˗ ˏ ˋ 𝐓𝐇𝐄 𝐁𝐄𝐆𝐈𝐍𝐍𝐈𝐍𝐆 ˎˊ ˗ ╎ ᴡᴏɴᴅᴇʀ ᴡᴏᴍᴀɴ ᴍᴏᴠɪᴇ ˓ ⭒𝘸𝘴𝘤𝘩𝘶𝘭𝘵𝘻 ˒ ( ❝ ) —Is it true that you saved his life? —Who told you that? —He did. Había tanto de si misma que no conocía, tanto en ella que afloraba en los entrenamientos con Antiope, ¿Cómo podía tener tantas habilidades sin saberlo? Poco a poco iba desarrollando una fuerza que no creía poseer, a cualquier amazona le alegraría eso, cualquiera estaría encantada de ser cada vez una mejor guerrera, pero Diana sentía miedo, no comprendía sus capacidades por completo, se esforzaba por entrenar cada día, controlar aquello que la hacía tan poderosa, pero siempre -y pese a sus intentos- terminaba hiriendo a alguien que amaba. Se alejó lo más que pudo del resto de las guerreras de la isla, trató de encontrar la paz que su mente necesitaba. El sonido del mar chocando en la costa, la brisa marina golpeando su rostro y contrarrestando la calidez que proporcionaba el sol eran lo que le ayudaban a calmar el caos que nacía en su interior, no necesitaba pensar más. Sin embargo, un sonido bastante molesto comenzó a perturbar su tranquilidad, abrió sus ojos inmediatamente para poder apreciar lo que surcaba los cielos de Themyscira. El ceño de la amazona se frunció considerablemente al ver como un pequeño avión comenzaba a caer sin piedad en el azul mar de la Isla dejando una inmesa estela de humo tras su rumbo. Había esas máquinas en incontables libros, como ayudaban al mundo del hombre, ¿Qué hacía eso en la Isla? Fuera como fuera, no perdió más segundos pensando, simplemente tomó la distancia suficiente para lanzarse del acantilado en el que se encontraba, directamente al mar, la persona no se había liberado de la máquina y por consecuencia se estaba hundiendo cada vez más en la profundidad del océano. No podía creer lo que veía, con qué se encontró. Pese a la dificultad que podía significar el observar bajo el agua distinguía perfectamente que se trataba de un hombre, el primero que había visto en toda su vida, al menos que fuera real y no de la literatura de la cual estudiaba. La emoción y curiosidad se veían hasta ese instante opacada por su batalla contra el seguro de la avioneta que aprisionaba al forastero, bastó con ejercer algo de fuera en los seguros para soltarlo y así sosteniendo su cuerpo comenzó a ascender a la superficie. Inhaló con fuerza al estar su rostro fuera del agua, miró a su alrededor y cuando pudo divisar donde estaba la costa, avanzó lo más rápido que podía esa extensa distancia, necesitaba ver si el hombre estaba vivo. Pareció casi una odisea el llegar a la orilla, pero tras lo que fueron eternos segundos pudo conseguirlo. Su primera acción fue depositar al hombre sobre la arena, y comenzó a observarlo con total atención. No quería perturbar la aparente tranquilidad de él, incluso trataba de controlar su agitada respiración para no hacer ruido y asustarlo, pero no se movía en lo absoluto. Fue aquello último lo que la llevó a extender una de sus manos y atreverse a tocar el rostro del hombre con total delicadeza, él no tardó en reaccionar comenzando a moverse con algo de dificultad mientras combatía con la tos que le había provocado la invasión del mar en su sistema. Diana no hizo ningún ruido, sólo se alejó unos cuantos centímetros, pero fue él quién emitió un sonido de asombro al verla. Ella pudo hacer lo mismo internamente mientras sonreía, parecía ser que la bella mirada del forastero le arrebató por completo el habla, llevándola a negar un par de veces con asombro. ㅡEres un hombre.ㅡ Sus palabras parecían casi una pregunta aunque para ella tan sóloera una confirmación. Aquello llevó al sujeto a fruncir el ceño y mirarse a sí mismo un breve segundo. ㅡSí, es decir... ¿No parezco uno?ㅡ Su voz era distinto a todo lo que ella escuchó alguna vez, era más bello de lo que podrían haberle contado ¿Dónde escondía toda aquella oscuridad y maldad que tanto repetía su madre? Podría haberla atacado inmediatamente, pero no lo hizo, por el contrario, lucía agradecido por su ayuda. ㅡ¿Dónde estamos?ㅡ Cuestionó elevándose lo suficiente para sentarse en su lugar y mirar todo lo que a su alrededor había. ㅡThemyscira, ¿Quién eres?ㅡ La aclaración de la princesa pareció confundirlo aún más, abrió su boca como dispuesto a responder lo poco dicho por la mujer. No lo logró, fue inmediatamente interrumpido por un estruendo que provenía del mar, varios hombres venían en botes y barcos. ㅡDigamos que yo soy de los hombres buenos y ellos... Ellos son los malos. Vamos, levántate. Debemos salir de aquí.ㅡ Él se puso de pie en cosa de segundos, extendió una de sus manos para que ella pudiera tomarla y también levantarse de la arena. Pero toda acción de la amazona era casi por inercia, su corazón comenzaba a golpear con fuerza contra su pecho, se llevaba esa paz que tan sólo minutos atrás había encontrado. Estaban invadiendo su hogar, tenían que hacer algo



















