MASON REED VREELAND III de 24 AÑOS, una BRUJO procedente de OXFORD, INGLATERRA, ahora estudiante del 5º AÑO DE POLÍTICA Y RELACIONES INTERNACIONALES en West Virginia University forma parte del COVEN GARTHSIDE y su poder especial es la HYDROKINESIS.
Una cuna de oro fue la que le vio crecer y es que con padres tan exitosos y una familia ya de años y años de historia y riquezas— bueno, un niño más que aseguraba la vida de su apellido era gloriosamente que bienvenido. Mason creció con todo, si es que hacía falta decirlo. Juguetes, sirvientes, de la mejor comida y las mejores instituciones, todo era suyo y poco a poco perdía el interés en las cosas. Siempre había algo mejor, siempre podría comprar algo más caro, siempre podía conseguir una chica más linda.
Pero su idea de la vida cambió rápidamente a los quince años, cuando en un viaje de negocios de sus padres por el continente americano conoció a una chica. Sí, una simple chica fue la que cambió todo. Ella era menor, quizás doce o trece años, pero su edad no importa. Lo que importa es que cuando Mason logró escaparse de su guardaespaldas y niñera, salió por la parte trasera del edificio, donde encontró a aquella pequeña— Bueno, no sabía como explicarlo, pero había fuego en sus manos y esa sensación de peligro alrededor suyo. ¿Era real? Fue lo primero que se preguntó mientras se escondía detrás de un sucio contenedor de basura Al parecer lo era y esa chiquilla inexperta pudo alejar a aquel hombre que trataba de— ¿Secuestarla? No estaba seguro.
Resumiendo la historia, Mason confrontó a la pequeña y esta, sin más remedio, tuvo que contarle la verdad (El pequeño Vreeland podía ser bastante persuasivo solo con palabras) ¡Y ahí estaba algo que su dinero no podía comprar! algo que no podía conseguir con su linda sonrisa, algo que tenía que ser suyo.
Volvió a Inglaterra y buscó, investigó, leyó e interrogó a todas las personas, todo este trabajo durante un año, que fue suficiente para conseguir todo lo necesario para el ritual. Encontró a una bruja solitaria, joven, con el poder de manipular el agua o cualquier líquido, según entendía. No fue difícil matarla y es que el chiquillo de ojos celestes lucía tan inocente que la misma bruja no tardó en caer en sus encantos. La llevó a una habitación y fue ahí donde la mató, un disparo en el abdomen con un silenciador. Si, quizás nunca se había imaginado el matar a alguien, pero en su cabeza: Los medios justificaban el fin. Incluso si para eso tendría que beber sangre, lo cual le pareció más que asqueroso. Pero lo hizo.
Un nuevo y mejorado Mason Vreeland caminaba por las calles de Inglaterra, cada que podía y encontraba brujas las enfrentaba, su idea era hacerse de un poder inimaginable, algo que hiciera su estúpida carrera en la política algo aburrido. Tuvo que encontrar más como él, necesitaba sirvientes, ayuda. Aunque claro, ellos jamás se enterarían que era por eso que Mason entraba al coven. Él parece un chico tan tranquilo, tan— vacío.
Es algo Ambicioso, beligerante y obstinado, pero también es muy astuto, determinado y leal. Muchos le han dicho sobre su parecido con TARON EGERTON pero el simplemente no lo ve.