Read More

Jar Jar Binks Fan Club
hello vonnie

Product Placement

#extradirty

Love Begins
untitled

oozey mess

❣ Chile in a Photography ❣
sheepfilms
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Today's Document
Not today Justin
KIROKAZE
EXPECTATIONS
RMH

PR's Tumblrdome
NASA

Kiana Khansmith

titsay
The Stonewall Inn
seen from Bulgaria

seen from Singapore

seen from United States

seen from Australia

seen from Türkiye
seen from Chile
seen from Netherlands
seen from Brazil

seen from United States
seen from United States

seen from Morocco

seen from Italy
seen from United States

seen from United States
seen from Ireland

seen from Azerbaijan
seen from France
seen from United States

seen from Philippines
seen from Türkiye
@awesomewyattxx
Read More
— Uhm… Bueno. Más o menos.— Respondió haciendo una pequeña mueca.— Pero es lo que hay. Si sigo frotando voy a crear un agujero negro en mi camiseta.— Bromeó dejando escapar una pequeña risa mientras tiraba la servilleta a una papelera cercana. Luego miró al chico y entrecerró la mirada, pensativa. — Dime de lo que me puedes sonar…— Torció los labios y luego le señaló.— ¡Ya sé! Coincidí contigo en unos premios. Creo.—
--Posiblemente--. Admitió con una pequeña sonrisa, observando la camiseta de la muchacha. Al menos la mancha no era demasiado notoria. Alzó su mirada hacia su rostro cuando habló y alzó ambas cejas con suavidad al escuchar su pregunta, y luego asintió con una sonrisa, dándose cuenta de quién era. --Sí, ya te recuerdo. Casi te caes en la alfombra por culpa de los idiotas de los cámaras, que dejaron todos los cables por ahí sueltos--. Asintió de nuevo.
— No comprendo las razones de tu molestia, en realidad. — Comentó mientras alzaba los hombros, conduciendo su camino hasta la salida de la habitación, abriendo la puerta para salir hasta el pasillo. — ¿Entonces sí me vas a acompañar? — Preguntó mirándole con una media sonrisa, dirigiéndose hacia el ascensor. — Verás como después vas a querer quedarte. — Aseguró, convencido de ello.
Soltó un bufido por sus palabras y se rascó la frente. --Bueno, no es un secreto que tú me gustas. Y ver a las personas que me gustan follando con otras no suele ser uno de mis hobbies más practicados--. Murmuró. --De ahí el "ojos que no ven, corazón que no siente". Vas a seguir haciéndolo, pero yo no tengo por qué verlo... ¿entiendes?--. Quizá era una tontería, y tampoco estaba enamoradísimo del chico, ni se le acercaba, pero era celoso y no podía evitarlo, no quería verle con nadie más a pesar de que supiera que lo hacía. Soltó un bufido luego, entrando al ascensor, y presionó el botón del cero. --¿Y qué puede interesarme allí? Es solo un estudio de grabación--.
— Ya, pero es lo que hay, y no hay más remedio que joderse. — Dijo abotonándose el pantalón y buscando finalmente los zapatos, ya que era lo único que le quedaba. Al escucharle alzó una ceja y se giró a mirarle. — Cualquiera diría que te molesta. -- Respondió, ladeando una media sonrisa. — Al menos podrías acompañarme hasta el lugar, no está lejos.. Y después ya te vuelves si quieres.
Wyatt soltó un pequeño bufido cuando dijo aquello y clavó sus ojos en él de nuevo. --Si no me molestara sería gilipollas--. Comentó, encogiéndose de hombros. Se levantó de la cama y se acomodó la camiseta, que se había arrugado de estar tumbado. Luego tomó las cosas de la mesita de noche y se las metió en los bolsillos. --Vamos, de todos modos no pensaba quedarme aquí. No pinto demasiado en tu habitación si tú no estás--. Sonrió de lado y le siguió hasta la puerta.
Wyatt + I Found You
— Nadie tiene privilegios, ni si quiera los protagonistas. — Comentó mientras sujetaba el papel en su rostro, buscando después algo de ropa en el armario para cambiarse. — ¿Quieres acompañarme? — Comentó mientras alzaba una ceja, divertido.
--Pues vaya mierda. A mi me gustaría tener privilegios si hago ganar a la compañía millones al mes--. Comentó. Mantuvo los ojos cerrados hasta que le escuchó entrar a la habitación. Los abrió y se quedó mirándole mientras se vestía. Finalmente soltó un bufido. --¿Para ver cómo te acuestas con otras personas? No, gracias, ojos que no ven corazón que no siente--. Zanjó.
— Tengo mucha prisa. — Comentó, alzando suavemente sus hombros mientras se dejaba hacer, posando su mirada después en el joven. — Tengo que ir a trabajar. — Suspiró un poco, ya que difícilmente le dejarían actuar con aquella herida en el rostro. Eran demasiado exigentes.
--Creía que estaban obligados a esperar por el artista--. Comentó. Tomó la mano de Jer y la guió hacia el papel sobre su mejilla para que lo sujetara, saliendo del baño y tirándose de nuevo en la cama, como si fuera la suya propia.
— ¡Auch! Creo que me he cortado.. — Murmuró el chico mientras examinaba su rostro, localizando un pequeño corte que comenzaba a sangrar. — Ughhh.
--Eso te pasa por hacerlo todo con rapidez--. Comentó, tomando un poco de papel para ponerlo sobre la herida que comenzaba a sangrar. --¿A qué viene tanta prisa?--.
— Ohhhh, vaya. — Se quejó por lo bajo cuando notó el refresco rodar por su camiseta. No había sido buena idea estar atenta al teléfono y caminar entre personas llenas de bebidas. En absoluto.— No ha sido tu culpa. Bueno, no del todo. Lo siento por la parte que me toca.— Respondió con una sonrisa, cogiendo una servilleta para intentar limpiar el refresco, aunque se extendía sin remedio. — ¿Crees que esto se podría quitar con facilidad?— Preguntó como si se conociesen de siempre, pese a que no se hubiese fijado del todo en el chico.
Tomó otra de las servilletas para limpiar el estropicio de su propia camiseta y suspiró suave al escuchar la pregunta de la chica. --Espero que sí... es mi camiseta favorita--. Y aquella en especial era un regalo que guardaba con mucho cariño, así que esperaba que no se pusiera fea o se estropeara con aquel líquido. Una vez hubo retirado el exceso de líquido, tiró la servilleta a la papelera y se sacudió las manos con suavidad. --¿Se ha quitado el tuyo?--.
Read More
Acarició su espalda con cariño, centrando su atención en él completamente, y estiró una mano para coger papel de la mesita, limpiándose antes de acomodarse mejor. Le dio un beso suave en los labios y asintió. --Te buscaré, no lo dudes. Aunque luego te quejarás de que soy un pesado--. Puso un pequeño puchero y le rozó la nariz.
Esbozó una sonrisa cuando escuchó que amaba su país e idioma, para luego mirarlo de reojo. —¿Sí? ¿Sabes hablar alguno? Además del inglés, claro —preguntó curioso, bebiendo los últimos tragos de su refresco mientras esperaba la respuesta. Luego, buscó con la mirada un cesto de basura y lo arrojó a éste, agradeciendo haber acabado la bebida tan pronto, pues sabía que no estaba permitido subir con comida a las atracciones. Se giró a verlo, cruzándose de brazos y recostando la mitad de su cuerpo sobre la baranda, al igual que él—. Bueno, ahora ya me conoces a mí. Puedes agregarme a la lista —medio bromeó, luego de oír sus palabras.
Soltó una pequeña carcajada, más que por las palabras del chico, por su propia respuesta. --No...--. Sonrió con diversión y se pasó una mano por la frente. --Lo que sucede es que soy un horror para los idiomas. Puedo aprender algo, pero poco, nunca he conseguido aprender más que unas pocas palabras--. Explicó. haciendo gestos con sus manos para expresarse. Avanzó cuando la cola lo hizo y, una vez llegaron a la montaña rusa, se sentó en su propio asiento, dejando que cerraran los seguros. --Genial, entonces te llamaré para molestar a todas horas--.
Read More
—Seguro —aceptó, sonriendo de lado, antes de comenzar a caminar hacia la atracción acordada. Dio un asentimiento después, cuando oyó que era australiano, confirmando lo que había pensado—. En realidad soy de Sicilia. Ya sabes, la isla italiana. Pero vivo en Nueva York —explicó, a medida que caminaba a su lado y daba sorbos a su bebida. Asintió un par de veces, comprendiendo lo que el castaño quería decir—. Sí, entiendo. Ser nuevo en el lugar apesta —dijo, haciendo una mueca—. Aunque… Bueno, yo me mudé junto con mi hermano y mis amigas, así que supongo que para ti debe ser peor —reflexionó después, deteniéndose cuando llegaron a la cola para la montaña rusa.
--Oh, Italia... amo Italia--. Admitió con una sonrisa. --Y el idioma, en realidad amo todos los idiomas posibles--. Se encogió de hombros, recordando cuando Fred intentó enseñarle alemán. Se apoyó en la baranda cuando llegaron a la atracción, esperando la cola, y dio un último trago a su bebida, tirando el vaso a la papelera. --Es un poco horrible--. Admitió. --Pero por lo menos tengo a mi mánager y poco a poco voy conociendo gente nueva y todo eso, lo que ayuda bastante--.
Read More
—Que bueno. Estaba a punto de salir corriendo si me había equivocado —bromeó, agradecido de haber acertado sobre la identidad del cantante. Dio un nuevo trago a su refresco, hasta que oyó su propuesta y se apartó el vaso de los labios, asintiendo—. ¡Claro! Aún no me he subido a nada, estaba esperando a encontrar a alguien, así que… Seguro —sonrió, aceptando su propuesta. Luego frunció ligeramente el entrecejo por su siguiente comentario—. Sí, hubiese jurado que no eras de aquí —asintió, aclarando un poco su confusión, pues que él recordara, el muchacho vivía en otro país—. Eso debe apestar. Digo, que te obliguen a venir a la fiesta cuando no conoces a nadie —opinó, haciendo una breve mueca de inconformismo.
Sonrió cuando el chico aceptó subir a alguna atracción y encogió un hombro. --¿Cuál quieres primero? ¿La montaña rusa?--. Preguntó sin borrar la sonrisa, dándole otro trago a su bebida. Seguidamente comenzó a caminar. --Ajá, soy australiano--. Correspondió. --¿Y tú? ¿Eres de por aquí?--. Quiso saber luego, haciendo una pequeña mueca ante las palabras que finalizaron el relato del rubio. --Sí... aunque bueno, en realidad hacer amigos no me vendría mal. Me acabo de mudar y... bueno, estar solo en una ciudad que apenas conoces es un asco--.
Comprendió su gesto y comenzó a caminar a su lado, siguiendo el paso del chico hacia, suponía, el lugar donde conseguiría algo de beber. —Oh, sí, eso había oído —asintió, dándole la razón al notar su propio error. Volvió la vista a él cuando notó que lo había reconocido, y esbozó una sonrisa, asintiendo—. Ese soy yo. Batería de T&ON —confirmó, con una breve risa—. Y tú eres Wyatt Scofield, ¿verdad? También te he visto, aunque soy un asco con los nombres y rostros, así que puede que me equivoque de persona —advirtió, dejando de caminar cuando llegaron al sitio de las bebidas y pidiendo al hombre que atendía una más para él, agradeciéndola cuando la tuvo en sus manos y dándole un sorbo.
Sonrió orgulloso, pagado de sí mismo, al ver que había acertado. Rió poco después, sorprendido de que supiera su nombre, y asintió repetidas veces con la cabeza, sin poder ocultar la sorpresa en su rostro. --Sí, sí... soy Wyatt--. Aceptó. No sabía si alegrarse por ser reconocido. A fin de cuentas le gustaba el anonimato que tenía en aquella ciudad. Pero en el fondo también le enorgullecía que alguien supiera su nombre. Se mordió el labio cuando obtuvo su nueva bebida y se giró hacia el rubio, dándole un trago a la misma. --¿Quieres montar en algo? No conozco a nadie aquí. Básicamente me han obligado a venir para hacer amistades. Me siento totalmente fuera de lugar--.