La evolución del culto a Afrodita
Mucha gente desconoce que el culto de Afrodita/Venus romana, es una más que posible asimilación de la diosa Astarté.
El culto se trasladó por mar a través del comercio, llegando a Chipre en plena edad de Bronce.
El primer santuario de Afrodita (nacida de la espuma del mar) estuvo en uso hasta época romana, y fue especialmente adorada por los Severos. Se construyó en Palaepaphos la actual ciudad de Kouklia y fue un importantísimo centro de peregrinación religiosa.
Pero lo realmente apasionante de ese primer santuario es que no se adoraba a una figura de la diosa sino a una piedra oscura y piramidal (Baetilo) que cuidaban concelo cubriéndola de aceites y perfumes. La prostitución sagrada fue una de las prácticas llevadas a cabo en el recinto.
Como veis en la imagen no se trata de un templo clásico sino de tres naves con una central de mayor altura. Esta representación idealizada está basada en la numismática.
Y entonces, ¿por qué se sexualizó Afrodita tal y como la conocemos? Pues principalmente por la estatua de Praxíteles.
Praxíteles recibió el encargo de hacer una estatua de la diosa para los habitantes de la isla de Cos y en vez de esculpirla tapada y con túnica la erotizó hasta cincelarla casi desnuda. Los habitantes de Cos la rechazaron por considerar la obra un insulto, pero los habitantes de Cnido se la quedaron colocándola en un precioso templo circular (tholos). Os podéis imaginar el revuelo y la peregrinción que se hacía desde todas las partes del imperio para poder admirarla.
Se convirtió en un auténtico fenómeno de masas entre otras cosas porque podía ser contemplada desde cualquier ángulo. Algunos hombres sucumbían a sus encantos enamorándose de ella o siendo foco de sus pasiones. Ya me entendéis.
A partir de ese momento, Afrodita perdió su epíteto original de diosa guerrera y de la sexualidad procreativa para convertirse en una representación erótica.
Mireia Gallego
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