hace cada cosa, espero que eso se haya entendido. Ahora, tal vez se enojen porque fue un sueño húmedo y no pasó de verdad... pero por favor! de que hubo nopor hubo, y estamos calentando motores, hay otro capítulo nopor mucho más fuerte que este ya escrito (de hecho aun hace que me persigne) que saldrá mucho más adelante pero por ahora creo que esto está bien para comenzar. A mí me gusta este capítulo, me encanta mi Gojo puta y Nanami dominante <3 y amo la imagen de Nanami y Gojo michis cogiendo que viene de una referencia a un fanart que vi una vez que si pudiera pegaría en mi pared y le rezaría.
En fin! Me retiro porque sigo nerviosa y la única que forma en que puedo lidiar con estos capítulos es riéndome.
Muchas gracias por leer <3
Para el día siguiente, mientras Satoru terminaba la clase de deportes de los de primero, un pequeño grupo se acercó a él. ¡Podía reconocer a la mayoría! Eran Yuuji, Nobara, Maki, Toge y Panda. El primero iba al frente
—Sensei…
—Sí, Yuuji. Los escucho.
—¡Vengo en representación de mis compañeros para presentarle una propuesta!
—Te escucho.
Yuuji le entregó una hoja que tenía impresa información. Pero aún así lo puso en contexto.
—¡¿Es usted?!
Ah ya entendía era un artículo de un periódico.
—¿Usted fue el entrenador del equipo de voleibol que el año pasado ganó un campeonato?
—Oh… pues sí, estuve a cargo de ellos hace poco. Fue un muy buen equipo.
—Profesor nosotros le traemos una propuesta un poco diferente al voleibol para el nuevo club que se abrirá —Satoru puso atención— pero no sabemos si sería posible. Si no puede y quiere abrir mejor uno de voleibol nosotros podríamos entrar también.
—Escuchemos su propuesta.
—Queremos formar un equipo para jugar "quemados" o como se suele llamar dodgeball.
Satoru levantó sus cejas y a la par se sintió alegre al saber que había iniciativa por parte de los alumnos. Al ver que se había quedado callado Maki tomó la palabra.
—Sabemos que no es un deporte tan popular como el voleibol pero… investigamos y hay una liga de escuelas ¡incluso un torneo en invierno!
Los miró nuevamente. Bueno… él no sabía mucho sobre ese deporte era cierto… y quizás estuvo a punto de proponer voleibol sin más pero la emoción en el rostro de los chicos… bueno era difícil decir que no.
—Interesante… no esperaba una propuesta tan innovadora, debo ser sincero… y también debo decirles que no me especialicé en ello pero me encargaré de que el equipo salga adelante. Bien entonces hoy llenaré la solicitud… con ustedes son 5 miembros, necesitamos otros tres más. Los equipos de dodgeball son de seis pero me gustaría tener dos o tres si se pudiera en banca. Hoy mismo doy solicitud y desde mañana están abiertas las inscripciones, pasan a anotarse en el tablero.
Vio de reojo que un adulto había entrado al gimnasio, por su atuendo de deporte intuyó que era el otro entrenador. Se detuvo en seco al ver a Satoru, frunció el entrecejo y le gritó.
—¡Hey! Tú debes ser el imbécil ese.
Ouh… Satoru frunció su nariz también pero no porque estuviera ofendido. ¡¿Qué le pasaba a ese imbécil? No podía decir “imbécil” enfrente de los niños!
—Profesor… —no supo su nombre… Nobara se lo murmuró— Sukuna, haría el favor de no decir groserías enfrente de los alumnos…
—No estoy hablando con ellos, hablo contigo. ¿Eres el imbécil que quiere poner otro club de deportes? ¿Y con el permiso de quién?
—Con el permiso mío y seguro del director del consejo técnico.
—¡Debes tener el mío! Para voleibol necesitas la cancha ¡y la cancha es mía!
—No vamos a jugar voleibol —corrigió Maki— jugaremos quemados.
Sukuna se quedó callado por un momento y luego se echó a reír tan fuerte que los niños tuvieron que cubrirse los oídos.
—¿Qué has dicho? Eso es sólo un juego. De verdad creí que eras serio como entrenador… puff quemados jajajaja…
Se fue riendo a vestidores. Satoru estaba furioso… ah sí claro porque odiaba que se burlaran de él y no sólo de él también de los alumnos. Quería golpear a aquel entrenador pero como profesor no podía. Guardó la calma y volvió a sonreír.
—No tienen de qué preocuparse. Yo me encargo de todo. Nos vemos la siguiente clase y les daré mayor información.
Los chicos fueron también a vestidores y él se quedó allí sentado esperando al siguiente grupo y escuchando aún la risa de Sukuna.
🍂
El grupo de primero ahora estaba en clase de matemáticas. Nanami había terminado de revisar los exámenes del grupo y mientras estaba en el escritorio notó el nerviosismo entre cada uno de los alumnos. Silencio total, le divertía un poco. Se tomó su tiempo y por fin se puso de pie.
—Debo decir que esto salió mejor de lo que esperaba… no reprobó todo el salón sólo… una pequeña parte. Aún así mi objetivo es que, ¡todos pasen con notas altas! Porque eso quiere decir que comprendieron los temas. Me ahorraré el sermón de que esto es importante para sus futuros porque ya lo saben y dudo que les importe realmente. Si su calificación no es aprobatoria estará marcada con rojo y tendrá una pequeña nota. Quiero que todos aquellos que hayan reprobado se queden al final de la clase… tenemos que hablar.
Pasó a cada asiento para dejar el examen correspondiente. Comenzaban a escucharse alguno que otro quejido. Sólo una persona había obtenido el puntaje más alto. Cuando Nanami dejó en la mesa el examen de Maki Zenin se lo hizo saber en un murmullo.
—Felicidades…
Y le dejó un Kinder sorpresa como si se tratara de contrabando. Maki sonrió más que nada por el dulce, la nota no era que le importara demasiado. El siguiente en la lista que tenía la segunda mejor nota fue Megumi Fushiguro. A quien también le habló.
—Buen trabajo. Pon atención a los signos.
Le dejó dos barritas de Kinder. Repitió la misma operación con Noritoshi Kamo. Ellos habían tenido calificaciones decentes.
Eran sinceros no esperaban un premio al menos no de parte de ese profesor. Y Nanami tampoco esperaba hacer eso pues no esperaba que algunos hubieran hecho caso a sus consejos y mejoraran sus calificaciones.
Desgraciadamente no podía darle dulces a todos, sólo a unos cuantos para que se motivaran a mantener dichas notas. Quisiera haber traído cajas de chocolates para todos pero aún había personas que le daban dolor de cabeza.
Dentro de una calificación aceptable estuvo Toge Inumaki, Kasumi Miwa, Mai Zenin entre otros, no pudo decir lo mismo de Aoi Todou o Panda quienes habían… reprobado sin más. Yuuji Itadori recibió su examen y sí se sintió sumamente triste y lo expresó.
—¡Noo! ¡Voy a reprobar la materia!
Nanami pasó de largo, se suponía que se los estaba entregando personalmente para que no pasaran por el trauma de ser exhibidos ante los demás. Nobara Kugisaki se burló de Yuuji sin dudarlo pero su risa se apagó cuando vio su propio examen. Ya hacían los dos decepcionados en sus butacas.
—Bien. Ahora que tiene sus exámenes voy a repasar algunos puntos donde tuvieron problemas, ¡pongan atención!
De eso se trató toda la clase.
🍂
Satoru había pasado a la sala de profesores ahora tenía un descanso casi al finalizar el día. Allí buscó al profesor Higuruma, él por suerte ya estaba en su oficina… Choso también estaba dentro revisaba sus exámenes de literatura.
—Este mes los chicos leerán un poco de horror.
—¿Qué tipo de horror? ¿Les pondrás Lovecraft?
—Desde luego, pero primero veremos a Poe, y luego a Blackwood…
—¿Qué hay de literatura actual? Como eso que les gusta leer.
—¿Dark Romance, es decir, Porno?
Higuruma levantó su rostro y evitó preguntar “¿qué carajos?”. Vio a Satoru en la puerta y le permitió pasar. Éste saludó a Choso como si fueran viejos amigos y luego se dirigió a Higuruma.
—He llenado el formulario para el nuevo club. Será un equipo de dodgeball a petición de los alumnos. Tengo cinco miembros para un equipo de seis.
Higuruma leyó con atención y luego preguntó.
—¿Qué es el dodgeball?
—Se conoce comúnmente como quemados.
—Ah…
Choso también levantó las cejas.
—Profesor Gojo…
—Ah puede decirme Satoru.
—Hmm Satoru, creí que propondría voleibol.
—Sí… pero los chicos han elegido y lo primordial aquí es que se diviertan.
—Hmm sí… bien Satoru, entonces suerte, puedes comenzar a reclutar desde mañana. Voy a ponerte un horario de entrenamiento, tendrás que compartir gimnasio. Mucha suerte y no olvides que necesitas a otro profesor que te ayude.
—Claro, me encargaré de buscarlo.
Dio las gracias y salió del salón. Choso se volvió a Higuruma.
—¿Vas a recortarle tiempo a Sukuna? Eso lo hará enfurecer.
—El gimnasio es más adecuado que la cancha de fútbol. Esto me molesta.
Ahora Satoru iba paseando por uno de los pasillos, su vista fue llamada a uno de los salones y vio por la ventanita de la puerta que allí estaba su presa. Sonrió con malicia.
—Hmm bomboncito…
Se acercó sólo un poco, no podía escuchar con tanta claridad. Kento Nanami estaba mirando al pizarrón mientras esperaba a que Maki terminara de resolver uno de los problemas que sólo ella había tenido correcto. Después de que terminó el propio Nanami se acercó para explicar el problema y el por qué muchos habían fallado. Visto así, explicado con su voz tan peculiar, no parecía un problema tan intimidante. Satoru no lo entendió desde luego, su conocimiento de matemáticas era básico para ese punto de su vida pero… ver a aquel profesor impartir clases lo puso inmensamente feliz y no pudo evitar morder su labio inferior. Se apartó, iría a dar una vuelta y claro que volvió a aquel salón cuando las clases terminaron pero no llegó a entrar al aula porque algunos alumnos lo habían interceptado.
Nanami ahora esperaba poder hablar con aquellos que habían reprobado. Suspiró. Ellos esperaban un regaño.
—Nanami sensei… de verdad que me esforcé —decía Yuuji algo triste— perdón por decepcionarlo.
—Bueno al menos tú no copiaste —dijo Nobara sin ningún tipo de piedad aunque Mechamaru la mirara con desprecio.
—¿No se supone que tú estabas muy segura de obtener la calificación máxima? —Panda picó su orgullo.
—¡Así debería de ser! No entiendo por qué reprobé. Nanami sensei esto debe estar… mal. Es una equivocación.
—Pero… —Yuuji la interrumpió— lo acabamos de resolver en clase y tus respuestas distaban incluso más que las de Todou.
Nobara se cruzó de brazos para evitar su sonrojo… eso era cierto. Nanami tomó la palabra con total calma.
—Están en peligro de ir a extraordinario… no, en realidad van a extraordinario. Lo saben ¿verdad? Yo estoy consciente de que la mayoría de ustedes se ha esforzado… claramente hay excepciones ¿verdad joven Kokichi? En fin… no quiero que reprueben la materia.
Yuuji y Nobara sonrieron de inmediato y sus ojos brillaron.
—¿Nos va a subir décimas? —dijeron ambos.
—No —volvió a recordarles con una simple palabra que eso no lo lograrían con él—. Quiero que mejoren y entiendan los temas. A partir del viernes quiero que todos ustedes comiencen a asistir a clases de refuerzo. Es obligatorio. Por lo que al final de sus clases los veré aquí para estudiar. ¡Sin excusas! ¿Entendido?
Todos dijeron "sí, señor" y se pusieron firmes.
—Pueden irse.
Ellos tomaron sus cosas y salieron del aula como si no hubiera pasado nada. Nanami también guardaba sus cosas y al terminar salió del salón. En el pasillo había una bola de alumnos que habían interceptado a Satoru… Nanami ni siquiera los miró… ni siquiera cuando Satoru le dijo buenas tardes, le contestó, claro que sí, pero nada más.
Satoru tuvo que aguantar las ganas hasta estar sólo para regocijarse en su felicidad por haber sido ignorado… ¡Oh ¿cómo podía ponerlo en palabras?! Es que Nanami era… era tan hermoso, divino, tan perfecto que de verdad deseaba profanarlo. Se tenía que aguantar las ganas de correr en ese momento e ir a decirle que… quería tener sexo con él, sexo fuerte ¡sí! de ese donde terminarían tan cansados, secos y sudados pero felices. Pero… no, Kento Nanami no era como cualquiera de sus otros amantes sabía que si se presentaba ante él tendría un no como respuesta, necesitaba artillería pesada para que cayera hincado ante sus pies suplicando para que lo sometiera como si fuera su perra. Pero no… ni siquiera Satoru quería algo así, algo tan espontáneo porque con Nanami prometía ser diferente y estaba decidido a llevar todo eso lento y disfrutarlo.
🍂
El miércoles Satoru pegó en aquel tablero una hoja para la inscripción de otros miembros para el equipo. Estaba feliz debía admitirlo, bastante motivado a empezar algo nuevo y más motivado para pelearse el gimnasio con Sukuna. ¡Él defendería el sueño de aquellos chicos!
También les hizo saber a los pequeños querubines que tendrían la cancha para ellos desde ese mismo miércoles… para comenzar con los entrenamientos. Pero… había problemas, claro que sí. En los vestidores para los profesores estaba Satoru y Sukuna había entrado furioso.
—¡Te dije que no metieras tu puto club!
Ah muy bien la perra estaba enojada, eso hizo que Satoru se sintiera feliz. Sonrió burlonamente.
—Hola, entrenador Sukuna, no diga palabrotas.
—¡Contesta! ¿Por qué el gimnasio? ¿Tienes idea de lo importante que es para el equipo de baloncesto? Somos un gran equipo, hemos ganado torneos no somos un juego como tu estúpido club de quemados.
—Vaya que pena, lo siento tanto, de verdad me apena entrenador que un ju-e-gui-to le quite su gimnasio.
—Cámbialo. Ve y quítale tiempo a Fushiguro.
—No se puede, la tierra de la cancha no es apta para mis niños, rasparán sus rodillitas. Voy a cuidarlos y tengo el mismo derecho que tú de usar el gimnasio.
Se puso de pie y metió sus manos en sus bolsillos.
—Yo no voy a darme por vencido, no crea que me asusta en-tre-na-dor. Vaya a gritonearle a Higuruma-sensei.
Y eso hizo. Sukuna más tarde entró furioso al aula de profesores y casi arrolla a Ijichi con él. Entró sin permiso a la oficina de Higuruma y… le gritó.
—¡Saca a Gojo de mi gimnasio!
—Él tiene el mismo derecho que tú. Además no usas toda la semana, ya he dividido el uso. El miércoles la mitad del tiempo lo usará Gojo, tienes el privilegio de ir primero, él tendrá que esperar; y el jueves y viernes el gimnasio es para su equipo.
—Si los equipos de baloncesto decaen en el ritmo que llevan ¡será tu culpa! llevaré esta queja hasta la supervisión.
Higuruma quiso decirle: “¡ay mira como tiemblo de miedo!” Pero sólo le dedicó una mirada de fastidio. Sukuna salió.
Durante la tarde, a la hora pactada, Satoru se presentó con los pocos miembros del equipo de quemados que había. El equipo masculino de baloncesto seguía en la cancha, desde luego que Sukuna no tenía intenciones de moverse. Satoru hizo cara de molestia, ¡quería agarrar a golpes a ese entrenador! Sí, estaba seguro de que le ganaría ¡él era mucho más ágil!
—Creo que no podremos entrenar —dijo Nobara— es difícil convencerlo…
Satoru se puso de pie y les quitó el balón al equipo.
—Se acabó el tiempo pequeñitos, necesito el gimnasio… —dijo en un tono burlón mientras hacía girar el balón en su dedo.
—¡Gojo! A mí me importa poco tu maldito equipo…
—Calma profesor, sólo estamos siguiendo órdenes del supervisor ¿no? No querrá que haya problemas… —tiró desde larga distancia el balón hasta la cesta, un tiro perfecto—. Recuerde que la situación está algo delicada, tal vez Higuruma no se tiente el corazón en considerar moverlo de institución por su vocabulario y posible agresión a otro profesor.
Sukuna rechinaba los dientes.
—¡Me niego a aceptarlo!
—Dividamos el gimnasio… ustedes jueguen por allá a media cancha y nosotros aquí. ¡Comiencen a calentar!
Satoru le ordenó a sus alumnos. Sukuna no pudo evitar reírse pero pronto dejó de hacerlo cuando vio a Maki en aquel nuevo equipo.
—¡Zenin! ¡¿Qué demonios haces allí?!
—Oh, voy a formar parte del nuevo club…
—Qué estupidez, vuelve al equipo de baloncesto femenil…
—No, gracias… ya me aburrió —le dio la espalda y se fue a correr junto con sus compañeros. Más razones para que Sukuna estuviera furioso con aquel nuevo entrenador… razones que escalaron cuando sus propios alumnos comenzaron a decir que Satoru era muy buen atleta y desde luego más guapo.
Ese miércoles bastaría con que fuera a media cancha a practicar pues apenas aprendían lo principal sobre el juego, aun así Satoru notó que los alumnos estaban muy motivados y quizás también ayudaba que fueran muy buenos amigos, le agradaban bastante.
—Lo han hecho muy bien para ser el primer día, pero… aún tenemos algunos problemas para consolidar el equipo. No olviden que necesitamos otros tres miembros como mínimo para que el club funcione. Yo me encargaré de buscar a otro profesor para que nos ayude como ¿consejero? Y bueno demostrar que somos un equipo consolidado esa es nuestra meta a futuro. Entrenaremos duro para las ¡clasificatorias y el torneo de invierno! Y así nos ganaremos el respeto de todos.
Su alegría los motivaba desde luego. Aunque… no parecía ser suficiente para imponerse ante otro nuevo problema.
El día jueves Satoru había visto a Nanami en el pasillo… esta vez ningún alumno lo rodeaba por lo que estaba casi seguro de que podrían entablar una conversación… lo saludó con la cordialidad de siempre. Nanami contestó el saludo y… por primera vez deslizó sus ojos llenos de frialdad a Satoru, por sólo un segundo fue digno de que lo mirara y allí estaba la oportunidad de iniciar conversación pero… Satoru la había dejado ir. Su cuerpo se había congelado en cuanto vio los ojos de Nanami fijarse en él, sintió dolor en la boca del estómago y luego escalofríos cuando lo vio acomodar sus lentes con suavidad y enseguida… Nanami ya se había apartado, seguía su camino como si nada hubiera pasado, como si no hubiera sucedido algo catastrófico como robarle el aliento a Satoru Gojo… Bien esa era la primera vez que Satoru se sentía así, tan nervioso incluso se había sonrojado tuvo que correr al baño más cercano y encerrarse en un cubículo. Retiró los lentes de sus ojos y comenzó a reírse como un estúpido. Apenas era consciente de todo lo que provocaba en él. ¡Vaya que… lo deseaba aún más!
—Éste hombre está haciendo que me sienta como un colegial que se enamora de su profesor… que estúpido.
Pero lo hacía feliz saber que lo había visto y se convencía que para la próxima vez que hablaran Satoru estaría listo para coquetearle. Pero… no contaba con malas noticias.
Yuuji y Nobara habían ido a hablar con él para darle la mala noticia. Ellos y Panda no podrían asistir a la práctica del día con el equipo porque… tenían clases de regularización con el profesor Nanami a esa hora.
Satoru desdeñó.
—No se preocupen eso es algo que yo puedo solucionar déjenmelo a mí yo hablaré con el profesor Nanami para que los deje ir. Seguro que accede.
Y en ese punto ambos chicos creían que su entrenador era capaz de todo. Satoru estaba feliz en su interior… ahora obtenía un pretexto para hablar con el bombón de Kento Nanami… Todo le estaba yendo de maravilla ese día.
En la sala de profesores preguntó en qué salón estaba Nanami dando clases a esa última hora, se lo dijeron sin cuestionar ¿cómo iban a saber que estaban soltando a tremendo animal… salvaje? Allí iba Satoru dando saltos cual colegial loco, pensaba en cómo debía proceder… y también pensaba si era un buen momento para hablarle a Nanami y decirle: “es usted ideal… me está volviendo loco quiero tener sexo con usted, vayamos a mi departamento, lo invito a cenar después de que cojamos como conejos en mi sala… Por favor hágame el honor de dejarme penetrarlo en mi sillón nuevo”. Claro que habría cena después, tenía que ser amable, es más, él cocinaría claro que sí.
La campana sonó, las clases habían terminado. Satoru se asomó a aquel salón y vio al profesor de matemáticas borrando el pizarrón… Ouh se había caído el borrador y Satoru pudo ver toda su retaguardia al agacharse. Se alejó del salón para… gritar internamente mientras disimulaba ante el resto de los alumnos que pasaban a saludarlo.
—Que tengan una linda tarde…
“Alabado sea dios por tan perfecta vista del horizonte que me ha dado, no me queda duda alguna de que estoy en el camino correcto, que tome una buena decisión al venir a esta escuela para encontrarme con el divino Kento Nanami. Gracias por tan bella imagen de su culo, he confirmado que es bendito, se ve tan divino en esos pantalones blancos… tan firme y redondo que quiero morderlo”.
y por fuera sólo era una sonrisa normal… nadie sabría que quería cenarse al profesor de matemáticas ni que ya estaba fantaseando con coger en ese momento en ese salón.
Todos los alumnos salieron, entonces apareció en la puerta del aula… Todo estaba bien… comprobaba que no se había puesto nervioso y podría mantener una conversación.
Nanami estaba aún sentado en el escritorio arreglando sus cosas y percibió por el rabillo del ojo que había alguien en la puerta pero lo trató con total desdén como si fuera una hormiguita.
—¿Se le ofrece algo?
“Todo… todo con usted”
—Buenas tardes Nanami-sensei. quisiera hablar con usted.
Nanami entonces se levantó de la silla, cerró su maletín y lo miró fijamente. Ah era el nuevo entrenador… ese del que aún todos hablaban, ese que Mei Mei había dicho que se iba a coger para que viera que lo había olvidado.
—Adelante… lo escucho.
Se cruzó de brazos y recargó su trasero en el escritorio. Satoru se atragantó con su propia saliva cuando lo vio en esa pose y dándole toda la atención que deseara. ¡Oh por dios se sentía en un banquete! ¡Debía controlarse! Retomó seriedad, un tanto extraña incluso hizo su voz más grave y Nanami se desconcertó un poco. Eso era muy… raro. Bien Nanami no tenía muchas expectativas de este tipo, es más, no le había puesto atención en lo más mínimo hasta que Mei Mei le mandó ese correo, hasta que vio que la atención del resto de los alumnos calenturientos se había posado en él, pero no creía que fuera así de raro.
—Primero me presento. Soy Satoru Gojo el nuevo entrenador, es un gusto conocerlo…
Nanami quiso decirle “oh yo lo sé, sé que usted es el nuevo, no sabía cómo lucía hasta ahora pero sabía que existía… ajá ¿y qué?”
—Un placer profesor Gojo. Soy Kento Nanami, profesor de matemáticas.
“Ay no el placer es todo mío créame”.
Se hizo un silencio incómodo por unos segundos.
—Quisiera hablar con usted sobre un pequeño problema que ha surgido.
—Hmm… lo escucho Gojo-san
¿Estaba haciéndolo a propósito? Satoru de verdad se preguntaba eso porque parecía que así era, que ese tono de voz tan peculiar era para provocarlo, era sólo para él.
Satoru no pudo evitar sonreír no por nerviosismo sino por auténtico gusto. Nanami había notado que el azul de sus ojos se había encendido y quiso desdeñar de inmediato el escalofrío que le había dado.
—Verá, apenas inicié un nuevo club deportivo y las clases son miércoles, jueves y viernes. Desgraciadamente algunos de mis alumnos no pueden asistir ni hoy ni mañana porque tienen clases con usted. Quería saber si podría, por favor, cancelar sus clases para que puedan asistir al club. Tengo entendido que son clases de refuerzo ¿no?
Nanami le arrebató la palabra.
—Son clases de recuperación porque van a reprobar la materia.
Ah pequeño detalle que no sabía Satoru. Bueno eso no cambiaba su petición… y tampoco la respuesta de Nanami.
—No puedo, lo siento. Ya se lo hice saber al supervisor Higuruma. No las cancelaré así me lo pida él.
Satoru se quedó congelado, desde luego había notado el tono de enojo en su voz.
—Oh… ¿Entonces podría mover los días?
—Imposible. Lunes y martes tengo clases especiales con los de tercero, y el miércoles descanso de eso. Usted puede mover los días, ¿lo intentó? ¿no? Bueno inténtelo antes de causarle molestias a otros.
¡Zaz cachetada con guante blanco a Satoru! Con tan simples palabras Nanami había hecho que Satoru… se enojara y comprobara que era un hombre difícil de convencer… o sea terco. Nanami le dio una última mirada de cierto recelo, se incorporó y sin más espantó a la pequeña hormiguita que estaba en su hombro.
—Nos vemos, profesor Gojo.
Salió del aula sin esperar a que le regresara la despedida. Satoru se había quedado allí estático y luego frunció su nariz y comenzó a hacer berrinche.
—¡Pero qué se creyó! Cómo puede ser tan grosero… esto le ha quitado puntos. Qué le costaba decirme: “claro profesor Gojo cambiaré los días”. Puff.
Se fue refunfuñando y en el gimnasio se dignó a trabajar sólo con dos de sus estudiantes por lo que no pudo evitar las burlas de Sukuna a lo lejos que lo hicieron maldecir al profesor de matemáticas.
En viernes Satoru aun estaba enojado así que cuando Nanami pasó cerca de él en las primeras horas del día él… lo castigó con no darle los buenos días… ¡Esperaba que ahora estuviera muy arrepentido! Aunque claro a Nanami ni se le ocurría que estuviera recibiendo todo el desprecio del entrenador, es más ni siquiera sabía que había pasado a su lado.
Y Satoru estaba tan enojado que ni siquiera ponía atención a la plática que estaba teniendo con Mei Mei, estaba pensando en cómo podía vengarse del profesor de matemáticas. Y ¿qué había de su deseo por Kento Nanami? Bueno eso se lo explicó en el almuerzo a Geto.
—¡Te mira como si fueras un insecto! Es demasiado frío y gruñón… que grosero.
Getou se rio, en efecto esa era la primera impresión de Nanami siempre.
—Vaya ¿te diste por vencido acaso Satoru? —se burlaba y Satoru se cruzó de brazos— Se me olvidó decirte que si buscas un amante que te ponga total atención… no lo vas a encontrar en Kento… ¿te lo advertí no? Es difícil.
—Por ahora estoy enojado, no me hables más de él.
—¿De verdad te enojaste? Pero si tú lo trajiste como tema de conversación… Qué triste que el poderoso Satoru no pueda ni conquistar a un simple mortal. ¿no decías que tu belleza era un arma inevitable?
Le sacó la lengua.
—Te he dicho que no me lo recuerdes, pero me interesa ¿de acuerdo? Y como te lo dije me lo voy a coger…
—¿Aunque te cueste tu dignidad? Bien eso suena divertido inténtalo ahora creo que no vas a llegar tan lejos así que ya no me preocupo. Ustedes dos son muy diferentes.
La puerta se abrió de golpe y entró Haibara.
—¡Terroncito! —cerró la boca cuando vio que Geto estaba acompañado— Perdón…
Satoru pensó “aww le dice terroncito”. El mencionado se rió y le pidió a Haibara que se acercara.
—En buena hora apareces, te presento a Satoru Gojo, él… muy popular nuevo entrenador y mi amigo desde preparatoria. Sato, te presento a Yu Haibara mi prometido.
—¡Un gusto! Vaya que eres alto —Haibara de inmediato se acercó para estrechar su mano y agitarla con efusividad, se notaba sumamente alegre— ¡Suguru habla mucho de ti! Tenía muchas ganas de conocerte, que bueno que te has mudado a esta ciudad. De una vez te informo que estás invitado para nuestra boda, Suguru quiere que seas padrino.
Satoru levantó las cejas, curioso que su amigo no lo pusiera al tanto quizás porque le daba un poco de pena… lo confirmó al ver su sonrojo mientras Haibara se aferraba a su brazo con ternura.
—¡Nunca he sido padrino! Suena muy divertido. Yo me encargo. ¿Cuándo será la boda?
—A mediados de noviembre, ya tenemos todo casi listo… será una fiesta pequeña, sólo amigos.
—Será divertido, lo que necesiten no duden en pedirlo…
—Claro, lo más seguro es que tú y Kento deban hablar él es el otro padrino… —Suguru le dio un codazo para que se callara.
—Ah —dijo Satoru algo incómodo aunque debería esperarlo— suena bien.
Se despidió de ambos y volvió a sus labores. Le era un poco difícil concentrarse durante clases sólo veía correr a sus alumnos mientras seguía enojado… pero era algo contradictorio, por un momento estar refunfuñando y por el otro pensar en la forma en que lo había visto y sonrojarse al recordar su voz. Mientras iba por los pasillos volvió a verlo a lo lejos y se atrevió, en efecto, a dejar de lado su ego lastimado y darle las buenas tardes… Para su sorpresa Nanami lo había vuelto a ver
—Buenas tardes, Gojo-san.
No se detenía no… pero haber escuchado su apellido hizo que Satoru olvidara todo remordimiento y casi corriera detrás de él como el lobo que persigue a caperucita roja… sí, babeando…
Estaba bien, lo perdonaba en nombre de ese traje gris que usaba, de esa camisa blanca que se moldeaba a su cintura… lo perdonaría. Y para el final de las clases Satoru volvía a ir a uno de los salones para hablar con él del asunto… Ya se convencía de que recibir su desprecio… sería incluso divertido. Lo encontró en el aula de espaldas a la puerta sólo prestó atención hasta que escuchó que lo llamaban.
—Nanami-sensei ¿me permite un momento por favor?
Dio la vuelta… ah era el entrenador, lo desconcertó que lo llamara “Nanami-sensei”.
—Dígame… lo escucho.
Provocó otra de sus sonrisas desde luego. Satoru se había acercado unos cuantos pasos, hizo que Nanami levantara la cabeza a pesar de que aún había algo de distancia la pronta cercanía lo desconcertó pero no se echó para atrás sólo metió sus manos en sus bolsillos.
—Es sobre el tema del club. nuevamente vengo a hablar de eso con usted. Creo, y voy a externarle, mi molestia porque no creo que usted esté siendo objetivo con la situación.
—Curioso que le diga a un profesor de matemáticas que no es objetivo. Mi negativa sigue allí sin importar que sea usted quien lo pida una y otra vez.
Contradicción total para Satoru por una parte era feliz al escuchar sus rechazos por otra, la que se imponía, se enfurecía al no poder salirse una vez más con la suya.
—¡Es usted un terco! —le dijo a Nanami con evidente enojo que hizo que él gruñera— Yo lo creía diferente, profesor… alguien que sabía que lo más importante son nuestros alumnos. No puedo creer que su ego pueda más que eso… —con cada palabra ¡Nanami enfurecía!—. Escuche, el club tiene muchos inconvenientes, yo no puedo cambiar el día porque ya me los han asignado y para ello he tenido que enfrentarme al entrenador Sukuna…
—¡No me importa lo que diga no voy a cancelar mis clases! Ahora si me permite voy tarde…
—¡Ah no! No se va de aquí porque estoy hablando con usted. De verdad que creí que era diferente profesor…
Nanami se incorporó, bien se lo había ganado ahora estaba furioso.
—No venga a criticarme por mi supuesta falta de interés en mis alumnos… Me parece mucho más importante para su futuro clases extras de matemáticas para que no reprueben que lo que usted propone. ¡¿Quién es el que no muestra interés y ética aquí?!
Tomó su maletín y después de haber dejado sin palabras a Satoru salió del salón de clases. Satoru estaba furioso claro que iría a presentar su queja. Fue hasta el club de teatro y se la externó a Higuruma.
—Hmm Gojo lo siento Kento lo pidió antes y bueno tiene razón ellos están en problemas de reprobar. Tiene prioridad. ¿Por qué no intentas negociar con Sukuna? O negocia con el profesor Nanami… dile que cambie los días no que cancele las clases.
—Lo hice y negociar con Sukuna no parece ser tan diferente, los dos son unos monstruos egoístas.
Higuruma respingó, nadie nunca había llamado a Nanami “egoísta”.
—Entonces trabaja con los que tengas y después dale clases extraordinarias a los que se han quedado… Las clases de Kento sólo durarán dos semanas más. O habla con Sukuna…
Como fuera Satoru estaba entre la espada y la pared.
En uno de los salones Nanami estaba sentado, sin el saco de su traje, en uno de los pupitres frente a sus pocos alumnos. Les había puesto algunos problemas después de la lección diaria. Yuuji levantó la mano porque aun no entendía, fue hasta su lugar y con paciencia le explicó. Dejó que lo intentara sólo y esperó a que terminaran para comenzar a pasar al pizarrón a resolver. Él entendía que a veces pasar al pizarrón era motivo de estrés y frustración para los alumnos y tal vez hasta de humillación… a veces notaba que algunos alumnos se tensaban y no querían pasar por miedo a su reprimenda… pero ese era un miedo sin fundamento porque Nanami nunca se burló o los castigó por sus errores. Quizás por ello al pasar al pizarrón a Nobara ella pronto dejó de estar tensa cuando notó que Nanami no la regañaba. Quería desde luego crear esa confianza entre ellos.
Así que… el profesor Gojo no tenía fundamentos para decir que era un profesor malo que no se preocupaba por ellos… pero también Nanami pensaba que quizás había sido algo inflexible. Por ello al terminar la clase se dirigió a los implicados
—Itadori… ¿de qué se trata el club de deporte nuevo al que asistirán?
—¡Oh es de quemados! El profesor Gojo dijo que nos ayudará. Es muy agradable.
—Aún somos pocos… —dijo Nobara— sólo cinco pero pronto seremos más. Requiere un esfuerzo un poco más grande porque debemos demostrarle a todos que el club es útil.
—Entiendo… Entonces aún no lo completan —ellos negaron— De acuerdo. Nos vemos el lunes.
Ellos se despidieron y Nanami se quedó allí pensando.
El lunes a primera hora, en el salón donde estaban los cubículos de cada profesor, Nanami fue detenido por Choso quien comenzó a cuestionarlo. Al parecer no recordaba lo que había pasado a altas horas de la noche ya ebrio. Pedía una explicación de cómo había llegado a casa de Higuruma, claro que Choso recordaba que Nanami y Shoko lo habían llevado pero la versión que le había dado Higuruma a la mañana siguiente fue diferente.
—Dijo que llegué a su departamento y tú y Shoko me dejaron allí a petición mía… ¿fue así como llegué?
—Justo así.
No mentía pero vio de reojo a Higuruma, estaba tomando café mientras se cruzaba de brazos y se escondía detrás de un estante, Choso no sabía que estaba detrás aún así se acercó a Nanami para susurrar.
—Dime, por favor Kento, dime que no le dije nada estando ebrio… ¡por favor!
—¿Qué te dijo él?
—¿Eh? pues… no me dijo nada…
—Bueno yo sólo puedo decirte lo que pasó cuando estuve presente. No dijiste nada —mintió desde luego— y si él lo dice supongo que no dijiste nada indebido… ni hiciste nada ¿verdad?
—¿Hacer?... No… no. Yo sólo recuerdo despertar en su departamento.
—Bien… quiere decir que tal vez no lo sabe.
—¿Tal vez?
—Ajá… porque quien sabe si dijiste algo estando ya en su departamento ninguno de nosotros fue testigo.
Más tarde pondría al tanto a Shoko y a Geto de la mentira. Notó miedo en Choso pero ya no dijo nada más y huyó a su salón de clases aunque lucía inquieto. Higuruma se acercó a Nanami.
—¿Fingiste que no lo escuchaste? —lo cuestionó.
—¿Y qué esperabas Kento-kun? ¿De verdad crees que me conformaría con que sólo estando ebrio me lo dijera? Estoy enojado por eso… voy a molestarlo hasta que se digne a decirlo sobrio.
Sí, las personas solían decir que Nanami era malo… pero en cuanto a maldad Higuruma solía ganarle por mucho… Nanami lo sentía por Choso pero ya estando un poco cuerdo y sin alcohol le daba la razón a Higuruma. Tomó nuevamente su portafolio y se retiró a dar su primera clase.
Al llegar al salón de tercero donde impartía clases a primera hora notó que todas las alumnas y parte de alumnos veían por la ventana. Se le hizo un tanto extraño y pensó que tal vez se trataba de algo importante. Se acercó y pudo echar un vistazo. En el jardín pudo ver la silueta del nuevo entrenador y claro ahora los comentarios de los alumnos tenían mayor sentido.
—¡Miren es tan guapo!
—Dicen que sus ojos son muy bonitos.
—Se ve tan genial con esos lentes.
A Nanami no le hacía nada de gracia, volvió a su escritorio y habló.
—¡La clase ya comenzó! Dos puntos menos a todos por falta de disciplina.
Y todos corrieron de inmediato de regreso a sus lugares. Como eso lo había puesto de mal humor comenzó a desquitarse poniendo los problemas más difíciles.
No fue sólo ese salón el que permanecía curioso ante el nuevo profesor… todos los salones y fuera a donde fuera veía un bullicio alrededor de aquel tipo. Comenzó a fastidiarle.
Se lo encontró más tarde en los pasillos rodeado de algunos alumnos que con cualquier excusa lo buscaban. Nanami decidió que ni le dirigiría los buenos días. Pero tuvo que hacerlo…
—Buenos días Nanami-sensei.
Escuchó claramente la voz del sujeto en un tono que le fue difícil deducir ya que le faltaba cierta información que sólo obtendría si mirara su rostro.
—Buenos días…
Contestó con aspereza, se resistió a darse la vuelta para preguntarle cómo es que lo conocía y siguió su camino sin darse cuenta de que Satoru lo había visto de reojo… Si hubiera visto sus ojos sabría que lo miraba con deseo. Satoru dio una mirada rápida de cerca para ver en detalle su amplia espalda y notar el vaivén de su cuerpo en perfecto equilibrio.
No fue la única vez que Satoru lo vio por los pasillos pero sí fue la única en la que intercambió palabras al pasar a su lado. Había dejado de importarle toda la atención que recibía de todo el mundo para centrarse en aquel profesor serio. Pero no tenía suficiente información como para hablar con él así que comenzó a sacar conversación con otros profesores, otros alumnos o… escuchar lo que fuera en los pasillos, si sabía al menos de sus gustos y pasatiempos… tendría alguna mentira sobre la que basar una conversación y así llamar su atención, ser amigos y conseguir lo que quería.
Terminada su expedición cuando entraba a la sala de profesores para ver si lo encontraba por allí se topó con Utahime Iori, profesora de Historia.
—Buenas tardes Gojo-san —no estaba muy feliz de hablar con él.
—¡Buenas! La conozco de la fiesta.
—Así es. Vengo a pasar un recado. El profesor Hiromi Higuruma espera poder conocerlo y hablar con usted. Pase por favor a la hora de los clubes al auditorio, allí estará él es asistente del club de teatro.
—Oh entiendo… disculpa ¿por qué me busca? ¿Ya tan pronto hice algo mal?
—Higuruma-san es el director del consejo técnico de profesores, es decir nuestro supervisor directo. Supongo que querrá hablar sobre algún… —usó un acento curioso que le indicó a Satoru que era algo que se supone debía saber— asunto en particular. Suerte…
¡¿Suerte?! Pero ¿qué acaso iba ante la santa inquisición? Había visto una sonrisa llena de maldad de parte de aquella profesora, como si esperara a que en verdad metiera la pata con aquel profesor. Fue al gimnasio, tendría su primera clase con el grupo de primero.
—Buenas tardes…
Todos los alumnos de primero estaban dispuestos en filas firmes como si fueran parte de un ejército. Pero lo miraban con curiosidad expectantes pues no sabían si los rumores eran ciertos, si este también sería un profesor holgazán o si era un buen profesor o el diablo mismo en persona. Satoru sonrió porque los había visto demasiado tensos y así no podía trabajar.
—A partir de hoy seré uno de sus entrenadores, mi nombre es Satoru Gojo y espero nos llevemos bien. ¡Comencemos la clase de hoy con calentamiento! Así que a la cuenta de tres con distancia comencemos. ¡Uno… dos… tres!
Sonó el silbato para dar comienzo a su clase.
Él quería llevar lo más tranquilo posible ese primer día y en general todas sus clases sin dejar de lado lo reglamentario del programa. Ese día los había hecho jugar "quemados" con la finalidad de que comenzarán a llevarse bien con él.
Lo que no sabía Satoru era que… el anterior entrenador apenas y los ponía a correr, así que siquiera jugar quemados fue extremadamente cansado y estresante. Aunque seguía siendo una labor llevadera a comparación de la semana pasada. Como el entrenador había sido "cambiado de escuela", eso fue lo que les dijeron oficialmente pero todos sabían la verdad, había sido sustituido por los otros dos entrenadores: Ryomen Sukuna, quien se hacía cargo personalmente de ambos equipos de baloncesto, masculino y femenino; y Toji Fushiguro a cargo del equipo de fútbol americano, el orgullo de todo Jujutsu School. Ambos entrenadores eran… exigentes. Éste nuevo entrenador comenzaba a simpatizarles.
Al final de la clase Satoru les hizo la oferta.
—Me dijeron que puedo abrir un nuevo club deportivo. En la anterior escuela en la que trabajé estuve a cargo del equipo de voleibol… quisiera abrir uno aquí también pero claro que si a ustedes les interesa algún otro deporte se aceptan peticiones. Los veo en la siguiente clase.
Comenzaron a desalojar las canchas, no estaba tan mal dicha oferta. Satoru se quedó en las canchas y tras pasar un rato vio llegar al entrenador Fushiguro...
—Así que tú eres el nuevo… pero vaya que eres joven. ¿Eres también un holgazán como el hijo de puta anterior a ti?
Satoru sonrió por ser cortés pero notaba hostilidad de parte de aquel sujeto aunque le sonreía. Sabía de él… claro ¡era una bestia como deportista! Campeonato tras campeonato en la liga de fútbol americano, destacado como parte de la ofensiva sin duda mandaría a volar a Satoru muy muy lejos de una tacleada… bueno eso si es que lo alcanzaba porque Satoru era muy rápido.
—Hola, me llamo Satoru Gojo… ¿usted es Toji Fushiguro no?
—Hmm sí. Espero que hagas de verdad tu trabajo porque tras todo lo que ha pasado… estás en la mira. Ah y no te quedes aquí mucho tiempo, viene el loco de Sukuna… si te ve usando el gimnasio te va a moler a golpes.
Tomaría el consejo, de igual forma no permanecería allí mucho tiempo. Tomó sus cosas y volvió a la sala de profesores para dejarlas en su locker… no, Kento Nanami no estaba por allí. Aprovechó para ir hasta el auditorio y cumplir con su reunión con su supervisor.
Al entrar a aquel lugar notó a varios alumnos ensayando para una obra de teatro, al parecer montarían una de las obras de Shakespeare… para variar. Vio a Choso en el escenario repartiendo órdenes, sí que se veía como todo un profesional. Por el revuelo de algunos alumnos al ver a Satoru notó su llegada así que se acercó a las butacas.
—Higuruma-san… el entrenador Gojo llegó, es el de pelo blanco… ¿Me escuchaste?
Higuruma asintió, se le había quedado viendo por un momento, incluso lo miró cuando volvió a lo suyo después de escuchar su confirmación. Se puso de pie y sin perder de vista unas hojas que leía se acercó hasta las escaleras donde estaba Satoru. Para ese punto del día ya se había despojado de su saco negro y las mangas de su camisa estaban subidas ya que solía ayudar con utilería. Dejó de leer y vio a Satoru.
—Tú debes ser Satoru Gojo. Un gusto, mi nombre es Hiromi Higuruma soy el director del consejo técnico de profesores.
—Así es. Iori-san me dijo que me buscabas.
—Sí… como no fui a la fiesta no pude conocerte ni hablar contigo.
Satoru sonrió.
—Parece que ya hice algo malo apenas entré a trabajar…
—Hmm no, no eres tú, no exactamente tú. Pero sí debía verte, más que nada para estar tranquilo.
—Me preocupa un poco aun así. ¿Me he perdido de algo?
—Digamos que tuvimos problemas con el anterior entrenador, quiero que me des tu palabra de que eres un profesor con ética laboral alguien en que se puede confiar y que pone por encima de todo el bienestar de sus alumnos. A la mayoría de los profesores aquí nos importa nuestra profesión y que los alumnos reciban una educación de calidad.
—No se preocupe… mi currículum habla por sí solo. No hay nada más importante para mí que la seguridad de mis alumnos. ¿Está preocupado porque el entrenador anterior era un holgazán? Eso he escuchado en los pasillos —Higuruma entrecerró los ojos—. Bien no se preocupe yo le demostraré que no soy así.
—Me alegra saberlo.
Aunque en realidad sonaba algo… molesto. No era personal… no era contra él, era que Higuruma estaba enojado con el consejo en general, esperaba de verdad que Satoru fuera un buen profesor para evitar más problemas. Notó que el nuevo entrenador no tenía ni idea del escándalo por acoso sexual de su predecesor… eso tampoco le agradaba mínimo una advertencia debieron darle.
—Gojo-san estoy ahora un poco más tranquilo pero sepa que es posible que el consejo lo tenga bajo supervisión… no es personal esto pasa con todos los profesores así que sin previo aviso tendrá visitas durante sus clases y se harán evaluaciones teniendo en cuenta la opinión de los alumnos.
—Entiendo. Ahora que lo conozco quisiera hacerle saber mi deseo por abrir un nuevo club deportivo, quiero con ello demostrar que estoy comprometido con la escuela.
Higuruma se cruzó de brazos.
—Lo escucho.
—Aún no sé de qué deporte será, quisiera que los alumnos propusieran algo, en el caso de que no fuera así propondré voleibol. Espero contar con su apoyo ya que no sé qué tanto presupuesto me puedan brindar… no estaría mal unas migajas del presupuesto para los otros equipos.
—Claro, adelante. Espero tenga suerte con ello, considere que no es inicio de año pero con esfuerzo conseguirá algo… —notó que Satoru esperaba algo más— entregue la solicitud a Ijichi, en dirección… y si lo que quiere pedir es que sea su profesor asistente, todos los clubs tienen uno además del encargado, lamento decirle que no puedo. Ya estoy a cargo de teatro y mi labor como directivo no me lo permite… pero es un requisito indispensable. Vaya pensando en algún profesor que le pueda ayudar. Suerte.
Se despidieron cordialmente y Satoru salió del auditorio. Choso se acercó a Higuruma para saber qué pensaba del nuevo entrenador.
—¿No había uno más llamativo? —dijo Higuruma e hizo reír a Choso—. ¿Dices que parece buena persona no?
—Lo parece, al menos es simpático ¿a ti no te agrada?
—Me parece que tiene mucha energía… confiaré en tu criterio.
Le sonrió ligeramente y Choso contestó con una sonrisa de oreja a oreja.
🍂
Satoru estaba libre ahora así que subió hasta el tercer piso de uno de los edificios y entró al taller de arte. Aún había alumnos allí, reconoció a uno de ellos, Okkotsu sí… creía que se apellidaba así, se detuvo a ver su boceto a carboncillo.
—¡Asombroso! ¿Qué es eso? Si que tienes talento… yo no sé ni dibujar.
Yuuta saltó, no esperaba un cumplido, luego lo miró y levantó un poco el cuaderno para dejarle ver bien su boceto.
—Es… un monstruo en el bosque.
—Ya veo… es muy gráfico… se ha comido a…
—A mí…
—Claro… que detalle en las vísceras. ¡Buen trabajo!
Lo decía con auténtica emoción aunque fuera extraño estar tan feliz por una escena tan rara.
Pasó al almacén en la parte trasera del aula y como esperaba allí estaba Suguru quien apartó su cabeza de los estantes y se sorprendió al verlo.
—¡Hola Suguru! Ya llegué, ¿me extrañaste?
—¡¿Eh?! Quisieras —bufó— bienvenido a mi taller…
—¿Tienes alguna obra tuya aquí?
—Por ahora sólo bocetos, no tengo mucho tiempo, tengo que preparar los materiales para las clases reglamentarias y el taller.
—¡Los chicos son talentosos!
—Tienen interés y eso es lo que cuenta. ¿Cómo te ha ido a ti en tu primer día? Perdona que sólo te pueda ofrecer este banquito pero… es lo que hay.
—Me ha ido bien… ha sido divertido, conocí a algunos colegas… aún no conozco a tu prometido.
—Él llega como a la 1:00. pero seguro está en su taller ahora, está en cocina por si quieres conocerlo.
—Debes presentarlo tú, ¿todos saben que son…?
—No realmente… digo no andamos gritándolo a todos. Lo saben algunos colegas, los que son nuestros amigos, los alumnos sólo algunos de tercero y segundo.
—Entiendo. Oye… quiero hacerte unas preguntas —Suguru se trepó a una mesa de madera para ponerle atención—. Hace un momento conocí a Higuruma-san ¿el supervisor? Me dijeron que quería hablar conmigo.
—Ah… qué extraño no creí que él tomara la iniciativa.
—¿A qué te refieres?
—Por lo regular no pide hablar con otras personas, uno es quien acude a él por “ayuda”. Por ejemplo, yo voy cuando necesito dinero para comprar materiales. Por lo regular cuando él te llama a su oficina, bueno, es para regañarte.
Satoru frunció sus labios.
—¿Qué hiciste Satoru? ¡¿Es tu primer día y ya la cagaste?!
—¡No hice nada! Estoy siendo muy profesional. No voy a holgazanear te lo prometo… bueno… quizás entre clases me eche alguna siesta pero prometo que daré lo mejor de mí. No me regañó como tal… pero sí sentí que nuestra conversación fue una advertencia. ¿Crees que ese tipo me quiera matar?
—Quien sabe a veces es un enigma. Pero sí… a veces siento que mataría a más de uno.
—Esa conversación me pareció algo hostil aunque al final estaba interesado en mi propuesta de club deportivo. Oye Suguru… ¿hay algo que me estoy perdiendo? Siento por el ambiente que algo pasó y no me lo dijeron.
Suguru suspiró, se lo estaba confirmando.
—Si pasó algo… ¿puedes decírmelo? Siento que estoy caminando por un terreno peligroso con una venda en los ojos.
—El anterior entrenador no fue trasladado a otra institución por ser un buen profesor. Él… era algo holgazán, es cierto, todos pasamos por alto eso, pero también solía ser algo molesto con algunas compañeras. No era muy profesional como puedes ver y la gota que derramó el vaso fue que comenzó una relación con una de las alumnas en ese entonces en segundo año… ahora en tercero. Primero fueron rumores entre alumnos, luego fueron escalando. Algunos profesores comenzaron a quejarse, se ignoró hasta que los padres supieron de ello hace unas semanas y ¡boom! los directivos decidieron moverlo, y ahora lo estás supliendo. Por ese problema Higuruma está furioso y se está portando más estricto con nosotros. Tiene razón. No es personal contigo Satoru y creí que ya te lo había dicho el director Yaga.
—¡Nadie me dijo nada!
—¿Si lo supieras no hubieras aceptado? Yo creí que te lo habían dicho.
—Tal vez hubiera considerado otra propuesta, pero bueno estoy aquí ahora y estamos trabajando juntos. ¡Es bueno volverte a ver!
—Lo mismo digo —sonrió— eres un buen profesor y a la larga dejarán de verte como un problema. Aunque… eres guapo y eso atraerá la atención de algunos… ¡por favor ni de broma se te ocurra coquetear!
—¡No lo haré! Quizás coquetee con algunas profesoras pero nunca con alumnas… Por cierto, platiqué en la mañana con la profesora Mei Mei…
—¡Te dije que te comportes! Estás en un punto delicado, no hagas que corran rumores, dedícate a lo tuyo al menos por ahora.
—Ay yo que venía a preguntarte otras cosas… —hizo berrinche— prometo que seré responsable y cuidadoso…
Hubo silencio. Suguru bajó de la mesa para volver al aula Satoru lo esperó hasta que despidiera al último alumno y volviera al almacén, entonces soltó sin más.
—Oye Sugu… —recargó sus codos en la mesa y sonrió— hoy vi al profesor Nanami en los pasillos.
Suguru no le prestó mucha atención al inicio, miraba la obra de Yuuta y estaba feliz con el resultado final.
—¿Ah sí? ¿Platicaron amenamente?
Ahora que se habían ido los alumnos podía encender un cigarro.
—No, en realidad me ignoró… pero —sonrió con malicia— yo aproveché para verlo más de cerca —Suguru dijo “hmm”— y confirmé lo que dicen en los pasillos sobre él.
—¿Qué exactamente?
—Que es frío y cruel y que es jodidamente sexy.
Suguru le había dado una calada al cigarro y tras escucharlo lo miró de inmediato y comenzó a toser. Satoru se rió.
—¡¿Por qué me miras así?! ¿He dicho algo malo o algo a lo que no estés acostumbrado? ¿O no estás de acuerdo?
—¿“Sexy”?
—¿Y qué no?
—Sí lo es pero… —Satoru deslizó los lentes para fijar sus ojos en Suguru— ¡ese no es el punto! ¿Coqueteaste con él?
Se notaba bastante alterado.
—Aún no, pero planeo hacerlo. Primero debo de tener suficiente información, ¡estudiaré a mi objetivo! Y tú me ayudarás.
—¡No Satoru deja a Kento en paz!
—¡¿Por qué me amenazas?! Que raro estás actuando.
—Puedes fijarte en Mei Mei en quien se te ocurra, es obvio que no te meterás entre Higuruma y Choso, de allí quien sea pero Kento no. No puedes coquetearle. Es el mejor amigo de Yu y es mi amigo también… está fuera de tus posibilidades.
—¿“Fuera de mis posibilidades”? Ahora estoy más interesado suena a que es prohibido. ¡Dime más! ¿Es casado?
—No lo es… pero no es buena idea. Creeme no puedes jugar con él… porque lo quieres para eso ¿no? Te conozco, tus relaciones nunca son serias —Satoru puso los ojos en blanco— coqueteas con quien sea que te llame la atención, lo acechas como si fuera tu presa y cuando consigues lo que quieres…
—¿Y qué es lo que quiero?
—¡Tener sexo! Cuando consigues eso con el tiempo te aburres y terminas toda relación.
—No lo digas así suena muy cruel. ¿Me estás regañando? ¿Qué acaso no te muerdes la lengua? Tú eras igual o peor que yo, no puedes decirme que hago algo mal porque no he hecho algo que otros no quieran.
—Como sea… no puedes jugar con Kento, ¡con él no! ¿Qué pasa si termina todo mal? Es mi amigo también, es muy importante para Yu…
—En todo caso terminaría mal conmigo no contigo. Vaya, no creí que fuera sagrado como para que lo protegieran así —mordió sus labios— eso me gusta… No le haría daño, no haría nada que él no quisiera. Confieso que me ha ignorado ¡y que su frialdad hace que me atraiga más! y que me obsesionaré con tenerlo, pero… no le haría daño.
—No es eso…
Satoru entrecerró los ojos, había notado algo extraño en la expresión de su amigo.
—Suguru… ¿pasó algo entre tú y él?
Lo miró con molestia, pretendía no contestarle al inicio, ¡de verdad que no quería! pero debía terminar esa conversación.
—Sólo voy a decirlo una vez. Kento Nanami no es lo que te imaginas. ¿Dijiste que quieres “tenerlo”?
—Naturalmente… si puede ser mi pasivo sería muy feliz. Tal vez consiga romper esa frialdad. Me imagino que será muy divertido escucharlo gritar.
Vaya que estaba muy motivado. Suguru exhaló el humo y se rió.
—Bueno. Fue antes de que conociera a Yu, cuando me transfirieron aquí. Yo también me fijé en Kento, ¿quién no lo hace? Tiene cierta particularidad. Con los días nos hicimos amigos… yo le propuse salir y se me ocurrió pedirle que cogieramos sin más… La verdad es que pensaba que me diría que no pero dijo sí… y sucedió… pero no como yo lo esperaba.
—Oh… ¿estás celoso de que lo pretenda?
—No, pedazo de mierda. No son celos, no soy claro pero lo que quiero decir es que tengas cuidado con Kento Nanami. No es una mala persona pero no es alguien a quien puedas mantener bajo tu control, él no es del todo consciente de lo que tiene, no es consciente de que atrae personas como si fueran polillas. Es amable, siempre lo será… pero le gusta tener el control de la situación.
—¿Oh… quieres decir que no podré con él porque ambos seríamos activos? Eso no es un problema.
Suguru se rió.
—¡Yo fui su pasivo!
Satoru se rió también, pero porque no creía que eso fuera posible.
—Es el único hombre con el que he estado que lo logró.
—¿Hablas en serio? ¡¿Tú?! Nah…
—¡Sí, yo! Y lo disfruté como no tienes idea. Me apena mucho aceptarlo pero así fueron las cosas. Creía tener el control pero él y ese “carácter” que tiene no te permiten llevarle la contraria y cuando vez ya eres su puta. No… no es un hombre manipulador, no va a atarte a él si no lo quieres, la realidad es que tú te atas a él es inevitable, terminas… hincado a sus pies pidiéndole un poco de su atención. Es como si fuera una droga, de verdad te vuelves dependiente. Él… terminó nuestra “relación” cuando yo conocí a Yu… Me tomó por sorpresa pero siempre fue un caballero. Me dijo que quería que sólo fuéramos amigos. Tal vez porque conocí a Yu nuestro rompimiento no fue duro. No puedo decir lo mismo de otras colegas. Por ejemplo… Mei Mei fue su amante por un tiempo y también decidió terminar, ella hasta la fecha no lo ha tomado nada bien, pero Kento es firme, una vez dice no es no y la trata como si nunca hubiera pasado nada. Desde enero Kento no sale con nadie, terminó todas sus relaciones tal vez ya se ha aburrido. Yo lo veo muy tranquilo pero Yu quiere que encuentre a alguien porque piensa que está deprimido.
—¿Y tú crees que lo esté?
—No lo sé… en cuanto a sentimientos nunca lo comprendí. A simple vista se ve que está bien. Pero hazme caso Satoru… no le coquetees.
—Muy tarde… ¡de verdad quiero probarlo! Y lo conseguiré. Como veo que no me ayudarás presentándonos mínimo podrías decirme qué le gusta para iniciar conversación.
—La comida en general. Una cena nunca está de más. Ah y es muy bueno bebiendo no vas a emborracharlo tan fácilmente. Es lo único que se me ocurre. Mucha suerte amigo.
El reloj seguía corriendo en aquella aula, el silencio sólo era roto por el sonido del segundero que masacraba el tiempo y los lápices trazando sin parar letras, números, triángulos, círculos, escalas. Pero había algo más que distinguía el sujeto enfrente de aquella aula: el sonido de la desesperación. No le agradaba no… pero era inevitable escucharlo pues era el profesor. Álgebra no parecía ser muy amigable para los pobres alumnos de primero… pero no era su culpa, de verdad no era su culpa que su materia fuera tan “difícil”, es más, no la consideraba como tal… todo era simple, si se ponía atención claro está. Y él le había dado más de una oportunidad a cada alumno para comprender los temas antes del tan temido examen. Pero por más que lo intentara había cosas que estaban fuera de sus posibilidades y si los alumnos preferían poner atención en otras cosas eso ya estaba fuera de sus responsabilidades como maestro.
Ya sabía que al día siguiente escucharía uno tras otro los reclamos de los alumnos: “es usted muy cruel Nanami-sensei”; “¡Sólo es una décima! Por favor páseme o reprobaré”; “¿Qué necesita? Quiere una botella de vino? Si aumenta una décima yo le traeré la mejor botella de vino”. Había otros reclamos que nunca escuchaba directamente, los llamados rumores que lo tachaban del profesor malvado: “Kento Nanami no tiene piedad en calificar los exámenes por su culpa he reprobado” pero ¿y él que tenía de malo? ¿Por qué lo culpaban? Estaba consciente de que si la mayor parte del salón reprobaba él problema no sólo eran los alumnos ¡era suyo! Él era el guía después de todo, si los alumnos reprobaban por no entenderle era su culpa, por ello, nunca los reprobó sólo por gusto y les dio más de una oportunidad. Sí, está bien, sabía que su temperamento frío no le permitía del todo ser el profesor bonachón en el que puedes confiar, pero malo no era, se esmeraba en ayudarlos siempre que veía que se esforzaban porque se notaba cuando un alumno se esforzaba y no lograba entender del todo las fórmulas o no podía dimensionar la pregunta en cuestión. ¡Pero por eso después de cada clase se los decía!
—Si tienen dudas o preguntas, formulenlas y las veremos la próxima clase. Si tienen problemas para entender algo pregunten encontraremos la solución.
Pero muy rara vez se los encontraba en los pasillos para que de verdad los ayudara. ¡No! a él no le gustaba reprobarlos, de verdad, pero qué se le iba a hacer.
Miraba desde el frente del aula a cada uno de los alumnos, todos se enfocaban en terminar la prueba… hasta que oh, oh… lo había visto perfectamente, a uno de los alumnos esconder un trozo de papel.
Está bien… Nanami sí podía ser malo… pero en ocasiones como ésta cuando el alumno se atrevía a hacer el acto más desleal: ¡hacer trampa! ¿De verdad lo creían estúpido? Estaba bien que estuviera miope pero… podía verlos perfectamente con sus lentes. Se puso de pie y caminó hasta aquel alumno, extendió su mano y lo miró con frialdad que aumentó la desesperación en el pobre chico. No, no lo dijo, sólo esperó a que por voluntad propia el alumno le diera el pedazo de papel. Esperó a que cediera ante la presión. Lo hizo y Nanami volvió a su asiento.
Ya faltaban pocos minutos para que terminara la clase. Cuando el timbre sonó no le quedó más que sentarse y esperar, claro que le dijo al alumno que había copiado que esperara. A la mitad de la fila Yuuji Itadori aún escribía desesperado en su examen, mientras todos sus compañeros le entregaban a Nanami sus examenes.
—Itadori-kun… —su voz resonó en el aula e hizo que Yuuji se pusiera más nervioso— debes entregar tu examen ya.
—¡Un momento sensei! En eso estoy… sólo… sólo…
Nanami había llegado a su asiento y extendió la mano, a Yuuji no le quedó más que atender.
—Gracias, puedes retirarte.
—¡Voy a reprobar! —hizo puchero en su mesa. Nobara y Megumi se acercaron para intentar que se levantara.
—¡Vámonos! Quiero ir al centro comercial. Ya fue si reprobaste.
Nanami volvió su atención al alumno apodado Mechamaru, quien había copiado en el examen.
—Puedo preguntar ¿por qué lo hiciste?
Él joven levantó los hombros.
—¿No crees que hubiera sido más fácil si estudiabas y comprendías los temas? —no le respondería—. Tu examen no es válido.
—Pero profesor sólo usé el acordeón en la quinta pregunta —ahora sí entraba en pánico.
—¿Qué garantía tengo de eso? No pasas —marcó con plumín rojo "reprobado por copiar"—. Deberías intentar otra excusa. Nos vemos en el extraordinario, me alegra que no estaré solo.
Dijo con total sarcasmo. Mechamaru se fue enfurruñado. Bueno… está bien Nanami sería sincero, le gustaba molestar a los alumnos que se lo merecían. Está bien… sí era malo.
Tomó su portafolio y salió a los pasillos. Era asombroso como la mayoría de los alumnos se había esfumado. En medio de ese pasillo se topó a una alumna de tercero.
—Buen día Nanami-sensei.
—Buen día. Te escucho ¿necesitas algo?
—Quisiera hablar con usted.
—Claro.
Y esperaba a que le dijera lo que sucedía pero la chica totalmente nerviosa no podía. Oh quizás le daba vergüenza. No recordaba que ella tuviera problemas con cálculo… quizás necesitaba alguna asesoría.
—De acuerdo, entremos aquí.
Siempre y cuando los alumnos se acercaran con amabilidad él les ayudaría con asesorías. Algunos de tercero habían acudido a él para que les ayudara con los exámenes. Abrió una de las aulas ya vacías y pasó hasta el escritorio, dejó la puerta abierta y se dispuso a escuchar a la alumna mientras dejaba su portafolio y los exámenes.
—¿Con qué tienes problemas exactamente? ¿O vienes por lo del examen a la universidad o el final? Hmmm tenemos un grupo de estudio los jueves seguro te lo han dicho algunos de tus compañeros.
—Ammm no… por ninguna de esas cosas —estaba nerviosa.
Nanami ladeó su cabeza, si no era por ninguna de las otras cosas de verdad que no tenía idea. La chica se tomó su tiempo para sacar de su mochila un ramo pequeño de flores… ¡¿Flores?! Nanami parpadeó como contestación, no le sorprendía del todo pero sí… le asustaba, aún así, su semblante frío no se perturbó más allá de su parpadeo.
—Quisiera hablar con usted. Le pido por favor escuche hasta el final.
Nanami no dijo ni “sí” ni “no”… pero estaba claro que a donde iba eso no estaba nada… nada bien. Trató de mantenerse imperturbable ante la situación pero sí prestó atención para que nadie más los escuchara.
—Usted… me gusta. Bueno yo estoy enamorada de usted desde segundo año… yo sé que por cuestión de edad usted no podría corresponderme en ese entonces, por eso nunca lo dije. Ahora… no puedo evitarlo, en unos meses cumpliré 18 años, seré mayor de edad y técnicamente no habría mayor problema… por eso se lo he dicho. Sé… de algunos profesores que han salido con algunos de mis compañeros… y aunque la gente crea que es tabú… es más común de lo que parece. Y yo me pregunto ¿si otros pueden por qué yo no? Así que me he animado a externar mis sentimientos, no quisiera guardarlos más. Me gusta y quisiera que me diera una oportunidad… de conocerlo.
Silencio incómodo en el aula… Nanami miró las flores en su mano eran sin duda bonitas. Un detalle muy adorable. Quizás debería pensar en su respuesta un poco más, era un tema delicado, debería pensar en los sentimientos de la chica… sí quizás debería si tan sólo fuera una declaración “normal”, además en ese punto de su vida digamos que ni siquiera estaba interesado en tener una aventura. Si esto hubiera sido algo normal él aceptaría desde luego conocerla… si ella no fuera tan joven o su alumna.
Bien además de los rumores de que era un profesor malvado había… otro tipo de rumores un tanto incómodos para él que sin querer llegaban a sus oídos, rumores sobre lo atractivo que era: “Es todo un caballero siempre tan atento”; “Él se ha tomado la molestia de explicarme… creo que le agrado, ¿podría tener una oportunidad?”; “¡Sin duda seguro que tiene mucha más experiencia! Pero además es demasiado sexy me provoca con ese traje tan impecable que luce”; “He visto sus manos, dios su voz hace que me sienta en un sueño y su cuerpo, esa cintura tan ahh, sus brazos y su pecho… Yo podría ser su puta”; "Ayer soñé que me cogía en el aula de química".
Sí… Al inicio no creía los rumores quizás como parte de su modo de defensa ante dichas situaciones. Pero cuando lo escuchó de boca de una de las alumnas en los pasillos… bueno se puso nervioso y procuró tomar distancia. Más tarde vinieron otros más sinvergüenzas que esta chica, de hecho ésta había sido la más educada al decirle que le gustaba… Otros alumnos habían sido directos y vulgares: “¿Qué le parece tener una aventura conmigo? Nadie se enteraría de que me coge en el aula”; “Profesor, estoy decidida a tener sexo con usted, lo necesito vayamos a su casa”; “Puedo ofrecerle sexo a cambio de que apruebe mi examen”; “Si usted desea puedo ser su pasivo todo el año”; “He soñado tantas veces con usted, me estoy volviendo loco, vayamos a donde usted quiera para que yo pueda ordeñarlo”... Entre otras frases que no podían romper el semblante lleno de frialdad de Nanami… Esta no sería la excepción. Extendió de nuevo su brazo para devolverle las flores.
—Mi respuesta es no y sabes por qué. La diferencia de edad es demasiada ¿no crees?
—¡¿De verdad importa?! Usted sabe, al final de cuentas a veces…
—En éste caso importa. Eres menor de edad aún… y aunque tengas 18 eso no podrá ser. Entiendo que algunos profesores han faltado a su ética… pero bien sabes lo que ha pasado con uno de ellos. Quitando eso… seré realista, mis experiencias y las tuyas son diferentes al igual que la percepción de la vida. Yo no puedo darte lo que buscas, y tú no puedes darme lo que yo busco… sólo nos daríamos problemas. Sigues siendo mi alumna, no puedo hacerte eso, sería aprovecharme de mi papel como adulto, ¿que habría de amor en eso? Gracias por las flores pero no puedo quedarmelas. Hasta el lunes.
Volvió a tomar su portafolio y salió del aula totalmente tranquilo como si fuera natural haber rechazado a alguien más. Pero por dentro no estaba del todo tranquilo, acomodó sus lentes en un intento por guardar la calma. Vaya situación y en un momento donde todo estaba tan delicado… las otras veces que había rechazado habían sido diferentes claro, aquí pudo tomarse el atrevimiento de contestar con la caballerosidad que lo caracterizaba pero… en las anteriores decía “no” tajantemente y simplemente se iba.
Caminó como siempre con dirección a la oficina de profesores, dejó allí los exámenes y sus cosas y volvió a los pasillos. Subió hasta el aula de artes, los alumnos estaban recogiendo algunos de sus lienzos, lo saludaron, él contestó con cortesía y pasó directamente al almacén en la parte de atrás.
—Hola, Kento… he escuchado que masacraste a los de primero.
—Hola… Suguru.
Suguru Getou era el profesor de artes, en ese momento estaba preparando unos lienzos, tensaba la tela y usaba una engrapadora. Nanami se acercó a ayudarle.
—¿Fue divertido hacerlos sufrir?
—Un poco —confesó Nanami— ¿cómo está Yu?
—Mejor, fue sólo un resfriado. A partir del lunes volverá a sus labores. Ayer discutimos pero estamos bien. Discusiones siempre hay por pequeñeces, más cuando está enfermo.
—Hmm… ¿qué fue esta vez?
—Me comí su postre… —se rió— Me disculpé pero… lo conoces. Hay cosas que no cambian incluso ahora que nos comprometimos. Algún día espero que lo entiendas.
—Yo espero que no.
—Lo supiste ¿no? lo del entrenador —se rió nuevamente era claro que le agradaba repartir el chisme y burlarse del prójimo, Nanami no le arruinaría el momento diciéndole “lo sé”—. El estúpido metió la pata. Rumores había… Desde hace unos meses comenzó a salir con una alumna de segundo por bastante tiempo… todos lo sabíamos pero bueno los padres ahora han intervenido y han exigido su cabeza. Está fuera, todo se ha querido llevar por debajo del agua pero ya todos lo saben.
—Las cosas caen por su propio peso ¿no? —lo que había pasado hace unos momentos aún rondaba en su cabeza—. Suguru hace un momento, cuando salía de clases, una alumna de tercero se acercó para declararme su… “amor”.
Suguru levantó el rostro pero no mostró sorpresa.
—Vaya… creo que se les alborotó la hormona.
—No lo digas así. No es divertido, es incómodo.
—Lo sé pero… pasa. Ya había pasado con anterioridad ¿no?
—Sí…
—Y por suerte no has tenido mayor problema… bueno aquella que te quiso robar un beso…
—Es complicado, se dejan llevar por fantasías pero yo nunca he querido algo más, y a estas alturas me parece molesto.
—Sí, bueno… en parte entiendo. Están en una etapa complicada y llegan a idealizar. Hormonas es… común. Tú eres muy amable y también codiciado… los he escuchado cotillear sobre que eres…
—No quiero escucharlo. Nada de eso es real. Esto en realidad es peligroso para ellos y para mí. Más ahora con lo delicada que está la situación tras lo que pasó. Me puso algo nervioso ¿qué tal si nos escuchaban?
—Bueno sí… hay algunos que no miden las consecuencias. Los alumnos son jóvenes y son nuestra responsabilidad.
—¿A ti han dejado de decírtelo ahora que tienes el anillo de compromiso?
—No… les parece más interesante tener una aventura con alguien en una relación. Mi respuesta siempre ha sido no.
—Aunque al final siempre te pareció divertido desafiar los límites del trabajo coqueteando con profesores y finalmente terminaste viviendo con uno.
—Yu tiene tu edad, es mayorcito, toma sus propias decisiones y no han sido claros con lo de tener una relación con un colega. Fue inevitable. Aunque sí, tienes un poco de razón, se suponía que no debíamos tener algo siendo profesores. ¿Importa a estas alturas? —cambió de tema—. El consejo de profesores ha organizado una fiesta para mañana… es para convivir entre personal pero también presentarán al parecer al nuevo entrenador, quieren que el asunto ya se resuelva. ¿Irás verdad?
—No, gracias. Prefiero quedarme en mi casa, me siento muy cansado.
—¡Irás! ¡Vamos! Yu se va a enojar conmigo me hizo jurar que te convencería. No seas antisocial… habrá comida gratis y bebida gratis y quizás pesques alguna cita.
—Eso último no me interesa por ahora pero lo consideraré por la comida.
🍂
Ese sábado Nanami estaba viendo televisión por la tarde. Ya había terminado los deberes cuando recibió una llamada de Haibara. Lo estaba molestando para que fuera a la fiesta.
—No puedo… habrá maratón de mis películas favoritas.
—¡¿Es enserio Kento?! Ven. ¡Te la has pasado solo desde hace meses! Me preocupas… Es otoño… dicen que el otoño y el invierno aumentan la depresión, y qué mejor que comenzar estas estaciones… ya sabes con alguien que te brinde calor.
—O que te dé problemas…
Haibara comenzó a hacer berrinche por el teléfono, tan grande fue que a Nanami no le quedó de otra más que ponerse ropa casual e ir a aquel restaurante.
La fiesta, como siempre, irrelevante para él, pasó de inmediato a una de las mesas a servirse un plato con bocadillos y tomar una copa con vino. La comida le alegraba y también acaparaba toda su atención. Metió un bocadillo completo a su boca, así que sus mejillas se habían hinchado y parecía una ardilla pero estaba feliz… sonrió pensando que nadie había visto eso… pues todos estaban muy ensimismados en las pláticas, pero… sí lo habían visto.
Había otro sujeto del otro lado de la mesa que lo había visto desde que llegó al restaurante. Le había llamado la atención que cuando Nanami abrió la puerta, tan sigilosamente, el otoño entró con él, las hojas secas de los árboles persiguieron sus pisadas y bailaron entre sus pies hasta el recibidor y se elevaron nuevamente cuando Nanami se despojó de su gabardina. El sujeto no lo perdió de vista y se acercó lentamente a la mesa de bocadillos esperando que su aspecto tan peculiar llamara la atención de Nanami y así pudiera comenzar una conversación con él. Pero no, el hombre que vestía el otoño no prestó atención a su pálida piel y su cabello blanco como la nieve, así que no podía llamarlo para preguntarle su nombre o darle su número de teléfono, aunque sí se rió cuando vio sus mejillas infladas por el bocadillo. Le causó ternura.
Nanami se había alejado de todo y se disponía a comer fuera del centro de atención en otra mesa junto a un balcón. El sujeto de la mesa de bocadillos no permaneció mucho tiempo allí, el director Yaga se había acercado para hacer que se uniera a la conversación con el subdirector y otros profesores.
—Es un gusto, has llegado en un buen momento —dijo el director en el camino y luego se dirigió a otros—. Él es Satoru Gojo, será a partir de ahora el nuevo entrenador. ¡Sin duda de lo mejor para el colegio! Su currículum es ejemplar.
—A la altura de todos los profesores de aquí ¿no? —contestó Mei Mei, profesora de idiomas, ella ya parecía que coqueteaba.
Pronto llenaron de halagos a Satoru y le impidieron ir a cualquier otro lugar solo… Estaba bien, ser el centro de atención le alegraba.
Nanami seguía en su mundo sí había escuchado la presentación pero su mirada apenas y se dirigió al grupo de compañeros y volvió al plato. Se puso alerta cuando notó con el rabillo del ojo que alguien más se acercaba, pero al ver que se trataba de Shoko Ieiri, profesora de biología, se relajó. Ella se sentó a su lado y comenzó la conversación.
—Se ve que el nuevo entrenador es alguien muy bueno en lo que hace… Debiste haber escuchado su currículum… Yaga casi le pone un altar —dijo con algo de pereza mientras sacaba la cajetilla de cigarros y le compartía uno a Nanami—. Al parecer Suguru lo conoce. ¿Qué opinas sensei?
Nanami tomó el cigarro con desdén, permitió que le regalara fuego y después de expulsar el humo levantó su mirada para ver a aquel sujeto. Se quedó callado un momento, paseó su mirada por él, lo vio sonreír y convivir con otros con facilidad y desde luego su cabello le llamó la atención, a todos, su apariencia los llamaba y les exigía mirarlo pero Nanami volvió a llevar el cigarro a sus labios y luego habló.
—Parece agradarles a los otros… mientras no meta la pata todo estará bien.
—Sí pero creo que han resuelto un problema pero crearán otro —contestó Shoko entre murmullos— el entrenador anterior era… un hombre común y aún así un estúpido sin principios que llamó la atención de los alumnos.
—Ya había varios reportes ¿no? Tú misma le pusiste uno por acoso.
—Así es, y como todos los reportes lo ignoraron. Está bien que suela aceptar ofertas de sexo casual pero eso no quiere decir que le diría que sí. Sólo me inspiraba asco. Me preocupa un poco esto. ¿Cómo resuelves el problema? Lo mandas a consejo superior, lo transfieres y ya está?
—Lo adecuado sería que le quitaran su cédula de profesor, a donde vaya volverá a crear problemas.
—Sí, cierto. Hiromi está furioso por cómo ha terminado el caso después de que insistiera tanto con los superiores pero al final esos ancianos deciden proteger a un adulto irresponsable. Y… ¿qué hay de esto? ¡Traen a un hombre el triple de apuesto! No digo que el señor Gojo sea un irresponsable pero estando los padres tan intranquilos y desde luego los alumnos intranquilos teniendo a alguien tan guapo… problemas habrá.
Nanami levantó los hombros.
—No creo que lo dejen sin supervisión y tampoco creo que sea tan descuidado. Yaga-san seguro lo puso al tanto y Hiromi no lo dejaría sin supervisión. Estará todo bien. La tormenta ha pasado.
Expulsó el humo del cigarro y continuó con su comida. Haibara y Suguru se acercaron a la mesa desde luego que el primero comenzaría a molestar.
—¡¿Qué hacen aquí sentados?! Es una fiesta, se supone que deberían hablar con otros profesores y superiores… sobre todo con superiores recuerden que son ellos los que garantizan aumentos de sueldo…
Shoko y Nanami hicieron cara de hastío. Suguru se rio, ya estaba robando comida mientras encendía un cigarro.
—¡Estoy hablando en serio! ¿Saben lo que dicen? Sí, que ustedes dos nunca hablan con otros. De ti… dicen que no tienes amigas y que eres muy egocéntrica.
Shoko sonrió con malicia.
—Oh… ¿pero quién te ha dicho eso? Déjame adivinar ¿Mei Mei acaso? —Haibara guardó silencio, eso lo confirmaba—. No es difícil saberlo, siempre está contigo chismeando en tu cómodo club de cocina, me siento triste somos tan buenas amigas.
Dio un sorbo a su copa estaba siendo sarcástica.
—Bien, no importa y con respecto a ti…
—¿A mí también me vas a regañar? —dijo Nanami con seriedad y los otros dos se rieron—. A mí me va bien con mi sueldo, no necesito hablar con directivos.
—¡No es suficiente! Eres tan conformista. Ves esto es licor les ayuda a ser amigables así que tomen valor y vayan a socializar. Así quizás consigan alguna cita.
—¿Estás seguro de beber? —Nanami vio a Suguru, éste suspiró pero más allá de prohibirle a Haibara beber sólo quiso preguntar para estar preparado.
—¿De verdad te vas a emborrachar?
—Estaré bien… voy a tomar con medida.
Una hora después los tres ya veían a Haibara siguiendo una fila de otros compañeros ebrios mientras cantaban "la cucaracha" ese era el punto más elevado de su embriaguez. Desde luego que Suguru se divertía tomando fotos para al día siguiente molestarlo con el ridículo que había hecho, también había dejado de tomar porque debía conducir a casa y desde luego si estaba sobrio se divertía más. Se puso de pie para ir por más comida. Shoko y Nanami ya habían perdido la cuenta de los tragos que habían tomado pero seguían completamente sobrios.
En la mesa de bocadillos Suguru se topó con Choso, el profesor de literatura y encargado del club de teatro, quien estaba acompañando al… nuevo entrenador. Suguru ya había saludado a Satoru lo había dejado ser el centro de atención pero ahora podían platicar.
—¿Te diviertes? ¿Has bebido?
—Para nada sabes que me va mal con eso… él sí.
Señaló a Choso quien ya tenía sonrojo en sus mejillas.
—¿Bebes? ¿Por qué? No pareces beber por diversión. Hmm pasó algo.
Choso desdeñó.
—Estoy bien… pero esto es gratis, no lo desperdiciaré.
—¿Él es tu novio? —señaló Satoru a Haibara y Getou frunció su entrecejo, esta vez sí le había ganado la vergüenza—. Estaba esperando conocerlo…
—No es un buen momento… ahora es alguien completamente irracional. Es incluso seguro que no sepa ni quien soy.
—Se ve divertido… me alegra que encontraras a alguien que te hace reír.
—Eso es cierto. Él… es como un perrito, tiene demasiada energía pero está bien no me permite estar triste. ¿Y qué hay de ti?
Satoru levantó los hombros. Era una clara señal que Suguru entendió.
—No soy de relaciones estables… me sorprende porque tú tampoco lo eras…
—Sato… tenemos más de 30 llega un punto donde es cansado y sólo quieres llegar a casa para que alguien te haga piojito. Toda esa etapa quedó atrás. Estoy muy cómodo con mi vida.
—¿Quedó atrás cuando conociste a tu novio?
—Quisiera decirte que cuando lo conocí dejé mi coquetería… pero no fue así. Él no fue el santo que me hizo sentar cabeza… de santo no tiene nada. Nos conocimos, me gustó de inmediato, sabía que también le gustaba. El grosero se paseaba frente a mí como si fuera un dulce… y a la semana le pedí tener sexo. Mantuvimos una relación informal durante unos meses y descubrimos que teníamos mucho en común. Allí fue cuando supe que era él… se me adelantó y me pidió matrimonio hace un mes. Como te dije, vivimos juntos.
Satoru se rió.
—Me parece increíble que te haya seducido a tal punto de no tener ojos para nadie más. Me alegra. ¿Y usted profesor Choso? ¿Es casado, divorciado, viudo o soltero?
Suguru miró de reojo a su amigo, ya lo conocía si lo que tenía de guapo lo tenía de zorra.
—Entrenador… —Choso le contestó con cierto tono de cansancio… ah no, no era cansancio ya estaba en realidad borracho— ¿estás coqueteando conmigo?
Satoru se rió a carcajadas, en realidad no lo hacía.
—Porque si es así… no pierdas el tiempo. Yo no puedo corresponder, yo ya puse mis ojos en alguien más… que desgraciadamente es inalcanzable.
—¡¿Quién?! —Satoru ya quería saber— dígame quién es de toda la fiesta.
—No lo busque, no ha venido. Está enojado… lo conocerá el lunes. Debo irme… un gusto conocerlo.
Se despidió cordialmente de ambos y luego fue a despedirse del director y compañía.
—Ah también hay desamores entonces.
—Sí, a Choso le gusta él… apuntó demasiado alto, Hiromi es demasiado reservado.
—¿Incluso para ti?
—¿Me estás llamando…?
—“Golfo” sí… ya no lo eres pero sí lo eras.
Suguru se rió.
—Sí, incluso para mí, para todos en realidad. Él no tiene tiempo para cosas mundanas. Pero a Choso le gusta desde hace mucho.
Satoru aún vio a su nuevo colega, era guapo sin duda incluso para ser mayor que él, lo siguió hasta que Choso llegó a la mesa donde estaba Nanami y Shoko, se quedó unos segundos para platicar cordialmente con ellos. El semblante del hombre al que perseguía el otoño era completamente serio Satoru tenía tan poca información sobre ese hombre que creía que Choso no le agradaba pero en realidad… eran muy buenos amigos. Su vista aún seguía a aquel sujeto al que persiguen las hojas, su mano sosteniendo el cigarro, sus largos dedos, las venas marcando el dorso de su mano en cada movimiento, en una pose muy elegante; hizo que las pupilas de Satoru se dilataran y sin más su boca pronunció:
—¿Quién es él?
Suguru siguió su mirada.
—¿Hmm con quién está Choso?
—Sí… el hombre de lentes.
—Él es Kento Nanami, profesor de matemáticas. Es el mejor amigo de Yu.
—¿Kento Nanami? Ya veo.
Desvió su mirada pero mientras llevaba la copa a sus labios estos se curvaron.
En aquella mesa Nanami no era consciente de que estaba siendo acechado, él estaba en su mundo.
—Estás ebrio— le dijo a Choso— ¿te llevo a casa?
—Estoy bien, puedo coordinar…
—¡A ver salta en un pie! —le gritó Shoko con emoción, Choso atendió y lo hizo bien— ahh ahora malabares anda con esos cuernitos de allí.
Y él lo hizo bien. Shoko aplaudió.
—¡Inconcebible! —sentenció ella borrando su expresión de diversión— ¿Cómo es posible que nuestro colega esté sobrio aún, Kento? No puedo permitirlo, Choso tú deberías estar tan ebrio que de aquí saldrías e ibas directo a la casa de Hiromi a llevarle serenata.
—O cuando mucho a visitarlo… sigue enojado ¿no? —completó Nanami.
Choso la apuntó con su dedo.
—Eres una perra, me duele tu comentario. ¿Qué acaso quieres que él… me odie por el resto de su vida? Mejor me voy a casa, yo en verdad no soportaría que él me odiara.
—No lo digo con esa intención. Pero Choso ¿si no es con el valor del licor cuándo se lo dirás?
—¿Y si me odia?
—¿Y si te corresponde? —le contestó Nanami— Al menos así tendrás certeza.
—Ya sé… —volvió a hablar Shoko— esta fiesta está aburrida…
De fondo Haibara había tomado al prefecto Kiyotaka Ijichi como pareja de baile sólo para causarle estrés. Suguru no paraba de reír pero tuvo piedad con Ijichi. Le dijo a Satoru que era hora de que él y su novio se retiraran.
—¡Bien! Vamos a hacer algo al respecto —dijo Shoko— Vámonos… ¡vamos a casa de Kento! ¿Tienes licor?
Él asintió, menos mal que había aseado la casa y había dejado todo listo previendo que el after sería como siempre allí… ya tenía todo: futones; bolsas para el vómito; omeprazol, por si les daba gastritis; uno que otro calmante para el dolor de espalda, uno nunca sabía; ah y desde luego sueros y pastillas para la resaca.
Cuando Suguru llegó a la mesa con Haibara casi arrastras le comunicaron el plan, desde luego que contarían con él y quiso que Satoru se uniera pero cuando se despidieron él recibió una llamada, tenía otro compromiso ya. Sería en otra ocasión. Mientras estaban de pie en la puerta y Suguru acomodaba el abrigo de Haibara éste comenzó a mirarlo como un estúpido y a reirse.
—¿Qué sucede Yu?
—¿Cómo sabes mi nombre?
—¿Ya tan temprano te dio amnesia?
—No sé… pero eres muy guapo. Salgamos…
—Yu… soy tu prometido.
—¡Eres mi…! ¡Woah! —sus ojos brillaron como los de un cachorrito— Hola prometido… un placer… vayamos a un motel para…
Le tapó la boca y lo llevó hasta el auto.
En el departamento Haibara ya se había quedado dormido en una de las habitaciones, ese era su límite y desde allí dormiría… más o menos bien. Suguru tenía que estar al pendiente por si vomitaba. Mientras él y los otros tres siguieron la fiesta hasta que en verdad se cumplió el objetivo. Suguru estaba ebrio al punto de estar sonrojado y reírse de todo pero… estar consciente. Shoko y Nanami estaban bien sólo había sonrojo en sus mejillas y Choso ya iba en etapa: "agárrenme que les canto las rancheras". Como sufría de mal de amores abrazaba su botella mientras daba un discurso triste.
—Es que yo… —pausa muy larga y dramática— Yo lo amo… no tienen idea de cuanto. La primera vez que lo vi yo dejé de respirar… si te lo dije ¿no? —se dirigía a Shoko ella asintió con solemnidad para seguirle el juego—. Es que se veía muy bien… y luego aceptó ayudarme como asistente en el club de teatro… y yo fui tan feliz…
Se escuchó un *hip* en la sala que rompió con el momento. Los tres miraron a Nanami, él se mantenía en su posición… pero de nuevo un segundo *hip* salió de su garganta e hizo que Shoko y Getou dijeran:aww.
Choso golpeó la mesa.
—¿Cómo te atreves a… —pausa dramática Choso estaba recordando lo que iba a decir—. Ay lo olvidé… ah sí… ¿cómo te atreves a interrumpir mi monólogo de amor?
—Perdón… hip… continúa te quedaste en que es tu asistente.
—Ah sí… y desde entonces lo veo todos los días… y ya no puedo más pero él… ¡él no me corresponde Kento! Él me mira como a cualquiera. Y yo soy sincero, no soy suficiente para él.
Suguru y Shoko: ¡no no no no!
Ellos estaban en completo desacuerdo. Suguru intentó hablar pero no se le entendió y tuvo un ataque de risa. Nanami lo miraba con la misma seriedad de siempre. Shoko fue la que habló:
—Mentira, tú eres suficiente. Y lo vamos a demostrar. Kento, Suguru, ¡vamos a casa de Hiromi!
—Ay no puedo —contestó Suguru— el sujeto de allá está dormido lo debo cuidar.
—¡Kento! Vámonos llevemos a Choso con su Romeo.
Él se puso de pie y tomó las llaves del auto, se preparaban para salir. Choso fue sacado casi a rastras lo bueno era que Shoko y Nanami estaban lo suficientemente cuerdos para salir.
Advertencia al lector: ¡si toma no maneje!
Y allá iban como apoyo moral con Suguru al teléfono. Se estacionaron fuera del edificio donde vivía la víctima, es decir Romeo.
Como Choso no era totalmente consciente y estaba siendo alentado por una gran porra de tres personas no se detuvo a pensarlo dos veces. Era una pena que no hubiera música… pero estaba bien. Choso tomó su celular y marcó… le contestaron de inmediato y con una voz un tanto dulce habló.
—¿Hola Hiromi-san?.
Se ruborizó y sonrió como estúpido. Atrás Shoko y Nanami levantaron sus pulgares. Lograron escuchar por el altavoz.
—¿Hmm qué sucede? ¿Estás aún en la fiesta?
—No… no no… adivina dónde estoy.
—... Choso-san ¿estás ebrio?
—No… bueno un poquito. Eso no importa.
—¿Dónde estás? ¿Alguien puede llevarte a casa?
—¿Te estás… preocupando por mí?
Silencio al otro lado de la línea. Higuruma retomó.
—Naturalmente, puedo ir por ti.
—No es necesario. Yo ya he llegado. ¿Podrías asomarte por tu balcón?
Tras unos minutos en el tercer piso apareció Higuruma aun con el teléfono en mano se sorprendió al verlos allí. Los tres sacudieron sus manos como saludo y él de inmediato se dio la vuelta para bajar a verlos.
—Estás… ebrio
Le dijo a Choso cuando lo vio.
Él sonreía aun por el efecto del alcohol y soltó sin más en un susurro.
—Me gustas, Hiromi-san me gustas.
Él se quedó callado y petrificado poco a poco sus mejillas también se sonrojaron. No pudo contestar porque Choso ya estaba mareado y sólo alcanzó a sostener su cuerpo para que no se cayera. Miró a Shoko y a Nanami en busca de una explicación pero ellos se despidieron, allí le dejarían el paquete. Volvieron a casa y ahora sí se quedaron dormidos.
Genre: drama, comedia, Alternative Universe- Teachers, Sin poderes
Ship principal: Kento Nanami x Satoru Gojo (no se especifica quien es el bottom)
Ship secundarias: Suguru Geto x Yu Haibara; Choso x Hiromi Higuruma.
Otros personajes: Suguru Geto; Shoko Ieiri; Hiromi Higuruma; Utahime Iori; Mei Mei; Sukuna; Choso; Yu Haibara.
Sumary: En Jujutsu School Kento Nanami es un serio y estricto profesor de matemáticas, lleva una vida relativamente tranquila hasta que Satoru Gojo, el nuevo entrenador, le propone ser el profesor auxiliar para un nuevo club deportivo
❄️WARNINGS:
Las edades de los personajes han sido modificadas
Contenido +18! Escenas explícitas y no sólo de la ship principal. Lenguaje vulgar
ao3/ Wattpad (versión censurada)
En Tumblr: Puede que los capítulos vayan desfasados. En las otras dos plataformas está al día. Apenas decidí subirlos aquí más que nada para tenerlos en mi blog.
🍂Aclaraciones🍂
1. Este fic comenzó a ser escrito para participar en la Nanagoweek 2022. Es la propuesta para el primer día. Tomé la idea de "Maestros".
2. Es una historia más o menos corta, (corta a nivel lo que suelo escribir, si vienes de Moondust sabes a lo que me refiero con LARGO) el reto personal de este fic es ese hacerlo lo más corto posible (tal vez 10 capítulos o menos) y no sólo eso... también el reto es escribir escenas de sexo explicitas por lo que: ¡Alerta de contenido puerco! ¡Atásquense que habrá lodo!
3. El evento es Nanago por lo que Nanami debería ser el activo... pero como a mí me gusta jugar con los sentimientos de las personas... pues digamos que puede que sí, puede que no, quien sabe, a veces se me antoja ver a Gojo como el activo...
4. Habrá otras ships involucradas. Por ejemplo: GetouxHaibara y HigurumaxChoso que no es muy común pero yo me volví loca. Tal vez... no lo sé pero luego me pega la locura haya contenido explícito de esas ships también, pero no lo sé. Los personajes menores de edad están al margen divirtiéndose y siendo felices como los niños que son <3. NO HABRÁ ESCENAS SEXUALES DE ELLOS EN ESTE FIC.
5. Con respecto al tema de alumnos saliendo con profesores... éste no es un fic de ese tipo por lo que sólo hay una mención a ello pero ningún adulto de los personajes de JJK corresponderá algo así. Como dije, los personajes chiquitos son sólo niños jugando y siendo felices no esperen SukunaxMegumi, es lo que quiero decir. Así que no... aquí los menores de edad no salen con adultos. En el primer capítulo se hace mención de una sola relación de un adulto con un menor pero más que nada como algo que no funcionaría. También se menciona al inicio con respecto a Nanami y la alumna que se le declara pero es sólo para sacar el tema a relucir como un problema en la escuela y para aclarar que Nanami no correspondería eso en este fic. Digamos que él prefería cofcofcogerconprofesorescofcof.
6. Sobre el título: técnicamente tiene que ver con el periodo de tiempo en que se enamoran Nanami y Gojo XD además de que para el fic Nanami es "el hombre que viste el otoño" y Gojo es "el que viste el invierno" <3
7. Ahora como este y los otros fics fueron escritos casi al mismo tiempo para la Nanagoweek 2022 aún no hay tantos capítulos para serializar este fic (aunque esté corto), técnicamente fui saltando de una a otra historia! y es la primera vez en mi vida que hago esto, mi cabeza es un caos con respecto a ideas y por lo mismo estoy un poco cansada. Además de que mantengo la serialización y escritura de otros dos fics largos que no entran en el evento. Por todo esto les pido paciencia para las actualizaciones, yo lo sé mi lado lector quisiera de verdad darles más pero es mejor esperar :3.
8. Vamos con calma quiero tomar esto con paciencia y amor y darles lo mejor de mí como escritora así que no desesperen bombones no lo abandonaré pero sí tardará un poco más.
9. ¿Sobre derechos de autor? Los personajes ¡no son míos! Los tomé prestados xD pertenecen a Gege Akutami, pero la historia en cuanto a estructura, ideas etc etc… es mía la he escrito con amor para mí y también para ustedes. Por respeto a mí y a mis amados lectores queda prohibido modificar, plagiar robar o repostear sin autorización este trabajo. Lo que sí se puede hacer es proporcionar el link de la historia a otras personas y tomar de referencia el fic, quiero decir si el fic te inspiró a crear una ilustración o a escribir un fic por favor házmelo saber!! Me hace feliz que inspire a otros a crear más cosas para el fandom <3.
11. En fin... comentarios, sugerencias incluso comentarios diciendo que no entienden algo son bienvenidos siempre y cuando sean respetuosos <3.
Hola, disculpa como sugerencia ¿Has considerado agregar los tags de quién será el top y bttm en tus fanfics? Creo que serían muy útiles para algunos 😃
Hola ☺️ gracias por tu pregunta. Lo pensé por un tiempo pero los lectores en algunos de los ff prefieren que sea sorpresa porque en las tramas se maneja ese juego de quién será el bottom. Si no mal recuerdo en las advertencias dice que eso es así. Más que nada por eso no he puesto tags y suelo clasificarlos como nanago pues hay más probabilidades de que Gojo sea Bottom. Pero... Él es engañoso. 😅
Este comunicado tiene que ver realmente sólo con la situación en wattpad, no aplica a ao3.
Disculpen por el desastre que son las obras en este momento en wattpad. Esto es para notificar que ya terminé de revisar Moondust y ya está de nuevo disponible en Watt hasta el cap 233 que es donde nos quedamos. El resto de los fics (Excepto Caminos Rosas) no están disponibles aun.
Tras el susto de hace unos días y viendo que al parecer sí puede haber escenas spicy si son mayores de 18, he decidido que las escenas spicy se pueden quedar si cumplen con esa regla. Lo que cambia en los fics (incluido MD) es que habrá una nota al inicio especificando que todos son mayores y el tipo de contenidos delicados que pueden llegar a tratarse en la obra para que el lector considere eso a la hora de leer. También incluí advertencias de contenido a cada capítulo que yo consideré que puede ser "escandaloso". Es sólo eso lo que ha cambiado, el contenido sigue igual al menos en los siguientes fics:
Moondust
Caminos Rosas
El filo de la hoja
Set Fire to the rain
Rise of Sodom & Gomorrah
Dear Little Universe
Lost Lamb
Los fics estarán nuevamente disponibles en cuanto termine de agregar sus respectivas advertencias (disculpen el spam). Si ustedes consideran que debo agregar alguna otra advertencia de contenido a alguno de los fics pueden comentarmelo, también si consideran que hay algún otro contenido que no deba ir aquí pueden decírmelo y lo puedo retirar. Así mismo ya saben que algunas advertencias están como "capítulo bomba" para evitarles spoilers.
La noticia triste. Los fics: Mr. Brightside y Entre el otoño y el invierno, SÍ LOS VOY A TENER QUE CENSURAR.
En "Entre el otoño y el invierno" habrá un cap censurado por el tipo de contenido, aun no está publicado pero cuando llegue el momento no lo van a encontrar en wattpad (pero desde luego que sí lo encontrarán en ao3). Creo que hasta ahora es sólo un capítulo de este fic el que se censurará ya que al inicio aclaro cuál es la perspectiva con la que manejaré el tema de "maestroxalumno". Aunque no lo sé igual y puff tengo que censurar algunos comentarios de los primeros capítulos entorno a la figura de nanamin como profesor (me acabo de acordar)... ay no que cagadero de veras.
Mr. B sí va a estar fuera un rato porque debo censurar bastantes cosas y poner advertencias más específicas. Me duele que se nos va el capítulo de la chimenea. Si bien yo ya les manejaba advertencias de capítulo pues no son suficientes para estos temas y sí considero que es mejor retirar. Es el fic que más censura va a tener porque hay muchos temas delicados que voy a tratar Y PUES SON MENORES NI MODO, futuros capítulos también van a ser cortados incluso es posible que la trama se sienta rara a falta de información. Pero la versión Full HD la van a encontrar en ao3.
La dinámica de censura: en estos fics habrá una nota al inicio que les dirá que es una versión censurada. Algunos capítulos estarán intactos, la forma de diferenciar es que cada que haya un cap censurado habrá una nota al inicio que les avise. Ya ustedes deciden si se quedan con la versión que está allí en wattpad o buscan en mis redes (cofcofao3cofcof) la versión FULL HD 4K de la escena. De igual forma les pido discreción yo sé que como lectores saben diferenciar el tipo de contenido, nada de esto es escrito con la intención de hacer daño.
Otra cosa... El fic de Shades of cool (nanago/Gonana) no va a ser publicado en wattpad... ese de plano no se puede cortar NADA. Así que será exclusivo de ao3.
Por ahora creo que es toda la info. Actualizaciones se darán hasta que termine con este cagadero, triste porque no podremos festejar el aniversario de mr.b.
Se les retequiereunmontón, beso tronado en sus cachetes.
Información sobre el proceso creativo (o un intento de eso).
Este es un intento nuevamente por relatar el proceso creativo de los fics. Trataré de hablar de esto lo más general posible sin dar tantos spoilers sobre la trama.
"Who is it?" es el título de un nuevo fic. Comenzó con una idea base "Nanamin destruye el matrimonio Satosugu". La idea la tuve el año pasado más o menos por estas fechas... y es que yo necesitaba de alguna forma jajaja casar a gojo y a Geto y que su matrimonio fracasara (como si no lo hubiera pensado antes). Esto se lo conté a mi amix mecena de ideas y a la muy estimada Lucy, y me dijeron que el Satosugu se rompe solito sin ayuda (y sí). Así que técnicamente este fic nace de mi necesidad de crear caos en un matrimonio bonito y la futura ruptura en un KFC.
Me imaginé técnicamente a Gojo yendo a un bar, se desahogaba con el bartender (a quien no conocía) sobre sus sospechas de que su esposo le era infiel.... le termina echando los perros al bartender y éste... acepta bajo la premisa "bien a mí me gustan los casados"
Esa era la idea base que tenía rondando en mi cabeza pero yo a los fics... a veces me gusta meterles trama. Me gusta que tengan crema extra. De esa forma ideas base como 'Nanami sugardaddy de Satoru" se terminan convirtiendo en un monstruo con trama un tanto más compleja como fue el caso de MD. Como aun no le tenía su "trama de refuerzo" a este nuevo fic sólo lo dejé allí como una idea.
Eso bien podía funcionar como un one shot simplemente ver esa escena de setso entre ellos... pero no no no noooo ¡DÓNDE ESTÁ LA IMPORTANCIA DE LOS DETALLES!
Mis escenas de setso tienen siempre un hilo de trama, están construidas sobre una base a la que llamo "los detalles". Hay tramas como el caso de MD donde fui añadiendo detalles, dejando migajas de cosas que más tarde retomaría para intensificar las escenas de cama... y que no fueran sólo mete saca. Esto también en parte es mi manía al momento de escribir porque... me gusta estructurar (llora en virgo), ir dando pistas y resolver. Voy dejando piezas de un rompecabezas y esto a nivel mi cabeza es algo bien raro... porque se conectan y eso de verdad parece ¡magia! A veces me acuerdo de cosas que dejé atrás en el momento exacto y las conecto en la trama y es tan increíble que hasta parece que los personajes manejan la propia historia.
Todo siempre se acomoda.
Entonces... con este fic... necesitaba la base, el refuerzo. Llegué a la conclusión de que podía desarrollar la idea de la infidelidad. Hay tres fics (Caminos Rosas, Set fire y Shades of cool) que manejan la idea de la infidelidad pero los tres los manejan desde diferentes perspectivas. Éste fic también lo manejaría de otra forma porque es Gojo quien comete la infidelidad. Esto es algo escandaloso en parte.
Luego me llegó la idea de refuerzo y esto ya gira más entorno a Nanami. La idea principal es la infidelidad de Gojo y como su matrimonio se va al baticarajo y se refuerza con la cuestión del trabajo de Nanamin. Y con Nanamin la cosa se complica.
Si esto no se complica no es un fic mío. Siempre le digo a mi amix mecena de ideas que para mí Nanamin es Barbie, en todos los fics trato de darle un oficio, lo que él quiera ser lo será. Que mi rey quiere ser empresario, pum, vicepresidente de Golden Mountain; que si músico, pum, allí está Nanamin adolescente de Mr.B; Fotógrafo? Actor? Agente secreto? dueño de un restaurante? Maestro? Panadero? sacerdote exorcista? demonio-inspector? Yo le dejo que escoja lo que quiere... y esta vez le dije: cielo que quieres ser? y él... dijo "el amante". Lo cuestioné? sí... porque la idea es caótica, controversial... pero... él quiere... y para este fic... se tendrá que hacer.
Y heme aquí construyendo un nuevo fic bajo esa premisa rara. La explicación del título lo dejamos para cuando publique. Y por si eso no fuera suficiente, mientras tejía me vino a mi cabecita que esto podría ser Omegaverse.
BAM!
Zanka escritora feliz entrega esquema hecho a crayola: y? qué te parece?
Zanka editora: Omegaverse? segura?
Zanka E: tienen olorcitos y florecitas como te gusta.
Zanka ed. claramente la voz de la razón: A ver... estás consciente de que no tenemos idea de este tema? conocemos lo básico de lo más básico, no leemos Omegaverse y dijimos que no íbamos a escribir omegaverse nunca porque no lo entendíamos, nos parecía muy complejo...
Zanka E: es rasca huele... mira huélele...
No leo mucho Omegaverse no porque no me guste, me gusta... pero curiosamente en el nanago pocos omegaverse he leído. Fuera del ship... me he encontrado con cosas cuestionables porque siempre me encuentro al alfa que viola al omega y... eso no me gusta. Había quizás una razón más que aun no reconocía por la que creía que sería complejo, porque la cuestión es que es complejo porque le desconozco. A nivel coso narrativo en modo crítico literario esa cosa me parece... súper interesante. Tiene sus jerarquías, es un propio coso que se complica como quiere... es asombroso y tal vez por eso le temo. Porque he visto mundos omegaverse tan complejos y yo digo "temo, cagarla". Porque siento que debo apegarme a una lista de reglas que sigo desconociendo y que si rompo esa regla las cosas se van a poner feas.
Aun tengo miedo de cagarla. Pero para evitarlo lo mejor posible le dije a mi amix mecena de ideas... que consultaría a un experto. Fui y le pregunté a mi senpai en esto de los fics: Nixkoori. Me dio una cátedra sobre omegaverse... entendí la parte general. Ella sabe la idea y spoilers del fic (ahora sabe cosas-.-), me dio algunas ideas para saber más o menos para donde iría la trama con respecto a lo omegaverse (no las diré porque es secreto).
Y Zanka escritora volvió con el equipo de zankas y expuso lo que entendió y dio la propuesta. La propuesta le gustó a Zanka editora pero tiene miedo de que ciertas cosas se compliquen para mí. Técnicamente entendí que el omegaverse tiene una base de reglas con respecto a castas y sus comportamientos... pero que tú en tu historia pones tus propias reglas. Es decir, puedo poner ciertas excepciones a la regla para poder modelar eso a mi historia. Y eso "crear mis propias reglas en lo que escribo" me es muy divertido. Así que regresé a estructurar toooodo y a implementar reglas básicas. Este fic al igual que Rise of sodoma tendrá un apartado en notas para que el lector pueda leerlo como una guía.
¡Y se complicó aun más! Porque le tuve que crear su propio "mundito", Dokoni-mo city LE QUEDÓ PEQUEÑO. Ahora tiene su propio país con reglas, con disputas territoriales y eso ya no puedo decir más porque es parte de la trama. No podría ser un oneshot estamos ante un nuevo fic que reclama atención. Actualmente hay cuatro-cinco capítulos, capítulos más largos de lo común. van más de 35 mil palabras... y yo feliz. Me encanta. Le dije a Gregorio que hiciera lo que quisiera. Pueden imaginarme en una esquina de ese bar, Nanamin en su mesita, me ve que tengo una jaula, le sonrío y él tiene miedo porque yo suelto a una bestia sin control sobre él :D.