𝒑𝒐𝒔𝒕 𝒇𝒊𝒋𝒂𝒅𝒐. ⠀ ۪ ⠀ bienvenida ⠀ — ⠀ ⠀bellemaris, maine verano del 25.
#BELLEMARISHQ es un roleplay narrativo y descriptivo con género thriller y slasher basado en trabajos como we were liars y i know what you did last summer, el desarrollo del mismo se dará por medio de tasks, intervenciones y actividades.
¡Hola anoncín! La verdad es que ya nos encontramos bastante cerca de la resolución del roleplay y de descubrir quién se encuentra tras el casco del Buzo, por lo mismo no vamos a pedirle que se esfuercen en crear un tercer personaje si no tendrán la oportunidad de desarrollarlo a fondo. Lo sentimos, corazón.
En el anuario podrás encontrar a JOÃO BROWN, dicen que sus compañeros solían confundirlo con MILO MANHEIM, durante su último año fue votado como THE ADD-ON. Ahora regresa a Bellemaris con una vida completamente nueva, pero no debe olvidar que los secretos no duran enterrados en la arena por mucho tiempo. ¿Estás listo para pagar?
¡Lolo, te damos una cálida bienvenida a Bellemarishq! Las olas y la brisa marina te reciben con los brazos abiertos. No olvides empacar tu traje de baño, porque desde este momento cuentas con cuarenta y ocho horas (48) para dejar la cuenta de tu personaje en nuestro puerto. Si la marea se retrasa, no dudes en acercarte a la administración para pedir un poco más de tiempo.
primer apartado: fuera de personaje.
seudónimo: lolo
pronombres: she/her
zona horaria: GMT-7
triggers: incesto
segundo apartado: información básica.
nombre completo: joão brown
rostro utilizado: milo manheim
skeleton elegido: libre / jax era conocido en la preparatoria como “the add-on” en todo lo que hiciera. el hijo adoptado para los pescadores del puerto en ese entonces. en la actualidad, para la comunidad de bellemaris es conocido como el radiante charlatán bartender del bar local.
fecha de nacimiento: diciembre 06, 2001
ocupación actual: columnista del sector de cultura en el periódico local a tiempo completo, bartender en “El Garfio del Corsario” a medio tiempo (y por mero hobby, … y gossip).
tercer apartado: información psíquica.
bastante hablador hasta por los codos, pero reservado con detalles de su vida privada, un poco cínico durante sus turnos en el bar, leal a quienes lo aceptan tal como es, tímido en una manera muy singular (y cuando no tiene alcohol o thc encima), multifacético y un maestro de la adaptabilidad a donde quiera que vaya o con quienes se rodee con tal de dañar su reputación y estatus en la comunidad, analítico y observador con su entorno y, más que nada, con quienes forma nuevos vínculos tras la tragedia del verano del 21’.
cuarto apartado: información biográfica.
padres. de padre natal del sur de california y madre brasileña, jax fue el resultado de un amorío de verano a inicio de los años 2000. su padre, james brown, un estudiante americano de negocios que solía visitar brasil por dos simples motivos: estudios del mercado de importación y, claro, los carnavales de río de janeiro, a los que asistía junto a amigos de la universidad por pura diversión y lujo. poco después, una nueva razón se sumó a esta corta lista: su ya luego esposa, antonia souza. de padres pescadores y originaria de recife, pero estudiante de administración en la capital brasileña, lugar donde dio encuentro con el americano.
joão. natal de brasil, y criado parcialmente en california. tuvo una muy caótica infancia, pues pasaba sus veranos junto a las olas de la costa californiana, pero todos los estudios los llevaba en la costa brasileña; en palabras de su madre, “por el bienestar mental de mi niño, … y especialmente el mío, no va a perder sus raíces brasileñas”.
su conexión con el mar. mediante la pesca, o por el surf, joão cuando niño gustaba de ir al puerto de pesca con sus abuelos y charlar con los vendedores de pescado acerca de la marea, la pesca del día, y cuando él podría unírseles a atrapar algún que otro pez. a medida que crecía, se adentraba más a la cultura californiana, y su pasión por las olas y el surf lo inundó a inicios de su adolescencia, eso sí: sin desprenderse de la cultura de la pesca y todo el aprendizaje dado por sus abuelos paternos.
inicios de su vida en el pueblo. sus padres decidieron asentarse al otro lado del país precisamente cuando joão comenzara la preparatoria. llegando a bellemaris, no por mera casualidad, sino porque recopila lo mejor de las ciudades natales de ambos padres: sofisticadas, con acceso al mar, y una comunidad … entretenidamente diversa. ahí, se volvieron principales inversionistas y la cabeza de la administración del “mercado de la lonja”, lugar donde joão pasaba sus tardes ayudando a sus padres y el gestionamiento junto a los pescadores.
preparatoria. fue parte del periódico de la preparatoria donde dio inició su gusto por el periodismo, siendo él quien publicaba la columna de cultura y multimedia (súper fan de las pelis sci-fi, fantasía, acción y, claro, de los videojuegos). a pesar de ser un born-yapper, no tenía un extenso círculo de -a considerar- amigos, pues el haber crecido dentro de dos culturas lo volvía un sujeto foráneo para muchos, pero interesante para otros. ¿enemigos? no de los que él fuera consciente, pero sin duda había un par con quienes guardaba rivalidad.
post preparatoria. estudió fuera de maine, volviendo a sus raíces californianas y siendo parte de la escuela de periodismo en una de las renombradas universidades de la costa oeste del país, en donde llevó cursos durante los veranos para poder acelerar su graduación. esto, debido a que su padre cayó enfermo sin aviso alguno en su segundo año de universitario. joão no quería estar apartado de su familia, por lo que volvió a las calles de bellemaris y comenzó su carrera de periodista en el periódico local, aunque teniendo unas cuantas noches de trabajo en el bar— no por necesidad de dinero, sino por entretenimiento y no estar aburrido en casa.
quinto apartado: verano 2021.
joão no odiaba bellemaris, sus residentes o aquellos que caminaron los mismos pasillos que él por cuatro años; al terminar la preparatoria, no lograba sentir que encajaba del todo. pero aún era joven, y entendía a sus padres cuando estos le aconsejaban que debería -y tenía que- hacer conexiones con el resto, especialmente con aquellos con quienes compartía clase, para mantener una buena reputación y relaciones amenas con el resto de residentes.
en la fiesta de graduación del verano 21’, el alivio que lo inundaba era grande, tenía muchas ansías de poder explorar más de las costas californianas y poder salir de bellemaris, pero aún quedaban pocos meses para ello. esa noche sólo tenía un motivo por el cual asistir: dejar una buena impresión al resto de los asistentes. hizo presencia en la celebración de graduados, llegó tarde y con unas cuantas copas encima que pasaban totalmente percibidas. charló con uno que otro compañero saltando de conversación en conversación como él suele hacerlo, recordando los early years de la escuela, riendo con ellos e intentando disfrutar del momento; al fin y al cabo, a quién iba a importarle si el foráneo asistía o no.
unos cuantos hits con amigos y el espacio lleno de gente lo llevó a apartarse un poco, dando encuentro con radley. la relación entre ambos era … rara, intercambiaban charlas de vez en cuando, pero no iba más allá de eso. joão era consciente de todo lo que se decía de él, y no le podría importar menos porque también lo trataban de raro a él mismo; pero ¿dos raros siendo amigos? “nah, paso.” saludó a radley, tuvieron una charla superficial, intentó convidarle un poco de hierba y tras ello, se despidió de él, sin saber que serían las últimas palabras que dirigiría al miembro de la familia fincher, volviendo a la acumulada sala donde la música y conversaciones a gritos llenaban la atmósfera. ¿lo que pasó después? lo recuerda vagamente: gritos y más gritos, pero esta vez se notaba la desesperación en estos; intentó escapar de la escena, como todos los demás estaban haciéndolo, ayudando a quienes podía pero sin dejarse a sí mismo atrás. ¿morir en la fiesta de graduación a la que ni siquiera quería asistir? fuck no. veía al resto y parecía una escena de película de terror: múltiples gritos en distintas voces, llantos desesperados, las vivas llamas del fuego frente a sus ojos, a tan sólo unos metros de él. estaba totalmente paralizado, inmóvil ante lo que veía. la memoria que tiene continua a este evento es él y sus padres en la sala de la casa dándoles la noticia respecto a radley.
En el anuario podrás encontrar a KENZA WYLEEN MAIDANA, dicen que sus compañeros solían confundirla con NAJWA KHLIWA, durante su último año fue votado/a como THE IMPETUOUS. Ahora regresa a Bellemaris con una vida completamente nueva, pero no debe olvidar que los secretos no duran enterrados en la arena por mucho tiempo. ¿Estás lista para pagar?
¡Nani, te damos una cálida bienvenida a Bellemarishq! Las olas y la brisa marina te reciben con los brazos abiertos. No olvides empacar tu traje de baño, porque desde este momento cuentas con cuarenta y ocho horas (48) para dejar la cuenta de tu personaje en nuestro puerto. Si la marea se retrasa, no dudes en acercarte a la administración para pedir un poco más de tiempo.
primer apartado: fuera de personaje.
seudónimo: nani
pronombres: cualquiera
zona horaria: gmt -3
triggers: bestialidad, non-con, violencia policial y racismo.
segundo apartado: información básica.
nombre completo: kenza wyleen maidana
rostro utilizado: najwa khliwa
skeleton elegido: cupo libre
era conocida en la preparatoria por ser the impetuous. su vínculo con el accidente fue amenazar a paige. es conocida en bellemaris por su temperamento corto, pero su buen servicio.
fecha de nacimiento: 4 de enero del 2002
ocupación actual: bartender en El Garfio del Corsario
tercer apartado: información psíquica.
es un filo sin pulir, una criatura de respuestas veloces, emociones que se encienden, y una obstinación que no conoce tregua. habita el mundo como si cada respiración fuera un recordatorio de que nada permanece en calma demasiado tiempo. en su interior conviven dos mares: uno oscuro, que ruge con la memoria de pérdidas que nunca aprendió a nombrar; y uno luminoso, que arde en pequeños destellos de lealtad, de afecto abrupto, de una capacidad de amar que ella misma teme por lo que puede llegar a destruir. no medita antes de sentir; no analiza antes de arder. a veces quisiera ser más suave, otras, agradece la dureza que la mantiene en pie.
cuarto apartado: información biográfica.
tw: muerte por enfermedad
i. traída a la vida en tierra de campeones y de luchas sin resolver, donde las tardes olían a tierra tibia y los veranos parecían interminables. Su infancia se desarrolló entre el orgullo silencioso de un padre abogado, extranjero, meticuloso, siempre impecable, y la ternura cotidiana de una madre maestra, mujer de manos firmes y voz suave. kenza creció en esa intersección, hija de dos mundos que jamás lograron mezclarse del todo. era tranquila hasta que algo se encendía dentro de ella, un mecanismo oculto que detonaba gritos y llantos que solo su madre sabía apagar. su padre observaba aquellas tormentas con desconcierto, como si su hija hablara un idioma que él nunca aprendería. y sin embargo fue una niña sorprendentemente disciplinada para los deportes. en la cancha se sentía dueña del ritmo, de los límites, del golpe preciso. allí, en medio del polvo rojo cordobés, aprendió que en su cuerpo había una furia que podía transformarse en destreza.
ii. la adolescencia irrumpió con dos descubrimientos simultáneos: que el mundo era más grande de lo que imaginaba, y que su madre empezaba a perderse dentro de sí. el temblor en las manos de su madre dejó de ser un detalle, y la palabra parkinson se instaló en la casa como un huésped que jamás se iba, la menor no lo comprendía, todavía creía que las enfermedades eran cosas que les pasaban a los desconocidos de las telenovelas. los días se volvieron cautelosos, regulados por medicinas, esperas y silencios. cuando la enfermedad avanzó, patriarca aceptó un puesto en una firma de abogados de bellemaris, convencido de que un pueblo costero sería un lugar tranquilo donde atravesar lo inevitable. kenza protestó, pataleó, lloró, fue una guerra inútil, pero emigraron igual.
iii. dejó atrás la cancha de tenis, la escuela donde sabía quién era, los veranos con olor a durazno y tierra caliente. llegó a bellemaris como quien toca un suelo que no le pertenece y el cambio la volvió indócil. su español se mezclaba con un inglés áspero; su rabia, con la vergüenza de no entender del todo las palabras que la rodeaban. en los pasillos de la preparatoria, era un torbellino contenido por obligación: silenciosa cuando no comprendía, explosiva cuando sí. fue en esos primeros meses donde empezó a tejer una identidad salvaje, casi defensiva. no se adaptó; sobrevivió. ella se veía como una cuerda sobre el borde del tajo. su madre empeoraba en silencio, y esa sombra la acompañaba en cada clase, cada entrenamiento, cada nueva amistad que no sabía si le duraría. y sin embargo, entre todas las turbulencias, encontró un refugio breve en paige.
iv. (tw: muerte por enfermedad.) la muerte llegó por su madre como un silencio que nadie pudo anticipar, aun sabiendo que venía. bellemaris se volvió un escenario hostil, la casa, demasiado grande, la escuela, demasiado brillante, los amigos, demasiado vivos. y ella se hundió en un dolor que no supo expresar. se ausentó del colegio dos semanas y cuando regresó, era irreconocible, había dejado de dormir y solo se presentó a las prácticas de tenis para informar que ya no practicaría más. dejó de creer que el mundo tenía sentido. su relación con paige se quebró en ese período, no por un solo gesto, sino por mil pequeños cortes: respuestas cortantes, distancias inexplicables, acusaciones impulsivas que nacían del miedo más que de la ira. empujó a quienes la querían lejos, como si quisiera evitar que vieran cómo se derrumbaba. su padre no sabía ayudarla: el duelo lo volvió más severo, más distante, más rígido. en su último año, cuando todos empezaban a planificar universidades y futuros, kenza solo podía pensar en sobrevivir a la mañana siguiente.
v. se fue a la universidad porque se suponía que debía hacerlo, porque así funcionaba la vida de alguien criada entre expectativas, pero la vida afuera de bellemaris no tardó en devorarla. las clases no la atrapaban; las noches se volvían demasiado largas, el mundo se sentía hueco, argentina no tenía sentido, no vibraba de la misma forma que antes. volvió a territorio costero después de abandonar la carrera, con la excusa de ahorrar, de reordenarse, aunque en realidad volvía a un territorio que la había herido pero que era lo único que conocía. cayó casi por accidente en el infame bar, pero allí encontró una rutina que no pedía explicaciones. los clientes la respetaban; los turistas la temían un poco; los marineros la apreciaban.
quinto apartado: verano 2021.
aquella noche, la realidad tenía bordes de algodón. ella no fue a celebrar una graduación, fue a celebrar un final, un corte definitivo. había consumido lo suficiente para que bellemaris dejara de doler, para que las caras de siempre se volvieran manchas borrosas e inofensivas en un cuadro que estaba a punto de tirar a la basura. bajo los efectos químicos, la rabia que solía carcomerla se había transformado en una apatía dulce, casi brillante. se movía entre la gente sintiéndose ingrávida, ajena a su propio cuerpo, con una sonrisa torcida que no era de alegría, sino de despedida. su único pensamiento recurrente, flotando en un bucle mental, era: mañana no existo para ninguno de ustedes.
vio a radley. lo recuerda nítido entre la bruma, como una figura estática en un mundo que giraba demasiado rápido. él parecía un error de continuidad en una película perfecta, y por un segundo, ella sintió una extraña empatía, una conexión silenciosa entre los dos únicos que no encajaban en la foto. pero su mente estaba ocupada en otra cosa; en la ironía de ver a paige reír, el resentimiento acumulado y la desinhibición chocaron de frente, sus pasos retumbaban en aquella sala. no fue una discusión privada; fue un espectáculo. kenza recuerda su propia voz, demasiado alta, cortando la música y las risas ajenas, convirtiéndose en el centro de atención. recuerda la copa en su mano señalándola y las palabras saliendo como vómito negro. en ese estado alterado, el deseo de que todo se derrumbara no se sentía como odio, sino como una justicia poética, un pensamiento fugaz que el alcohol hacía parecer inofensivo.
cuando el humo empezó a mezclarse con el olor a mar y tabaco, no se asustó al principio. le pareció parte del viaje, una alucinación coherente con su deseo de borrarlo todo. pero el primer grito rompió el hechizo. el calor dejó de ser una metáfora. el instinto de atleta, dormido bajo el duelo y las sustancias, se despertó de golpe ante el peligro físico. corrió no por miedo, sino por pura inercia, saltando obstáculos con una claridad repentina y brutal. al mirar atrás desde la seguridad de la arena, con los pulmones ardiendo y la visión todavía distorsionada, la culpa la golpeó más fuerte que la resaca inminente. lo había deseado con demasiada fuerza. ver las llamas lamiendo el cielo nocturno se sintió como si el universo le hubiera tomado la palabra, materializando su rabia en fuego real. aceptó el pacto de silencio no por lealtad a ese grupo de desconocidos, sino porque estaba aterrorizada de su propia capacidad para atraer la desgracia. calló, porque confesar que deseaste el incendio parecía tan culpable como haberlo provocado.
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