Desconocía qué clase de narcótico había ingerido, aunque estaba segura de que hacía efecto con más rapidez de lo que esperaba. En cuestión de instantes se veía sumergida en un mar de imágenes difusas, provocando que se tambalease por la confusión. Al intentar incorporarse de su asiento, trastabilló y cayó contra una esquina del mismo. Poco faltó para que se descolocase el ojo, abriéndose una herida profunda a centímetros de su ceja. Se distrajo al divisar una figura que se detenía al reparar en ella. Achinó los ojos, intentando descubrir si se trataba de una alucinación—: ¿Te quedas a mirar la función o prefieres ayudarme con ésto? —musitó con un hilo de voz, elevando dificultosamente las cejas.
-No lo sé, la verdad es que las chicas lindas drogadas son mi show preferido.-Comentó riendo, parado a centímetros de ella. Luego de unos segundos cedió y se dignó a ayudarla a levantarse, y viendo la lastimadura que llevaba sobre su ceja.-Ouch.-Comentó con impresión.-Siéntate aquí y quédate quieta, iré a buscar una gasa o algo.-Ordenó tomándola con los brazos y dejándola suavemente de nuevo en su lugar.








