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All these boys were talking to me, which is the last thing I want.
L’Ile des machines!
-¿Es tarde para arrepentirse de no haberle hecho caso a papá y haber leído algo de Julio Verne?-cuestionó la castaña andando al paso de su tía y es que su padre tenía una gran biblioteca al parecer heredada de su bisabuela a la cual Cara apenas recordaba al ser muy pequeña cuando aun vivía-Wow, que tu padre no te oiga decir eso o te dará una buena charla sobre por qué debes hacerle caso más a menudo pero supongo que sí, es un poco tarde para ello-respondió Daphne riendo ante las palabras de su sobrina, había accedido a acompañarla ya que Orión no podía y ella estaba de baja por lo menos hasta dentro de un mes, su presencia era algo que Cara agradecía a pesar de que su tía iba con muletas debido a un accidente en el set de rodaje-El carrusel es realmente imponente, me gustaría subir pero me da algo de corte subir sola y no sé si me dejarán por ser menor-confesó la pequeña algo dubitativa-No creo que haya problema por la edad pero aunque no pueda subir puedo buscarte alguien que te acompañe-comentó la actriz dando un par de toques sutiles a la persona que estaba ante ella-Disculpad, ¿os importaría si mi sobrina sube con vosotros? Es que no quiere subir sola y digamos que yo tengo un pequeño problemilla que me obliga a quedarme en tierra-explicó señalando su pierna con la escayola aunque no era difícil notar sus muletas-Nos haríais un gran favor si así fuera-añadió con su mejor sonrisa Daphne mientras Cara se mantenía un poco al margen tras ella.
Aunque Alex pensaba que hacía un excelente trabajo manteniéndose alejada de su padre, la verdad era que Frank simplemente le estaba dedicando su espacio desde una distancia segura y donde pudiera corroborar que nada malo podía sucederle. Conservaba la actitud relajada y despreocupada que tan característica había sido en su juventud, por lo que poco se inmutaba ante el actual rechazo que generaba hacia su hija (comprendía que era la edad y en cierta parte le recordaba a su hermana menor).
Andaba por todo el lugar sin quererse subir a ninguna atracción en específico, degustando un par de botanas que había adquirido en un carrito de comida y sonriendo ante los muchos comentarios que llegaban a sus oídos de distintas voces, todos asegurando lo majestuoso e interesante que era aquél carrusel. Es ahí cuando escucha la voz de la mujer de cabellos oscuros, acompañada de aquél par de toquecitos, que se detiene y se vuelve sobre sus talones, escuchando la petición que parecía caerle como anillo al dedo (porque se había despertado su interés en visitar aquella atracción). ❛ Siempre hay que tener los dos pies bien en la tierra para evitar que algo como esto pase ¿no? ❜ Responde con una sonrisa, haciendo referencia a las muletas y la escayola a juego. ❛ Claro que no hay ningún problema. ❜ Asegura, con una sonrisa a juego sobre sus labios. ❛ Solamente... quiero asegurarme antes que mi hija no quiera acompañarnos también. ❜ Curiosamente, no había rastro de Alex a la vista.
L’Ile des machines
Marleen miró como su tío ( si, su tío a pesar de casi parecer hermanos) se llevó una mano al pecho, gesto que sabiendo la condición de su tío siempre terminaba por preocuparla, así que lo miró con angustia pero éste pronto negó con la cabeza queriendo restarle importancia –Que maravilla de recreaciones ¿verdad?– preguntó mirando a Gerrit no sabiendo si quería distraerse ella o sacar conversación para saber si su tío estaba bien. –Es una maravilla- estuvo de acuerdo mirando las maquinarias –¿No crees que deberías buscar probarlas?- preguntó a su sobrina que inmediatamente lo miró con gesto dudoso, ya que no estaba segura de querer probar y tampoco lo quería dejar solo.
–Prefiero quedarme aquí- dijo con timidez –Solo iré si puedes subir tú- porque no iría sin él ( y también era una forma de saber si realmente se sentía mal ya que si no accedía a probar tendría su respuesta) pero como antes debía asegurarse de algo, así que se dirigió a la persona más cercana –¿Tú crees que sea muy peligroso?- que hubiera hablado con alguien así sin asegurarse si conocía o no, era un logro en Marleen –Porque si es peligroso a mi sobrina le agradaría la compañía… nos agradaría- corrigió Gerrit pensando que tal vez así la convencería –Solo, solo si quieres probar, y no te interrumpimos mucho ¿te gustaría la compañía?- expresó la menor de inmediato con un tono más bajo pero esbozando una sonrisa.
A pesar de que Alex había tenido muchas más posibilidades de viajar que las que había tenido su padre en la adolescencia, aquello no quitaba que terminara disfrutando cada viaje como si fuera el último (aún cuando la presencia de éste le fuera un tanto molesta). Logra escabullirse de nueva cuenta para gozar de las atracciones por cuenta propia, dejando ver en su rostro cuán sorprendida y extasiada se encuentra por estar ahí, y tan ensimismada está en cada una de las atracciones que no puede evitar sobresaltarse cuando escucha las palabras de la menor. ❛ ¿Me hablas a mí? ❜ Porque a pesar de lo sociable que puede ser en su ciudad natal, no acostumbra a entablar conversaciones en lugares que poco conoce.
Vuelve la mirada hacia la atracción mencionada, justo después de escuchar la segunda voz que la animaba a la compañía. ❛ Si fuese peligroso no creo que niños menores pudiesen subir. ❜ Se encoge de hombros, con simpleza, aunque los límites que Alex tenía para el peligro estaban lejos de ser los estándares. Vuelve su vista hacia los familiares, terminando por encogerse de hombros como mero acto de resignación. ❛ Supongo que no me pasará nada si subo con dos extraños. ❜ Pronuncia en voz baja, el amago de una sonrisa sobre las comisuras de sus labios. ❛ Además me pueden servir como excusa. ¡Vamos! ❜
( L’Ile des machines )
-Að fílinn! (Al elefante) Erin quería subirse al maldito elefante por lo que su madre pensaba hacer lo que fuera para que consiguieran el cupo de gente necesaria para poner en funcionamiento ese trasto. -Að fílinn, mamma!
Pidió a su hija que no se moviera de la cola y brincó hasta la persona (o personas) más cercana/s, zafando del brazo con toda naturalidad y confianza (quizás porque los conocía o quizás no). -¡Pero que coincidencia! Expresó la islandesa en inglés para asegurarse fuera cual fuera la nacionalidad de la persona pudiera entenderla. -Nosotras también estábamos pensando en subir al elefante. Y seguramente no era así, pero ya trataba de arrastrar a esa persona (o personas) hacia la gran máquina.
-¿Verdad que era lo que pensabas? Es que leo tan bien la mente. Bromeó con una sonrisa divertida y movió la cabeza hacia la pequeña que seguía esperando frente a la cola delante de las escaleras a la espera del número de personas pedidas para hacer el recorrido. -Y también piensas que qué idea tan genial subirte con nosotras.
Habitual era en la relación padre/hija que Alex huyera de su padre cada que se presentaba la ocasión, particularmente porque estaba en una etapa donde se avergonzaba de pasar demasiado tiempo en compañía de él y no viviendo una vida normal de adolescente (tal como la pintaban en youtube e instagram). Frank esta ahí, de pie, buscando a su hija con la mirada, cuando escucha las palabras contrarias de la mujer que ahora está sujeta de su brazo.
❛ Y yo que creía que era el único con poderes aquí. ❜ Bromea en un tono risueño, volviendo su mirada a la mencionada atracción durante unos segundos antes de regresarla a su acompañante. ❛ En mi subconsciente vaya que lo estaba considerando, pero antes... ❜
Sus palabras se ven pausadas ante la llegada de Alex, quién no tiene una buena pinta en la cara e inmediatamente fulmina con la mirada a aquella rubia que cuelga del brazo de su padre.
❛ Está casado y tiene una hija, no le interesa lo que sea que le estés proponiendo. ❜ Suelta en su lengua natal, perfectamente consciente de que seguramente no sería entendida a oídos externos. En su impulsividad y arrebato de ira (porque a pesar de no querer pasar tiempo con su padre tampoco dejaría que este se divirtiera con alguien más), se cuelga a su brazo y pronuncia en un perfecto inglés: ❛ Vamos a montarnos a ese elefante, al parecer será divertido. ❜
Isabella Gomez as Cristina Sandoval in Matador (2014)
You’re a firework!!
-¡Sí, mamá! Te prometo que estaré bien, Louise cuidará de mí, te paso con ella-tranquilizó la pequeña Mckenzie a su madre Laurie, la canadiense estaba preocupada por su pequeña, era el primer viaje que Annie hacía sola y esta estaba emocionada aunque su niñera Louise no le perdía ojo por lo que Annie aprovechó ese momento para huir de ella.
La menor avanzaba por el lugar maravillada ante el lugar y las vistas de este, su madre le había contado gran cantidad de historias sobre lo que ella y sus amigos habían hecho aunque estaba más que segura de que se había guardado algunas para ella, por eso estaba allí para saber de su madre. De repente comenzó a escuchar música y sin esperar un segundo echó a correr al lugar de donde venía aquella melodía, una pista de baile se cernía ante sus ojos, por ahora estaba desierta, ¡esa era su señal!
La canadiense se empezó a mover al ritmo de la música sin importarle quién mirara hasta que una de las personas que estaban por allí llamó su atención-Ohayo! ¿Tienes tiempo? Ven a bailar conmigo, no acepto un no por respuesta, ya que estamos aquí es mejor esperar de forma animada-dijo una sonriente Annie mientras seguía bailando-Vamos, acércate, ¡será divertido!-añadió la chica mientras hacía un gesto para que la otra persona se acercara a ella y después lanzaba un par de besos.
La invitación no había sido para él, que estaba mucho más allá del rango visual de la mayor y que ocupado estaba mejorando sus habilidades sociales con los chicos locales. Pero aquello era algo que él no podía ignorar, menos aún cuando la voz que acompañaba la propuesta era tan bien conocida para él. Le sonríe a su acompañante, guiñándole el ojo e indicándole que estuviera atento de sus movimientos, porque esperaba así poderlo impresionar aún más.
Ni si quiera se detiene a ver quién ha sido el desafortunado al que ha invitado a la pista de baile, pero con sus grandes dotes esquiva al público improvisado que se ha formado alrededor de la pista de baile y llega hasta el centro, con los mejores movimientos latinos que su herencia materna le ha dejado. ❛ El rey de la pista ha llegado. ❜ Comenta con humor, al mismo tiempo que le lanza una sonrisa divertida a la chica sin dejar de moverse en ningún momento.
Imitándola, es que él lanza también un beso, directamente hacia su rubio acompañante, quién lo miraba con una sonrisa divertida. Bien, ya se lo había metido a la bolsa. ❛ Disfrutando tu primer viaje ¿Annie? ❜ Inquiere con ambas cejas levantadas, a la vez que da una voltereta e invita a una completa desconocida a que se una a ellos. ❛ ¿Qué te parece si armamos una fiesta aquí mismo? ❜
{ You’re a firework 🎆 }
+ AU!2nd Gen
No era un secreto para aquellos que la conocieran lo mucho que disfrutaba conociendo nuevos lugares, más si lo hacía con gente cercana a ella. La pelirroja había tratado de aprender y descubrir todo lo posible sobre Menorca, teniéndose que recordar también que estaba de vacaciones para relajarse y disfrutar de las calas, pero si había algo que le emocionaba de aquel viaje, era la cápsula de tiempo de la que les habían hablado. Sentía la emoción a flor de piel mientras se dirigían al lugar donde revelarían lo que habían enterrado años atrás, sintiéndose como si fueran a buscar un gran tesoro.
Sin detener el paso y sin poder evitar dar algún que otro saltito, echó un vistazo rápido alrededor para comprobar las expresiones de los demás.- ¿Qué crees que habrá allí guardado? -preguntó con expectación a la persona que se encontraba más cerca a ella. La Davidson había estado haciendo suposiciones sobre que podrían encontrar e incluso había llegado a meditar en la posibilidad de que sus padres hubieran hecho alguna aportación.- Ojalá hubiera algún libro… -comentó para sus adentros mientras una sonrisa bailaba en sus labios.- ¡Oh, una carta! -añadió en cuanto la idea le pasó por la cabeza.- ¿Te imaginas? ¿No sería maravilloso?
❛ Ojalá no sea un libro. ❜ Responde con cara de desagrado, arrugando las aletas de la nariz y descartando rápidamente la idea con una sacudida de cabeza. No es que le tuviera fobia a los libros, porque desde pequeño le habían inculcado el hábito de la lectura, pero de solo imaginarse un recetario encerrado ahí no le producía ninguna clase de diversión. ❛ Aunque tal vez tus padres tuvieran mejores gustos en la lectura que los míos. ❜ Ahora sonríe, mirando con diversión toda la emoción que irradia la chica contraria. Además, le llama la atención lo vivo y llameante que es su cabello.
❛ Seguramente hay una botella de alcohol. ❜ Las malas referencias que su tía Jenna le había dado acerca de su padre antecedían cualquier cosa, y dicho aquello se hecha a reír. Sí, agradecería por completo que fuese un Whisky añejo o algo con lo que se pudiera quedar, sin el permiso de sus padres. ❛ Si la hay, te invito a brindar por todos los secretos que ahí se guardan y que ahora son desvelados. ❜
You’re a firework
asixr:
¿Cómo sus padres había aceptado a aquello? No estaba del todo seguro. Unai era una cosa, ¿Pero Asier? Era un crío al que habían alejado de sus padres y dejado a sus anchas por un hotel, ¿Qué se podía esperar de él si no era estar en el buffet del hotel metiendo casi que la cabeza dentro de la fuente de chocolate? —¿No es el mejor día de tu vida? — Preguntó ante la presencia de una segunda persona al lado de aquella fuente. —Porque el mio lo es desde que no está aquí mi padre para decirme que deje el chocolate. — Se encogió de hombros mientras acercaba tres palos que al final estaban sujetando unos trozos de fruta pinchados. —Vamos, no te cortes, ya verás que está realmente bueno. —
No iba a negar que amaba todos los platillos que su madre preparaba, pero algunas veces se cansaba de comer toda esa comida saludable y quería un poco de grasa corriendo por su sistema. Y prácticamente podía escuchar a Fernanda regañándolo por estar ingiriendo cuanta porquería se había encontrado en el bufet, pero nada grave pasaría si su hermana (o alguno de sus primos) lo veían ahí. Por lo que siguió degustando de esos hot cakes bañados en miel de maple hasta que escucha al varón, volteando a verlo con curiosidad y olvidando todos sus modales de por medio.
❛ No el mejor, pero tal vez uno de ellos sí. ❜ Admite, aunque no se entiende demasiado porque la comida sigue en su boca. Da un gran trago a la malteada que tiene frente a él y se limpia los labios con la manga de su buzo, ahora sí más concentrado en el chico. ❛ ¿Por qué los padres buscan prohibirnos siempre las mejores cosas? ❜ Medita con el entrecejo fruncido, al parecer no era el único que daba rienda suelta cuando sus progenitores no estaban cerca. Vuelve su mirada hacia los palos que sostenía en sus manos y pone una cara de asco, aún cubiertas de chocolate las frutas eran demasiado saludables. ❛ ¿Nunca has probado las papas fritas cubiertas de chocolate? ❜
{You’re a firework}
Había aceptado de buenas a primeras aquella oportunidad, conocer más sobre la tía Ithlinne era una oportunidad única, más si él podía sacar ventaja de aquella situación, no era que Aitor deseara buscar sólo ventaja de todo, pero estaba claro que siempre haría lo necesario para lograr sus propósitos. Caminaba por la playa, la noche estaba apunto de llegar y el cielo tenía ciertas tonalidades rosas y rojizas en algún punto, la melancolía podría o no aparecer si seguía contemplando el cielo, apenas había notado la presencia de la otra persona, no era que le desagradara pero no era totalmente normal que alguien se acercara tan sigilosamente. -Es una linda vista- dijo para hacer a su compañía presentarse, tal vez aquel ser estaba en ese lugar por la misma razón que él, tal vez podría hacer un amigo nuevo o tal vez usar todo lo que se le proporcionara para una cosa: vivir. -¿No te parece?
Sus compañeros de clase le habían dejado bien en claro a Alexei que si no traía buenos vídeos consigo, no volviera a hablarles, cosa que le parecía totalmente ridícula al ruso pero que igual prefirió tomar sus precauciones para evitar ser un marginado social. No tenía la cámara consigo (estaba casi seguro que Anya se la había llevado con ella) por lo que utiliza sus manos para improvisar y, como buen director, empieza a enfocar las zonas idóneas para su vídeo. Dentro de su toma ficticia, dando vueltas sobre su propio eje para realizar una panorámica, es que se topa con el mayor al mismo tiempo que le escucha hablar. ❛ Es linda, sí. ❜ Admite, aunque no es ni de cerca su preferida.
choose your fighter
a damaged soul does not equal a weak one (k.s.)
( Gotta be careful )
- ¿Quién era esa? - Nadie. - la forma en que Sean la estaba mirando le dejó bien claro que no se iba a conformar con una sola palabra, así que suspiró. - Se había perdido. Me estaba preguntando por una dirección. - ¿Y por qué te has puesto rara, eh? ¿Es que ahora también te incomoda que la gente te pida direcciones? - No lo sé, Sean. Me gustaría haberla podido ayudar, pero me ha sido imposible. Y parecía… no sé. Muy perdida. - inventó tragando saliva al pronunciar la última palabra. Perdida. Así era. Si él tuviera una mínima idea de lo que estaban pasando desde que perdieron el contacto con ella… - Ya. - él se rascó la barbilla e hizo una pequeña pausa con aire dubitativo. - ¿Y anoche? Anoche también estabas rara. Por un momento parecía que anduvieras borracha y todavía no habías empezado a beber. Que yo sepa. - ¿Qué sugieres? ¿Qué estoy bebiendo a escondidas? - alzó la ceja dejando escapar una risita sarcástica. En realidad se había mostrado ligeramente mareada, pero no por haber consumido ninguna bebida, sino porque Ted estaba empinando el codo de lo lindo. Le costaba mucho no conectar inconscientemente en ciertos momentos. - Que llevas un par de días comportándote de forma extraña, Brie. Solo eso. Pero, si no me quieres contar lo que ocurre… - y, de pronto, pareció reconocer a alguien que se acercaba caminando y alzó en brazo con intención de saludarle, dejando la frase a medias. - ¡Heeeeey! ¿Tú no estabas en la fiesta de anoche?
❛ ¿Estás bebiendo a escondidas? ❜ Fernanda ha establecido la conexión sin previo aviso, tiempo ha pasado desde que ha tenido alguna clase de contacto con su clan y quiere asegurarse de que ese mal presentimiento que tuvo por la mañana fuese simplemente alguna paranoia provocada por el aislamiento. Una sonrisa suave, habitual en ella, se dibuja en sus labios e inclusive la burla es perceptible en ella, sabe que si quiere mantener a su clan al margen de toda la situación que se desarrolla con el Mangata es mejor actuar lo más natural posible. ❛ Ahora entiendo por qué ayer me sentía más liviana de lo normal. ❜ Bromea, aunque aquello no fuese cierto.
Y es cuando escucha las palabras del varón que la Komorebi cambia de postura, con la clara sorpresa en su rostro al ver a su hermano.
❛ ¡Yo estoy en todas las fiestas, mi amigo! ❜ Con una actitud confiada es que se acerca a la pareja, a pesar de que la noche anterior no había conversado ni un poco con ellos (lo cual era extraño considerando que habló con la mayor parte de los asistentes). Lo saluda con un abrazo fraternal, como si lo conociera de toda la vida, y la sonrisa se queda fija sobre su rostro. La estaba pasando de lo lindo, tanto que casi ni se preocupaba de que sus vacaciones con todo pagado estaban por terminarse. ❛ ¿Se divirtieron? ❜ Cuestiona, buscando incluir en la conversación también a la chica. ❛ Tengo que admitir que me hubiera gustado la presencia de mejores tequilas, pero no me puedo quejar. ❜
( Gotta be careful. )
Al parecer aquellos fabulosos días que había pasado en aquel parque temático habían terminado, para su gusto habían sido pocos días, la comida había estado fabulosa, y sin duda había quedado completamente enamorado de aquellas galletas sandwich con relleno sabor a fresa y malvavisco cubierta de chocolate, tanto que se había comprado algunas cuantas para llevar con él de regreso a casa.
Iba saboreando uno cuando sin querer el brazo derecho colisiona con otro cuerpo haciendo que su mano se agite y antes de que su boca tocara aquel paraíso de chocolate, su preciada galleta sandwich terminara en el brilloso piso del hotel. Antes de que pudiera reaccionar se quedo inmóvil, incrédulo de lo que acababa de pasar.
Frank ha sido un simple espectador de aquél fatídico encuentro entre la galleta sandwich y el alfombrado del lugar, el grupo de infantes que habían causado el trágico desenlace ahora estaban a algunos metros de distancia, riéndose de sus propios juegos y totalmente ajenos a lo que acababa de suceder. Todo fue un accidente de niños, pero si juzgaba el rostro del varón todo apuntaba que no era así. La incredulidad y el nulo movimiento que existía en este provocaron que el mexicano interviniera.
❛ Trágico. ❜ No es el mejor comentario que pudo haber elegido, menos aún cuando va acompañado de un chasquido de lengua y una mirada de decepción que apuntaba directamente hacia la comida desperdiciada, pero no busca burlarse ni hacerlo sentir mal. ❛ No son mis hijos los que han causado esto, pero hey... ¿qué dices si te invito otro de esos? ❜ Inquiere, amable, enarcando ambas cejas con una expresión amigable sobre su rostro. ❛ Hoy por ti, mañana por mí. ❜
( Together or not at all. )
svladislav:
No era el mejor momento y no sabía si era el peor. La única certeza que tenía en ese instante era que estaba más jodido. Tanto su compañera de clan como él habían tratado de aparentar lo mejor posible que estaban bien, que a pesar de lo que estaba sucediendo todo iría a mejor pero si tenía que ser sincero con él mismo, no lo creía. No había sido positivo nunca, esta no empezaría a serlo. No había podido contactar a su madre con el miedo de que pudiesen hacerle algo, no había podido hacerse de más dinero desde la vez que quedaron incomunicados y aunque no estaban faltantes del mismo, faltaría poco para estarlo. Cuando eso sucediera, tendrían que arreglárselas de alguna u otra manera, eso era seguro.
Si bien sabía que no podía contactarse con nadie, no podía evitar el deseo comunicarse con la mexicana. Lo había pensado más de una vez, cada error que podía resultar de realizar tal conexión, el peligro en el que la ponía al realizar una conexión y la decisión (poco consciente, quizá impulsiva, quizá porque la necesitaba) había sido tomar un teléfono desechable y realizar aquella llamada. “Lo vi, he puesto a todos en peligro. Les he fallado.” Era lo único que rondaba por su mente. Porque les había fallado a todos. Le había fallado a ella y en ese momento no sabía que era lo que había podido lograr para beneficio de la lucha con Whispers. Definitivamente este no era el mejor momento para el ruso.
Había aceptado ver a Fernanda porque se encontraba en un mal momento. No podía pensar con claridad pero quería verla, quería saber que estaba a salvo y aunque fuese un acto egoísta, quería tenerla a su lado al menos un momento. No había dado detalles a Rebeca aunque estaba casi seguro de que ella sabría que se trataba de Fernanda. Tomó un transporte terrestre, agradecía que este no precisara de identificaciones para viajar y llegó a un departamento que no rebosaba en lujos ni servicios de clase alta, solo de una cocineta, una sala/comedor y apenas una habitación. Lo que si les iba a brindar era privacidad y un lugar en el que los dos estuvieran a salvo, en el que sobre todo ella estuviese a salvo.
De ser fechas distintas, Lyon habría pintado como un destino turístico pintoresco para la pareja, era colorido, las casas eran casi salidas de un cuento y la gente era amable. Y a pesar de todo eso, Vladislav no podía confiar. Escuchó como la puerta del departamento sonaba, se acercó con cautela hasta estar frente a la única obstrucción existente entre Fernanda y él, suspiró, cerrando los ojos con fuerza y entonces, mientras los abría, abría a su vez la puerta. La vio, forzando una sonrisa que se quebró junto a él, todo bloqueo emocional que intentó poner se derrumbó y envolviéndola en un abrazo, sintió como la voz se le rompió al decir la única línea que fue capaz. “Lo siento.” Ocultó su rostro gracias al abrazo, un rostro lleno de culpa. Sin embargo, Fernanda estaba a salvo. Y eso era lo que lo mantendría de pie.
Los latidos de su corazón se detienen por unos segundos cuando escucha la puerta abrirse y esta trae a la vista al ruso, su estómago se encoge y siente como una parte en su interior se destroza al verle de aquella manera, derrumbándose en sus brazos. No puede imaginar todo lo que ha vivido ni lo que ha pasado por su mente desde que pudo ver al susurrador a los ojos, pero lo que más desea es borrarle toda preocupación y brindarle un poco de paz, aunque le sea imposible hacerlo. Lo sostiene en sus brazos, aferrándose con todas sus fuerzas a ese abrazo, dejándole saber que ahora estaba ahí y que ya no tendría que pasar por ese problema el solo. ❛ Shh. ❜ Las disculpas no eran necesarias, ella no lo culpaba de nada.
Sin romper el abrazo ni separarse de él, hace pequeños movimientos para entrar a la casa y cerrar la puerta a sus espaldas, poniendo el seguro del pomo y suspirando porque por fin tienen la privacidad que tanto necesitaban. Pierde la noción del tiempo al tenerlo en sus brazos, pero con toda la delicadeza que es posible busca su rostro y lo acuna con sus manos. ❛ Te extrañé. ❜ Fernanda nunca ha sido de expresar sus sentimientos en voz altas, más teniendo el peligro amenazándolos de manera latente ha aprendido que no debe callarse las cosas. Suave es su tacto, dejando tenues caricias sobre su mejilla en un intento por memorizar cada detalle de su rostro; mientras tanto, sus ojos buscan los contrarios, y aunque lo intenta no puede ocultar el temor y la incertidumbre que grabados están en su mirada.
❛ Estamos juntos en esto. ❜ Antes de cualquier cosa prefiere dejarlo en claro, la ferocidad abrazando cada una de sus palabras. Desde el momento que recibió la llamada lo supo, lo reafirmó después de tantas horas de vuelo pero al verle ahí supo que no estaba equivocada. Lo arriesgaría todo por él. ❛ Vamos a encontrar una solución, aunque no será fácil. ❜ La única solución que había logrado encontrar era aquella donde el susurrador terminaba sin vida, y sabía que aquél era un plan bastante complejo de realizar (por no mencionar imposible). Una de sus manos recorre el brazo del varón hasta llegar a su mano y entrelaza sus dedos, un agarre simbólico a las palabras que expresa. ❛ Te amo. No te voy a dejar solo, nunca. ❜
James Valdez: Cuarenta Minutos
I will stand by you
Even when we fall