Si pudiera explicar que se siente besarte diría que es como subirte al kilahuea y sentir esos cólicos mientras subes y bajas a 80 km y por hora. Es sentir como mi corazón acelera su frecuencia cardiaca de 60 latidos a 100 por minuto.
Besarte, es apretar con mi mano derecha tu suéter o tu playera de las ansias que me provocas. Son mis pies parados de puntitas para alcanzar tus labios con mayor facilidad. Son mis ojos que no saben si permanecer abiertos para ver los tuyos o cerrarlos para poder sentir esas mariposas que revolotean en mi panza. Es imaginar que Manuel Medrano nos está cantando solo a nosotros “Hay una luz dentro de ti”. Es intentar detener mi lengua que solo quiere recorrer tu cuerpo suavemente. Es mi mano izquierda acariciando tu cuello o tu pelo. Es acariciar tu lengua y que mi temperatura corporal aumente a 38 grados. Es sentir como mi cuerpo se va humedeciendo pidiéndome que no separe tu labio superior del mío. Son mis labios sintiendo la humedad de los tuyos pidiendo tenerlos para siempre. Es ver y sentir como vas erizando cada parte de mi cuerpo.
Besarte es un ketoroloco que puede curarlo todo en tan solo segundos o un fentanilo que puede causar adición. Es arriesgarme a saber que no podré dejar de hacerlo por convicción propia. Es abrir mis ojos, voltear a verte y anhelar despertarte con uno de ellos. Es querer hacerlo todo el tiempo, en todos lados. Es sentir lujuria y pasión al mismo tiempo.
Besarte ha sido lo más bonito y lo mejor que me ha pasado después de tanto tiempo. Y si, amo besarte.
Tus besos.














