Este es el testimonio de Gabriel Deem, que logró superar su problema tras nueve meses de terapia. Cada vez hay más casos. Se debe a que el consumo de imágenes de contenido sexual eleva demasiado los niveles de dopamina, por lo que el cerebro sufre una suerte de reconfiguración y reclama este tipo de hiperestimulación.
Así tiene esos brazacos el muy pajiso















