mtthss:
a pesar de que la experiencia le resultara abrumadora (y un tanto irresponsable), no podía evitar ayudar a esas personas que estaban un poco peor; había decidido mantenerse sobrio, sereno, intentando de alguna manera dar el ejemplo. “¿Honestamente? Eso suena algo estúpido, pero…” una pausa se adueñó de la escena, su vista entonces buscó el ente que, aparentemente, perseguía a la muchacha. “Bueno, quizás no tanto.” afirmó al momento de encontrarse con esta presencia que, por lo visto, le era imposible descansar. “Es un hombre— dice que tienes algo que le pertenece.” su mirada entonces viajó hasta el rostro femenino, agregando: “Pero no te conoce. ¿Tienes algún regalo o algo en tus posesiones que no te pertenezca o no sepas de dónde provenga?” cuestionó.
sus ojos se abrieron más de lo normal ante las palabras del contrario, sabía que alguien le había estado siguiendo desde hace tiempo, pero ante cuestionamiento no logra imaginarse qué es lo que busca. “¿Un hombre?” Pregunta, y luego recuerda la vez en que un pequeño le regaló un broche en forma de guitarra. “¿Tiene look de rockero? Porque hace unas semanas su pequeño niño me regaló un broche” Contó al mayor, Evolet había estudiado el caso de aquel niño en sus prácticas y había aceptado aquel regalo porque no pudo negarse ante aquellos ojitos que le miraron con ternura. “No pensaba tomarlo, pero el niño insistió, ¿me podría disculpar?” Preguntó, dirigiéndose directamente al ente que no podía ver.










