monja diabolica:
‘ yo creo que de cortar un poquito la falda ganaría premio al disfraz más sensual. nadie puede competir con mis piernas. ’ no sabe de dónde ha salido el subidón de ego, pero lo aprecia después de su episodio de baja autoestima post-sustos. ‘ ¿sabes qué esperaba yo? a alguien vestido de sacerdote. ’ o no. ya ni siquiera lo sabe, simplemente lanza frases incoherentes por culpa de mezclas indebidas de alcohol y simple despecho. ‘ no me digas entonces. pero dime si has tenido suerte hoy. ‘ ahora es la monja quien toma una expresión agridulce. ‘ ¿conseguiste al menos un beso? ’
carcajada se elevó desde garganta ante la idea ofertada, libre de reirse todo lo que quisiera por ligereza que alcohol ha provocado en ella. ❛ ¿quizás deberíamos probar? en el bar deben tener tijeras, si no te importa arruinar el disfraz ❜ para sus adentros admitía que la idea se le antojaba extraña, pero de acorde al contexto. ❛ mmm, en la mejilla ❜ reveló al señalar el punto exacto donde caricia había sido plantada sin previo aviso. ❛ ¿tú viniste por algunos besos? ah, quizás de tu amigo el sacerdote ❜ mención de deseos ajenos no pasó desapercibida. ❛ hay que encontrarte algún dispuesto ❜ decidió al final, ceño fruncido en pos de compañía.










