( HAPPY BIRTHDAY KOMOREBI )
Un año más… Un año más sin una llamada de sus padres, felicitándola. Un año desde que esas voces habían aparecido en su cabeza. Un año… Un año sin Elena. Aunque ahora su mirada se dirigiera a ella, clavada en quién fue su compañera de clan, sin poder apartar la vista. No había podido hacer nada por ese entonces para ayudarla y las cosas no eran muy diferentes ahora. Tampoco hacía nada, ni pensaba hacerlo.
Al sentir la mirada en ella (o probablemente se equivocaba porque estaba en una zona de paso en el barco), giró su atención hacia esa persona con una sonrisa falseada que no invitaba a pensar que fuera a bajar las barreras y ser cordial por una vez en su vida. -Felicítame de una vez y luego márchate… No quiero que tu presencia me moleste en mi cumpleaños. Porque seguía esperando esa llamada, la de sus padres, aferrada al teléfono como si le fuera la vida en ello… Temía que si hablaba con alguien, si se distraía, no escuchara la melodía que anunciara lo que no había pasado desde hacía más de cinco años.
Era su cumpleaños y lo único que le apetecía a Laurie era llorar, gritar y algo tan impropio en ella como era patear lo primero que encontrase, por eso mismo se había tomado una pastilla para tranquilizarse pues eso era lo único que la separaba de aquel estado de caos en el que se veía sumida cuando todo lo que había perdido o podía perder pesaba más en su cabeza que el hecho de estar viva junto a su clan un año más, las cosas eran difíciles y su madre Elizabeth comenzaba a preocuparse por Vanessa, tristemente la pequeña no era capaz de responder a las miles de preguntas que su madre adoptiva tenía, de hecho ni ella misma tenía esas respuestas y eso la desesperaba al sentirse tan impotente.
El vaivén del barco la mareaba por lo que cada vez que se movía se encontraba peor, la presencia de Elena la entristecía y enfadaba a partes iguales por lo que prefería hacer como si no estuviera allí, fue entonces cuando divisó a Jenna quien no tardó en responder ante la mirada de una de las personas, Laurie lo escuchó en la distancia-¡Felicidades, Jenna!-la felicitó la Komorebi acercándose a ella tomando aire en el proceso mientras esperaba que la pastilla contra el mareo hiciera efecto, su aspecto era algo más pálido de lo normal pero intentaba disimularlo con sus palabras-¿Te importa si hablamos un momento?-le pidió la Komorebi sonriente tomándola del brazo intentando centrarse en la conversación en un intento por olvidar lo mal que se sentía-¿Cómo estás? ¿Ya viste a Elena? ¿Crees que trame algo estando hoy aquí?-cuestionó la Komorebi mordiéndose el labio, su nerviosismo era patente en su voz, el estar alerta y la esperanza de que su madre estuviese bien sumado al efecto de las pastillas eran lo único que impedían a Laurie desmoronarse, sí, era su cumpleaños y era la primera vez que la pasaba fuera de casa, la primera vez que lo pasaba sin Vanessa.














