wallacepolsom

Product Placement
No title available
hello vonnie

Kiana Khansmith
Three Goblin Art

ellievsbear
taylor price
Cosimo Galluzzi
No title available
Mike Driver
i don't do bad sauce passes

titsay
No title available
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
d e v o n
Alisa U Zemlji Chuda
Misplaced Lens Cap
cherry valley forever

Origami Around

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from Türkiye

seen from Canada

seen from United States

seen from Türkiye

seen from United States

seen from Singapore

seen from South Korea
seen from United States
seen from Taiwan
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Poland
seen from United States
seen from Germany

seen from United States

seen from United States

seen from United States
@carenaldesp
Aún te extraño,
aunque finja que ya no.
Aunque sonría, aunque calle,
aunque pase el día como si nada.
Y a veces, sin querer,
te busco.
Te busco en las calles,
en las voces,
en los ojos de los extraños.
Te busco en cada canción
que habla de amor perdido,
en cada poema que parece escribir mi corazón,
en cada olor que se parece a ti,
en los colores que antes amaba
y ahora se sienten vacíos.
Te encuentro en todo,
en los silencios,
en los recuerdos,
en las cosas que no tienen tu nombre,
pero aún saben a ti.
Estás en todo,
y al mismo tiempo,
no estás en nada.
Porque te busco,
te juro que te busco…
pero no estás.
No más.
- Caren Alderete
Soy completamente consciente del error que cometí.
Del daño que te causé.
Y aunque trate de seguir, sé que jamás voy a poder perdonarme del todo por haberte herido.
Tú no merecías eso.
Tú merecías lo mejor de mí, no mis inseguridades, no mis reacciones, no mis vacíos.
Y sin embargo… tú estuviste.
Tú amaste, tú creíste, tú construiste.
Y yo, sin darme cuenta, empecé a romper todo lo bonito que teníamos.
Pero quiero que entiendas algo:
La gente sí cambia.
Cuando una persona de verdad le importa, cambia.
No por presión, no por obligación, sino por amor.
Y tú… tú me importas más de lo que jamás sabrás.
Estoy dispuesto a hacer todo lo necesario para que me perdones, para borrar el daño, para reconstruir lo que destruí con mis errores.
Sueño con empezar una nueva historia contigo.
Una historia bonita, limpia, distinta… como la que los dos anhelábamos.
Como esa que imaginamos tantas veces con los ojos cerrados y el corazón abierto.
No sabes el miedo que tengo.
El miedo de que ya no me ames, de que ya no quieras lo mismo que yo,
de que ese “nosotros” que era tan fuerte… hoy se haya desvanecido.
Dios mío… lo arruiné todo.
Aún recuerdo cada palabra de lo que me dijiste aquella vez, en Reforma 222.
Se me quedó grabado, tan fuerte, que no sé cómo arrancarlo de mi corazón.
Tu voz, tus ojos, tus planes, tu fe en mí…
Todo eso me acompaña cada día, y a la vez, me rompe.
No tengo más que pedir.
Solo puedo suplicar desde mi alma:
Dios, ayúdame.
Ayúdame a sanar.
Ayúdame a demostrarle que sí puedo ser mejor.
Ayúdame a recuperar el amor más sincero que he conocido.
Ayúdame… porque sin él, todo duele.
—Caren
Yo ya me rendí, si llego a morir cualquier día de estos para mí será un regalo o más bien un favor.
Estoy completamente seguro que todos mis problemas acabarán si me suicido.
Odio vivir en este cuerpo con alma rota y sin reparo.
elle.
solo espero que mi ausencia te de toda la paz y la felicidad que mi amor no pudo darte
Yo sí quería todo contigo.
Mi futuro, mi vida, mis días y mis noches.
Quería que fueras tú el que estuviera a mi lado cuando el mundo se cayera, el que me abrazara en los días felices, el que me tomara de la mano cuando llegaran los hijos, los nuestros… ese pedacito de los dos que tantas veces imaginé en tus brazos.
Yo soñaba contigo.
Contigo construyendo, contigo creciendo, contigo hasta viejitos.
Pero lo arruiné.
Fue mi culpa.
No supe cuidarte, no supe cuidarnos.
Y aunque me duela aceptarlo, lo sé:
Soy lo peor por haber dejado que mis heridas se interpusieran entre tú y yo.
Hoy ya no estás, y yo estoy rota.
Porque tú eras mi refugio, mi hogar, mi todo.
Y hoy me toca vivir con el vacío de no tenerte, con la voz quebrada de tanto llorarte, con las manos vacías de ti.
No te guardo rencor.
¿Cómo podría hacerlo si aún te amo con cada parte de mí?
Si aún me despierto con la esperanza de que esto sea solo una pesadilla.
No te culpo por alejarte… yo no supe proteger lo más valioso que me dio la vida: tú.
Perdón.
No sé cuántas veces lo he dicho, y cuántas más lo diré.
Pero lo siento.
Por no haber ido a terapia a tiempo.
Por no haberme sanado antes de intentar amar.
Por haberte lastimado sin querer.
Yo sí quería todo contigo…
Y aunque hoy te hayas ido, esa parte de mi corazón seguirá contigo,
porque tú fuiste, eres y siempre serás…
Todo lo que amo.
—Caren
No estoy hecho para el amor casual. Nací para el amor y la obsesión que me consuma el alma.
Mas que dolor lo único que siento es rabia, me da asco la idea de que en algún momento desee toda una vida contigo, yo quería intentarlo y tu solo querías una cosa y amarme no era. Pero debí saber desde un inicio que todo acabaría mal desde el momento en el que note que tu único interés estaba en conocer mi cuerpo, donde lo único que buscabas era saciar un deseo, vaya talento que tienes para fingir interés y en el primer momento en el que recibes un no, cambias de parecer.
Maldita sea…
Pinche error mío no haber ido a terapia antes.
No haberme atendido, no haberme escuchado, no haberme querido lo suficiente a tiempo.
Y hoy…
Hoy me pesa.
Hoy me pasa la factura.
Porque ese descuido me costó una de las cosas más valiosas que he tenido en la vida:
El amor de mi vida.
No fue falta de amor.
Fue falta de herramientas.
Falta de conciencia.
Falta de cuidado hacia esa niña rota que pedía ayuda a gritos y yo no supe escuchar.
Hoy lo sé.
Hoy lo lloro.
Hoy lo acepto.
Y también hoy elijo no seguir igual.
Voy a sanar, por mí, por ella, y por todo lo que aún merezco.
Pero sí…
Sí me duele.
Porque lo perdí cuando ya estaba lista para dar lo mejor.
Gracias, niña interior
Gracias por no rendirte, por seguir creyendo, por mantenerte de pie cuando todo parecía caerse.
Te amo por tu valentía, por tu ternura intacta, por tu capacidad de amar a pesar del dolor.
Perdóname por todo el daño que te hice, por las veces que no te escuché, por las veces que te dejé sola.
Hoy te reconozco, te abrazo, y me comprometo a cuidarte.
Nos toca sanar, pasito a pasito…
Estoy rota, sí, pero también soy fuerte.
Y aunque me duela, sé que vamos a salir adelante.
Porque ahora estamos juntas, y ya no te suelto.
Ya te borré de mi galería,
las fotos, los mensajes, los días…
Las cartas que un día te escribí
ya no existen, ya no están aquí.
Pero hay algo que no sé arrancar,
ni con silencio, ni con olvidar:
el recuerdo tuyo, tan persistente,
y este amor que sigue tan presente.
No queda rastro en mi teléfono,
pero en mi pecho arde tu eco eterno.
No hay imagen ni letra guardada,
pero tu nombre no se me escapa de nada.
Te fuiste de todo… menos de mí,
y aunque intento soltar, sigo aquí,
recordando lo que ya no tengo,
amándote en secreto… y en silencio.
Espero que haya una versión de mí en otro universo que esté disfrutando de un amor bonito.
Me puse bonita para ti tantas veces, que todos me miraban menos tú.