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La maldición de Robin parte 2:
Las hamburguesas eran la mejor opción para iniciar una buena comunicación, piensa Raquel, recuerda todas las veces que ha ido aquí con los Kori, Raven y los demás chicos, aunque también cuenta sus citas fallidas al ver que un criminal afuera y huir dejando a su cita pagar todo. Pero aquí estaba con Jason todd, lo había invitado a comer, si bien él se negó y se mostró desconfiado tuvo que Bruce casi obligarlo a que fuera con ella.
Ambos habían pedido un par de hamburguesas con papas, Jason devoró su hamburguesa mientras Raquel pensaba en como iniciar una conversación con él niño, entonces mando al diablo todo, solo debía hablar con él.
—¿Entonces... Jason, cuánto tiempo llevas siendo Robin? —Raquel jugueteaba con sus papas mientras observaba como Jason dejo de morder su hamburguesa.
—Dos meses, pero fue tiempo suficiente para superarte —Respondió con brusquedad para luego masticar con más fuerza la hamburguesa, Raquel entendía que estaba a la defensiva.
—Escucha no pretendo verte como un enemigo ni nada, mira, Bruce me contó que le robaste sus llantas y...
—¡Te lo dijo, y que, acaso piensas llevarme con los oficiales, esto es una trampa! —Jason de inmediato se levantó del asiento con las manos puestas en la mesa.
Raquel tragó saliva estaba más que claro que pisando hielo con ese chico, así que intento cambiar el tema.
—Jason baja la voz, no pretendo llevarte a ningún lado —cambio su tono su voz, mucho más suave casi maternal para que él se calmara lo cual al parecer funcionó, bajo lentamente a su asiento pero ya no comiendo la hamburguesa.
—Sabes, solía verte cuando eras Robin, incluso leía los periódicos donde salias tú con el viejo —comentó con indiferencia jugaba con la pajilla de su bebida.
—¿Y soñaste con ser Robin?
—¡Que, no! Solía pensar que ese traje era bastante ridículo para mí —esta vez sonrió con burla con la intención de molestarle, aunque después su expresión se volvió algo más melancólica—. Pero nunca creí que iba a ser un héroe y menos Robin, siempre pensaba que solo podías tener suerte o dinero para ser aquello, yo jamás he tenido ambas cosas.
Raquel se asombro ante lo último, recordó lo que le había dicho Bruce de los padres de este chico, si bien ella conocía a niños en situaciones precarias y los ayudaba, siempre ha creído que la mejor opción es esa, alejarlos de todo el mal, porque Bruce pondría a un niño de una situación horrible a otra situación igual de horrible, debía intentarlo des todos modos era su deber como héroe ayudar e incluso a niños groseros como Jason.
—Escucha seré directa, quiero pedirte que abandones a Robin. No lo entiendes aún, pero yo ya lo fui y creeme que serlo está lejos de los cómics que lees, ser robin es sacrificarte incluso cuando piensas que ya no puedes perder más, Robin sacará las migajas que tengas, eres un niño, no entiendes la gravedad de la situación —Jason se mostraba confundido, pero Raquel siguió—. Bruce y yo no te vamos a abandonar, si lo dejas, él aún te cuidará y podrás tener una vida normal y felíz. Lo que sea que hayas pasado en tu vida de antes no pasará ahora.
Jason guardó silencio apretando los labios mientras sus manos estaban en su regazo, aunque Raquel no podía ver como enterraba las uñas en su pantalón ni como sus pequeños hombros temblaban. La joven pensaba que Jason lo entendía o le gustaba pensar eso, quería volver al pasado cuando solamente era ella, Bruce y Alfred, porque solamente ellos dos comprendían la gravedad de lo que conllevaba un traje de héroe, un niño no podía estar aquí no pertenecía.
—Y tu que sabes de mi vida —fue la respuesta de Jason, haciendo que Raquel ahora estuviera confundida no esperaba esa respuesta, Jason levantó el rostro estando de verdad furioso—. ¡Y que, solo porque fuiste la primera en llevar ese estúpido traje piensas que puedes decidir por mi!.
Raquel estaba agradecida que el dueño de la tienda fuera un conocido suyo y estuviera solamente ellos dos, aún así eso no evitó que le dijera que bajara la voz. Pero Jason lo considero una provocacion.
—Soy mejor que tú, me encargo de que de verdad los tipos malos no vuelvan a cometer crímenes.
Y entonces la heroína finalmente estalló, su expresión se endureció para después levantar también la voz.
—¡Golpeando y torturandolos, Robin jamás haría eso!
—¡Tu Robin, el mío es diferente, el mío sabe que ese tipo de escorias no merecen estar un segundo más pisando el suelo!.
—No sabes en qué te estás metiendo Jason — respondió con una calma mortal pero que Jason no habia captado porque siguió hablando.
—Tu no sabes cómo fue mi vida antes, pero creeme que yo conozco de primera mano a esos vándalos sin moral. ¿Sabes lo que pienso? Pienso que no eres más que una perra envidiosa.
Raquel quedó impresionada por el insulto, como un niño de once años podía insultar como un hombre vulgar, ni siquiera Bruce insultaba de esa manera a sus peores enemigos, o tal vez procuraba que ella no los oyera.
—No soportas que haya otro chico maravilla, ni que este cerca del viejo. Ni tampoco que sea más realista a toda la situación de Gotham que tú.
Jason entonces no dijo más pero Raquel podía notar como pese que estuviera enojado, el sonrojo empezó a subir a su rostro, ella no entendía en qué estaba avergonzado.
—Me largo, esto fue una perdida de tiempo —pero no sin antes llevarse su hamburguesa y soda—. Me llevaré esto, al menos hago debe valer la pena.
Y se marchó sin más dejando a Raquel sola con su comida sin acabar, ella aún seguía pesando en lo que le había dicho un niño cinco años menor que ella, sabía que esto solo fue una pataleta pero aún así, la amargura en su pecho no se quitaba, al final se fue pero no llevo su hamburguesa aún si la pago junto con la de Jason.
*
—Y como te fue.
Dijo Bruce cuando ella fue a la baticueva días después, con la misma calma e indiferencia que ya conocía, Raquel con su ropa de civil, solamente se recargo en la pared con los brazos cruzados.
—¿No te lo contó él? —respondió con sarcasmo Raquel, aunque ya no se encontraba enojada como antes incluso ahora le pareció gracioso la situación.
—Solamente fue a su habitación y azotó la puerta, sabía que no iba a decirlo ni siquiera a Alfred y él es bastante bueno sacando secretos.
Raquel solto una risa al oír eso, si definitivamente ella también hacia cuando Bruce la regañaba, eso mejoro más su humor así que decidió decirle la verdad.
—Bueno, tu chico sabe perfectamente cómo insultar, me llamó perra egoísta. Claramente un caballero.
Bruce seguía mostrándose apacible aunque la muchacha pudo notar como sus ojos se volvían más duros.
—Y eso que aún no has oído lo que le dice a los criminales pero hablaré con él.
—No déjalo, no quiero que me termine odiando y me de una paliza por eso.
—Jason no sería capaz de eso —defendió Bruce con bastante seriedad que Raquel pensó que le molestó ese comentario—. Él en realidad le preocupa bastante los inocentes, en especial a los niños, recibió una paliza para proteger a una niña de tres años. No sería capaz de lastimarte.
—Supongo que él traje tiene algún hechizo que hace que si un niño se lo ponga, le sea difícil quitárselo.
—¿Raquel, dime, te molesta que Jason lleve el uniforme o que lleve tú uniforme?.
Raquel no respondió, decidió cambiar de tema sobre sus nuevos compañeros y de vez en cuando preguntar cómo ha estado Alfred y Gordon, también añadió que Barbara le ha recomendado practicar gimnasia y ella aceptó, pero de vez en cuando veía la entrada de la cueva, tal vez tenía esperanzas de que Jason iba a aparecer y ella también podía pedir disculpas.
*
Jason apareció cuando Raquel estaba patrullando, ella no lo había notado hasta que escucho como el niño forzaba su garganta con falsa tos para que la joven volteara y cuando lo hizo, el estaba ahí, parado con los brazos detrás de su espalda y la mirada viendo hacia otro lado, sus mejillas estaban coloradas, se notaba bastante la vergüenza de estar cerca de ella.
—Te pido perdón por lo que te dije ese día, ninguna dama merece ser llamada perra sin importar las circunstancias, ni siquiera tú.
" Que trataba de decir con lo último"
Pero Raquel no iba a pelear aceptaría la disculpa de todos modos, ella era mayor, fue la primera Robin así que en cierta manera se sentía obligada a dar un buen ejemplo a ese chico. Ya había entendido que él no iba dejar de ser Robin, así que tenía el deber de ayudarlo, sería su pupilo aunque no se lo diría, después de todo a ella también le hubiese gustado tener un Robin que le ayudará cuando a veces Bruce era difícil de entender.
—Esta bien, acepto tus disculpas —dijo con total calma, ella de verdad ya no estaba molesta—. No te preocupes chico, no eres el único que me dice eso y a veces si puedo actuar como una. Bruce no debió obligarte.
—El no me obligó —respondió de inmediato el niño y Raquel finalmente lo miro, si bien aún seguía sonrojado, su rostro mostraba seriedad—. Se que piensas que un chico como yo, no puede portar algo tan noble y heroico como esto. Pero si algo se, es que siendo Robin puedo mejorar cosas que jamás pensé que podía, aún si pienso que los criminales son basura, nunca haría daño a niños ni a inocentes. Por eso me siento mal por lo que dije.
Nigthwing se quedó sin palabras, no esperaba en realidad esto; había aceptado que iba a fingir con ese chico como si nada hubiera pasado así que el hecho de que tuviera el valor suficiente para aceptar su error, ni siquiera los chicos de sus edad tenían las suficientes bolas para aceptar que han arruinado algo, fue entonces que Raquel empezó a creer que Bruce tenía algo de razón con ese chico.
—Yo, también te pido disculpas Jason —se acercó a él, Jason no retrocedió se quedó ahí parado, aún incómodo y sonrojado—. Escucha no iniciamos bien, pero quiero ayudarte, acepte que no quieres dejar de ser Robin y lo entiendo, supongo que la capa hace ver más alto a uno. Así que, quiero ayudarte, no me veas como una rival sino como una amiga, ¿De acuerdo? —fue entonces que extendió su mano hacia él acompañado de una sonrisa.
Jason abrió los ojos de sorpresa para después mirarla, al parecer él tampoco creyó que Raquel aceptaría fácilmente sus disculpas, miro la mano extendida y después a ella varias veces, hasta que entonces finalmente le dió mano con una gran apretón y una radiante sonrisa.
—Bueno, será un honor que el primer Robin sea mi sensei o algo así, espero que no seas tan estricto como el viejo.
Raquel se rió y le prometió que no sería tan estricto como Bruce.
—Te dejaré dormir cinco minutos más tarde que él.
—¡Oye, eso no es justo!
Raquel solamente se rio más fuerte pero Jason se rio junto con ella, estaba tan feliz que los rastros de celos habían desaparecido por completo, no había necesidad de competir. Ella podía ver a Jason como un amigo, un compañero, un pupilo e incluso un hermano.
*
Raquel quería genuinamente a Jason Todd, Bruce había tenido razón que él chico pese a su comportamiento rudo era un muchacho de corazón noble. Las veces que ella venía a la mansión también era para ver al chico, él siempre se mostraba extasiado por su llegada, paraba sin hablar de cuántos malvados había pateado, le contaba como le había ido a la escuela y cuando era para patrullar alguna calle, cuando los crímenes de Gotham eran tan bajos que Bruce podía ir solo, ellos podían actuar como hermanos, ver películas estúpidas, enseñarle a Jason lo que había aprendido en sus clases de gimnasia e incluso a veces le ayudaba con su tarea.
—Asi es como resuelves este problema de álgebra —habia dicho cuando vio como Jason luchaba por resolver ese problema, no le dijo a Raquel, pero ella no debía saberlo con solo ver su rostro frustrado era más que suficiente, aunque claro lucho bastante para que aceptará ya que el repetía que no era un idiota.
—Eres una genia Ral, aunque no soy un idiota que quede claro, solamente que no entiendo porque pone letras en lugar de números.
Raquel solamente sonrió y le revolvió el cabello algo que molestó a Jason pero nada grave.
—¿Y como te va en la escuela, tienes amigos?
Jason no respondió de inmediato en su lugar se mantuvo callado mientras anotaba la respuesta de ella, hasta que finalmente habló pero con algo de indiferencia.
—No, quiero decir, me llevo bien con algunos chicos en especial con los que son menores que yo. Pero no me interesa tener amigos, ser Robin es algo serio así que debo proteger mi identidad por el bien mío y el de ellos.
Raquel se sorprendió por eso, cuando ella era Robin incluso en la escuela se encargó de tener algunas amigas, si bien Bruce sabía que ella era algo popular en la escuela, ella jamás le presento a sus amigas ni las llevo a la mansión, así que le parecía extraño que Jason no quisiera amigos, era un niño al fin al cabo, ser Robin no quitaba tener sentimientos.
Pero la respuesta llegó más pronto de lo que esperaba, había recibido una llamada de parte de la escuela de Jason, lo que le pareció extraño ya que jamás había recibido una, era la directora al parecer Jason se había metido en una pelea y él había dicho que si padre estaba en un viaje de negocios y solamente estaba su hermana mayor.
Raquel fue obligada a ir a la escuela donde encontró a Jason sentado afuera de la dirección. Tenía el uniforme arrugado, su rostro tenía algunos moretones y rasguños sin contar que tenía varias curitas en sus rodillas y nudillos, tenía una expresión seria y a la vez resignada como si supiera que iba a tener consecuencias esto, pero antes de que pudiera acercarse a Jason y preguntarle la puerta se abrió saliendo una mujer delgada y algo mayor, estaba claro que era la directora.
—¿Es usted Raquel Grayson? El alumno Jason dijo que usted era su...hermanastra y ya que su padre no está, dijo que habláramos con usted —interrogó la mujer con un tono estricto, aún así Raquel seguía mirando a Jason.
—Si, lo soy, hay algo grave en lo que hizo.
—Bueno, de hecho quiero aprovechar la situación para hablar sobre el alumno en privado, hemos querido comunicarnos con él señor Bruce Wayne, pero al parecer nuestras notificaciones y llamadas no suelen llegar por alguna razón —la señora le dió una mirada a Jason, Raquel podía notar como sus hombros se tensaban por la mirada juzgadora. Eso hizo que Raquel quisiera ponerse frente a ella pero no lo hizo.
Raquel acompañó a la directora mientras ella cerraba la puerta, estaba bastante nerviosa era la primera vez que estaba en ese tipo de situaciones, Raquel no iba a decir que fue la alumna correcta pero jamás hizo que los directores quisieran hablar con Bruce Wayne ni menos mentir o evitar que la escuela hablara con él.
"Dios, eres Nigthwing, te has enfrentado a asesinos y psicópatas no temas por una anciana" se repitió eso Raquel.
—Sere franco con usted señorita, el joven Jason es un alumno algo...complicado, si bien se nota una profunda determinación por estudiar y no faltar a clases. Él es bastante, no se cómo decirlo... problemático
Raquel se mostró resignada sabía a dónde iba a llegar esta charla y no quería estar aquí, solo quería llevarse a Jason a la mansión y que Bruce hablara con él.
—A que se refiere directora.
—El alumno Jason inicia frecuentemente peleas con otros alumnos, incluso de grados superiores, los padres constantemente me piden que hable con su tutor, el señor Wayne, pero por alguna razón jamás le llegan mis mensajes y se que Jason tiene algo que ver. Si bien eso amerita una expulsión de inmediato, he querido primero hablar con algún familiar de él, ya que en primer lugar el señor Wayne ha sido una gran ayuda en cuanto a donaciones en esta escuela y la segunda es porque pese a todo, Jason muestra un gran avance en su educación, al principio tenía dificultades en varias materias pero ahora mismo, sus calificaciones han subido a notas buenas y decentes, claro aún nuestra dificultades en algunas materias pero comparado al inicio, es un avance notable.
Raquel se mantuvo callada, estaba dividida en como actuar con Jason después de salir, si bien lo que hizo estaba terriblemente mal, sentía que había algo más en esta historia, no iba a juzgar demasiado pronto. Se despidió de la directora y salió para llevarse a Jason, ambos empezaron a caminar en silencio hasta llegar a una parada de autobús. Raquel esperaba que Jason hablara pero al ver que no lo hacía ni tuvo de otra que inciar ella.
—La directora me dijo que iniciaste una pelea, escucha, si bien creo que te hayas peleado, no es como que tú rostro ayude a ocultar. También se que no lo hiciste solo por hacerlo, tú no atacas sin ningún motivo así que deseo oírte.
—Se llama Mathew Peteeson —respondió rápidamente—. Es un chico obeso que le gusta acosar a los alumnos pequeños, nadie se metía con él porque su padre también dona a la escuela, lo encontré obligando a un niño a que lamiera un inodoro, no soporte eso y lo golpee, gane si quiere saberlo.
Raquel no entendió y si bien sabía que era en cierta manera una forma que no debía optar un niño, eso lo dejaría con Bruce. Ahora sería la hermana cool.
—¿Le ganaste a Mathew Peteeson? ¡Ese chico parece que puede partir una roca en dos!.
Jason entonces sonrió con orgullo mientras se limpiaba la sangre de su nariz.
—Bueno, puede ser gordo pero definitivamente era lento para golpear y levantarse e incluso me quedé con unos de sus dientes, ¿Quieres verlo?.
—No que asco, escucha porque no mejor lo celebramos hay una heladería cerca.
—¿Y no le dirás nada al viejo?.
—Le diré a Bruce definitivamente, lo siento chico, pero debes aprender también de las consecuencias.
—¡Oye eso es traición!.
—No, es ser una buena hermana mayor —habia dicho de una manera radiante y burlona, pero a Jason no le parecía divertido.
—No quería decir eso, sabes.
Pero Raquel no respondió, ella se mantuvo de buen humor sin entender del todo lo que quería decir.
*
Raquel presento a Jason con los Titanes y para su sorpresa, Jason se llevó rápidamente bien con todos ellos, en especial con Garfield y Victor, aunque de vez en cuando intentaba coquetear con las chicas lo cual solo causaba que ellos lo vieran adorable.
—Tu piel naranja me recuerda a...la naranja, bueno también me recuerda al atardecer, los atardeceres son considerados románticos. Lo sabes —Le había dicho a Kori con una confianza que casi rayaba en la arrogancia, aún así Kori solo soltó un pequeña risa y miro a Raquel.
—No sabía que tú hermano era todo un Romeo.
Raquel siguió el juego mientras se acercaba a Jason.
—Le tendré que advertir que no coquetee con todas las chicas, no creo que tenga suficiente espacio en su bicicleta.
Jason soltó un "oye" mientras Kori junto con Donna se iban para jugar un juego de arcade dejando a Jason y Raquel solos.
—No tengo una bicicleta —jason se giró a la joven mientras cruzaba sus brazos, claramente ofendido—. Si quisiera, puedo robar un auto y manejarlo, ya lo he hecho antes incluso de ser Robin.
Pero Raquel lo cortó de inmediato mirándola con reproche.
—De acuerdo, tienes prohibido decir tus antecedentes criminales frente a mis amigos. Además, ¿Bruce lo sabe?.
Jason se encogió de hombros y está vez sonrió con cinismo.
—Adivina quien lo llevo a la mansión mientras se encontraba inconsciente por una paliza de doble cara.
—Eres incorregible Jason.
—Pero también un encanto.
Raquel solo negó con la cabeza igualmente con una alegría juguetona, de vez en cuando Raquel jugaba con Jason en alguna máquina de juegos, a veces iban a puesto dónde podrías ganar un juguete o recuerdo tonto si venías un obstáculo, ninguno logró nada y después comer helado o hamburguesas. El ambiente pudo haber sido excelente si no fuera porque mientras Jason se encontraba en un puesto dónde debía disparar a unas figuras para ganar algo. Wally aprovecho para acercarse a Raquel la cual estaba sentada comiendo hot dogs.
—Mi querida Grayson, luces incluso bella comiendo ese hot dog de dos dólares —Wally entonces se sentó en el asiento donde estaba antes Jason—. Sabes, conozco un excelente restaurante que Barry me recomendó. Llevo a Iris así que pensé que...
—No Wally, por el bien de nuestra amistad y tu dignidad no sigas —respondió Raquel con calma aunque mostrándose divertida por la situación.
—Vamos Ral, no seas cruel, que clase de chica apuñala a un caballero que ni siquiera ha mostrado su espada.
—No funcionó con Raven, no funcionó con Kory ni con Donna y ni hablemos con Artemis. Así que amablemente digo que, te veo solo como un amigo.
Pero Wally no se rindió se mostró más determinado lo que solo provocó más diversión a la chica.
—Vamos imagínate, la chica maravilla junto con el chico veloz. Piensa en la cara que tendrán nuestros mentores cuando vean que sus pupilos de oro son la pareja del siglo, muero por ver el rostro de Batman al ver que verá más seguido a Flash.
—Ya lo imaginé y no me gustó —argumento Raquel mientras bebía de su soda—. Además no tienes ni idea de cómo es Bruce enojado, no creo que puedas ni siquiera dormir.
—Pense que salvar tu trasero significaba algo —dijo el pelirrojo ya rendido y dolido.
—Pense que salvabas mi trasero porque éramos compañeros, Wally no me hagas pensar que eres un imbécil digo, a veces lo eres pero no esa clase de imbécil —esta vez su tono fue ligeramente amenazante lo que causó algo de pánico al chico.
—¡Esta bien, está bien! No me debes nada Ral, mejor hablemos de como está Barbara, sabes he pensado que ser ambos pelirrojos es algo del destino y...
Raquel solo volteó los ojos pero era mejor eso a qué la estuviera cortejando.
Pero Jason no había visto todo el escenario, para los ojos del niño ese chico estaba coqueteando con Ral, pero lo más que le molestaba era que ella solamente sonreía y se reía de lo que sea que estaba hablando ese idiota así que caminó con pasos pesados hacia ellos estando de lado de Wally, si bien Wally lo miro y le soltó un amigable "hey chico" Jason no lo respondió en cambio lo miro de pies a cabeza para después soltar un: Ese es mi lugar con tanta seriedad que los dos adolescentes se le quedaron viendo.
—Bueno si, pero no estaré mucho tiempo solo estoy hablando con tu hermana de algunas cosas y...
—Ella no es mi hermana y me quiero sentar ahora, hay miles de sillas que puedes traer una.
Wally y Raquel se miraron con asombro no entendiendo cuál era el problema hace unos minutos ese chico estaba feliz comiendo algodón de azúcar y ahora parecía que quería quemar la cabeza de Wally con la mirada, aún así el chico decidió simplemente levantarse pacíficamente y decirle a Raquel que la veía más tarde con un acento incómodo. Jason se sentó de inmediato sin importarle que la chica lo miraba bastante enojada.
—¿Que demonios fue eso? Pensé que llevarte a la tienda de juegos iba a distraerte de ser un patán.
—Oh, te molesta haber echado a tu noviecito —atacó Jason dejando sin palabras a Raquel.
—De que hablas Jason, no conoces a Wally, solo estábamos hablando.
—Pues no parecía eso —argumento el niño mirándola con el ceño fruncido—. Solo te diré que si piensas tener hijos con él, saldrán pelirrojos y por ende los vas a condenar a que sean molestados por su horrible cabello de zanahoria y esas feas pecas de él y yo no pienso protegerlos.
—Bien no estoy entendiendo nada de lo que estás diciendo. Y sabes que, me voy tengo suficiente de ti y de lo que sea que estés imaginado.
—¡Pues por mi está bien, no pienso irme con una tipa que no piensa en los demás!.
Y Jason se fue antes que Raquel dejándola a ella ahí parada sin saber si seguirlo o no.
*
Raquel estaba decidida a no buscarle hasta que fuera la hora de irse, aunque ella pensaba que conociendo el orgullo de Jason, se había ido antes robando algún auto como él dijo pero no podía dejar de pensar en él, no disfruto de los siguientes juegos con los chicos y menos cuando le preguntaban dónde estaba su hermano.
—Chicos, voy a buscarlo sigan sin mi.
Raquel estuvo buscando en varios puestos, se encontraba preocupada de que de verdad se hubiera huido o peor que alguien lo hubiera atrapado pero afortunadamente, lo encontró estando detrás de unos puestos vacíos, estaba sentado con las rodillas pegadas a su pecho mientras jugaba con una pelota que posiblemente era de algún puesto de juegos, su expresión estaba ida como si no estuviera aquí presente.
—Jason.
El chico de inmediato se giró hacia ella, se levantó de inmediato mientras escondía la pelota en los bolsillos de su pantalón.
—Estuvo mal, lo sé —dijo rápido aunque avergonzado también continuaba furioso—. No creo que tus hijos sean horribles, y menos si tú eres... No olvídalo, actúe como idiota así que no es necesario que me lo digas.
—Escucha Jason no se que pasó ahí, pero si Wally te hizo algo, es mejor que me digas y hablaré con él
—No es eso —interrumpió de golpe el chico, pero nuevamente cerró la boca entendiendo que no debía actuar como horas atrás—. Solo pensé que... pensaba que...—su rostro se ponía más rojo, sus ojos volteaban hacía otro lado—. Pensaba que se burlaban de mi.
—¿Por qué piensas que nos burlamos de ti? —Raquel se encontraba cada vez más confundida.
—Nada solo olvídalo, ¿De acuerdo? Fue un imbécil pensé que Wally te decía cosas vergonzosas de mi y por eso quise que se fuera, fin de la historia.
Raquel sabía que Jason estaba ocultando más pero el temperamento de ese chico le impedía acercarse a él, así que por él momento decidió no indagar.
—Esta bien pero le debes una disculpa a Wally, está tan confundido como yo.
—Nah, dije que me siento mal por ti, no por él, no creo que ese tipo muera sino le pido perdón.
—¡Jason! —Raquel no sabía si sentirse indignada o pensar que estaba volviendo como Bruce.
—Que tal si hacemos otra cosa, como compensación dejaré que tú elijas.
Raquel solamente suspiro de frustración estaba claro que alargar esto no iba a llegar a ningún lado, Jason era más terco que ella incluso más que Bruce y eso era imposible de superar, así que decidió que está salida no se estropeara aún mas.
—Bueno, he ido con todos a la cabina de fotos —despues le vino un recuerdo bastante agradable que le hizo sonreír—. Incluso obligue a Bruce y Alfred a que me acompañarán a uno, así que supongo que faltas tú para llenar mi álbum de víctimas.
Jason no dijo más y la siguió a una cabina de fotos, ambos se sentaron mientras esperaban que les tomarán las fotos. La primera foto había sido normal Raquel sonreía con los dedos en un seña de amor y paz mientras Jason por el contrario estaba de frente confundido ya que no sabía que pose dar, la segunda Jason estiró su boca con los dedos y sacó la lengua lo que hizo que Raquel lo mirara extraño por esa pose, la tercera foto Jason saco el dedo medio mientras hacía una expresión intimidante y Raquel ahora se mostraba avergonzada por esa foto, la cuarta fue Raquel llamándole la atención mientras Jason se reía y finalmente la última Raquel se acercó a Jason y con sus dedos estiró sus labios para formar una sonrisa, el niño no ocultó su amargura mientras ella sonreía radiante.
—Una para ti y una para mí.
Jason miro las fotos demasiado tiempo, su expresión era difícil de adivinar para Raquel, pero lo más cercano que podía describir era que parecía una expresión de incredulidad, como si creyera que todo era un sueño, le costaba creer al niño que estaba siendo querido por unos desconocidos.
Cuando Raquel lo llevo a la mansión, Jason de inmediato fue a su habitación saco la tira de fotos aún observando cada detalle, Jason no podía dejar de pensar en la sonrisa de Raquel, en como se veía linda incluso con un maquillaje barato, incluso si no llevaba un vestido entallado como las prostitutas que solía ver en su antiguo hogar, la ropa sencilla le hacía ver atractiva, y aúnque detestaba a ese tipo rojo, podía entender porque también le gustaba. Los dedos de Jason acariciaron a la Raquel de la imagen y sonrió al pensar en como ella a diferencia de Bruce no solía hacer demasiadas preguntas ni insistir cuando él decía que no quería hablar más.
Pero un toque de la puerta de parte de Alfred lo saco de sus pensamientos, el mayordomo le anuncio que Bruce quería que lo acompañará a cenar. Jason con el rostro ahora rojo por ser casi atrapado escondió las fotos rápidamente bajo su almohada y le dijo a Alfred que iría unos minutos.
Para Jason este se haría en uno de los mejores recuerdos con Rachel y el último.
La mejor manera de bajar de peso es, extrayendo muelas, baje como 3 kilos al estar comiendo solamente sopa y papilla. Aunque es la mierda más dolorosa y las defensas van a bajar por eso
La maldición de Robin.
Raquel Grayson no podía decidir si haber sido Robin fue mejor o peor que los otros, o si fue la mejor Robin. Aún recuerda cuando Bruce se presentó a ella después de las muerte de sus padres.
—¿Irás a la policía? —había preguntado con esa voz totalmente fría y seria.
Raquel tuvo que frotarse los ojos, no sabía si el dolor la estaba haciendo alucinar al ver un hombre vestido como murciélago o si era una cruel broma del circo, aún así su mente estaba tan ocupada en la injusticia que sufrieron sus padres, que ella le respondió como si fuera una persona normal.
—Si, yo vi quienes eran, eran dos gangster. Ellos querían dinero a cambio de protección, pero el jefe se negó y... —las lágrimas empezaron a caer de sus ojos, ella no quería verse débil frente a un desconocido así que rápidamente se limpio—. Mis padres, los utilizaron como advertencia...ellos no eran malos... mamá me cantaba en las noches y mi padre me prometió que me iba a comprar un vestido nuevo en la siguiente función.
No pudo más y el llanto explotó, solo podía cubrirse el rostro para ahogar los sollozos, sus pequeños hombros temblaban, y entonces Batman había extendido su mano hacia ella, la niña levantó los ojos, era un pañuelo lo que le ofrecía en total silencio, aún así entendía el mensaje y lo tomo para limpiarse la cara.
—Admiro tu valentía niña, ni siquiera los adultos lo han hecho pero, debo decirte que esos tipos no eran simples gangsters. Ellos tienen un jefe, sabes quién es Tonny zucco.
Había oído historias de él, un criminal poderoso que controlaba media Gotham y tenía conexiones incluso con algunos jueces. Pero porque estaba interesado en asesinar un par de circenses como ellos, Batman al ver el rostro confundido de la niña continuó.
—Si vas a la comisaría, ellos le dirán a ese tipo, sabrá que fuiste tu y entonces van a ir en contra de ti.
—¡No me importa! —interrumpió de golpe Raquel, está vez sus ojos dejaron de lagrimear para mostrarse ardientes—. ¡Que más da si me matan, lo he perdido todo por su culpa! —pero la tristeza nuevamente llegó y tuvo que utilizar el pañuelo otra vez—. Mis padres están muertos que más pueden quitarme.
—Mucho —respondió con calma Batman, su figura era impotente con la oscuridad y su altura haciéndole parecer como un fantasma para la niña—. Eres joven pero creeme que para ellos, valdrás más viva que muerta. Hay más cosas crueles que puede hacer una persona que solo matar.
La niña no era tonta, si bien sus padres siempre la protegían aún pese a todo, sabía que Gotham era una ciudad donde los delitos eran de diferentes tipos, la prostitución podía ser la tragedia de niñas como ella. Pero aún así, ella no se encogió ni tampoco lo pensó dos veces, quería justicia ante sus padres, nadie le tomaba importancia por ser una niña y porque sus padres vivían del circo, aún recuerda como los policías lo habían llamado un "accidente de trabajo"
"Las cuerdas estaban viejas, así que no aguantó el peso"
Pero Raquel sabía que era mentira, su padre se encargaba de revisar siempre las cuerdas y está noche no fue la excepción, ningúno de ellos se le acercó pese ser una víctima y posible testigo.
"Es una niña y está asustada, no queremos empeorar su mente"
Mentiras, en ese momento su cerebro trabajaba para recordar cada detalle, la apariencia de los gánsters, su voz, rostro e incluso la ropa, las miradas de sus padres cuando se dieron cuenta que la cuerda empezaba a romperse, y aún así, las manos de su madre apretaron con más fuerza las muñecas de su hija, mientras caían, sus padres solo pensaban en abrazar a Raquel para protegerla del impacto.
Ella solo tuvo un brazo roto, unas costillas y una pierna fracturada mientras que sus padres quedaron con el cráneo destrozado.
—Lo se —un susurro pero con leve rastro de enojo—. No soy tonta se lo que le hacen a niñas como yo, ese tipo de personas, pero, ellos están ahí y seguirán haciendo eso a otras familias si nadie los detiene —los pequeños puños de la niña se cerraron con determinación—. No le deseo a nadie ver a sus papás morir como los míos. Quiero que estén en la carcel eso quiero.
Batman la miro demasiado tiempo, si bien sabía que era una locura y hasta ilegal pero, reconocía ese rostro porque ese mismo lo tuvo él con la muerte de sus padres, ella quería justicia no venganza, pensaba en las demás personas incluso sino conocía a ninguna. Bruce si bien iba siempre a portar el mando de Batman, tampoco era eterno, necesitaba que alguien más tomara el mando si algo le pasara, y esa niña, algo le decía que era la candidata perfecta, una corazonada que muy pocas veces se activaba así que debía ser especial ella. Además de que incluso si dejaba a la niña en un orfanato, ¿Que le aseguraba que esos vándalos no irían tras ella, u otras personas se aprovecharía de ella? Gotham era un lugar donde los débiles no tenían espacio.
Y por eso, ignoro la parte lógica de su cerebro y nuevamente le extendió la mano.
—Entonces, te ayudaré a derribar no solo a esos gangsters sino al líder. Estarás a mi lado luchando, eres un niño lo sé, pero también creo que es eso por lo que podrás aprender y ser mejor que yo.
Raquel tomo la mano de Batman, y en ese momento se volvió su primer Robin y tal vez quien inició la maldición
World Cup + sketches
Madeinusa.
Bulgaria
En algún pueblo que de manera irónica estaba olvidado por Dios, Ezra Yankov después de hacer los deberes del hogar, entro a la pequeña granja de su padre, se acercó a una vaca que Ezra odiaba ya que aún no olvida cuando le mordió el brazo a los ocho, siempre le rezaba a Dios, que en "semana santa" la matarán o se la robaran pero al parecer Dios no desviaba la vista de esa vaca sucia.
—Bueno, no perdemos nada que está vez, Dios le entre una basurita en el ojo y ya no te vigilé no lo crees, Ortiga —dijo con voz melodiosa mientras acariciaba el hocico del animal, Ortigas solo mugio mientras comía heno, podía ser una confirmación o tal vez retando a Ezra que no lo iba a lograr tampoco este año.
Ezra decidió no pelear con el animal, tenía cosas más importantes que hacer, por lo cual camino hasta una montaña de heno y con sus manos empezó a hundirlas mientras las movia de un lado a otro hasta que tocó algo sólido, y supo que aún seguía ahí, que su padre no lo había descubierto, era una caja pequeña la puso en el suelo para después Ezra sentarse en el suelo, tenía las piernas abiertas con la caja en medio.
Cuando la abrió, estaba repleta de cosas brillantes y pequeñas, detrás de la tapa había un espejo cuadrado. Había sido el joyero de su madre, la unica cosa que pudo recuperar antes de que su padre quemara todo de ella. Había lápiz labial, un pequeño frasco de perfume, algunas hojas arrancadas de revistas que encontraba por ahí, de actrices elegantes, con cabello ondulado y pintalabios tan intenso que en la fotografía los hacía ver oscuros, pero, sobre todo, los pendientes de ella. Ezra no sabe cómo un granjero miserable como su padre pudo darle un par de aretes de rubí a su madre, no es como si pudiera preguntar, la última vez que lo hizo, recibió una paliza tan fuerte que perdió la mitad de sus dientes de leche, pero siempre lo asocia con: "la semana santa", sabiendo lo cabron que era su progenitor, es probable que los haya robado para dárselos.
Aún así, se los coloco para mirarse en el espejo, pestañeo repetidas veces e incluso guiño a su reflejo como vio en la modelos. Le gustaba fingir que estaba en alguna película en Berlín o una modelo, cualquier cosa que le hiciera está lejos de este maldito pueblo. Después de acabar su sección de modelaje, tomo el lápiz labial para colocarse un poco y volvió a mirarse.
Si su padre lo ve travestido, tendrá que llevar suéteres largos, aunque tampoco es que fuera un secreto bien guardado de los sentimientos que tenía hacia su hijo, los 363 días al año, su padre intentaba hacerlo en un "hombre" lo obligaba a hacer trabajo duro y si lo escuchaba con la voz ligeramente chillona, recibía una fuerte bofetada.
Pero los dos días de viernes a sábado. Ezra podía ser "la hija de papá", solía tener un vestido, y solamente le compraba uno nuevo cuando ya no le quedaba, lo llamaba: mi princesa, mi pequeña y si era más atrevido le decía que era su mujer. Lo había estado preparando para cuando le tuviera que quitar la virginidad, tomar lo que por derecho le era suyo.
—No importa si tú madre no me dió una hija. Dios hizo estos días para que lo fueras Ezra —dijo su padre jadeante, mientras acariciaba la polla de su hijo—. Para el siguiente año, finalmente te convertirás en una mujer, serás mil veces mejor que la cobarde de tu madre.
La única respuesta de Ezra fue correrse en la palma del viejo para después ser obligado a limpiarla, Ezra odiaba probar su inmundicia pero más le causaba repulsión cuando tenía que lamer la polla de su padre.
Si entras a la habitación encontrarás paz total, las olas del mar y el olor a salado, puedes sumergirte en el agua por todo el tiempo que quieras mientras veas el cielo
Un Au que tengo pensado:
Monika una sobreviviente de un campo de concentración, a los 15 debido a una traición de su padre es sentenciada a los campos, donde conoce al oficial de Reinhardt, la cual no solo la obliga a ser su amante sino que también sufre todo tipo de abusos de él, aún así, cuando llegó la derrota antes de huir reinhardt, hizo que ella sobreviviera. Actualmente tiene 18 años trabaja en un hotel importante y está casada con Brishen
Brishen igualmente un sobreviviente que perdió todo, se casó con Monika por lastima. Y si bien rechaza las insinuaciones sexuales de ella, cuando está borracho la folla, aún así está lleno de rencor y odio por los alemanes, por lo cual cuando Monika le cuenta que vio de nuevo a Reinhardt, él decide que Monika debe acercarse a él para poder delatarlo a las autoridades como venganza
Reinhardt: Un antiguo oficial nazi, que abuso de Monika e inicio una relación enfermiza con ella. Aún así cuando llegó la derrota de encargo de que sobreviviera, huyo a Estados Unidos y ahora vuelva con una nueva identidad pero sabiendo que es Monika la chica del hotel
Todo esto sucede 3 años después de la caída nazi
Un Au que tengo pensado:
Monika una sobreviviente de un campo de concentración, a los 15 debido a una traición de su padre es sentenciada a los campos, donde conoce al oficial de Reinhardt, la cual no solo la obliga a ser su amante sino que también sufre todo tipo de abusos de él, aún así, cuando llegó la derrota antes de huir reinhardt, hizo que ella sobreviviera. Actualmente tiene 18 años trabaja en un hotel importante y está casada con Brishen
Brishen igualmente un sobreviviente que perdió todo, se casó con Monika por lastima. Y si bien rechaza las insinuaciones sexuales de ella, cuando está borracho la folla, aún así está lleno de rencor y odio por los alemanes, por lo cual cuando Monika le cuenta que vio de nuevo a Reinhardt, él decide que Monika debe acercarse a él para poder delatarlo a las autoridades como venganza
Reinhardt: Un antiguo oficial nazi, que abuso de Monika e inicio una relación enfermiza con ella. Aún así cuando llegó la derrota de encargo de que sobreviviera, huyo a Estados Unidos y ahora vuelva con una nueva identidad pero sabiendo que es Monika la chica del hotel
Shameless behaviour as always 🤷♂️
Missing his ex
Parte 2: Harvey x Bryce
Los años habían pasado y Harvey dejo de ser el niño sometido por dos hombres que llamaba padre. Su padre falleció y su madre no tardó en seguirlo, todos le dieron el pésame e incluso Bryce había venido, en cierta manera ella sabía que su amigo no tenía la mejor relación con sus padres.
—¿Los extrañas? —habia preguntado Bryce cuando todos se habían ido.
—Dime Bryce, ¿Es posible que un hombre tenga dos personas a su vez? —preguntó con indiferencia mientras se alejaba de los ataúdes, Bryce lo siguió aún confundido.
—No entiendo Harvey
—Tu padre era medico no, recuerdo que una vez le pregunté si la enfermedad de mi padre podía tener cura, se que intento hallar una manera de que no doliera para un niño el saber que deberá lidiar con una persona así, hasta que uno de los dos muera —despues miro a la mujer pelinegra con melancolía—. Tu padre fue un buen hombre, que no entiendo cómo pudo morir de esa manera, en cambio mi padre murió en paz en una cama...
—No digas eso, Harvey —interrumpió Bryce para verlo con ojos preocupados—. No somos nadie para decidir quienes son o no justos. Si todos tomarán la justicia por mano propia, sería un caos.
—No creo eso —esta vez el rostro de Harvey se endureció—. Si alguien comete un crimen debe pagar, si, no todos tienen la capacidad de saber lo que es justo o no, pero por ese motivo existen jueces, policías, la ley para evitar ese caos, si yo hubiese decidido la decisión correcta de decirle la verdad a tu padre... Tal vez ella estarían vivos, Bryce.
—No lo creo... ¿No te lo ha dicho Alfred? —Bryce está vez desvío su rostro mientras abrazaba su pecho como si quisiera ocultarse de la vergüenza que estaba sintiendo—. Todo paso porque pensé que era buena idea pasar por un callejón solo —y soltó una risa amarga—. El auto de papá había sido ponchado, quería esperar pero yo quería llegar pronto a casa, le insiste tanto que cedió, era corto, los taxis pasaban más por esa zona pero entonces... Ya sabes lo que pasó.
Harvey notó como ella luchaba para que las lágrimas no salieran de sus ojos.
—Si decidimos que las personas correctas no deben cometer ningún error, entonces yo soy una criminal Harvey... Debería estar en prisión por matar a mis padres.
Harvey no sabía que decir, sentía que ambos tenían la razón, Harvey odio que su padre nunca pagara por sus acciones, siempre justificaciones, siempre viviendo tranquilo aún si le hacía daño a la persona que debía proteger. Pero, no podía quitarle la culpa a Bryce porque entendía que las palabras en momentos como ese no funcionaban, entonces decidió solamente abrazarla mientras ella finalmente se rompía en llanto. Después de todo Harvey no tenía lágrimas para ninguna de las personas que estaba en el ataúd.
Bryce y Harvey se hicieron socios, ambos si bien con ideas diferentes sobre como mejorar Gotham, los dos siempre coincidían que la idea del otro podía ser aprovechada. Lo apodaron "Apolo" por su carisma y atractivo, no le molestaba salvo cuando Bryce se reía en silencio cuando lo escuchaba de una mujer que intentaba coquetear con él.
Pasaban noches en vela, con tazas de café y Alfred bromeando que Harvey parecía vivir en la mansión Wayne.
—No me impresionaría si me dijeran que el señor Dent es amante de la señora Wayne. Últimamente los jóvenes de ahora prefieren ahorrarse el anillo de compromiso —comentó Alfred con causalidad, sin importar que Bryce tosió de su taza y Harvey casi tira la suya.
Harvey sabía que amaba a Bryce, al menos lo suficiente para rechazar los coqueteos de otras mujeres y al menos invitar a Bryce a una cita. Pero, no podía distraerse del propósito, Gotham necesitaba justicia, no podía dejar eso por una decisión que no sabía cuál era el resultado. Tal vez algún día, cuando todos hayan alcanzado la tranquilidad y la honestidad que Bryce y Harvey soñaban, podía confesarle sus sentimientos.
—Dios tengo hambre —dijo Bryce después de salir del despacho de Harvey, junto a él quien solo llevaba una camisa blanca con la corbata suelta y mangas arremangadas—. ¿Dónde deberíamos comer? Tengo ganas de probar comida china pero, han abierto un nuevo restaurante francés.
Harvey rio y entonces saco una moneda de su pantalón
—Que lo decida el destino ¿No lo crees?
—Enserio, Harvey, vamos piensa también, podemos morir de intoxicación por tu estúpida moneda.
Pero eso solo causo una risa más fuerte en Harvey.
—Bien, entonces decide tú, cara comida china, cruz francia. Está en tus manos mi destino Bryce.
Ella solo volteo los ojos pero al final eligió cara.