ʚଓ 𓂃 primer acto ; llegar no siempre es casualidad.
El cielo de Boston se tiñe de una tonalidad particular, como si la lluvia se detuviera por un segundo exacto. Estás frente al complejo habitacional de tres torres que, aunque distintas, comparten algo difícil de nombrar. Hay una familiaridad leve, casi incómoda, como si los ladrillos estuvieran conteniendo la respiración.
Llevas un montón de cajas, maletas que descansan a la expectativa en los pasillos, en ascensores que apenas se mueven con la parsimonia de dos o tres personas reconociéndose a la distancia. Quizá se miraron alguna vez en Chez Vouz, tal vez coincidieron sin saberlo en una lectura de cartas en Ravestone. Puede que incluso hayan sostenido una mirada demasiado larga en el metro rumbo a Black Bay, el día de la firma de contrato.
Sea cual sea la razón, hay algo en esos encuentros, reales o imaginados, que te hace sonreír cuando unas miradas expectantes se cruzan con la tuya. Y hay algo más, algo que se instala antes de que puedas cuestionarlo: te sientes en casa. Como si esas paredes respiraran lo suficiente para asegurarte que esta decisión no fue capricho, sino algo más preciso.
No hay una fiesta como tal, no planeada al menos. Todo ocurre de forma improvisada. Una copa de vino se convierte en otra, luego en una invitación a cenar en el lobby principal de Riverdrift. La conversación se extiende durante horas junto a la fuente del patio que conecta las amenidades.
Y entonces lo notas: hay algo en común entre tus nuevos vecinos y tú.
Una carta.
Hecha a mano. Letra pulida, caligrafía precisa. Te esperaba junto a los muebles todavía vacíos, junto a un arreglo floral con las iniciales JW & DW en la tarjeta.
La abres.
Querido vecino, bienvenido a tu nuevo hogar. No tengas miedo de preguntar aquello que siempre has querido. De decir en voz alta uno de esos temores que se han quedado bajo llave. Esta es una de mis últimas voluntades, dale a este viejo el consuelo de cumplirla: Vive sin miedo a equivocarte. Ama y odia con la misma intensidad. Deja que las cosas sigan su curso y, cuando se tuerzan un poco, deja que encuentren su rumbo. Estás en Riverdrift por algo. Por una coincidencia que no se siente tan aleatoria cuando la miras de cerca. Por suerte, o quizá porque yo necesitaba pagar una deuda. Sea cual sea la razón, ahora formas parte de estos ladrillos. Tu historia siempre puede comenzar de nuevo. Comienza aquí. Cuida a Judy también. Recibe su taza de té o sus desastres culinarios. Hazla reír de vez en cuando. Pero, sobre todo, cuídense entre ustedes. Un abrazo desde el otro lado, Donnie Walsh.
Doblas la carta.
Por un momento, todo se queda en silencio. Y ahora tienes que decidir por dónde empezar.
ʚଓ 𓂃 información para los personajes.
Setting: El complejo de riverdrift lane, cualquiera de sus amenidades así como las torres.
Fecha: Finales de abril.
Código de vestimenta: Casual, relajado, ¡queremos conocer un poquito de su estilo del día a día!
ʚଓ 𓂃 información fuera de personaje.








