—Pero podría no andar corriendo por los pasillos ¿No lo crees?— agarró su ipod y lo guardó en su bolsillo —Ugh en fin,si tienes razón. Lamento el choque— suspiró rodando los ojos.
— Hubiese andado corriendo por los pasillos o no, el choque hubiera sucedido de todas formas —respondió con simpleza, contestando después: — No hay problema... ¿No comprobarás el estado de tu ipod? Cualquiera en tu lugar lo estaría haciendo para luego reclamar.










