via weheartit

blake kathryn
🪼
Peter Solarz

oozey mess

tannertan36
almost home
Lint Roller? I Barely Know Her

No title available
Acquired Stardust
hello vonnie

JBB: An Artblog!

ellievsbear
I'd rather be in outer space 🛸
h

Discoholic 🪩

Andulka
taylor price
todays bird

pixel skylines

PR's Tumblrdome
seen from United States

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Ireland
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from South Korea
seen from Türkiye
seen from Ireland
@blondeebabeposts
via weheartit
Cada moretón es una lección y cada lección nos hace mejores.
Juego de tronos
Ninguna historia termina nunca, ¿verdad? Simplemente conduce a otros
La torre de Nerón
Cosas que importan .
De mí a mí: Sanar no fue olvidar, fue entender. << Lauren >> .
Deja de esconderte para sobrevivir.
Muéstrate y vive como quieres.
Papittafritta
Cosas que importan 🐸.
Coman bien, aprendan inglés, no rueguen, tengan amor propio y escuchen su música favorita 🐸.
“Sometimes your heart needs more time to accept what your head already knows.”
— Unknown
día 8.
de pequeña solía creer que las estrellas guardaban mensajes para cada persona.
no tenía idea de astronomía (y sigo sin tenerla), pero para mí esos puntitos brillantes en el cielo eran un consuelo. para una miedosa que le huía a la oscuridad, era como tener un cielo dispuesto a salvarme con sus luces intermitentes. porque las estrellas brillaban para mí, para que yo esté bien.
el cielo era mío. tan mío que el sol no me abandonaba durante el día y la luna me perseguía por las noches, porque después de todo existían porque yo así lo quería.
ser una niña sin idea de nada era dulce, o bueno, en varias ocasiones lo era.
la adolescencia no era dulce, o bueno, al menos yo no la recuerdo de esa manera, pero debo admitir que mi cariño por el cielo se mantenía. era consciente que ese cielo no era tan mío como creía y que las estrellas no eran focos encendidos para que yo no me asustase ante el vacío, pero supongo que siempre fui esa persona que le atribuía un significado a todo lo que la rodease.
las estrellas entonces eran oportunidades. estaba bien si cometía un error porque si esa noche se asomaban cien estrellas, entonces es que tendría cien oportunidades para rectificarme. y si no funcionaba, pues quedaban noventa y nueve chances. no eran mías, pero eran para mí.
alcancé la adultez en algún punto y de pronto el cielo y yo nos volvimos desconocidos. tenía la cabeza llena de lo que sea y olvidé por completo el pequeño placer de apreciar los puntitos brillantes que estaban ahí, demostrando toda la lealtad que yo parecía no corresponder.
y es que el cielo seguiría ahí, pero mis responsabilidades no. habían cosas de las que debía encargarme y metas que necesitaba alcanzar, y en mi mundo (mal llamado) ideal no podía permitirme un descanso, porque sería perder el tiempo y una vez gastado, jamás volvería a tenerlo. si desgastarme aseguraba el éxito, entonces lo haría sin dudarlo.
cuando se llega a la adultez, por más que uno se crea maduro, la verdad es que sigue siendo un imbécil consumido por estándares que se esparcieron como rumores.
puedes seguir los pasos indicados, pero el resultado nunca será garantizado. tal como una noche estrellada. sabes que al final de cada día llegará la noche, pero no puedes asegurar que habrán cientos de estrellas plasmadas en el cielo o si te verás inmiscuido en la más grande penumbra.
las condiciones y el producto no son estables. no pueden darse por sentado. pero lo que siempre estará ahí será quien lo vive. una noche oscura no significa que las estrellas se hayan apagado, al igual que un fracaso no significa que el final haya llegado.
no siempre harás las cosas bien y no siempre lograrás lo que te propones. y es algo que te jode, porque si te esfuerzas y esmeras para conseguirlo, lo mínimo que deberías tener es una recompensa. pero no.
sé que eres una persona tan fuerte como frágil, tan dulce como arisca y tan inteligente como torpe. no hay nada de malo en eso. eres todo lo que te llena de orgullo y también eso que te avergüenza. no eres perfecto y la verdad es que nunca lo serás, y eso está bien. no necesitas medirte con la vara que alguien más decidió que era la adecuada, e incluso habrá ocasiones en las que no encajes con la silueta que tú mismo creaste. y estará bien. estarás bien, Santi.
tal vez esto no parezca una carta de amor, pero creo que lo que intento decir es que está bien tomarte un respiro cuando las cosas no marchan tan bien. está bien si fracasas, si cometes errores, si lastimas o si eres lastimado. y no, no me refiero a que debas conformarte con eso, pero sí a que está bien ser humano. permitirte ser humano.
tus malos días no te definirán, ni ahora ni nunca.
sobreviviste a cada uno de tus peores momentos, y eso es algo que yo admiro profundamente.
aunque las cosas se hayan tornado oscuras y difusas, aunque tu piel se haya lacerado y tu cabeza te gritara blasfemias a mil por hora, tú, valientemente, pudiste con todo eso.
estoy orgullosa de ti como tu novia, pero también lo estoy como persona. estoy enamorada de ti, pero te admiro y aprecio por quién eres, indiferente a la relación que tenemos.
estoy orgullosa de mí, porque sobreviví y pude coincidir con alguien que me enseñó una lección que, al mirar atrás, sé que mi yo pequeña y adolescente agradecen: las estrellas sí fueron hechas para mí, porque te tengo aquí y sé, de primera mano, que brillas a pesar de toda la oscuridad que pueda haberte rodeado. el cielo representa el paraíso gracias a ti.
te amo por ser esa persona.
CUIDEMOS DE NOSOTROS MISMOS
«Yo no sé qué es precisamente lo que necesitemos hacer para cuidar de nosotros mismos, pero sí sé que lo podemos averiguar». M.B.
• Descansemos cuando estemos cansados. • Tomemos un vaso de agua cuando tengamos sed. • Llamemos a un amigo o a una amiga cuando nos sintamos solos. • Pidámosle ayuda a Dios cuando nos sintamos abrumados.
Muchos de nosotros hemos aprendido a privarnos de muchas cosas y a des-cuidarnos a nosotros mismos.
Muchos de nosotros hemos aprendido a esforzarnos duro, cuando el problema está en que ya nos hemos esforzado demasiado.
Muchos de nosotros tememos no terminar el trabajo si descansamos cuando nos sentimos cansados. TERMINAREMOS EL TRABAJO; lo terminaremos mejor que el trabajo que surge cuando estamos cansados del alma y del espíritu.
Las personas que se miman, que se prodigan cuidados, que se aman a si mismas y se cuidan, son el deleite del universo. Éstas personas van a su ritmo, son eficientes y cuentan con la Guía Divina.
”Hoy practicaré el amoroso cuidado de mí mismo”.
Estemos atentos a nuestras necesidades procurándonos y centrando la atención en nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra alma.
Seamos amables y comprensivos con nuestra historia.
Entreguémonos al AQUÍ Y AHORA y disfrutemos del sueño, de estar despiertos, del trabajo, del descanso, de la comida, del encuentro, de la soledad, del ruido, del silencio...
¿El desafío del A H O R A eterno ?
VIVIR EL MOMENTO PRESENTE.
FLUYAMOS CON EL MIEDO
Hagamos un ejercicio:
”Imagínate nadando –flotando- plácidamente en un suave arroyo. Lo único que necesitas hacer es respirar, relajarte y dejarte ir con la corriente. Súbitamente, te vuelves consciente de tu situación. Asustado, abrumado con los “¿qué tal si...?”, tu cuerpo se tensa. Empiezas a chapotear, buscando frenéticamente algo de dónde asirte. Te dá tanto pánico que empiezas a hundirte. Y luego te acuerdas, estás trabajando muy duro en esto. No necesitas llenarte de pánico. Lo único que necesitas es respirar, relajarte y dejarte ir con la corriente. NO TE AHOGARÁS”.
El pánico es nuestro gran enemigo. No es necesario que nos sintamos desesperados
Si aparecen en nuestra vida problemas abrumadores, necesitamos dejar de luchar. Podemos chapotear un poco hasta que vuelva nuestro equilibrio... Luego podemos seguir flotando plácidamente en el suave arroyo. Es nuestro arroyo. Es un arroyo seguro. Nuestro rumbo ha sido trazado. TODO ESTÁ BIEN.
”Hoy me relajaré, respiraré y me dejaré ir con la corriente”.
No le tengamos miedo al miedo. Dejémonos por momentos sentirlo al tiempo que respiramos, y hacemos la distinción entre realidad y ‘fantasía catastrófica’, NO SON LO MISMO; tomemos un respiro y hagamos una pausa para hacer contacto con nosotros mismos.
Démonos tiempo, no nos presionemos. Entendamos que uno de las funciones del miedo es la de protegernos, la de activar nuestro estado de alerta, en el que es importante distinguir entre ideas (pensamientos) irracionales y racionales.
Respiremos, relajémonos y dejémonos ir con la corriente...
Nada perdemos con probar.
DISFRUTEMOS
Una de las prohibiciones que muchos de nosotros pareciera que aprendimos en la niñez es la tácita regla:
«No te diviertas ni disfrutes de la
vida».
Esta regla crea mártires, gente que no se permite aceptar los placeres de la vida cotidiana.
Muchos de nosotros asociábamos el sufrimiento con alguna especie de santidad. Ahora, lo asociamos con la dis-función para relacionarnos con los demás.
Podemos ir viviendo el día haciéndonos sentir ansiosos, culpables, desgraciados y privados. O podemos permitirnos vivir ese mismo día sintiéndonos bien. Eventualmente aprendemos que la elección es nuestra.
Hay mucho de qué disfrutar cada día, y está bien sentirse bien:
• Podemos permitirnos disfrutar
nuestras tareas.
• Podemos aprender a relajarnos
SIN sentimientos de CULPA.
• Podemos aprender incluso a
divertirnos.
Trabajemos para aprender a divertirnos. Apliquémonos con dedicación a aprender a disfrutar. Trabajemos tan duro para aprender a divertirnos como lo hicimos para no hacerlo. Nuestro trabajo se verá re-compensado. Lo divertido se volverá divertido. La vida se convertirá en algo que vale la pena vivir y cada día encontraremos muchos placeres que disfrutar.
”Hoy me permitiré disfrutar de la vida
al ir V I V I E N D O el día”.
Pasarla bien, darnos permiso, merecer la felicidad, la belleza, el gozo, la alegría, el entusiasmo y el bien-estar, es algo complicado cuando se está todo el tiempo en el "deber ser" o en el rol de víctima.
El ser humano tiene la tendencia a sabotear su propia felicidad, su propio gozo, y una de las maneras más efectivas y comunes es la de buscar la más mínima imperfección hasta en los escenarios más hermosos; comencemos a identificar este patrón para dejar de hacerlo.
No sobre-valoremos lo que “falta”, éso tiene un nombre se llama: ’la presencia de lo ausente’.
Démonos la oportunidad; riámonos un poco de nosotros mismos, de algunas situaciones; no nos tomemos todo tan en serio, hemos trabajado (y a veces hasta luchado) por lo que hoy podemos disfrutar.
Tengamos presente que también estamos aquí para aprender, amar, sanar, trabajar, construir, equivocarnos y también para pasarla bien
En algún lugar del mundo, hay un corazón que late con el mismo ritmo que el mío, aunque la distancia nos separe. Es como si el universo hubiera tejido una red invisible que nos une, a pesar de los kilómetros y las horas que nos dividen. Mi amor, mi corazón late por ti, y cada latido es un grito desesperado de anhelo hacia ti.
Dices que me amas, que eres mío y yo tuya, pero al mismo tiempo me pides que espere. ¿Estoy en espera de qué?, no lo sé. ¿Esperar a que el tiempo pase? ¿Esperar a que la distancia se acorte? ¿O espera a que yo me rinda y te olvide? No lo sé, pero lo que sí sé es que cada día sin ti es como un año sin sol.
Me pides que deje mi vida y mi comodidad atrás, sin mover un solo dedo para acercarte a mí. Me pides que sea paciente y comprensiva, mientras tú vives tu vida en otro lugar del mundo. Me dices que solo debemos esperar más, pero no me das una fecha ni un plazo para nuestra reunión. Simplemente me dices "espera", como si el tiempo fuera infinito y nuestra juventud no tuviera fin.
Pero luego, en un giro inesperado de tus palabras, me confundes de nuevo diciendo "espero que no sea tarde cuando nos encontremos de nuevo". ¿Qué significa esto? ¿Qué temes haber perdido algo valioso si no nos reunimos pronto? ¿O simplemente te preocupa haberme perdido a mí?
Mi amor, estas palabras tuyas son como una espada de doble filo. Por un lado, me llenan de esperanza y anhelo hacia nuestro reencuentro. Por otro lado, me llenan de incertidumbre y desesperanza hacia nuestro futuro juntos.
No entiendo por qué debemos esperar más si ya hemos encontrado algo tan valioso como nuestro amor. No entiendo por qué debemos sacrificar nuestros días juntos para satisfacer tus necesidades egoístas. Pero sobre todo, no entiendo por qué sigues diciendo "te amo" si pareces dispuesto a perderme sin luchar por mí.
Quizás soy demasiado romántica o quizás soy demasiado tonta. Quizás simplemente soy demasiado enamorada para ver las cosas claras. Pero lo único seguro es que mi corazón sigue latiendo por ti con cada pulso; sigue clamando tu nombre con cada respiración; sigue viéndose contigo con cada sueño.
Así pues te digo, VEN, POR FAVOR, VEN, o dime adiós definitivamente.
Estoy cansada, ya estoy cansada de tenerte solo en mi mente y toda esta incertidumbre.
-.Caro💐