...
.
February was just starting when the first sings of his heat started to show.
Erick groaned in exasperation, he could do with the constant feeling of burning weaves creeping from his stomach to the rest of his body, he could do with the constant itch in his omega gland. But cramps- they were the worst.
Back in Hikawa, he couldn’t get a hold to painkillers for times like this. It was just mere luck that he was able to even get suppressants during all those years, so back then he was grateful to avoid the whole heat thing, even if the suppressants made him feel nauseous.
Aún en una nueva manada como lo era Homra, Eric hubiera preferido seguir tomándolos de ser posible. Sin embargo, dudaba que aquello fuera tan siquiera una posibilidad en un futuro cercano. La mirada que Kusanagi-san le había dedicado al enterarse de su abuso de medicinas para esa clase de casos había sido casi poética.
El grado de conocimiento sobre salud omega para alguien que no lo era, también era algo que admirarse, Eric debía admitir que no había pensado mucho lo que tantas pastillas podrían hacer con su cuerpo al largo plazo.
Kusanagi había sugerido, nada sutilmente, que quizá sería útil visitar a un doctor para revisar que las hormonas de Eric no estuvieran realmente alteradas. Eric podía recordar cómo la mirada de Fujishima se había levantado de lo que sea que estuviera haciendo para dirigirles toda su atención.
Kusanagi rápidamente había sido recibido por una negativa contundente de su parte, claro. A Eric no le gustaban los doctores, ni siquiera en los buenos días, cuando su cuerpo no se encargaba de recordarle su sufrimiento bimensual.
Era vergonzoso, un poco, el tener que pedir prestado un lugar para eso.
Heats were supposed to be personal. To unbounded omega who didn’t want to share it with anybody, and to the mated ones. A special occasion to forge the link between mates.
Eric no quería compartirlo con nadie. No ahora, posiblemente no nunca. Si pudiera elegir, le gustaría evitar la experiencia completa. Pero su cuerpo tenía otras intenciones, y Eric- como en tantas otras ocasiones, terminaba siendo vencido por su propia biología.
Fujishima’s apartment wasn’t the ideal place to spend a heat, he was an unbounded alpha after all. But given the circumstances, and the willingness of the alpha, it would have to do.
Una tibia brisa entró por la puerta cuando esta fue abierta, seguida por el “estoy en casa” quedo de Fujishima. Eric frunció el ceño.
Fujishima entró a la habitación, trayendo consigo varias bolsas en las que Eric podía reconocer el logo de una cadena de tiendas muy popular.
—¿Estás seguro de que no te importa?
Preguntó no por primera vez Eric, tratando de no encontrarse con la mirada de Fujishima. No era bien visto mantener contacto visual entre castas, siendo normalmente reconocido como un signo de intento de cortejo. Pero para Eric simplemente era incómodo, como toda la situación.
Fujishima simplemente se elevó de hombros.
—No.
Fujishima tenía un cuarto medianamente diseñado para las necesidades de Eric.
It was big, but it didn’t have many things so nesting wasn’t really a difficult task. Eric found himself just moving the bed and hiding a knife under his pillow.
—Traje comida. Agua y fruta.
Un omega apenas era capaz de alimentarse durante las pocas horas de coherencia que tenían
Between waves of heat. So fancy meals were a big no no during this kind of times.












