va a devolver lo que ha comido. y quizĂĄs por ahĂ salga su estĂłmago completo y hasta su corazĂłn. no alcanza ni siquiera a entender lo que estĂĄ sintiendo; todo el cuerpo le estĂĄ comenzando a fallar. tiene que apoyarse sobre la pared con una mano, pero cuando las rodillas le tiemblan y sus pulmones no quieren cooperar, apoya la espalda sobre el muro y se deja caer al suelo.
lleva mĂĄs de la mitad de su vida extrañando los ojos tiernos de su madre y la voz comprensiva de su padre; mĂĄs de la mitad de su vida necesitando de sus abrazos y de su amor sincero, porque nada ha sido igual con sus abuelos. esa casa se sentĂa frĂa y vacĂa, aĂșn con su familia dentro. siempre pensĂł que era una crueldad que una niña de seis años perdiera a sus padres en un accidente.
pero no fue un jodido accidente.
no puede respirar y las lĂĄgrimas son incontrolables entre sollozos, porque cae en la cuenta de que durante los Ășltimos meses le estuvo entregando cuerpo y alma en bandeja de plata a ella. y en ese momento, con el juicio nublado por el dolor, la odia. pia era pura de corazĂłn, jamĂĄs tuvo malos pensamientos ni acciones mal intencionadas porque era demasiado buena. pero en ese momento sentĂa estĂșpida.
odio. ira. rabia. desesperaciĂłn.
podĂa sentir su corazĂłn romperse en un millĂłn de pedazos, o salirse de su pecho de la manera mĂĄs desagradable. no era como eso que sentĂa hace tiempo, no palpitaba de amor. cada latido provocaba dolor. la odia, la odia, la odia. necesita aire. siente que en cualquier momento va a morir.
quiere arrancarse el Ăłrgano vital con sus propias manos, porque ya no se siente propio, le estorba. algo lo ensucia, no solo es dolor y decepciĂłn. se ha inyectado de veneno y todo ese odio no es solo para el apellido rossi, pero para las dos personas que en algĂșn momento llenaron su quebrado corazĂłn: bambi y ludovica.
muerde su labio inferior y su cabeza se mece en un movimiento que no deja muy clara una respuesta a la pregunta de la azabache. ÂżestĂĄ asintiendo o negando? â Âżlouise? â aunque ha escuchado bien, pregunta para ganar tiempo. â entonces... supongo que la aplicaciĂłn hizo lo suyo Âżno? â encoge los hombros y suspira, volteando a verla una vez mĂĄs. â okay, voy a preguntar â anuncia, ladeando levemente el rostro. â Âżde dĂłnde saliĂł lo de bambi, trinity? â aunque pregunta directamente, no siente ningĂșn tipo de seguridad al pronunciar las palabras. de hecho, le afecta mencionar el nombre. â ÂżestĂĄs molesta conmigo y no me he enterado o...? â
claro que la habĂa visto desde que puso un pie en el lugar, pia no era ciega, solo no era tan impulsiva. excepto en ese momento, que estaba actuando sin darle vueltas a sus pensamientos. eso y la copa que se tomĂł de golpe minutos atrĂĄs para juntar valor. en ese momento querĂa algo, y sabĂa que ella podĂa dĂĄrselo. es evidente lo que la italiana quiere, se nota en su mirada y su lenguaje corporal desde que se encuentra a solas con la morena en el baño, asĂ que no titubea para tomarla de la muñeca y adentrarse en uno de los cubĂculos. â ÂżcuĂĄnto tiempo tienes antes de que tu cita comience a buscarte? â interroga con voz aterciopelada, y aunque la mira expectante, sus ojos terminan descendiendo hasta sus labios. @nchemiâ
â Âżsan valentĂn? mĂĄs bien san calentĂn. â bufido abandona rosados a la par. â Âżlos kim escogieron un hotel porque saben que acĂĄ terminarĂĄ la mayorĂa de todas formas? inteligente. â
đđđ đđđđđđđ at MINGLR: đŁđđđđđĄđđđâđ đ€đđđĄđđ đđđđ  !
            + @teodsios.