Empezaron los Juegos del Hambre, son 19 los tributos…
En estas semanas, y por los próximos tres a cuatro meses, aproximadamente, los temas de conversación entre amigos va así: después de decir “hola, cómo estás y bla bla bla”, no falta la típica pregunta “¿y tú por quién vas a votar?”.
Llevo ya dos elecciones presidenciales (con sus respectivas segundas vueltas), tres municipales, y una revocatoria; es decir, no soy nueva en el asunto; sin embargo, eso no ha hecho de mí una experta. Como muchos peruanxs, suelo tener dificultades para elegir a mi candidato. En mi caso, como todo en mi vida, esta decisión suele atravesar un proceso metódico y reflexivo que incluye lectura obligatoria de los planes de gobierno (que suelen ser folletos carentes de contenido, lírica pura –de mal gusto-, y sin propuestas). Inmediatamente después, es el turno de ver los perfiles de los presidenciables y sus planchas (presidencial y congresal), hay cada “joyita”. Paso tres: seguir los “debates”, charlas entre amigos y sobre todo con mi papá, y obvio! hay que ver Facebook! Para no hacer más largo el cuento, como dice el gran Hector Lavoe, “todo tiene su final” y llega el momento de tomar una decisión; y pues me la juego por uno de ellos, que no suele ser el caballo ganador, pero por lo menos me siento tranquila.
Estas nuevas elecciones no serán la excepción. Estamos casi terminando enero, y no sé por quién votar, mi filosofía de vida progresistas hace que necesite seguir avanzando, dejar a los eternos candidatos que “tanto han hecho por el país”, y buscar nuevos aires. Pero, ¿existe algún candidato que represente ese tipo de renovación y cambio que tanto necesita el Perú? ¿Qué al final no todos son grupos “reciclados”? La evidencia demuestra que nadie es tan puro y santo, no es posible salir limpio tras una elección: las contradicciones, los errores, las metidas de patas, las fotos, video y memes están a la orden del día.
Hoy me toca comenzar mi proceso de reflexión. Empezaré por el Plan de Gobierno de Guzmán, el más robusto de todos. Admito que tengo mucha curiosidad, principalmente, porque he leído que el pilar de su propuesta se basa en una de las principales ideas de Amartya Sen, economistas a quien respeto y admiro. Veremos cómo ha interpretado Guzman la visión de Sen.












