12 de octubre
Llueve y la ciudad, desvelada, comienza a correr
La pelea de clases es ver quién se queda con la minúscula salida del techo
Me mojo y corro, pero me siento viva, libre, imperceptible
Salto pozos, esquivo obstáculos y la ciudad queda detrás de mí
Con su somnolencia desactivada, Montevideo busca refugio
Gracias columnas de la Plaza Independencia,
pero hoy no la atrapen, con su tibieza y melancolía
No la abracen con su cálida humedad
Ni siquiera le susurren, que no hoy no dormirá



















