Bunny estaba plantando unas nuevas flores en el camino que llevaba a la puerta principal y en eso apareció una señora mayor, algo regordeta y de cabello cano.
- ¡Oh! Sally ¿Cómo has estado? ¡Hace mucho que no te veía!
-Bien, gracias por preguntar. Estuvimos de viaje un tiempo, con Sam…- la señora dudó antes de continuar - Disculpa, es que no quiero parecer indiscreta, pero… Ese joven que vino de visita la otra vez, tu sabes, el bajito musculoso, ¿se va a quedar por mucho tiempo?
Bunny la miró extrañada un momento y luego dio con la persona por la que preguntaba.
-Sí… ¿Por qué tu interés, querida? Porque si es para una cita, lamentablemente el joven Vegeta es el esposo de mi hija, es decir es un hombre com-pro-me-ti-do
La señora la quedó mirando un momento y luego sacudió su cabeza, para después preguntar
- ¿Tight se casó? No tenía idea. ¡Felicidades! Yo creí que te había salido, tu sabes…
-Oh, No... Aunque yo también lo pensé en algún momento… pero no, al parecer solo le gusta la soltería… y escribir. Le ha ido muy bien como novelista.
-Entonces se casó tu hija menor…
-Sí, pero por las leyes de otro lugar… Ni te imaginas ¡Vegeta es un príncipe!
- ¿En serio? Debe ser de algún reino del Sur ¿no?
-No sé exactamente en qué lugar quedaba su reino… - dijo llevando un dedo a su mejilla
- ¿Quedaba? ¿Acaso tuvieron un golpe de estado?
-No, Sally… Su reino fue destruido… creo que por un ejército malvado o algo así…
- ¡Oh, qué pena!... Pero entonces ¿se quedarán a vivir aquí?
-Por supuesto. El pobrecito de Vegeta no tiene donde más ir…
La señora se quedó pensando un momento
- ¿Sabes si hay alguien interesado en comprar alguna propiedad, aquí en el barrio?