Estimado Maluma
Le escribo esta carta sin más pretensiones que hacerle saber que la imagen de su nuevo single me tiene perturbada.
A parte de los motivos obvios, esta foto contiene muchos detalles que no me dejan descansar y que a continuación paso a detallar:
El sujetador que sobra. Todo el mundo lleva el pecho cubierto, menos una persona. Yo lo apoyo. Yo misma llevo sujetador, además tiene usted un gusto exquisito porque es un color nude muy elegante.
No quiero dármelas de lista, pero en cuanto he visto esa cama abarrotada de gente, he percibido la clarísima referencia a un barracón de Auschwitz. De hecho en cuanto lo ves, es imposible no verlo.
Aprecio que haya apostado por la inclusión aceptando a una chica que tiene el síndrome de la pierna como el bracito de un bebé.
La luz de la foto es una de las cosas que más me inquietan. Me hace preocuparme por las chicas, ¿no hay demasiada luz ahí? ¿No están demasiado dormiditas? ¿Alguien ha comprobado el pulso de esas chicas? Ponles unas gafitas de sol.
Hay una chica morena durmiendo sobre la rodilla de otra, lo que significa que si hubiera una foto del día siguiente, esta morena llevaría collarín.
Maluma, tú estarás cómodo, pero estoy segura de que le has pillado la teta con el brazo a la chica de detrás.
Cuando se acabó la foto ¿las chicas pudieron recuperar el riego sanguíneo en los brazos? ¿alguna amputación?
La chica de abajo, que le cuelgan los pies, y que no está nada cómoda, ¿es que no le llegó el whatsapp con la hora? ¿pilló atasco? porque juraría que se ha echado en la cama escasos segundos antes de tirar la foto.
Muy bien por la persona previsora que ha llevado una servilleta.
No estoy segura pero juraría que una de las copas de cava de la mesita de noche de la derecha no se está reflejando en el espejo. Cuidado Maluma, podría haber fantasmas.
El espejo de la mesita de noche de la izquierda tampoco funciona, Maluma. Cámbialo porque no está reflejando las cosas en el orden correcto, y como seguro que ya sabes: espejos que hacen cosas raras, objeto maldito.
Ahora que lo pienso demasiadas cosas fantasmagóricas. ¿Es eso lo que te tiene desvelado en la foto? ¡A ver si vais a estar todos muertos!
¿Cojines de pelito? Que ya tenemos una edad.
Tiene una persona tumbada en sus rodillas, así que imagino que cuando quiso levantarse tuvo que arrastrarse hasta el borde de la cama, y colocar con sus manos las piernas en el suelo. Prácticamente, volver a aprender a andar.
Termino diciendo que no parece que haga frío para arroparse, pero tu te has hecho un kebab con la sábana por si acaso luego refresca que no te la quiten, bien pensado.
Vale, pues creo que ya está todo. Diciendo esto me quedo yo más tranquila, sobre todo con el tema de los objetos malditos. Cuando ya os despertéis y ventiléis la habitación, yo pensaría si quemar todo. O venderlo en Wallapop, que Satanás siempre agradece ser cambiado de manos.
Atentamente,
Sandra C.
PD: Si vendes el colchón, pide buena pasta, porque puede tener a Satán dentro, pero también tiene el tamaño de un campo de fútbol.











