La Cordillera, la central, que se extiende desde el Nudo de Almaguer o Macizo colombiano en el departamento del Cauca a la Serranía de San Lucas de Bolívar al norte de Colombia. Es la más alta cadena de montañas en el país con picos que se elevan por encima de los 5.700 metros de altura y tiene una longitud de 1.000 km. Aquí uno viene a alejarse de la ciudad, a respirar y a caminar, sobretodo cuando la bruma se adueña del lugar después de una de las acostumbradas lluvias matutinas, aquí da el presentimiento de estar en el cielo, tan alto y tan fresco, entre nubes, da esa noción de flotar que sentimos cuando un avión va por encima del colchón de nubes y lo mejor es que desaparece pausadamente. Aquí es donde llevaría a todo el que me cae bien, al que dice que necesita un respiro, al que necesita un descanso, al que añora inspiración, al que está aturdido, incluso al que no sabe bien a donde ir, aquí donde crecí y se respira azulito con verde, donde el tiempo va sin prisa, donde a “tita” no le falta algo rico para ofrecer en cualquier momento del día, donde uno se siente querido... consentido.














