⠀𝒊.⠀ 𝗔𝗥𝗔𝗛 𝗠𝗢𝗢𝗡 — veintiocho años. nació el 24 de octubre de 1996 en seúl, corea del sur. vivió la mayor parte de su vida en estados unidos. persiguiendo su sueño de ser actriz. inició a una corta edad en series infantiles y adolescentes. actualmente, es una aclamada actriz y modelo, scream queen.
" es horrible... como llevar un traje de látex en pleno verano. " movió un poco los hombros para acomodar el peso de la armadura, y los clink metálicos le hacían sentir como un pandero humano. " había experimentado usando vestuario sumamente incomodo, pero nada como esto. creo que no nací para ser un noble caballero. " aún así, posó con su inútil espada de madera, como si fuera digna de estar usando ese uniforme. " te ayudaría rascándote con una rama, pero ni siquiera eso podemos tener sin que nos ataquen. a menos que encontremos una en el piso. "
bosques — por un momento pensó que podría pasar desapercibida, y se vio ganadora de aquella bandera enemiga. su sorpresa apenas atravesó sus fauces, antes de fingir que no estaba espiando, y salir de su escondite —entre unos arbustos— dignamente, apartándose el cabello de la cara con un movimiento de cabeza. " tranquila... sólo te observaba. por si te aparecía una de esas criaturas. " se mofa, con una sonrisa satisfecha.
¿no estamos un poco grandes para jugar a atrapar banderas? @hanelean
bosques — " sin lugar a dudas. somos un puñado de treintones jugando como adolescentes a encontrar una banderita. pero también hay monstruos y personas que podrían dañarte hasta casi matarte. " y alza un dedo al aire al enfatizar el casi. " porque nos están guardando para matarnos más adelante, claro. " sabía que no estaban enfrentando los verdaderos peligros todavía, todo esto parecía en un ambiente controlado, no como allá afuera cuando se enfrentó con esas criaturas salvajes. " ¿habías tomado una espada en tu vida? "
¿crees que los Dioses se presenten hoy? ♡ @lcylaerturk
cabañas — " no parecen tener muchas ansias por vernos al parecer. incluso a aquellos que han sido reconocido, ni una visita. " teoriza, meciéndose en su silla de mimbre como un anciano en su retiro. en este momento, esas cabañas se habían convertido en su lugar favorito para refugiarse. " he llegado a pensar que ni nos quieres aquí. ni nos esperaban. "
sigo sin acostumbrarme a estas tonterías. @shquins
" ni yo... " se ríe sola al verse maravillada por un centauro, era la primera vez que veía a uno con detención, no podía decir que, no adoraba impresionarse cada vez que conocía una especie diferente en este lugar. mas habían cosas, que tenía claro, no lograría aclimatarse por un buen tiempo. " sobre todo la parte en que esto se convirtió en un servicio militar, o los juegos del hambre... todavía está por verse. ¿no crees que es evidente que nos ocultan información? " dejó apoyado el peso en una pierna y se quitó un poco el casco sólo para rascarse la cabeza. y suspiró aliviada. " y odio esta armadura, ¿no hay escudos mágicos como en dune? al menos... "
¿crees que me queda bien este look de guerrera?" @qingyve
dejó de hacer completamente lo que hacía para enfocarse en la fémina, que la sorprende con un rostro tallado por la misma afrodita contrastando con el tosco traje de espartano. " por todos los dioses existentes... con esa cara, es un crimen preguntar. te ves increíble, como la protagonista de un drama medieval. " le dedicó una sonrisa sutil, que apenas le curva una esquina de la boca. con su casco debajo del brazo. " ojala pudiéramos matarlos con nuestra belleza, pero nos nerfearon con cascos. "
¿Tú crees que sean reales los Dioses? Ninguno me ha visitado. @geekash
abrió la boca para hablar, pero volvió a cerrarla, para reformular sus pensamientos. ladea la cabeza y la mira fijamente. " ¿cómo así? ¿crees que es todo un holograma o un proyector? ¿no te impresionó lo del aura de ese hombre, orfeo? y... el rayo del contador. si los dioses no son reales, entonces nada de esto tendría sentido, ¿no? " a pesar de que piensa que es obvio, quería saber la perspectiva contraria, y lo que le hizo llegar a cuestionarlo. descanso sus manos en las caderas, la armadura pesaba más que su vestido de la met gala del año pasado. pero se sentía como una guerrera, y le hacía querer seguir jugando el papel. " si no te visitaron es porque no te creen digno todavía de su reconocimiento. a mi tampoco me visitaron. lo que pueden estar es locos, desquiciados. imagina vivir por tanto tiempo. "
¿escuchaste que algunos fueron reconocidos? @fayerdoin
asiente con entusiasmo, aunque inmediatamente frunció el ceño, avisando con antelación su desaprobación. " ¡sí! he hablado pestes de la responsable de dejarme sola con mi padre, pero no puedo imaginarme porqué no fui reconocida. " bromea con sutil sarcasmo, rodando los ojos realmente indignada, en el fondo le enoja que no la hayan reconocido aún, llevándola de vuelta a la sensación de cuando era una niña impotente, y rogando a un dios de mentira, por una figura materna que la quisiera, o incluso la validación de su padre. exhala, desilusionada. sabía que tendría que entrenarse, pero no podía dejar de pensar en que podría estar en su mansión de los ángeles, tomando daiquiri en un bikini y con vista increíble. " ¿qué pasará si nunca lo hacen? ¿tendremos que rogarle a nuestros respectivos progenitores? "
agradecía estar a unos metros de distancia del bullicioso hombre al que le lanza una mirada asesina, por estar poniéndola en peligro. estaba de acuerdo con él, pero no era el momento de perder la calma. con el corazón apretado, mira a su alrededor. los arboles, esperando que alguna criatura apareciera de entre sus copas, o de sugieran de las mismas raíces de los viejos troncos. " ¿te volviste loco o qué? vas a atraer a las dríades a ti. " recrimina casi susurrante, y se mantiene firme en su lugar, no quería salir perjudicada por alguien más, menos de otro equipo. " quédate lejos si vas a seguir gritando. además... ¿no viniste por tu propia voluntad? "
arquea una ceja y suelta una pequeña risa, ¿qué dice? ¿no escuchó sus primeras palabras, acaso? si quisiera algo a cambio lo hubiese pedido de forma directa, red no se anda con rodeos, sin embargo lo que intenta es deshacerse de la evidencia. ' ¿no sabes lo que es un regalo? ' pregunta, entre burlona y genuinamente confundida, y la mira raro, intentando descifrarla. ' no espero nada. ' hace una seña, alentándola a que se lo guarde y que no lo devuelva. ' oh, puede arreglarse. ' ¿puede realmente? ¡qué sabe ella! parecería que no, y aunque es consciente, dice todo lo contrario. ' se trata de una reliquia, un reloj antiguo, valioso. seguro que el tipo al que se lo... ¡su antiguo dueño! lo extrañará mucho. ' enseguida se corrige, ¡ay, casi! es obvio pero no le importa, mientras ella no lo admita no tiene nada en su contra. ' no te entiendo. ' admite viéndola detenidamente, refiriéndose a su estado de ánimo. ' esto es lo más espectacular que me pasó en años. '
" sí, de hecho recibía muchos a diario, de mis admiradores. es sólo que, ¿por qué razón me darías un regalo? a menos que, seas mi fan o lo consideres basura y quisieras deshacerte del reloj. " ladea el rostro apenas, sin girarse del todo. " qué bueno, porque no tengo nada más que mi ropa. si te conformas con un botón o algo, puedes tenerlo. " no le importaba tener que regalar una de sus prendas. podría haber fingido interés, seguir el juego, pero opta por la verdad. se muerde el labio para frenar una carcajada que no llega. cuando la otra se detiene a mitad de frase, intuye lo no dicho. "robé", piensa. su mirada se enciende, se apoya con los codos sobre la mesa y explora el salón con los ojos, como si el dueño del reloj aún estuviera por ahí. " ¿está aquí? el dueño. al que se lo robaste... " deja la pregunta flotando, aunque su tono suena más a afirmación. se pellizca el labio inferior, vigilando el rostro ajeno con cierto deleite. algo le decía que ella no se quedaba con nada mucho tiempo. arquea una ceja, cuando describe esto como lo más espectacular que le paso en años. " ¿sí? eso me hace pensar que tu vida era miserable… " ella no podía decir lo mismo. sí, esto era otro nivel, otro mundo. pero lo de antes no le sabía a fracaso. se sentía poderosa allá también. y le costó caro.
sin molestarse en girarse del todo, ladea el rostro hacia él. " no lo estás entendiendo... no hay forma, no quieren que volvamos a nuestras antiguas vidas. " suelta francamente y sin decoro. observándolo por primera vez, de pies a cabeza. el tipo parecía más desorientado que el resto, lo cual ya era decir mucho. " o eso es lo que les oí decir. " añade con desgano, tal vez, entre tanta nueva información entendió algo mal o su cerebro se lo inventó. " al menos se preocuparon de que nos estemos mal vestidos. " y aunque no lo admitiera en voz alta, eso era un gran merito. se aferró a su chaqueta favorita a dos manos y se abrazo a ella con una sonrisa. casi balanceándose de la felicidad. volvió a cerrar su closet, con otro outfit de su closet (en su casa de beverly hills) en mente, y cuando lo abrió: allí estaba. " este es el mejor invento mágico que pudieron pensar en tener. "
Quizás estaba en shock, nunca eran sencillos los cambios y para él, todo lo que tenía ahí había sido fruto de su trabajo, quizás por ello su insistencia a volver o a contactarse. Por lo visto la adversa se tomaba la situación completamente diferente " no te veo tan afectada de deslindarte de esa vida " comentó al cerrar su armario. Ojalá que con la misma magia que la pelinegra decía, su ropa volviera a doblarse " Tan bueno no es, no nos han dicho una forma de comunicarnos, aunque con lo que dices seguro nos quieren tener aislados " en el fondo Friedrich no había creído del todo lo que su sátiro le dijo, estar viviéndolo lo hacía entender mejor la situación.
" sé aceptar la realidad, sé que quejarme no va a cambiar nada. eso déjalo para cuando tengas posibilidad de hablar con tu padre o madre ausente. puedes empezar haciendo una lista de quejas. " encoge los hombros despreocupada. seguía aferrada a su antigua vida, no hubiese podido pedir nada mejor. en este lugar ni siquiera tiene regalías, ni fama, nadie lo lamenta más que ella. " no he dicho que este lugar sea un paraíso, sólo me ha gustado su closet mágico y los caballos con alas. el resto... deja mucho que desear. ¿así es como reciben a los supuestos hijos de dioses? " se cruzó de brazos, poniendo en una balanza las cosas negativas del lugar, como: la comida. " ese estofado de jabalí me perseguirá en mis pesadillas, y me parece una falta de respeto no tener una habitación individual. "
"Eso es mucha violencia que preferiría evitar, además, míralo de esta manera, cada que pasa alguna cosa mágica, lo único que puedo pensar es, ojalá y no me ataque, ojalá y no me ataque "Le dice pensando en que quiere su cara y su cuerpo intacto, porque realmente no quiere ser golpeado, aunque era increíble la cantidad de personas que le ofrecieron aquello ha resultado de su broma. "Pero pobre sátiro, de seguro para ellos, ha sido complicado también, traer a tantos adultos tan diversos a esta zona. ¿Qué piensas?"
no quería burlarse, por lo emitió una su risa contenida y lo continua escuchando hasta el final. " en ese caso. vas a tener que entrenar más que tus habilidades. todo es mental. " golpeteó su sien, dejando un momento en silencio luego de ello, hasta que él volvió a hablar. " de eso no tengo dudas. es igual para ellos que para nosotros, o incluso peor. a xhopo se le suelta la lengua, sobre todo con el estofado de jabalí, me ha contado todo el chisme. ha tenido que lidiar con mi millón de preguntas. debe odiarme. " arquea una ceja sin ganas, no habría podido pedir un mejor salir, le hacía sentir cómoda y segura, es todo lo que necesita. suspira, y gira su cabeza hacia acompañante. " ¿cómo es el tuyo? "
razonamiento era lógico, bien decían lo mismo con los caninos, que no debías demostrar que tenías miedo pues de alguna forma podían sentirlo, no sabía muy bien como eran los instintos de estas criaturas pero suponía que eran parecidos a los de otras especies. ‘ eso me gusta ’ atreverse, ¿qué tan malo podría ser?. imita a la contraria y da un par de pasos hacia el caballo celestial y se queda inmóvil mientras ella acerca su extremidad al pegaso. se mantiene alerta a cualquier reacción negativa que el pudiese tener pero cuando permiso es otorgado y ella lo acaricia las facciones de leyla se suavizan y las comisuras de sus labios se elevan formando una sonrisa que ilumina su rostro de forma inmediata. ‘ ¿qué tal se siente? ’ es lo primero que cuestiona mirando a su acompañante por un instante antes de ser ella quien le extiende su mano al caballo para permitir que le reconociese. luego de un par de segundos acaricia el pelaje de aquel majestuoso espécimen ‘ es hermoso ’ su rostro se ladea ligeramente. ‘ me parece una locura esto ¿sabes? ’ risita ahogada abandona sus labios ‘ sigo creyendo que todo esto es producto de mi imaginación ’ admite.
escucha atenta, no tiene nada importante que decir, por lo que, sólo asiente con una sonrisa para darle una segunda confirmación. la deja acariciar al pegaso, observarlo, y decir todo lo que piensa con esa mezcla de asombro y confusión que muchos cargaban desde que pisaron este sitio. arah, en cambio, apenas ladea el rostro, como si evaluara una obra de arte, que ya había visto antes en su imaginación. lo estudia, antes de volver los ojos a leyla. " se siente igual que un caballo. " responde finalmente, con una voz baja, una sonrisa apenas tirándole las esquinas de la boca, recordando al animal en el mundo humano, si es que así puede llamarse. ella sigue sintiéndose muy humana. " no sé que me esperaba. es sólo un hermoso, prístino y guapo caballito. " sus dedos siguen el contorno del cuello del animal alado, sintiendo su pulso bajo su tacto. sonríe apenas con el comentario de ella, podía identificarse con sus palabras. " sea que estemos todos locos o drogados, podría querer quedarme aquí, aunque la comida sea horrible y no tenga una habitación individual. " bufa, y vira los ojos. " la locura está allá afuera… internet, el tráfico, impuestos. " con la mirada perdida por un momento, arruga la nariz con disgusto. hace una pausa, como si hubiese recordado algo importante. " yo soñaba despierta y dormida con lugares como estos. no eran exactamente así, pero algo parecido. aunque siempre terminaban en tragedia. " una pequeña sonrisa ladea sus labios, tan frágil como él pensamiento que le cruzó la mente. " qué suerte que esta vez hay caballos coquette voladores. "
Nombre: xhopo (o ecco, titus, lyric… según su humor)
Edad: 28 años.
Personalidad: xhopo es un torbellino de energía y excentricidad. habla con las manos, con las orejas, con los pies. es teatral sin quererlo, sarcástico sin malicia y extremadamente leal, aunque tiene la atención de una mariposa drogada con néctar. cree en los signos del musgo, en las señales del viento y en que los humanos deberían escuchar más a las ardillas. a veces, canta antes de hablar. o canta mientras habla. o canta en sueños.
Gustos:
las guitarras y las flautas (tiene una colección y les habla como si fueran bebés).
música rock/jazz de los 2000s
las empanadas dulces, pero solo si tienen pasas.
las historias trágicas ("¡el dolor es fertilizante para el alma!" - xhopo.)
cantar donde sea.
cambiarse el nombre cuando se aburre del suyo (aunque siempre vuelve a "xhopo")
¿Cómo es la relación entre ambos?
un hermoso desastre funcional. xhopo admira la inteligencia cortante de arah, aunque le da un poco de miedo cuando se pone muy seria. ella, en cambio, encuentra en xhopo una especie de alivio: un bufón involuntario que no tiene miedo a ser vulnerable, incluso cuando debería.
arah no lo demuestra, pero le gusta cómo él siempre sabe decir algo absurdo justo cuando todo se vuelve demasiado oscuro. él la sigue incluso cuando no lo invita. ella finge molestarse. pero nunca le pide que se vaya.
¿Cómo se conocieron? Aquí tienes la opción de hacer un self-para explorando cómo se encontraron y viajaron a Arcaria.
el maquillaje aún le manchaba los nudillos. sangre falsa, tierra de utilería… pero no era eso lo que olía mal. era algo más profundo. algo que se arrastraba por su piel, produciendo un picor. como si la noche supiera que había dejado de ser una más. arah caminó durante horas. calles vacías, faroles fundidos, perros que no ladraban. nadie la seguía, pero no estaba sola. sentía algo nuevo en los huesos. algo que la atraía como abeja a la miel, mas aún no dejaba ir su agarre a esta realidad. debía volver a casa, mañana tenía otro día de filmación. se sentó en una banca torcida frente a una estación de tren abandonada. el viento hacia que su largo cabello le cubriera la cara. y arah, sin mostrarlo, se deshacía un poco.
fue entonces que lo escuchó: "¿tú también odias los trenes fantasma o solo te sientas aquí para parecer misteriosa?" se oyó una voz masculina, y algo cantarina.
no se sobresaltó. solo giró lentamente la cabeza. y allí estaba. un chico con patas de cabra, un sombrero de vaquero, una flauta asomando de su mochila y hojas secas en el pelo. parecía salido de un mal musical escolar. o de un sueño absurdo. o de un error de percepción. arrugó el entrecejo, sin poder quitarle la mirada de encima. ¿era real? " ¿eres un monstruo o solo otro fallo de la realidad? " es así como había catalogado su primer encuentro con sus poderes.
él no tardó en replicar: " un sátiro. nacido para servir, proteger y ocasionalmente molestar a personas como tú. "
la coreana se enderezó, el corazón latiendo con más fuerza. " ¿personas como yo? " ¿él lo sabía? ni siquiera ella sabía que demonios es.
" semidiosas. portadora de poder nuevo, piel aún caliente por el despertar. tú, básicamente. eres arah moon, ¿verdad? nacimos el mismo día, con la misma luna, aunque yo tuve más suerte porque salí sin deberes familiares raros. " parloteó el mitad hombre una vez más. la actriz entrecerró los ojos. la desconfianza era su idioma natal. aunque parecía algo tonto, no podía dejarse llevar por su amabilidad. " ¿y si no quiero hablar contigo? "
el hombre cabra se cruzó de brazos y encogió los hombros despreocupado. " entonces me siento un poco más allá y practico mis solos de guitarra hasta que decidas si quieres saber algo más. " se sentó sin pedir permiso, dejando un espacio respetuoso entre ellos. sacó una chocolatina arrugada y se la ofreció a arah. no la tomó, pero gira par de iris hacía él. quién no se resistió a seguir hablando: " soy xhopo, por cierto. y no pienso obligarte a irte conmigo al refugio. pero tampoco pienso dejar que te ataque una criatura como a los otros. " esta vez vira su cabeza entera para mirarlo. " ¿otros? " xhopo se ríe, y la coreana aparta la mirada con las cejas amenazando con volver a fruncirse. " exacto. te interesa más de lo que finges. " suelta el sátiro, como si todo le pareciera gracioso.
el silencio volvió. más cómodo esta vez. arah apoyó los codos en las rodillas. no lo miraba, pero ya no lo ignoraba. " ¿siempre hablas así? " le dice ella. " solo cuando estoy nervioso. o cuando conozco a alguien que me da miedo. tú haces las dos cosas al mismo tiempo. eso es impresionante. " una pausa. el viento levantó polvo, y aspiró el olor peculiar de la noche.
" ¿qué pasa si voy contigo? " tenía tantas preguntas que no sabía cuál quería resuelta primero, pero él había mencionado si quería saber más, no podía negarse. " te enseñan a vivir con lo que ahora eres. con lo que puedes hacer. y probablemente tengas pesadillas compartidas, rituales raros y tareas de combate. pero también... no estarás sola. " las expresiones de xhopo eran suaves, como si solo hubiese compasión detrás de sus ojos gentiles. arah respiró hondo. por primera vez en horas, el aire no le supo a desesperación.
" ¿y si no soy lo que esperan? ¿y si no me caen bien? ¿puedo volver a mi antigua vida? " no quería atarse a algo incierto, cuando lo que ya tiene es más de lo que siempre soñó, ser una estrella. " lo averiguaremos. " respondió él, con una sonrisa torcida que esconde más de lo que quiere decir. " yo también soy muy buen actor, tal vez podrías ayudarme con contactos. " se pusieron de pie casi al mismo tiempo. ella no lo invitó. él no lo pidió. pero caminaron juntos, como si hubieran nacido sincronizados.
☆ almuerzo en la sala de las cuatro estaciones — ‘ ¿estofado de jabalí? ¿habías oído hablar de algo así antes? ’ revuelve con su cuchara el alimento dentro del recipiente pero no es un tipo quisquilloso, lo demuestra cuando lleva primer porción a su boca y saborea con ruido. ‘ mh, está bueno. ojalá acelere el proceso de curación y blah blah. uno de esos estúpidos perros infernales me mordió el trasero, no me puedo ni sentar. ’
sus ojos pasan por su acompañante, mientras revuelve su propio plato sin prisa, sin probar aún, ni se molesto en esconder el disgusto. sus ojos van del jabalí humeante a la expresión del hombre. " jabalí… " repite en voz baja, como si saboreara la palabra. " ¿no podían traernos algo más exótico? aceptaría una arpía antes que esto... mira lo que me hicieron. " apunta debajo de su ojo, un sólo piquete pequeño debajo de este, podía cubrirlo con la mitad de una curita, pero nada le había dolido más que esa herida en su rostro. ni los codos raspados, ni los rasguños en su brazo. finalmente prueba una cucharada, y su gesto no cambia mucho, pero asiente con una aprobación sutil. apenas deja salir unas risitas relajadas. " con que te mordieron el trasero unos perros infernales... tómalo por el lado positivo, si hablan de ti más adelante, harán un dicho inspirado en tu trasero. como el de los limones. " comenta con cierta ironía que la acompaña, sin burlarse del todo, pero tampoco es que muestre una gran empatía. " tal vez te quede una marca. podrías inventar una historia más interesante para justificarla. " una pequeña sonrisa aparece, como si ya estuviera ensayando versiones alternativas de esa cicatriz imaginaria. " algo con más gloria. menos… perros. "