its-alexbrown:
Por supuesto que sÃ, en el mÃo. —Habló con el cigarrillo entre los labios, concentrándose más en encender éste que en la chica a su lado. Cuando al final pudo lograrlo y después de calar unas cuantas veces su dispensador de nicotina, volvió a hablarle, mirándole con sus habitualmente alegres ojos azules.— ¿Cuanto tiempo dura una cajetilla de cigarrillos abandonada en una sala llena de… Consumidores? —Preguntó en medio de una risa, esperando que al final se entendiera lo que querÃa decir.—
—No mucho... Tiene sentido.—Respondió cuando los hechos se unieron en su mente, dando la respuesta enseguida asintiendo levemente hacia el castaño.








