✱ ˚。⋆ ask memes: la sangre siempre se seca en completo silencio.
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‘ Sabía que el apodo Dick era demasiado estúpido para ser verdad. ’
‘ Y si la señora Whitcombe no tenía herederos, ¿cómo mierda Paige y Richard celebraron su fiesta de compromiso en la mansión? ’
‘ Me niego a creer que Paige tuvo algo que ver con esto. ’
‘ Si por alguna razón soy el siguiente, quiero que heredes mis cosas. ’
‘ Quédate esta noche. Ya no es seguro estar afuera después del atardecer. ’
‘ ¿Escuchaste que clausuraron el taller mécanico? ’
‘ Oficialmente no quiero volver a asistir a un funeral nunca más en mi vida. ’
‘ ¿Y si la policía atrapa al psicópata del prometido de Paige y por fin todo esto se acaba? ’
‘ Por favor, ayúdame a dejar de pensar. ’
‘ Yo una vez escuché al viejo Earl decir que fue abducido por aliens. ’
‘ Aunque atrapen al Buzo, ¿cómo seguimos con nuestras vidas después de todo esto? ’
‘ Lo que yo quiero saber es cómo alguien tan pequeña como Paige lograba caminar con el traje del Buzo. ’
‘ ¿Crees que hagan una película sobre nosotros? Espero que elijan bien al actor que me interprete. ’
‘ No quiero pasar el resto de mi vida extrañándole. ’
‘ A veces envidio a las víctimas del Buzo. Al menos están descansando ahora. ’
‘ ¿Qué le vas a decir al Buzo cuando lo arresten? ’
‘ Sin ofender, pero hay problemas más grandes que tu vida amorosa. ’
‘ No sé qué pensar con todo esto. ’
‘ ¿Y si las pistas son otra distracción plantada por el Buzo? ’
✱ ˚。⋆ actividad once: la sangre siempre se seca en completo silencio.
¿Alguna vez te has preguntado por qué después de repetir la misma palabra muchas veces pierde por completo el sentido? La misma razón por la cual la muerte de Theodore Nakamura no logra conmocionar al resto del pueblo: El cerebro se satura después de recibir los mismos estímulos una y otra vez. Algunos dicen que los humanos somos criaturas de costumbre, pero es la variedad la que termina dándole sentido a la vida. El pequeño desvío camino a casa después del trabajo, el café con dos cucharadas de azúcar en vez de una, la forma ligeramente distinta en la que arreglas tu cabello antes de salir. La rutina ofrece seguridad, pero es el factor sorpresa el que otorga significado a nuestras vidas.
Por eso, cuando te encuentras sentado en el cuarto—¿o ya era el quinto?—funeral consecutivo, las palabras del sacerdote comienzan a escucharse más como un murmullo lejano. Las lágrimas se rehúsan a caer, porque incluso si el vacío en el pecho está ahí, ya no tienes suficientes fuerzas para seguir lamentándote.
Los detalles se revelan de a poco, aunque hay dos personas que preferirían llevarse el recuerdo a la tumba. Son Jason Graves y Renato Peralta de León que encuentran el cuerpo colgando desde el techo del taller mecánico. El sonido de sangre goteando sobre el cemento será uno que los atormentará de por vida. Para cuando alguien piensa en rastrear su teléfono es demasiado tarde, los detectives lo encuentran desechado en la playa, única evidencia de la presencia del Buzo siendo los mensajes de texto que envió a los seres más cercanos de Teddy, intentando provocar una vez más a sus víctimas.
Desde entonces, el tiempo transcurre sin sentido, los cuerpos se mueven como almas en pena, recorriendo distancias pero sin ningún tipo de intención tras los movimientos. El color abandona rostros. La esperanza se desvanece como arena entre los dedos.
Y entonces, cuando todo parece perdido, aparece el primer destello de luz.
Primero, uno de los clientes recurrentes de los bares de mala muerte de Bellemaris que asegura tener información sobre el Buzo Maldito. Su nombre es Earl Hutchins, aunque todos lo conocen como el Viejo Earl. Cuando el sheriff Graves por fin acepta tener una reunión con él, asegura haber mantenido una conversación con el Buzo. Según él, la persona confesó ser el Buzo después de varios tragos, preso de una angustia genuina. Cuando Earl indago más al respecto, su interlocutor sólo tenía una respuesta: Todo es por Paige. ¿El problema? Nadie sabe dónde está Paige.
El segundo pedazo de información logra sacudir por completo la realidad de toda la generación del ‘21. Es la detective Mueller que comienza a indagar más al respecto, que pregunta sobre el suceso que los trajo a todos de vuelta a Bellemaris. Cuando alguien menciona la mansión Whitcombe y su heredero, la detective Mueller frunce el ceño.
—No existe ningún Richard Whitcombe en nuestros registros.—sentencia ella con cautela. —¿Podrías describir al prometido de Paige… nuevamente?
✴ información para los personajes.
Setting: El pueblo de Bellemaris.
Fecha: De 1 a 3 días después de la muerte de Cosmo Van Dorn y Avalon Roy.
✴ información fuera de personaje.
La modalidad de la siguiente actividad será a través de sentence starters. Les pedimos por favor en la medida de lo posible, no ignorar a nadie.
Se permitirán 02 starters grupales por personaje.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 10 de diciembre hasta el 21 de diciembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
✱ ˚。⋆ actividad diez: quédate a dormir bajo la cruz de santa elara.
La invitación, si es que puede llamarse así, llega a sus teléfonos poco antes del anochecer, cuando Bellemaris empieza a hundirse en ese silencio tenso que siempre precede a una mala noticia: el alcalde solicita la presencia de todos los ex estudiantes de la generación del ‘21 en el gimnasio de Santa Elara. Lo disfraza con palabras suaves, “un encuentro de resguardo”, “una medida temporal”, pero la urgencia se cuela entre cada línea. Quienes lo reciben se miran unos a otros a través de chats y mensajes de voz apresurados. Todos piensan lo mismo: nos quieren en un solo sitio.
Scout, su hija, es la encargada de abrir las puertas del gimnasio y supervisar la llegada de los antiguos alumnos, muchos de ellos ya con trabajos o planes que alguna vez los alejaron del pueblo. Regresan ahora como si fueran niños llamados de vuelta al regazo de una institución que les robó más recuerdos que los que les regaló. Algunos llegan todavía vestidos con la ropa laboral, otros con el cabello húmedo por una ducha a mitad del pánico. Nadie hace comentarios sobre lo extraño que es volver a ese lugar después de todo lo que ocurrió.
El gimnasio, con su olor a barniz viejo y su crucifijo torcido sobre la tarima principal, ha sido acondicionado como un refugio improvisado: colchonetas extendidas, termos de agua, lámparas portátiles alineadas sobre mesas plegables. En teoría, todo esto fue preparado para “garantizar su seguridad”. En la práctica, parece un punto de reunión para quienes necesitan ser monitoreados. Scout intenta ocultarlo, pero revisa la lista de asistentes cada veinte minutos, marcando nombres con una ansiedad que le retrae los hombros.
Fuera de allí, Blake Faist y Terrence Mercer continúan aislados en la comisaría. Ex alumnos también, pero ausentes de la reunión por razones que todos conocen pero nadie quiere nombrar. Están siendo interrogados por agentes que repiten los mismos cuestionamientos, como si golpearan las mismas paredes esperando que, eventualmente, alguna cediera. Las acusaciones en su contra surgieron en el caos posterior a Santa Delia, cuando más de uno aseguró haber visto “movimientos extraños” cerca de ellos, o haber escuchado que “alguien con su complexión” se adentraba en el agua. Insinuaciones débiles, pero suficientes para que la histeria los colocara en el centro del dedo acusador.
Mientras tanto, en Santa Elara, las horas avanzan con una lentitud abrasiva. Los ex estudiantes ocupan el espacio con una mezcla de nostalgia incómoda y desconfianza latente. Aunque tratan de conversar, la mayoría habla en voz baja, como si temieran despertar algo que todavía no se manifiesta. Las luces altas del gimnasio parpadean cada cierto tiempo, no lo suficiente para alarmar, pero sí para recordarle a todos que están allí por razones poco claras.
En uno de los rincones, un grupo intenta recuperar algo parecido a un ritual juvenil: acomodan colchonetas en círculo, sacan barajas, encienden una playlist con canciones que todos reconocen de inmediato. Pero las risas se apagan antes de que terminen de nacer, como si la música misma fuera consciente del peso que cuelga en la atmósfera. Otros prefieren alejarse, caminar a lo largo de las paredes buscando ventanas por las que sólo se ve la noche espesa y un reflejo borroso de sus propias caras.
Afuera, llueve con insistencia. El sonido en los ventanales no es el golpeteo típico de una tormenta; es más bien un patrón rítmico, casi deliberado, como si alguien o algo tocara con los nudillos. Nadie lo comenta, pero varios lo notan. Scout camina de un extremo al otro, sosteniendo un walkie-talkie que, aunque apagado, no suelta ni un segundo. Cada vez que el viento sacude las puertas dobles, ella gira de inmediato, con el gesto aprendido de quien se ha acostumbrado a estar al borde de algo inminente.
Los ex estudiantes empiezan a sentirlo también: esa vibración silenciosa que se desliza entre ellos, esa certeza de que todo esto es un preludio. Bellemaris completa el cuadro al comportarse como un pueblo que contiene la respiración. Las calles vacías, las casas cerradas, las luces interiores apagadas más temprano de lo habitual. Como si nadie quisiera ser testigo. Como si todos supieran que la noche pertenece a alguien más.
A la una cuarenta y tres de la mañana, un temblor recorre el piso del gimnasio, casi imperceptible, apenas una vibración bajo las colchonetas. Algunos levantan la cabeza. Otros fingen que no sintieron nada. Scout revisa la puerta. Nadie entra. Nada cambia.
Pero la sensación se estanca en el aire, se instala entre ellos, se vuelve parte del silencio.
Y aunque nadie se atreve a ponerlo en palabras, todos reconocen el mismo presentimiento que se mueve como un hilo frío por la espalda:
todavía falta algo por ocurrir,
y esta noche apenas ha abierto la primera página.
✴ información para los personajes.
Setting: Colegio de Santa Elara.
Fecha: Dos semanas tras la tragedia de Santa Delia.
Código de Vestimenta: Ropa cómoda.
✴ información fuera de personaje.
La modalidad de la siguiente actividad será a través de starters abiertos. Como ya saben, se deberán de responder tres antes de postear uno.
Se permitirán 02 starters grupales por personaje y 2 starters privados.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 29 de noviembre hasta el 09 de diciembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
✱ ˚。⋆ ask memes: puedes correr, pero no esconderte.
Dándole reblog esta publicación, están abriendo su buzón para recibir memes. Pueden eliminar el reblog cuando consideren que han recibido suficientes. NOTA: Los starters de esta actividad son situacionales. Tienen la intención de crear una atmósfera que ustedes pueden ampliar en sus respectivos starters.
001. Un silencio denso al interior de la capilla de Bellemaris.
002. Una mirada rehuida entre la multitud en un velorio.
003. Un abrazo que busca reconfortar.
004. Un susurro entre quienes han perdido la confianza en el resto.
005. Lágrimas que se retiran con delicadeza.
006. Un comentario que busca dar donde más duele.
007. Una promesa compartida entre susurros.
008. Una caricia afectuosa.
009. Una advertencia que nace desde la preocupación y el cariño.
010. Una mano que duda antes de tocar una puerta entreabierta.
011. Una respiración entrecortada que intenta no delatar miedo.
012. Una carcajada contenida para no romper el ambiente.
013. Una carta entregada con manos temblorosas.
014. Un paso hacía atrás cuando alguien se acerca demasiado.
015. Un vaso de agua que se ofrece sin pedirlo.
016. Un rostro que se gira apenas para confirmar que aún lo miran.
017. Una disculpa que espera respuesta.
018. Una mano extendida esperando que el otro la tome.
019. Un abrigo colocado sobre hombros ajenos sin pedir permiso.
020. Un paso que se detiene justo antes de cruzar un límite.
✱ ˚。⋆ actividad nueve: puedes correr, pero no esconderte.
La despedida de soltera de Paige Fincher concluye con el eco lejano de las sirenas. Pero cuando los servicios de emergencia llegan, ya es demasiado tarde. Los detectives decoran Santa Delia con cinta amarilla, evidenciando en lo que se ha convertido: Una escena del crimen. El Buró Federal de Investigaciones hace su primera aparición en la forma de Juliette Mueller, una agente del FBI que se ha convertido en una futura promesa. Es la primera en arribar a la escena, incluso antes que el Sheriff Graves. La evidencia es recolectada con precisión metódica, con instrucciones anunciadas en un tono autoritario y estratégico. Las familias de las víctimas son notificadas, los cuerpos trasladados de vuelta a su hogar para llevar a cabo el proceso de reconocimiento. En cuestión de horas, la agente Mueller se encarga de limpiar el desastre en la playa Santa Delia y con los primeros rayos de sol asomándose en el horizonte, envía a todos los testigos de vueltas con claras instrucciones de tener cuidado y también con la promesa de que se mantendrá en contacto. Para muchos, su voz es lo primero que suena firme entre tanto desastre.
No es la primera vez que la generación del ‘21 sufre una pérdida colectiva, pero sí es la primera vez que ninguno puede refugiarse en la excusa de que sólo fue un accidente. Absolutamente todos vuelven a Bellemaris con una certeza que cuelga sobre ellos como una nube negra: Ellos son los siguientes, y el Buzo no se detendrá hasta recolectarlos a todos.
El blanco en la espalda pesa, y la mayoría contiene el aliento a la espera de la reacción del resto del pueblo, y sin embargo… Esta nunca llega. El periódico hace mención de Cassie y Zuralie como un accidente desafortunado, lo describen como un montón de adultos jóvenes y una noche alocada que se salió de su control. El mismo error, solo que esta vez cuatro años más tarde. Todo lo que tenga que ver con la investigación también lo entierran, y la culpa apunta a las mismas familias que temen perder su imperio gracias a la mala reputación que trae consigo en asesino en serie: Los Di Laurentis, los Narváez, los Faist.
La desaparición de Paige pasa desapercibida entre arreglos fúnebres y ceremonias, el único recordatorio son los mensajes siniestros y amenazadores que envía su prometido, casi como si los culpara a ellos por la decisión de la mayor de los Fincher.
La desesperanza es palpable en el ambiente, se denominador en común que se propaga por todos aquellos que tuvieron la mala suerte de presenciar lo sucedido en Santa Delia. Algunos se rinden por completo, desisten con intento de pretender normalidad y comienzan a planear su escape del pueblo. Otros se entregan por completo a las circunstancias. Otros pocos deciden prepararse para pelear de vuelta. Sin embargo, el campo de batalla cambia completamente cuando el mismo mensaje de texto es encontrado en todos sus buzones virtuales:
Radley pagó por todos sus pecados, incluso aquellos que no le correspondían.
Huyan y verán como más almas inocentes siguen pagando por lo que hicieron.
Quédense… y prepárense para la expiación.
✴ información para los personajes.
Setting: Bellemaris.
Fecha: La semana después del asesinato, a mediados de Septiembre.
Código de Vestimenta: Casual, del día a día.
✴ información fuera de personaje.
La modalidad de la siguiente actividad será a través de sentence starters. Les pedimos por favor en la medida de lo posible, no ignorar a nadie.
Se permitirán 02 starters grupales por personaje.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 19 de noviembre hasta el 29 de noviembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
✱ ˚。⋆ actividad ocho ; visita santa delia , solo no enciendas las linternas.
Nadie recuerda el momento exacto en el que Santa Delia dejó de ser una playa para volverse un rumor. Está a sólo 45 minutos de Bellemaris: carretera recta, faroles cada tanto, y un letrero oxidado que apenas se sostiene. Antes era destino obligatorio de campamentos escolares, primeras borracheras, fogatas en verano, confesiones a media noche.
Los que crecieron en Bellemaris todavía recuerdan la risa colectiva, las mantas de cuadros, los baños en el mar de madrugada. Pero con el tiempo, algo se quebró. No ocurrió un accidente grave ni una tragedia visible. Simplemente, un día los profesores dejaron de llevar grupos, los padres dejaron de sugerirla, y Santa Delia se volvió un lugar que nadie quiere mencionar, pero todos saben ubicar.
Por eso es extraño que justo ahora, después de la fiesta de disfraces que terminó en desastre absoluto, alguien hubiera propuesto celebrar la despedida de solteros a Paige y Dick aquí. Nadie lo dijo en voz alta, pero todos entendieron el mensaje: era territorio neutral. No había bares, no había luces, no había rincones para reencontrarse o seguir peleando. Un campamento en Santa Delia significaba volver a estar encerrados juntos, sin forma fácil de escapar.
La fiesta de disfraces se suponía ligera, divertida, catártica. Terminó siendo lo contrario. Chismes que no debieron salir, conversaciones escuchadas por quienes no tenían que escuchar, secretos repetidos en susurros. Miradas desdeñosas, sospechas nuevas, gente llorando en baños ajenos. No fue un escándalo público, pero todos se lastimaron un poco.
Así que ahora viajan juntos, pero como desconocidos, compartiendo música que nadie comenta, mirando por la ventana para no cruzar los ojos con el de al lado.
Cuando las camionetas llegan, Santa Delia no da la bienvenida: simplemente está ahí. La arena es gris como ceniza mojada, y el océano no huele fresco; huele a hierro, a algas viejas, a algo guardado durante demasiado tiempo. Hay bruma sin luna, y el viento arrastra arena tan fina que se escucha como cuchillas diminutas golpeando la tela de las tiendas de campaña.
Montan el campamento en silencio, fingiendo naturalidad. Se ríen de chistes que no son graciosos. Brindan sin querer brindar. Algunos se apartan para enviar mensajes a personas con las que ya no deberían hablar; otros revisan el celular una y otra vez aunque no haya señal. La incomodidad es un huésped sentado en medio de todos, respirando con ellos.
Cuando cae la noche, cae de golpe. Sin estrellas. Sin horizonte visible. Como si el cielo hubiera olvidado abrirse.
El fuego se enciende, pero es un fuego tímido. La música se distorsiona cada pocos segundos, como si el mar absorbiera las frecuencias. Las risas suenan huecas, falsamente valientes. Nadie habla de la fiesta de disfraces, pero todos la tienen atorada en la garganta. La tensión se siente en cada mirada que se evita, en cada pregunta que alguien deja a medias. Es un grupo unido por cariño y resentimiento al mismo tiempo.
Y Santa Delia parece escucharlos. Luego, ocurre. Un golpe sordo desde el agua. Demasiado profundo para ser una ola. Demasiado fuerte para ser un pez.
Todos lo oyen. Nadie lo nombra.
Otro golpe. Metálico. Hueco.
Como cuando un tanque subacuático choca con algo grande… o algo grande choca con él. Las linternas se levantan. La luz apenas llega a la orilla. La bruma no se mueve, como si una pared invisible separase el campamento del mar. Pero algo, allá dentro, se mueve. La arena bajo los pies vibra apenas. No es un temblor, pero se siente como si el suelo exhalara. Y entonces el reflejo aparece. Un brillo breve. Un círculo de cristal sucio. Como el visor ciego de un casco antiguo de buzo.
No avanza. No desaparece. Sólo está ahí.
Mirando… o esperando.
Paige toma la mano de Dick, pero no como una novia enamorada: como alguien calculando la distancia hasta el coche. Nadie quiere admitir lo que vio, porque admitirlo significa aceptar que algo más está pasando, algo más que chismes, más que traiciones. Algo que no entiende el perdón ni la culpa.
El fuego chispea. Las linternas parpadean. El viento deja de soplar. No preguntan si alguien más vio lo mismo. No gritan. No corren.
Es un silencio lleno. Un silencio que escucha. Como si Santa Delia llevase años esperando que alguien regresara.
Y la noche apenas empieza.
✴ información para los personajes.
Setting: La playa de Santa Delia, a las afueras de Bellemaris.
Fecha: Dos días tras la fiesta de disfraces, inicios de Septiembre.
Código de Vestimenta: Casual, playero, considerando que Santa Delia enfría un poco durante las noches.
✴ información fuera de personaje.
La modalidad de la siguiente actividad será a través de starters subidos al blog. Recuerden responder tres starters antes de postear el propio y procurar no ignorar a nadie.
Es importante tomar en cuenta que los starters estarán situados pre-intervención.
Se permitirán 02 conversaciones privadas y 02 grupales por personaje, procuren no usarlos en exceso.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 08 de noviembre hasta el 18 de noviembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
✱ ˚。⋆ ↪ INBOX MEMES: ven a las calas. no mires atrás.
Dándole reblog esta publicación, están abriendo su buzón para recibir memes. Pueden eliminar el reblog cuando consideren que han recibido suficientes, recuerden no ignorar a nadie.
✱ ˚。⋆ ↪ DIÁLOGO:
deja de inquietarte, luces sospechosx.
no tenemos tiempo para esto, [ nombre de quien recibe ]
solo acepta el cumplido, ¿bien?
¡suban el volumen! amo esa canción.
toma mi chaqueta, no estoy preguntando.
no ruegues, es patético.
deja de intentar arreglar los problemas de otros.
toma mi brazo, esos tacones lucen peligrosos.
no puedes decirle a nadie lo que acabas de ver.
deja de verme así.
solo bésame de una buena vez.
mírame. ¿cuántos dedos estoy alzando?
siento que no estamos solos.
sé que sientes que eres intocable. pero van a matarnos.
mierda, la puerta está trabada del otro lado.
¿qué no has visto nunca una peli de terror? la rubia siempre muere primero.
[ nombre de quien recibe ], ¿eso es sangre?
✱ ˚。⋆ ↪ ACCIONES:
quien envía intenta seducir a quien recibe para ganar algo a cambio.
quien recibe descubre que quién envía lo ha estado evitando.
quien envía acorrala a quién recibe contra una pared.
quien envía súbitamente le lanza un golpe a quien recibe en una discusión.
quien envía se interpone en una conversación que está incomodando a quien recibe.
quien envía se encuentra a quien recibe en estado de ebriedad.
quien recibe ‘flashea’ por accidente a quien envía mientras se están cambiando.
quien envía saca a bailar a quien recibe.
quien envía evita directamente la mirada de quien recibe.
quien envía suelta un puñetazo en una superficie cercana a quien recibe.
✴ actividad siete: ven a las calas. no mires atrás.
Nadie sabe en qué momento el miedo se volvió moda. Tal vez fue cuando los forasteros empezaron a llegar con cámaras, grabadoras y sonrisas nerviosas, buscando “el lugar donde apareció Selina”. O cuando un grupo de podcasters transmitió en vivo desde el muelle, con el mar de fondo y un micrófono apuntando hacia la oscuridad, esperando que el buzo respirara otra vez.
En cuestión de semanas, Bellemaris se convirtió en destino. Los hoteles, antes vacíos, volvieron a llenarse. Las cafeterías venden postales con frases como I survived Bellemaris, los bares preparan cócteles con nombres mórbidos, Salted Diver, Bloody Current, y las tiendas venden réplicas de cascos de buzo en miniatura. Las tragedias ajenas son el mejor souvenir.
Los vecinos, sin embargo, ya no se reconocen entre la multitud. Los rostros familiares se diluyen entre turistas que graban todo, entre drones que sobrevuelan las calles como mosquitos brillantes. Algunos vienen por morbo; otros, porque creen que el mar todavía habla. Hay quienes aseguran haber escuchado voces entre las olas, y juran que, si uno se queda callado el tiempo suficiente, el agua devuelve los secretos que se intentaron enterrar.
Mientras tanto, el ayuntamiento impone nuevas reglas: toques de queda, patrullas nocturnas, permisos especiales para circular después de las nueve. Las campanas marcan la hora como una advertencia, y cada puerta que se cierra parece hacerlo con un suspiro. El sheriff Graves, que alguna vez fue la calma del pueblo, empieza a desmoronarse a la vista de todos. Desde que lo de Mickey salió mal ya nadie pregunta los detalles, algo en él se apagó. A veces habla solo en las reuniones, otras se queda mirando el suelo, moviendo los labios como si hablara con alguien invisible. Dicen que duerme poco, que huele a sal, que se le ve a veces en el muelle al amanecer, hablándole al mar.
Y mientras el pueblo se repliega sobre sí mismo, los jóvenes deciden que ya es suficiente. Que no van a dejar que los mayores, ni los turistas, ni el miedo, les dicten la vida. Así nace la idea de la fiesta en las Calas de los Susurros. Una protesta disfrazada de celebración, un desafío contra el toque de queda y contra todo lo que Bellemaris se ha convertido.
Las Calas, escondidas entre los acantilados, siempre tuvieron algo de prohibido. Agua clara, arena dorada, viento que parece hablar. Dicen que los enamorados que nadan allí regresan distintos, como si el mar se quedara con una parte de ellos. Durante el día son un refugio, pero de noche, las sombras entre las rocas parecen moverse solas.
La convocatoria se difunde en secreto, pero todos saben que ocurrirá. “Sin miedo, sin reglas”, dicen los carteles anónimos que aparecieron pegados en los postes del muelle. Será una fiesta de disfraces, una burla al pánico, una manera de hacer del miedo un juego.
Pero nadie espera lo que empieza a circular en los chats. Una foto borrosa: una figura con traje de neopreno, casco metálico, linterna colgando del cuello. Y el mensaje que la acompaña: ¿Quién va a ir vestido de buzo?
Al principio lo toman como broma. Pero pronto se vuelve incómodo. Demasiado evidente. Demasiado posible.
En los grupos se debate si prohibir ese disfraz o reírse de él. Algunos dicen que disfrazarse de buzo es una provocación. Otros, que es una señal. Nadie está seguro de qué tipo de señal.
La noche se acerca. El sheriff Graves ordena reforzar el toque de queda. Los concejales piden calma. Los podcasters prometen transmitir desde el acantilado. Y los jóvenes, con linternas y máscaras preparadas, comienzan a bajar hacia las Calas, entre risas que suenan más nerviosas que alegres.
El viento sopla desde el mar, trayendo un murmullo que algunos confunden con música. El primer faro se enciende junto a las rocas. La arena brilla como si esperara algo.
A lo lejos, alguien cree ver una silueta en el agua. Pero nadie quiere mirar demasiado tiempo.
Las primeras canciones empiezan a sonar. Las máscaras se confunden entre sí. Y por un instante, Bellemaris contiene la respiración.
información para los personajes:
Setting: Las Calas de los Susurros y sus alrededores.
Fecha: Cuatro semanas tras el ataque del buzo, finales de agosto.
Código de Vestimenta: Disfraz obligatorio.
información fuera de los personajes:
La modalidad de la siguiente actividad será a través de memes. Les pedimos por favor en la medida de lo posible, no ignorar a nadie.
Se permitirán 02 starters grupales por personaje.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 29 de octubre hasta el 08 de noviembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
✴ actividad seis: la sangre se espesa entre el oleaje quieto.
Después de una semana entera de insultos entre vecinos, protestas frente a las casas de las figuras públicas de Bellemaris y desinformación que se propaga tan rápido como el fuego durante la noche de graduación, un puñado de los alumnos de la preparatoria St. Elara decide que es momento de tomar las riendas del asunto. Las autoridades les han demostrado que no saben lo que están haciendo, y considerando que la generación completa ha sido víctima del Buzo, reclutan a sus antiguos compañeros con la esperanza de encontrar algún hallazgo.
Cinco grupos distintos se embarcan en misiones separadas, todos con el mismo objetivo: Recolectar información sobre figura que se posiciona como amenaza cada vez más inminente. Pero lo que encuentran en las sombras de la desinformación es una verdad escalofriante: No importa lo que hagan, el enemigo siempre está un paso adelante.
Los ataques ocurren en zonas completamente distintas del pueblo, uno tras otro, como si el Buzo pudiera materializarse a voluntad propia. Algunos ataques son más desastrosos que otros, con los miembros del grupo entorpeciendo el camino del Buzo y cayendo uno por uno como piezas de dominó. En otros casos, el monstruo apenas logra rozarlos, dejando atrás miedo y confusión.
Cinco ambulancias abandonan el hospital en direcciones distintas. Las heridas varían en gravedad, pero entre todas las víctimas hay una que se posiciona como la mayor afectada. Los rumores comienzan a correr incluso antes de que el resto de sus compañeros—aquellos que habían salido ilesos, al menos físicamente—lleguen al hospital. Las conjeturas sobre quién podría ser y la ansiedad van creciendo con cada segundo que pasa.
Durante las siguientes doce horas reina el caos. Algunos atacados son llevados de emergencia a la sala de operaciones, otros reciben curaciones de doctores que buscan frenéticamente detener el sangrado y apenas lo logran. Un torbellino de padres preocupados exigen explicaciones en el mostrador del hospital, pero sólo son dos quienes son llamados al frente: El sheriff Graves y Rose Sun. En una oficina apartada, junto con Jason Graves, escuchan las noticias que nunca querían oír.
Mickey Haneul Sun, el único hijo de la autora, sufrió uno de los ataques más brutales de la noche. En el camino a la ambulancia perdió la consciencia por completo, y tras estabilizarlo, los médicos decidieron mantenerlo en un coma inducido para reducir la presión cerebral y permitir que se recupere. La única solución que ofrece la medicina moderna es esperar. ¿Cuánto tiempo? Nadie lo sabe.
Las cosas se van calmando al siguiente día. El resto de los afectados son puestos en habitaciones para observación, quienes salieron ilesos vuelven a casa para bañarse o dormir, pero todos regresan antes del anochecer, necesitando mantenerse unidos, queriendo ser los primeros en enterarse si hay noticias sobre Mickey o el resto.
Paige y Richard también hacen acto de presencia, expresando preocupación genuina y ganas de ayudar. A la madrugada del siguiente día, treinta y dos horas desde el ataque, el hospital de Bellemaris parece un purgatorio. Las enfermeras se mueven por los pasillos, los monitores emiten un zumbido constante, y la generación del ‘21 vaga por el lugar como almas en pena, unidas por la tragedia que comenzó el mismo día que debía marcar el inicio de su final feliz.
Información para los personajes.
Setting: El hospital de Bellemaris.
Fecha: Segunda semana de Agosto.
Información fuera de personaje.
La modalidad de la siguiente actividad será a través de starters abiertos a los cuales hay que darle reblog en el blog correspondiente. Pedimos por favor contestar al menos tres (3) starters antes de publicar el propio. Pueden situar los starters en cualquier lugar del hospital.
Se permitirán 02 starters grupales por personaje.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 15 de octubre hasta el 25 de octubre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
Dándole reblog esta publicación, están abriendo su buzón para recibir alguno de los siguientes prompts. Pueden eliminar el reblog cuando consideren que han recibido suficientes.
“ Oficialmente todos en el pueblo perdieron la cabeza. ”
“ ¿Me acompañas? Me da miedo ir solx. ”
“ ¿Viste cómo le gritaron al Sheriff Graves? ”
“ Al menos ya nadie puede decirnos que El Buzo es producto de nuestra demencia colectiva. ”
“ ¿Quién crees que será la siguiente víctima? ”
“ Es imposible que el señor Colburn sea El Buzo, ¿cierto? ”
“ Tenemos que prepararnos para el siguiente ataque. ”
“ ¿Por qué Paige no ha cancelado la boda todavía? Quiero devolverme a mi ciudad. ”
“ La policía es incompetente, tenemos que aprender a protegernos por nuestra cuenta. ”
“ Ya he tenido suficiente, voy a comprar mis pasajes de vuelta. ”
“ Cuando cierro los ojos todavía veo el cuerpo de Selina colgando desde el techo. ”
“ Me da pena Serrano, ¿crees que necesite quién lo consuele? ”
“ El alcalde Hastings necesita cancelar las asambleas municipales. ”
“ ¿Crees que el gas pimienta funcione con el casco de buzo? ”
“ Siempre supe que era una mala idea volver. ”
“ ¿Y si el incendio de la fiesta de graduación fue culpa del Buzo? ”
“ Piénsalo, todo esto no estaba pasando hasta que algunos volvieron al pueblo... Es sospechoso. ”
“ Lo único que sé es que no confío en absolutamente nadie. ”
“ Si El Buzo piensa matarnos a todxs debería apresurarse, no quiero trabajar el lunes. ”
“ ¿Cómo estamos tan seguros que el mensaje del Buzo era para nosotros y no para alguien más? ”
✴ actividad cinco: donde los nombres desaparecen en la marea.
El hallazgo del cuerpo de Selina en el homenaje de Radley marcó un antes y un después. Lo que antes eran rumores y susurros sobre el buzo ahora es una certeza tan sólida como el frío metal de las cerraduras recién instaladas en cada casa. Bellemaris entera respira con dificultad, como si cada familia compartiera el mismo miedo y el mismo techo.
Los días siguientes al horror se transforman en una coreografía de precauciones: nadie camina solo, las persianas permanecen cerradas incluso de día, y las conversaciones en la calle se detienen apenas alguien más se acerca. El pueblo entero se siente sitiado. Pero si hay un lugar donde el miedo se convierte en furia, es en las reuniones municipales.
Antes, apenas una docena de personas se presentaban en el ayuntamiento, aburridas de las mismas promesas recicladas. Ahora, el salón rebosa. Familias enteras acuden con listas de exigencias, con voces quebradas y manos temblorosas. La primera reunión es un caos: padres gritando sobre rondas nocturnas, madres pidiendo la instalación de cámaras en cada esquina, comerciantes exigiendo protección para sus negocios. La palabra inseguridad golpea las paredes como un martillo.
El sheriff Graves es arrinconado contra la tarima. “Usted debía cuidar a nuestros hijos”, lo acusan, señalándole con dedos temblorosos. Los concejales repiten la misma letanía de siempre: “Estamos investigando”, “la policía trabaja en ello”, “no hay razón para entrar en pánico”. Cada frase vacía enciende aún más la rabia de la multitud. Alguien grita que no se trata de un simple crimen, que es un mensaje. Otro jura haber visto al buzo merodeando cerca del muelle al anochecer. Cada voz se suma como un hilo más en un nudo imposible de desenredar.
El miedo se organiza, aunque de manera desigual. Algunos padres se turnan para vigilar las calles, armados con linternas y bates de béisbol. Otros prohíben a sus hijos asistir a clases hasta nuevo aviso. Incluso circula la idea de contratar seguridad privada, como si Bellemaris fuera un feudo bajo asedio. Lo único en lo que todos coinciden es en que el buzo no actúa al azar. El hecho de que Selina apareciera precisamente durante el homenaje a Radley no fue coincidencia: fue una declaración de guerra.
Las reuniones semanales se vuelven diarias. El salón del ayuntamiento ya no es un espacio burocrático, sino una arena en la que el miedo habla más alto que la razón. Cada discusión termina en gritos. Cada propuesta genera sospechas. El aire está tan cargado que parece que en cualquier momento alguien podría señalar a un vecino y acusarlo de ser el siguiente enmascarado.
En Bellemaris ya no se habla del pasado como un recuerdo doloroso, sino como una advertencia que sigue viva. El buzo ha dejado de ser una figura entre sombras para convertirse en el centro de la vida diaria. Y la comunidad, que antes compartía silencios y rutinas, ahora se desgarra intentando decidir cómo sobrevivir.
El eco del pánico todavía se siente en las paredes del ayuntamiento, pero en Bellemaris el miedo ya no es un solo cuerpo: se ha fragmentado en cientos de voces que desconfían unas de otras. Lo que comenzó como un frente común contra la amenaza del buzo ahora se transforma en un campo minado de sospechas.
Las reuniones que al inicio buscaban unidad se vuelven trincheras. Los padres más ancianos acusan a los jóvenes de haber atraído la desgracia con sus escapadas nocturnas y su silencio sobre lo que ocurrió el verano pasado. Los jóvenes, a su vez, reprochan a los adultos haber enterrado verdades demasiado pronto. “El buzo no es un fantasma —es alguien de aquí”, se escucha en cada esquina, en cada pasillo, en cada susurro al caer la tarde. La frase se repite como un mantra, como una condena.
Las primeras acusaciones caen sobre los forasteros: el pescador que llegó hace dos meses, la nueva mesera del Salt & Thymr, el jardinero de la familia Van Dorn. Pero muy pronto la desconfianza se vuelve más íntima, más venenosa. Alguien asegura haber visto al señor Colburn, el conserje retirado de la preparatoria, merodeando cerca del gimnasio la noche del homenaje. Una madre insinúa que uno de los Fincher sabe más de lo que dice. Los rumores corren más rápido que la verdad, y cada puerta cerrada se convierte en prueba de culpabilidad.
Las familias dejan de reunirse como antes. Los cafés en la plaza quedan desiertos, las misas dominicales apenas reúnen a un puñado de fieles, y hasta los niños son arrastrados por la paranoia de sus padres: “No hables con él”, “no mires a esa mujer”, “si ves a alguien en la playa, corre”. La comunidad que alguna vez se sostuvo con silencios compartidos ahora se rompe con palabras que hieren más que cualquier grito.
Los town meetings reflejan esa ruptura con crudeza. Los concejales ya no tienen que esforzarse en contener a la multitud: la multitud se destroza a sí misma. Cada intervención se convierte en un dedo acusador, cada propuesta en un insulto velado. Un hombre, fuera de sí, señala al director Serrano y le grita que su propio silencio lo convierte en cómplice. Serrano baja la mirada, pero no responde.
El miedo ha dejado de ser un enemigo externo para convertirse en una guerra interna. Los pasillos de St. Elara ya no son sólo un recuerdo doloroso: son un espejo de lo que Bellemaris es ahora mismo. Nadie sabe en quién confiar. Nadie quiere decir demasiado. El buzo ha logrado lo que ninguna tragedia anterior consiguió: sembrar la sospecha de que el verdadero enemigo está sentado justo al lado.
Y mientras las voces se enfrentan, el mar permanece indiferente, como si esperara pacientemente el siguiente movimiento.
Información para los personajes.
Setting: El pueblo de Bellemaris la semana posterior al homenaje a Radley Fincher y el asesinato de Selina Hermanutz.
Fecha: Primera semana de Agosto.
Aquí encontrarás la guía turística de Bellemaris.
Información fuera de personaje.
La modalidad de la siguiente actividad será a través de sentence meme los cuales serán publicados en este mismo blog, el setting de los mismos puede ser en cualquier día de la semana de desarrollo de la act, así como en cualquier sitio del pueblo.
Se permitirán 02 flasbacks por personaje, en esta actividad no se podrán tener convos privados debido a la modalidad de los memes.
Es importante aclarar que puede darse prioridad al convo grupal desarrollado por el blog de intervenciones, esto con la finalidad para darle mayor movilidad a esa parte de la trama.
Recuerden volver a checar la Guía Turística de Bellemaris.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 04 de octubre hasta el 14 de octubre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
Gael Serrano (Pedro Pascal) — director de la preparatoria.
El director de la escuela preparatoria de Bellemaris es oriundo de Austin, Texas. Obtuvo un doctorado en álgebra en la universidad de aquel estado antes de mudarse a Bellemaris para ejercer como profesor de matemáticas. Después de quince años dedicándose a la docencia, asumió el rol de director de la escuela y se encargó de promover muchos cambios por el bien de los estudiantes. Es conocido por su excelente memoria, pues recuerda el nombre de absolutamente todos los estudiantes que estuvieron bajo su cargo.
Selina Hermanutz (Julianne Moore) — profesora de biología.
Con un título en ciencias exactas proveniente de la universidad de Múnich, la profesora Hermanutz llegó a la preparatoria de Bellemaris para revolucionar la estructura educativa. Extremadamente estricta y la razón detrás del 80% de las detenciones, sus ex alumnos recuerdan con cariño sus métodos estrictos que los ayudaron a florecer en el mundo real.
Victoria Boyle (Olivia Coleman) — profesora de matemáticas.
Conocida afectuosamente como “Madam Boyle”, se trata de la profesora con más longevidad en la escuela. Sus alumnos sienten un profundo respeto por ella, y se ha encargado de guiar al éxito a muchos jóvenes. Se dice que sus métodos de enseñanza son considerados anticuados por el resto de sus compañeros, y los roces con el director de la escuela son conocidos por el resto, sin embargo ella continúa ejerciendo la labor.
Adam Halpern (Paul Giamatti) — profesor de literatura.
Muchos lo describen como alguien absolutamente brillante, aunque poco convencional. Sus clases no se adhieren a las reglas usuales, y por lo mismo se han convertido en las favoritas de sus estudiantes. Existe el rumor de que algunos apoderados han intentando deshacerse de él por “adoctrinar” a los estudiantes, sin embargo el director Serrano se mantiene firme en decisión de tenerlo como parte de su profesorado.
Simon Keating (Jake Johnson) — profesor de historia.
Oriundo de Bellemaris, el profesor Keating volvió a sus raíces después de graduarse con un doctorado en Historia de la universidad de Maine para “devolverle al pueblo que tanto le había dado”. Ganador por varios años consecutivos del título de Mejor profesor, su método cercano y comentarios sarcásticos alegran los días de sus estudiantes. Su trabajo como investigador de la historia de Bellemaris ha logrado captar la atención del resto del país y poner el foco en Bellemaris.
Vanesa Morales (Rosario Dawson) — profesora de educación física y entrenadora de las animadoras.
La profesora Morales es la mente detrás de cada iniciativa de vida sana que se promueve en Bellemaris, amante del deporte y fiel creyente de que un cuerpo sano es una mente sana. Se encargaba de confiscar cada cigarrillo y sustancia ilícita que caía en su radar, y también de empujar hasta su límite a sus estudiantes. Quienes a día de hoy se dedican al deporte aseguran que es un ejemplo a seguir.
Rosalie Beaumont (Andie Macdowell) — profesora de artes.
Es posible encontrar las obras de la profesora Beaumont en los hogares de las familias más millonarias del pueblo, lleva vendiendo su arte desde la edad temprana de los veinticinco. En su momento causó mucho revuelo en la esfera artística por el arte que fue considerado revolucionario en su momento. Al día de hoy se dedica a enseñar, y se dice que naturaleza sensible y necesidad de nutrir a sus estudiantes la caracteriza y posiciona como el hombro en qué apoyarse.
Dr. Samuel Moore (Mandy Patinkin) — psicólogo escolar.
Al interior de la oficina del Dr. Moore es posible encontrar un ambiente de seguridad completa, donde no hay problema que no se pueda solucionar después de una charla con él. Después de obtener su título en psicología infantil, el Dr. Moore escogió echar raíces en Bellemaris y ayudar a que muchas generaciones de estudiantes tuvieran las herramientas para manejar su experiencia escolar. Sus sesiones grupales fueron cruciales para que la generación del 21 lograran superar el duelo de perder a uno de sus compañeros.
Raj Narain (Rahul Kohli) — entrenador de fútbol americano.
Es posible escuchar los gritos del entrenador Narain incluso desde afuera del gimnasio escolar. Después de ganarse una reputación como jugador estrella en la universidad, el entrenador se mudó a Bellemaris como un favor para uno de sus amigos más antiguos, el director Serrano. Desde entonces se dedica a entrenar a uno de los mejores equipos de fútbol del estado, con un método serio pero justo, que lo convirtieron en el mentor ideal.
✴ actividad cuatro: en el silencio de la noche, resuena el eco de tu ausencia.
Por primera vez en cuatro años, el aniversario de la muerte de Radley pasa completamente desapercibido en Bellemaris. La comunidad, cansada de lidiar con fantasmas, parece más dispuesta que nunca a dejar el pasado atrás y enfocarse en el futuro. Aquella fecha que significó tanto nuevos inicios como un final súbito se marca en el calendario de manera silenciosa: las horas se deshacen como arena entre los dedos y el reloj termina indicando el inicio de un nuevo día. Como una respiración contenida por mucho tiempo, el alivio es certero.
Con el paso de los días el mismo alivio se transforma en confusión, recelo, temor. El silencio por parte de la familia Fincher desconcierta por completo. Cuando la invitación llega a tu buzón, lo que entra a tus pulmones es espanto, no aire.
La ceremonia de conmemoración se celebra cada año, suele tratarse de un evento pequeño, íntimo. Aquellos que no escaparon de las fronteras del pueblo están familiarizados con el evento: discursos breves, lágrimas contenidas, un ambiente pesado pero predecible. Aunque la costumbre no lo vuelve más llevadero, saben qué esperar… O eso pensaban.
Este año Paige ha decidido conmemorar el fallecimiento de su hermano menor de una forma monumental, motivada quizás por la presencia de todos los compañeros que escaparon apenas pudieron, o quizás la ilimitada fuente de recursos a la que ahora tiene acceso. La invitación especifica los detalles: La ceremonia de conmemoración se llevará a cabo en el antiguo centro educativo de Radley, con la presencia de todo el profesorado y el director de la preparatoria St. Elara.
Regresar a esos pasillos es abrir heridas mal cerradas. El lugar que representa los mejores o peores días de tu vida vuelve a tomar vida mientras los mismos estudiantes caminan por los pasillos que prometieron olvidar, el eco de las burlas y risas todavía retumbando en cada esquina. El tiempo se pone en perspectiva cuando te das cuenta que absolutamente nada ha cambiado, que sin importar cuánto te alejes tu esencia sigue perteneciendo ahí, no importa cuánto huyas o intentes cambiar, los estereotipos y etiquetas se aferran a tu persona con todas sus fuerzas.
La atmósfera que reina en el gimnasio de la preparatoria es lúgubre, los lloriqueos resuenan como ecos que se entrelazan con cada discurso que sólo logra aumentar el vacío en tu estómago. La profesora Beaumont rememora entre lágrimas cómo Radley la acompañaba en sus almuerzos, buscando alejarse del resto de sus compañeros, y lo describe como un chico especial, demasiado bueno para su propio bien. El resto de sus profesores y el director Serrano se suben al escenario para mencionar un par de cosas más, con el tiempo sus palabras comienzan a mezclarse y no es hasta que Paige se apodera del micrófono que sientes tu alma volver al cuerpo.
“Gracias a todos por estar aquí", inicia con voz temblorosa. “Sé que Radley apreciaría mucho la presencia de cada uno de ustedes.” Cada minuto del discurso se siente como un golpe al estómago, algunos observan con una mano en el pecho y lágrimas en los ojos, otros rehuyen la mirada de Paige y el resto. En sus palabras recuerda alguna de sus anécdotas favoritas y agradece al director Serrano por permitirle usar el lugar. “Por favor, disfruten de lo que tenemos preparado para ustedes. Es lo que Radley habría querido.” afirma contra el micrófono y da por comenzado el evento.
El evento, disfrazado de homenaje, se siente como un segundo funeral. Apenas termina el discurso, la mesa de comida se repleta de inmediato. Las conversaciones, bajas y respetuosas, apenas tapan el ruido de los recuerdos. La generación del ‘21 queda atrapada entre los fantasmas del pasado y los del presente, sin poder distinguir dónde acaba uno y comienza el otro.
Información para los personajes.
Setting: Evento de conmemorativo de la muerte de Radley Fincher, escuela preparatoria St. Elara.
Fecha: Tercera semana de julio.
Código de vestimenta: Formal, colores neutros.
Conoce a los profesores de la escuela preparatoria de St. Elara.
Encuentra aquí un mapa de St. Elara.
Información fuera de personaje:
La modalidad de la siguiente actividad será a través de starters abiertos que deberán ser publicados en el blog correspondiente. Pueden situar las interacciones en cualquier parte de la escuela, durante cualquier momento del evento.
Recuerden darse una vuelta por la lista de profesores y de lugares de St. Elara.
La duración de la actividad será de 10 días con la posibilidad de extender, desde el 24 de septiembre hasta el 4 de octubre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
Dándole reblog esta publicación, están abriendo su buzón para recibir memes. Pueden eliminar el reblog cuando consideren que han recibido suficientes. NOTA: Para cambiar el sujeto que realiza la acción, añadir + REVERSO.
𝗜. 𝗟𝗨𝗚𝗔𝗥𝗘𝗦.
#CAPILLA: para un starter situado en la capilla de Bellemaris.
#CAFETERÍA: para un starter situado en Café & Tinta.
#LIBRERÍA: para un starter situado en The Book Nook.
#MERCADO: para un starter situado en el Mercado de la Lonja.
#RESTAURANTE: para un starter situado en Salt & Thyme.
#CLUB: para un starter situado en el Club Naútico.
#FARO: para un starter situado en el Faro Viejo.
#MUELLE: para un starter situado en el Muelle Nocturno.
#BAR: para un starter situado en el bar El Garfio del Corsario.
#PLAYA: para un starter situado en las Calas de los Susurros.
𝗜𝗜. 𝗦𝗜𝗧𝗨𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗔𝗟𝗘𝗦
#TRABAJO: para un starter situado en el lugar de trabajo del personaje que recibe.
#ROMANCE: para un starter situado en una cita romántica entre nuestros personajes.
#TRAGO: para un starter donde el personaje de quién envía haya invitado un trago al personaje que recibe.
#INVESTIGACIÓN: para un starter en donde nuestros personajes investigan los ataques sucedidos en la celebración del cuatro de julio.
#HOGAR: para un starter situado en el hogar del personaje que recibe.
#ALTERCADO: para un starter en donde el personaje de quién envía inicia una discusión.
#SOBRESALTO: para un starter donde el personaje de quién envía asusta al personaje qué recibe.
#INUSUAL: para un starter donde el personaje de quién envía muestra algo extraño al personaje que recibe.
#ALIVIO: para un starter donde el personaje de quién envía ayuda al personaje que recibe con una curación.
#CONJETURA: para un starter donde nuestros personajes discutan quién se encuentra detrás del ataque.
Los fuegos artificiales iluminan el cielo de tonalidades azules y rojas, y la multitud, embelesada, no escucha los gritos que se pierden en el estruendo. El último fuego alumbra el cielo y se convierte en señal para que la muchedumbre comience a dispersarse. El zumbido de las voces alejándose de la playa es suficiente advertencia para que la figura tras el traje de Buzo Maldito interrumpa la persecución, se deshaga de la sangre que tiñe su anzuelo y se desaparezca entre las sombras. Sus víctimas están lo suficientemente alteradas como para que perseguirlo no sea ni siquiera una opción.
Edgar Graves, jefe de policía de Bellemaris, no habría sido capaz de prevenir el tipo de noche que le esperaba ni en un millón de años. En vez del usual caso de indecencia pública al que estaba acostumbrado después de la fiesta del cuatro de julio, su oficina se llenó de veinteañeros con los ojos desorbitados, heridos, y balbuceando la misma historia imposible. Un caso de psicosis colectiva, pensó. Folie à deux con cortes y hematomas que parecían no tener explicación. Después de una noche eterna de interrogaciones, protestas, y curaciones superficiales, la policía descartó una amenaza real y llegó a la conclusión de que se trataba de un caso aislado, una broma que se salió de control debido al ambiente. “Si vuelven a ver a un tipo con traje de buzo antiguo, avisen”, dijeron entre carcajadas, “y asegúrense de tener la vacuna contra el tétanos al día”.
La generación del ‘21 fue enviada de vuelta a su casa junto con los primeros rayos del sol, agotada y derrotada. Algunos estuvieron más dispuestos que otros a aceptar la versión original. Lo único que absolutamente nadie podía negar era lo siguiente: Eran los únicos testigos del Buzo, y con la reputación que tenían en el pueblo, nadie les creería jamás.
El fin de semana se deshizo como arena entre sus dedos. Para el lunes, las facturas y la rutina esperaban, con o sin monstruos marinos acechando. La experiencia con el Buzo se quedó atrás, como una pesadilla que perdía por completo el sentido apenas abres los ojos, y cuyo recuerdo va deshaciéndose cada minuto que continúas despierto.
Información para los personajes.
Setting: La semana después de la celebración del 4 de julio y el ataque del Buzo.
Fecha: Mediados de julio.
Código de vestimenta: Casual.
Locaciones de Bellemaris.
Información fuera de personaje:
La modalidad de la siguiente actividad será a través de sentence starters a los que podrán darle reblog desde sus blogs. Pueden situar los sentence starters en cualquier momento de la semana consiguiente al ataque.
Por aquí podrán encontrar la lista actualizada de lugares en Bellemaris y sus detalles.
Recuerden que se estará llevando de forma paralela una dinámica en el servidor de Discord.
La duración de la actividad será de 7 días con la posibilidad de extender, desde el 13 de septiembre hasta el 20 de septiembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener.
La brisa marina impregnaba cada rincón del malecón mientras el desfile avanzaba. Las carrozas, adornadas con redes, conchas y banderas ondeando, parecían casi demasiado perfectas en su orden, como si ocultaran algo bajo sus telas brillantes. La multitud aplaudía, fascinada con la temática marítima, mientras el eco de las trompetas se perdía entre las calles.
Un poco más tarde, el concurso de barcos decorados atrajo a locales y turistas por igual. Cada embarcación parecía competir no solo por el ingenio, sino por llamar la atención de un espectador desconocido que, según los murmullos, no dejaba de observar desde lejos. El murmullo se confundía con las risas, y nadie podía señalar de dónde venía esa sensación de ser seguido.
Durante el día, el entretenimiento se desplegaba con naturalidad: conciertos al aire libre que hacían vibrar el suelo, carreras de kayaks en la bahía, competencias amistosas de surf y voleibol de playa. Familias enteras se detenían a admirar los castillos de arena, algunos tan detallados que parecían mausoleos. En la feria, entre tiros al blanco y aros en botellas, se oían carcajadas que se apagaban de golpe cuando alguien juraba sentir una mirada clavada en la nuca.
El mercado artesanal rebosaba de vida, con manos locales ofreciendo joyas, pinturas y recuerdos tallados en madera. No lejos de ahí, el concurso de globos de agua estallaba en gritos y salpicaduras, mientras un photo booth temático capturaba sonrisas congeladas, tan perfectas que parecían máscaras.
La comida, como siempre, era el corazón de la celebración. El festival gastronómico de mariscos impregnaba el aire con aromas intensos: fish and chips, lobster rolls y clam chowder. La competencia del mejor pastel de manzana era la favorita de muchos, pero este año, los jueces parecían extrañamente tensos, como si la dulzura ocultara un trasfondo amargo. Los puestos de hot dogs, corndogs, palomitas y algodón de azúcar iluminaban la feria como luciérnagas artificiales, mientras la espuma de las cervezas artesanales y sidras locales refrescaba gargantas secas. En un rincón, el concurso de comer hot dogs arrancaba carcajadas nerviosas, porque alguien juró que el concursante del centro masticaba demasiado lento, como si disfrutara del espectáculo de los demás más que de la comida en sí.
El carnaval seguía, luminoso y vibrante en apariencia, pero con un susurro soterrado: que en Bellemaris, incluso la celebración más radiante podía albergar una sombra que nadie se atrevía a nombrar.
La playa, al anochecer, se transformó en un escenario. Los fuegos artificiales estallaban sobre el mar, pintando la superficie de destellos rojos y dorados. La multitud miraba hacia el cielo, sin notar que entre ellos, alguien no levantaba la vista. Esa noche, cuando el último fuego artificial cayó sobre la bahía y la multitud comenzó a dispersarse, un silencio extraño se instaló en las calles húmedas. Algunos dijeron haber visto una silueta apartarse del gentío, caminar entre las sombras del muelle y desaparecer. Nadie lo mencionó en voz alta, pero al amanecer, cuando la arena aún olía a pólvora, faltaba una sonrisa en la multitud.
Información para los personajes.
Setting: La celebración del 4 de julio de Bellemaris.
Fecha: Inicios de julio.
Código de vestimenta: Casual.
Lista de actividades.
Información fuera de personaje:
La modalidad de la siguiente actividad será a través de starters abiertos a los cuales hay que darle reblog en el blog correspondiente. Pedimos por favor contestar al menos tres (3) starters antes de publicar el propio. Pueden situar los starters en cualquier momento del día, en cualquiera de las actividades mencionadas.
Durante esta actividad tendrán permitidos tres (3) starters privados. Asimismo, les pedimos que por favor las parejas de esta lista tengan un thread activo por motivos de la intervención.
La duración de la actividad será de 7 días con la posibilidad de extender, desde el 4 de septiembre hasta el 11 de septiembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener. ¡Feliz inicio del rol!
La mansión Whitcombe, conocida por albergar todos los años la gala benéfica más exclusiva de Bellemaris, abre hoy sus puertas de forma inesperada. La mansión se ha vuelto un mito para la mayoría de los habitantes del pueblo, quienes sólo la han contemplado desde detrás del portón blanco decorado con bugambilias y enredaderas que esconden sus interiores. Esta vez, a mediados de junio y siete meses después de la inesperada muerte de Matilda Whitcombe, la mansión abre sus puertas al mediodía para celebrar la fiesta de compromiso del nuevo heredero y su prometida.
El ambiente es mucho más acogedor bajo la luz del radiante sol, los ventanales reflejan el mar y la brisa marina es el toque necesario para terminar de sentirse en casa. La fiesta se lleva a cabo en el patio delantero, meticulosamente decorado con colores vibrantes y arreglos de flores ostentosos. Los conocidos de Paige Fincher y Richard Whitcombe se adentran a una postal idílica de lujos y elegancia, con bebidas infusionadas con cítricos y ceviche fresco, una banda que toca música en vivo e incluso una fuente de ponche. Hasta aquellos que se criaron entre privilegios logran sentirse impresionados por la imagen, en especial quienes conocen lo suficiente a Paige como para saber que viene de un ambiente radicalmente distinto al que se presenta frente a ellos.
La pareja recibe a sus invitados con amplias sonrisas, aseguran sentirse increíblemente contentos de poder compartir ese momento con sus cercanos. Cuando es tu turno de saludar, Paige te envuelve en un abrazo como si los cuatro últimos años nunca hubieran sucedido, como si tu papel en la tragedia de su hermano menor pudiera borrarse con un gesto. Richard te pide sentirte en casa, te asegura que todos los amigos de Paige tienen un lugar en la propiedad. Después de tu primera vuelta por los alrededores te percatas de que el matrimonio Fincher ha decidido ausentarse de la celebración, y la sensación se intensifica. Los rostros familiares comienzan a multiplicarse conforme pasa el tiempo como fantasmas en una casa embrujada, la misma duda que sientes se refleja en las facciones ajenas: ¿Podrán ellos, como Paige, pretender que el pasado se ha hundido para siempre bajo la arena?
Información para los personajes:
Setting: La mansión Whitcombe, oficialmente el patio delantero sin embargo sus interiores también están permitidos.
Fecha: Mediados de junio.
Código de vestimenta: Semi-formal.
Información fuera de los personajes:
La modalidad de la siguiente actividad será a través de starters abiertos a los cuales hay que darle reblog en el blog correspondiente. Pedimos por favor contestar al menos tres (3) starters antes de publicar el propio.
Durante esta actividad no están permitidos los privados ni grupales.
La duración de la actividad será de 10 días, desde el 27 de agosto hasta el viernes 5 de septiembre.
El buzón siempre se encuentra abierto para cualquier duda que puedan tener. ¡Feliz inicio del rol!