Sin mucho en los bolsillos, decidí aventurarme por las iluminadas y fiesteras calles de Bellavista, para entrevistar a un representante del rock y blues nacional. Claudio Valenzuela nos cuenta sobre sus raíces y experiencias como activo viajante en la ruta del blues criollo.
Cerca de la media noche, me encontraba en un particular pero recurrente bar: Road Hause, donde se escuchan las cuerdas y armónicas que, desde la otra cuadra, llaman a los amantes del buen blues a tomarse un trago con los amigos o con esa chica especial. Pero no era una noche cualquiera en el Road Hause porque, como todo los jueves, al escenario asistieron dos veteranos del rock y blues chileno, Felipe Toro y Claudio “Bluesman” Valenzuela, ex integrantes y fundadores de El Cruce.
Debido al acelerado ritmo de la vida nocturna en la ciudad de Santiago y la falta de dinero para poder asistir al show, no fue posible escuchar a los creadores del blues criollo en vivo, así que decidí dar un par de vueltas hasta que terminaran su presentación para hablar con ellos.
Al volver al bar, me sorprendí al darme cuenta de que este se encontraba con las rejas cerradas, aunque había gente adentro del bohemio recinto. Creí que Bluesman había olvidado nuestra acordada entrevista, pero antes de darnos la vuelta y volver a casa, vimos en el interior a un hombre alto, flaco, con gafas oscuras, cadenas y una pañoleta amarrada al pantalón, muchos tatuajes, una camisa alusiva al famoso whiskey Jack Daniel`s y un cigarro en la boca que fumaba con estilo.
Sabía que ese era el tipo al que buscaba, así que usando un par de artimañas periodísticas, logré convencer a la camarera, que no nos dejaba pasar, de llamar al señor para que viniera a vernos en la entrada. Pasados unos 10 minutos de duda apareció Claudio, con una sonrisa en la cara y haciéndonos eufóricas señas para que nos acercáramos a la mesa donde se encontraba tomando unos tragos con sus amigos. “Lo siento muchachos, pensé que no iban a venir y con todo el webeo de aquí nos pusimos a tomar con los cabros”, me ofreció un cigarro, el cual acepté y comenzamos a conversar.
Luego de presentarnos, y explicarle qué es lo que buscábamos de ellos, todo se volvió ameno y tranquilo. Aunque para nuestra sorpresa, sólo Bluesman quiso hablar con nosotros. Claudio Toro se limitó a hacernos un gesto con la mano y siguió hablando con una muchacha muy entusiasmado sin prestarnos demasiada atención. A diferencia de Toro, Claudio resultó ser muy amigable y estaba muy entusiasmado de responder nuestras preguntas que, al parecer, mientras más repitieran la palabra blues más fumaba y reía. Ya era más de la media noche y se notaba que para los músicos la fiesta recién comenzaba. Había botellas por toda la mesa y una nube de tabaco que rodeaba de pies a cabeza. De fondo escuchábamos al grupo argentino Memphis la Blusera y todos los presentes movíamos los pies al ritmo de la canción.
“Se perdieron el tremendo show, tocamos como tres horas seguidas y creo que hace tiempo que no saltaba tanto en el escenario. Hubiesen llegado antes, se la perdieron” –me dijo excitado y yo, maldiciendo por no llegar antes. “Se nos hizo difícil llegar antes, ¡pero para la próxima!” –me daba vergüenza explicarle la verdadera razón: no me alcanzó el dinero para la micro.
- Quiero comenzar preguntando sobre la banda que los llevó al éxito. El Cruce, con más de 10 años de trayectoria profesional, debe tener muchas historias que contar pero, ¿Cómo nace este proyecto?
- Hace unos años había un bar de blues en Bellavista, en Santa Filomena, que se llamaba La Blusera, ese bar recibía a toda la gente y las bandas emergentes que disfrutaban del buen blues. En ese lugar empezamos tocando el Toro y yo como dúo, que es lo que estamos haciendo ahora, pero luego empezamos a agregar más músicos para armar una banda de rock, de blues y como no teníamos ningún referente nacional de blues tan heavy, logramos hacer un estilo propio, que llamamos blues criollo y de ahí salimos para adelante.
- Hablas de blues criollo, concepto que crean ustedes. ¿Qué significa realmente este estilo de blues?
- El blues criollo… te puedes dar cuenta que cada uno de los países en Latino América ha recibido el blues de una manera diferente, por ejemplo en Argentina tienen grandes exponentes de blues y Chile no tenía una identidad blusera. Nosotros, sin querer, al principio empezamos tocando una onda que combinaba rock clásico, blues clásico, un poco de acordes latinoamericanos y otro poco de folclor chileno y ahí salió de chiripa el blues criollo que es lo que hacemos con tantas ganas.
- ¿En qué año parten oficialmente?
- No me preguntís de fechas, porque no me acuerdo (ríe).
- Una vez armada la banda empiezan las ganas de registrar su material ¿Cómo es el proceso de grabar por primera vez?
- Primero queríamos grabar un demo de dos o tres temas, pero empezaron a salir más canciones, empezó a haber onda y nació la idea de grabar un disco. Yo en esa época era contador auditor y en el trabajo pedía permiso para ir a grabar, o después de la hora de almuerzo me escapaba a grabar uno o dos temas y volvía al trabajo. Además era primera vez, por lo que no conocíamos mucho el trabajo de estudio ni lo que había que hacer. Lo grabamos en croma, me acuerdo, y los mismos muchachos que nos grababan nos incentivaban a terminar el disco, porque encontraban que hacíamos un buen trabajo.
- Bastante bueno parece, porque no tardaron mucho en darse a conocer. Ya tienen actualmente cuatro discos de material original, sin mencionar las giras y presentaciones en grande que han tenido. ¿Qué se sintió haber pasado a las ligas mayores de la escena musical?
- Nosotros siempre tuvimos el sueño de llevar el blues a los estadios y en cierta forma lo logramos. Eso de estar en las ligas mayores, en el fondo te lo entrega el trabajo, el bagaje, el si tú estas sonando, estás tocando, estás generando eventos interesantes para la gente e ir de oreja en oreja, que “tal banda está sonando”, que “estos cabros tocan bien” y así nosotros llegamos a las ligas mayores. Ahora representamos el blues chileno y lo representamos aquí, en Argentina, en Brasil… afuera la gente sabe que quienes mejor representan al blues en Chile somos nosotros, y lo digo humildemente.
Claudio hace una pausa para tomar un sorbo de su cerveza y apagar el cigarro que estuvo fumando. Inmediatamente sacó otro y puso atención. Por otro lado, el grupo de amigos seguía riendo alrededor de Toro.
- ¿Cuál era la meta principal de El Cruce? ¿qué era lo que querían plasmar?
- Como lo dice la canción, tratar de hacer blues.(Se refiere a la canción “Trato de Hacer Blues” del disco PeaceCo 1999)
- ¿Hay un momento en que la banda decide estar en standby, por qué?
- Generalmente cuando decidimos parar de tocar en vivo es para preparar discos, DVD’s o presentaciones en grande como lo fue la celebración de los 11 años que hicimos en el teatro oriente, lleno total y con El Cruce de lujo con más de 20 músicos en escena. Entonces a veces como que tienes que parar, vienes tocando todas las semanas, todos los fines de semana, y no tienes tiempo para crear cosas nuevas. Teníamos la necesidad de parar un poco la máquina.
- Tú con el Toro están actualmente en un trabajo independiente, ¿En qué parada están los otros músicos de El Cruce?
- Bueno, todos los muchachos de la banda están en cosas diferentes, algunos están criando porque fueron papás hace poco y están trabajando, todo súper bien. El bajista “Negro Silva” está trabajando como productor musical de diferentes bandas, Jorge Quinteros (batería) está trabajando con otras bandas, Pablo Castillo (piano y teclados) también. En el fondo como que necesitábamos hacer cosas diferentes, todos en la banda estamos en nuestros proyectos personales, ahí viene la necesidad de seguir tocando blues con Felipe que fue como empezamos, como dúo, seguimos tocando como dúo y jamás hemos dejado de tocar blues.
- Si El Cruce vuelve a la escena ¿crees que se venga alguna nueva producción?
- No sé si El Cruce va a volver, porque llegamos a un acuerdo en el cual decidimos todos parar indefinidamente, pero si algún día vuelve, obviamente tiene que volver con trabajos nuevos, un disco o algo bajo el brazo para poder decir “estamos vivos, estamos aquí”.
- ¿Esperas que El Cruce vuelva?
- Cambiando un poco el tema, tú como exponente del blues nacional ¿Ves proyección del blues en Chile?
- ¡Si hay y mucha! hoy mismo estuve tocando al lado de Billy Branch, uno de los más grandes armonicistas de la vieja escuela del chicago blues, quien vino a tocar con una banda chileno-argentina, y tuve la suerte de abrirles el show y cantar con él. El bluesalgunas veces va a sonar más o va a sonar menos pero siempre va a existir, mientras existamos quienes nos dediquemos al blues, los bluesman.
Señalándose a sí mismo, ríe, da un brindis y nos ofrece otro cigarro, el que por esta vez rechazamos.
- ¿Crees que hacen falta medios que mantengan la esencia del blues o del rock como lo fue en algún tiempo?
- Siempre que hayan medios que hablen de la música que surge en el país va a ser bueno. Que incentiven a la gente a escuchar música propia, música original de las bandas chilenas, porque muchas veces la gente paga ocho o diez lucas por ir a ver bandas tributos, porque obviamente no vienen las bandas grandes, y eso es entendible pero también tienen que ver para el otro lado, dónde están las bandas que tienen material propio y eso es algo que si no se masifica, a la larga, termina aburriendo a las bandas chilenas.
- ¿Cuál es la crítica principal que les puedes hacer a los productores y proveedores de música en chile?
- A veces vienen bandas internacionales y las bandas chilenas telonean, y los productores piensan que le hacen un favor a las bandas y es todo lo contrario. Las bandas le hacen un favor los productores, ir y calentar al público para las grandes bandas de más trayectoria. Yo creo que falta más respeto por las bandas chilenas, tanto por parte de los productores como del público.
- ¿Crees que las bandas emergentes tienen oportunidades acá en chile?
- Con respecto a las bandas emergentes, todas las bandas tienen el mismo sueño de lograr algún día vivir de esto, yo por suerte soy prueba viva de ello y uno con el tiempo se va dando cuenta de eso. La proyección que las bandas pueden tener acá en Chile es súperrelativa, porque en Chile estamos atestados de una pachanguearía que es lo que vende actualmente y, lamentablemente, el rock y el blues (sobre todo el blues) es súper under. El blues siempre ha sido under y siempre lo será. Así que si las bandas quieren empezar a hacer blues, que lo piensen antes porque de verdad se van a meter en un buen lío.
- ¿Tu consejo a las bandas emergentes…?
- La constancia, que crean en su trabajo y que no se vendan nunca. Porque si quieren ganar lucas se van a vender y van a terminar haciendo cumbia, guachaca, pachanga y todo eso que es lo que vende.
Con esa tajante pero cierta afirmación, llegamos al fin de la entrevista. Tuvimos la suerte de que Claudio estuvo muy atento a nuestras preguntas y la conversación fluyó de manera agradable. Nunca sabré si se debía a las copas demás o a la buena onda que existía en esa mesa, pero sea cual fuese el motivo, al momento de irnos teníamos ganas de colarnos en su carrete y cantar con ellos toda la noche, pero no quisimos ser imprudentes y nos marchamos.
- Muchas gracias por la buena onda, cuando subamos la entrevista te aviso, te pasaste.
- No se preocupen, cuando quieran. ¡Para la otra si, vengan al show, para que nos escuchen, la van a pasar bien!
- Por supuesto, te cobraré la palabra.
Nos despedimos de todos los que estaban en la mesa, al parecer la parranda tenía para rato. Ellos siguieron conversando y bebiendo, nosotros salimos satisfechos del Road Hause, con ganas de volver.