Compañera nocturna, déjame en paz.
d e v o n

⁂
Xuebing Du

祝日 / Permanent Vacation

izzy's playlists!

oozey mess
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
No title available
YOU ARE THE REASON
taylor price
i don't do bad sauce passes
almost home

JBB: An Artblog!

Love Begins
Lint Roller? I Barely Know Her
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

Origami Around
$LAYYYTER

#extradirty
Keni
seen from Chile
seen from Spain

seen from India

seen from Japan

seen from Belgium

seen from United States
seen from United States

seen from Greece
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
@benzaikoi
Compañera nocturna, déjame en paz.
Podía con todo cuando tus manos se entrelazaban con las mías
No te va a escribir, deja de esperar.
Dices que soy una persona fenomenal, pero no lo suficiente como para que tengas ganas de verme.
Quisiera poder decirte lo que estoy sintiendo
Marea roja enardecida por mis lágrimas incesantes ante el dolor de tu partida. ¿Dejaste de pensarme antes de dormir? Nuestros recuerdos difusos se pasean en la noche fría, a lado de mi cama, en donde alguna vez estuviste tú.
Cuerpo cálido, moreno, con mirada tierna y caricias suaves. Te veo al despertar. ¿Dejaste de pensarme después del medio día? Recuerdo las horas en cama contigo, dando vueltas entre besos y pláticas.
Manos delicadas y cabellos enredados. Mi mente se transporta a los días soleados en medio de un bosque, rodeado de hadas y magia traviesa. ¿Dejaste de pensarme al atardecer? Nos recuerdo sentados en la cima de una montaña, prometiendo un para siempre de un amor ardiente.
Sostuviste mi mano fría y ausente, me recordaste lo que era sentir y vivir. ¿Dejaste de pensarme antes de dormir? No puedo callar a mi mente, está llena de ti. Playas solitarias, amaneceres ruidosos, poemas dispersos, promesas y esperanzas del mañana. Hasta aquí llegamos…
Recuérdame antes de dormir.
Que triste será la vida sin ti
Tengo que moverme.
Ser otrx.
Las lágrimas no me dejan.
Sostente, la marea volverá para arrastrarnos.
Agata Forest from Okami, one of my favorite locations in the game
“IKIGAI” - Tu razón de vivir.
El Ikigai es un concepto proveniente de la tierra del sol naciente. Llegó a tierras occidentales por el libro “Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz”. Es bien conocido que en Japón la tasa de longevidad es de las más altas en el mundo. Se considera que más allá de su buena alimentación y ejercicio físico, mantienen una mente sana.
En el diagrama mostrado arriba—realizado por Marc Winn— se sintetizan los 4 pilares para lograr encontrar tu Ikigai; lo que amas, para qué eres bueno, lo que el mundo necesita y por lo que te pueden pagar. Aunque el último podría ser malinterpretado como tener una buena paga o ingresos que te permitan los lujos, para los japoneses esa idea es diferente. El trabajo es importante, pero su vida es vital. El ikigai no es tu futuro sino tu presente, son esas pequeñas alegrías acumuladas en el día, aquello que, como algunos le llaman, te hace levantarte por las mañanas.
En occidente podría considerarse como la motivación, sin embargo, el ikigai va más allá de eso, es persistente y cambiante. Otro autor que se menciona en el libro es Dan Buettner, este realiza una sugerencia para hallar tu ikigai, lo cual consiste en una lista con tres elementos: valores, qué te gusta hacer y en qué eres bueno. La unión de estas tres tendrá como consecuencia la cuarta—generar ingresos— y así puedes hallar tu propósito de vivir.
Mente sana, cuerpo sano.
Soy una bola de inseguridades y sé que ya estás cansada de escuchar cuánto me detesto. Sé que te pudren mis inseguridades y te juro que a mí me pudre vivir inseguro, pero abrázame y decime que me amas que yo te creo. Sabes que por vos soy capaz de hacer cualquier locura, y haría todo por no perderte; aunque siento que ya te estoy perdiendo.
Sanguine
Eres el sueño que no quería que se hiciera realidad.