Me gustas... Y debo admitir que no me tiembla el pulso para decirte que me encantas. Me gustas así como para caminar de la mano por las calles. Para sentarnos en el parque, platicar y que me invites más que un café.
Me gustas para abrazarte por la espalda, para recitarte un verso.
Me gustas como para despertar contigo, bañarnos, desayunar e irnos al trabajo. Me gustas para besarte los labios y tener sexo a diario.
Me gustas para complacerme, eso a que me incita a pensarte. Me gustas para nadie, a excepción de mí.
Me gustas en lo perfecto que eres, y en lo imperfecto que puedes ser.
Me gustas para escribirte, para dibujarte en las paredes de mí cuarto. Me gustas para cantarte, para leerte, para buscarte y encontrarte.
Tú me gustas para desvestirme y que me vistas, me gustas para quererte, para escucharte y escucharme, para recorrer el mundo con tus pasos.
Me gustas para ver la luna y las estrellas, esperar la madrugada. Me gustas para todo, para nada, solo te puedo decir que me gustas, me gustas...













