DÉJAME PERMANECER A TU LADO
̶Dime Yuuji, ¿No quieres encontrar a tu alma gemela alguna vez? ̶ Fue la pregunta que le realizó su abuelo.
Yuuji no sabe realmente lo que quiere en estos momentos.
Error, sí sabe; él no quiere seguir conteniendo esa existencia retorcida dentro él. Alguien que mató y comió personas.
Cuando Yuuji cumplió los 15 años, su abuelo lo llevó a una escuela especial. La sorpresa que se llevó al descubrir que dicha escuela era de hechicería. En la escuela le explicaron que era el recipiente de Sukuna Ryomen, el rey de las maldiciones y un ex hechicero humano, y todo porque ingirió el dedo de este a la edad de 3 años, al parecer la madre de Yuuji lo obligó. Dicen que la madre de Yuuji estaba relacionada con Kamo Noritoshi. Su abuelo no pudo contarle el trasfondo de todo eso porque dejó de existir el día que Yuuji ingresó a la escuela de hechiceros.
Sin embargo, Yuuji no sabe si quiere encontrar su persona destinada, tiene suficiente en su plato con mantener a Sukuna a raya, encontrar todos los dedos restantes y luego morir como estipulan los ancianos. Ahora, si encuentra a una compañera de vida ¿Qué puede ofrecerle él? A lo mucho solo dos o tres años de su vida, solo hasta que encuentre los 20 dedos. Si Sukuna no existiera, él podría hacer todo lo que siempre soñó antes de enterarse de la existencia del antiguo hechicero: ser bombero, encontrar a su pareja destinada, pretenderla, tener muchas citas con ella, casarse y tener niños, pero ahora no puede ver esas pretensiones en su futuro no con Sukuna habitando su cuerpo. Sin mencionar del peligro que él representaría para ella, Sukuna fue un hechicero cruel y despiadado que mató cientos de personas e incluso arrasó con un pueblo entero. El bastardo no se manifestó hasta que cumplió 15 y le habló una mañana intentando despertarlo, a través de una boca en su mejilla, Yuuji creyó que un hombre se había ocultado en su cuarto, pero no había nadie. Cuando fue a darse una ducha se horrorizó al ver un par de ojos y una boca extra en la mejilla.
Yuuji ha estado soñando últimamente con una preciosa pelirroja, no es totalmente su tipo porque no es alta como le gustan. No, ella es de altura baja con fuerte temperamento y de curvas peligrosas y pronunciadas; él intenta atraparla (siempre está persiguiéndola) o besarla, pero ella huye. Al principio creyó que era una especie de sueño húmedo, pero Gojo-sensei le dijo que esa chica era su pareja destinada; esos sueños son pistas que los destinos le provee para encontrarla. Sería bueno si pudiera recordar su rostro, pero cuando despierta solo puede recordar todo lo demás, menos su rostro, y el olor a rosas silvestres que persiste a pesar de estar despierto. Gojo-sensei dice que es así cómo supo que Utahime-sensei es su pareja destinada, una mujer morena de largo cabello que cantaba en sus sueños, aunque él si pudo verle el rostro.
Yuuji cree que está perdiendo la cabeza cuando percibe el olor de rosas silvestres mientras estaba en una pastelería; rápidamente mira a su alrededor tratando de encontrarla, sin embargo, no hay ninguna pelirroja a la vista. Irónicamente, él no se siente aliviado de no encontrarla, es todo lo contrario, sintió un fuerte deseo de poder verla y abrazarla. Estaba tan absorto buscando a su misteriosa compañera que no se dio cuenta que los demás clientes lo miraban raro, bueno no es un problema porque siempre lo miran extraño por su cabello, Yuuji está acostumbrado que hablen de él o piensen que es un delincuente o un rebelde, lastimosamente para ellos él nació con ese color de cabello.
Yuuji cree que lo ha perdido definitivamente ahora sí, no deja de percibir el aroma de rosas silvestres, lo percibe en su propio cuarto, en el salón, por los alrededores. Cree es una especie de broma que le están jugando Gojo-sensei y los demás, excepto Megumi, él sería incapaz de hacerle eso, sabe lo delicado que es el tema de los compañeros de vida, su compañera está internada en un hospital a causa de una maldición y no deja de buscar una solución para recuperarla. Yuuji sigue soñando con ella, ha escuchado su voz, la ha tocado y besado en sus sueños, pero cuando despierta solo quiere gritar de frustración al recordar su rostro, excepto que esta vez es diferente porque el destello de unos ojos chocolatosos brillo en mente.
Sukuna solo se burla de él porque no puede mantener ningún recuerdo sobre el rostro de su pareja, Yuuji sospecha que él tiene mucho que ver. Aunque, según le dijo Sukuna, él perdió a su compañera causado por una extraña enfermedad. Ellos rara vez conversan, solo lo critica por lo tonto que es y maldice que su recipiente sea tan idiota y despistado. Tal parece Sukuna sabe algo que él no.
Yuuji y Megumi son llamados una mañana por Gojo-sensei, les comunicó que tendrían una compañera de equipo en las misiones y en el aula. Ambos se miran curiosos y les extraña que Gojo-sensei esté tan misterioso, sonrió como si supiera algo que ellos no.
El grupo se dirige a la estación a recoger a su compañera que viene de un pueblo muy pequeño y que entró a la escuela por recomendación de su abuela.
Yuuji quiere morirse cuando la ven por fin, baja estatura, pelirroja, curvas peligrosas y ojos chocolatosos y afilados. ¡Era ella! No sabe si debe correr, saltar o pedirle a Megumi que su sapo se lo trague para que ella no lo vea.
Cuando Nobara se presenta como debe ser ante sus compañeros y maestros, observa que hay un pelirosa parado con cara de papa tonta y sabe que esa cara de papa es su compañero porque lo ha visto en sueños. Los destinos sí que saben cómo joderla. No la emociona encontrar a su destinado, es más, detesta la idea de que alguien más le diga qué hacer o como debe dirigir su vida, menos que le digan a quién debe amar. Por esa razón esperaba no encontrarlo nunca, pero ahora no cree que sea posible burlarlo y tal parece ser que él la reconoció como ella a él, estúpidos sueños destinados. Mientras suspira dramáticamente, decide que continuará con su vida y no dejará que ninguna cara de camote le impida cumplir sus sueños.
Yuuji no sabe si debería tocar el tema de los compañeros destinados, menos cuando vio que ella suspiró con resentimiento y resignación. Debe admitirlo, le dolió ver esa reacción. No se dijeron nada relacionado a su vínculo solo unas palabras de la misión que Gojo-sensei le dio con engaños, solo trabajo y nada del secreto a voces entre los dos. Cuando ayudó a Nobara a rescatar a ese niño, ella fue ruda con él, pero eso ya lo sabía porque en sus sueños ella tenía esa misma pasión y fuego. Yuuji agradece que Megumi no haya estado cuando Nobara le sonrió y le dio las gracias, él no quería que viera su cara de bobo y después lo usara para burlarse de él. No, suficiente tiene con Sukuna, su risa burlona es muy molesta.
Ella tiene una sonrisa tan bonita. ̶ Fue lo que pensó Yuuji en su cuarto cuando se retiró a descansar. Nobara Kugisaki, es un nombre muy apropiado para alguien como ella, una rosa del campo que no se rinde ante las adversidades.
̶ Te escuchas patético suspirando por ella hasta aquí, mocoso. Pareces un cachorro abandonado. ̶ se burló Sukuna como acostumbra desde que empezó a soñar con ella.
̶ Callate ¿Ya viste su expresión no? Parece que ella me odia u odia el hecho de que sea su pareja.
̶ No la culpo, está obligada a estar unida a alguien tan tonto, inútil y poco interesante como tú. ̶ respondió cruelmente el rey de las maldiciones.
̶ Pues estás en este recipiente tonto y poco interesante. Alguien más da pena. Además, no creas que no logré sentir tu impresión y agitación. ¿Qué rayos pasó?
̶ Solamente… solamente me recordó a alguien de mi pasado. ¡Nada más y solo sabrás eso!
A Yuuji rara vez puede afectarle lo que dice Sukuna, pero que converse con él y le responda no es totalmente inusual, es más solo discuten y se burla de él; quizás salga el sol y llueva al mismo tiempo. Después de esa revelación, Sukuna no volvió a decirle nada sobre su pasado.
Nobara ha estado percibiendo cosas que normalmente una persona no debería percibir sin causantes, como el olor de la madera y fogata a su alrededor. Ha tenido antojos de comidas preparadas con arroz o fideos y lo que es peor puede escuchar voces o mejor dicho murmullos. Esto se está saliendo de control. Tal vez los destinos la castigan por rechazar reunirse con su compañero. Los sueños son definitivamente lo PEOR. Sueña con Yuuji, acorralándola en los pasillos o invadiendo su cuarto. Sueños donde Yuuji es él y es Sukuna a la vez, con los tatuajes y sin camisa. Una chica como ella no debería ser tentada con esa vista y luego ser privada de tocarlo; así como Yuuji no podía recordar su rostro, bueno cada vez que Nobara quería tocarlo o besarlo, ella se despertaba.
Nobara sospecha que sus sueños deben ser causados por las jodidas parcas, los destinos, como ella se niega a vincularse con su destinado entonces los sueños deben ser una especie mensaje subliminal diciéndole qué debe hacer. Pobre tonta no cree que realmente encuentre atractivo a Yuuji o mejor dicho se niega a encontrarlo atractivo. Por supuesto que no. No hay manera. Su tonta sonrisa brillante como el sol, su calidez, la manera en que preocupa por los demás. Siempre tiene el corazón en el lugar correcto. No es justo que alguien así sea su compañero, sería mucho mejor si fuera alguien engreído como Gojo-sensei o detestable y misógino como Naoya Zenin, no, tenía que ser alguien dulce, con una mirada de cachorro extraviado, le daban ganas de abrazarlo siempre y no soltarlo. Los destinos son crueles, ella solo quiere escoger por su cuenta y tener el libre albedrío de hacerlo.
Ahora se siente tan tonta al darse cuenta que podría estar enamorada de Yuuji. Madre del amor hermoso, ¡Está enamorada de su compañero destinado! La presión en su pecho no deja de doler cada vez que piensa en Yuuji. Ella tiene que arreglar las cosas con él.
Yuuji sabe que Nobara se opone a las parejas destinadas, la escuchó decírselo a Megumi. En parte tiene razón, las personas deberían ser capaces de poder elegir sus parejas y no que se las impongan; sin embargo, no quisiera a otra persona como compañera solo a ella. Nobara es tan valiente, hermosa, le gusta vestirse bien, le encanta los perros y gatos. Hace una semana, la vio acariciando a un gatito callejero y alimentándolo. Esa escena le mostró que Nobara no es mala, solo le gusta mostrarse ruda y dura.
Yuuji ha tenido también sueños con Nobara, pero estos son muy húmedos, como resultado él tiene que manejarlo manualmente. Al parecer los sueños son muy comunes en los compañeros destinados, pero es solo hasta que se emparejen y sean uno solo. Por estas situaciones, Yuuji no puede evitar mirar con pena o vergüenza a Nobara. Si ella se enterara, seguramente sería hombre muerto y se encargaría de dejarle clavos encrustados para torturarle después de la muerte. Es inevitable no tener esos sueños, siempre la observa como tonto en los entrenamientos y cada vez que ella practica yoga solo obtiene más material de lo que podrían hacer en la cama. No ayuda que Sukuna le susurre que él conoce muchas posiciones, mostrándole escenas ficticias donde toma a Nobara en cada posición. No culparía a Nobara si lo desprecia, ha realizado muchos actos vergonzosos en nombre de ella, especialmente diciendo su nombre.
Nobara muere de celos, muere de celos cada vez que ve a Yuko sonreírle a Yuuji, su error fue no decirle que eran compañeros destinados y aunque Yuko sabe que Yuuji no es su compañero eso no le impide buscarlo o llamarlo, el muy tonto no cae en cuenta que ella está interesada en él. Claro no puede comportarse como una cavernícola y marcar territorio en Yuuji. Bien, ella quería eso ¿no? Las personas deben escoger y si Yuuji la quiere escoger que así sea, incluso cumple con su tipo de chica alta, aunque no tenga mucho trasero.
Nobara ha tratado a Yuuji de la misma manera que a Megumi: siendo mandona, exigente, pero también es una buena confidente. Si necesitas ser escuchado sin ser juzgado, ella es tu chica. No tiene problemas para trabajar en equipo, suele pasar el rato con Yuuji y Megumi, pero no se atreve a estar a solas mucho tiempo con Yuuji, siempre sale corriendo con alguna excusa tonta, al principio era porque Yuuji le mencionara el jodido tema de destinados, pero ahora es porque estar cerca de él provoca en ella muchas emociones y sentimientos, quiere abrazarlo, arrinconarlo a la pared y besarlo apasionadamente, quiere decirle que tiene la sonrisa más cálida y dulce que haya visto, que su corazón se encoje cada vez que le sonríe a Yuko y es invadida por unos terribles celos; ella no puede hacerle eso a Yuuji, no puede simplemente llegar y decirle ahora sí quiero tener una relación contigo, no cuando Yuuji al parecer es feliz saliendo con Yuko. No siempre los destinados encuentran a su pareja a tiempo. Entonces, ella solo lo dejará continuar con su vida y ella hará la suya.
Yuuji estado hablando con Ozawa, ella sabe sobre su situación con Nobara. Ozawa tiene un problema similar con su pareja solo que él tiene novia y no quiere dejar su relación. Ella ha sido una buena amiga escuchando sus cuitas. Y como un rayo de luz ilumina una oscura habitación así también lo ilumina un pensamiento, no quiere ver de lejos como Nobara escoje a otro, él no podrá ignorar ese hecho como Ozawa que sufre en silencio, quiere ser feliz al lado de su pareja.
Yuuji ha decido que le ha dado mucho tiempo a Nobara y ahora es su momento de contratacar, no puede dejar que Nobara empiece una relación con otro, él la ama, así que tiene pensado mostrarle su interés, enamorarla y todo para que lo escoja a él. No se dará por vencido, desde que nacieron los destinos los vincularon, están hechos el uno para el otro. Yuuji ha buscado pasar más tiempo con Nobara, incluso le ha pedido a Megumi que los deje solos en muchas ocasiones, pero Nobara no deja de evadirlo así que solo queda una cosa, hacerle una visita sorpresa en su habitación. En la guerra y el amor todo vale.
Yuuji no puede evitar sentirse como acosador, pero en su defensa él solo quiere poder hablar con ella sin que ella diga que debe escribirle cartas a su abuela cuando todos sabemos que no se relacionan bien y su abuela usa celular como todos.
Nobara está en la bañera en estos momentos, Yuuji puede suponerlo por el aroma a vainilla de su jabón. Tal vez no fue buena idea después de todo. El cuarto de Nobara es tan limpio y ordenado, no es como el suyo, y su cama es tan confortable y suave, quizás le hizo un pedido especial a Gojo-sensei.
Nobara se encuentra con una espeluznante sorpresa cuando sale del baño, un pensativo Yuuji en pijama veraniega sentado en su cama, no es definitivamente lo que esperas encontrar cuando sales del baño, entonces reacciona como cualquier otra chica en esas circunstancias cuando solo estás envolviendo tu cuerpo desnudo y húmedo con una muy pequeña toalla, lanzando lo primero que encuentre o tenga a la mano, eso fue un paquete de velas aromáticas que compró hace unos días, exigiendo saber cuál era negocio en su habitación y llamándolo pervertido de closet.
Yuuji es sacado de sus pensamientos gracias a unas velas, cortesía de su bara-hime, al ver a Nobara desnuda en toalla y húmeda solo pudo empezar a rezar y rogar por su seguridad, es muy joven para morir y aún no ha dado su primer beso, cuán injusta es la vida, pero al menos se irá con la mejor vista que ha tenido a su corta edad. Al ver a Nobara enojada, ya no se siente tan valiente, pero logra mantener su resolución cuando ella le exige retirarse de su habitación. Él no se irá hasta que hablen y cuando él la confronta y se lo hace saber, Nobara al ver su determinación no puede evitar pensar que se ve jodidamente caliente siendo serio y decisivo. Yuuji no deja que ella hable, dice todo lo que siente, su inicial rechazo al emparejamiento, no ser el compañero ideal a causa de Sukuna, lo sorprendido de encontrar a su compañera, el evidente rechazo de ella sobre el tema, su repulsión por ser el recipiente de Sukuna(solo en la mente de Yuuji). Sin embargo, a pesar de todo eso Yuuji no puede dejar de pensar en ella, sabe en lo más profundo de su ser que están hechos el uno para el otro, ama lo mandona, explosiva y adorable que puede ser ella. Yuuji le promete que, si ella les da una oportunidad, él hará lo posible por hacerla feliz por el corto tiempo de vida que le queda y que si lo arruina dará un paso al costado y no la molestará nunca más. Sin embargo, si le es repulsiva la idea tener una relación con él por sukuna, entonces no ha dicho nada, saldrá de su habitación, no le guardará rencor, seguirán siendo amigos y aceptará su decisión.
Nobara puede ver la mirada decidida y triste de Yuuji, le está ofreciendo su corazón en la mano, el solo hecho de que Yuuji salga de su habitación llena todo su ser de pavor, no quiere eso, quiere tomar su mano y que sean felices, aunque tengan que morir mañana.
Yuuji piensa que Nobara es demasiado amable para responder que no lo repudia por ser Sukuna, así que solo se irá. Al momento de levantarse de la cama es lanzado en ella por Nobara que no solo está sobre él, sino que también lo está besando, una grata y maravillosa sorpresa.
En sus sueños, los besos son robados por él, pero esos no tienen punto de comparación con este beso. No puede evitar dejar ir un gemido de satisfacción. Nobara se aleja lo suficiente para tener un respiro, pero sigue encima de él. Ella le dice que es un idiota por suponer que lo desprecia por su condición de Sukuna, a ella no le importa porque él es Yuuji Itadori y es el chico más dulce, tierno, bondadoso que conoce. No le gusta que le impongan con quién estar, pero ella decide estar con él porque es el chico del que se enamoró, ningún otro destinado le daría la opción de escogerlo y ella lo ama por eso.
Yuuji no puede detener la esperanza en él creciendo, la esperanza de poder estar juntos, compartir su felicidad con ella y darle mucho amor, lo único que ensombrece su felicidad es su ejecución, pero no le importa ahora eso, solamente poder estar con su compañera destinada y si muere mañana al menos podrán encontrarse en otra vida porque está seguro que no es la primera vez que se encuentran, quien sabe quizás si fue Sukuna hace 1000 años y Nobara es su compañera reencarnada y tal vez esa sea la razón de por qué solo él puede ser el recipiente de Sukuna.
Yuuji la mira con intensidad, le pregunta si está segura de aceptarlo, al no ver negativas le pregunta si pueden besarse otra vez, ella afirma con un movimiento de cabeza y se acerca un poco más, él acaricia su cuello y la besa a conciencia, Yuuji no está seguro si debe tocarla, pero Nobara le quita esas dudas al guiar sus manos a su espalda baja. Yuuji ya no tiene miedo y con mucha confianza la acaricia por encima de la toalla y por debajo también, primero acariciando sus hombros, deslizándose por su espalda y llegando a los glúteos, un pequeño masajeo en sus nalgas provocó que Nobara gimiera así que le apretó el culo lo que le permitió meter algunos dedos debajo de la toalla y acariciarla guiado y estimulado por los suspiros y maullidos de Nobara, continuó acariciando debajo de la toalla. Yuuji podía sentir la humedad de Nobara mojando su pantalón; le preguntó si estaba bien continuar con esa sesión, Nobara podía sentir a Yuuji muy duro debajo de ella; no quería su primera vez así, pero ambos estaban muy excitados, locas hormonas de adolescentes, ella le dice que aún no quiere tener sexo de verdad, al ver la reacción confusa de Yuuji le dice que pueden hacerlo en seco, a Yuuji no parece molestarlo porque quiere pasar más tiempo con ella descubriendo muchas cosas de su sexualidad juntos y esto está bien como comienzo. Nobara se sujeta bien la tolla y le dice que se quite el polo para estar en igualdad de condiciones ya que esta desnuda debajo de la toalla, Yuuji no discute con la lógica de Nobara. Ambos se acarician y se besan mientras Nobara se mueve encima de Yuuji, él la toma de las caderas y eleva su entrepierna frotándola en su centro, Nobara está tan mojada que ha manchado su pantalón, pero no le importa ella está gimiendo de placer y solo eso es relevante, quiere que disfrute tanto. Nobara deja de besarlo para apoyarse en su pecho y marcar un ritmo constante, ella se ha tocado antes a causa de sus sueños con Yuuji y ha tenido que usar sus dedos o almohada para satisfacerse. Nobara lo cabalga tan deliciosamente, es una amazona en busca de domar un semental y Yuuji no se opone. Nobara aumenta el ritmo y se vuelve más ruidosa, Yuuji sabe que está cerca y él también así que con su pulgar frota su clítoris provocando que Nobara grite y se corra, pero Yuuji no la suelta pues su agarre en las caderas se vuelve más intenso y esta vez él marca el ritmo siguiendo su liberación. A pesar de tener el pantalón, él puede sentir su calor, es la idea de poder sentirlo sin nada de ropa que lo lleva a la locura al mover sus caderas con más intensidad llevándolo a conseguir su liberación acompañada de gemido ronco. Nobara se recuesta sobre Yuuji, no es nada pesada para él bien podrí adormir sin asfixiarlo, se besan lánguidamente y se acarician. No han tenido sexo hoy, pero les queda tiempo suficiente para explorarse mutuamente. Solo importa que están juntos, ella no lo aborrece y lo acepte con todo y Sukuna, ambos tienen el corazón contento.
Nobara piensa que fue tonto negarse esa felicidad al lado de Yuuji al principio, ahora solo quiere amarlo y dejarse amar. Tal vez para la próxima pueda pedirle que le cumpla su fantasía y puedan hacerlo con los tatuajes de Sukuna en su cuerpo o tal vez conocer a Sukuna en un futuro cercano.