Personas anti-grumitos
¿Por qué no podéis ser normales?
Algunas personas (las peores) sienten repulsión hacia nosotros, los amantes de los grumos del ColaCao, también conocidos como “Las buenas personas” o “la gente de bien” y esta carta es para poner fin a esta situación. Se acabó; fin a la era del terror, malditos intolerantes, obsesos de lo soluble, que no hay cosa mas repipi que comprar Colacao instantáneo, qué ñoños, me avergüenzo de vosotros, para mí estáis muertos. Pero como veis, como pro-grumos, soy una persona que os trata siempre con tolerancia y respeto y no pongo cara de culo si os hacéis un ColaCao que no cumple mis ridículos cánones de disolución para bebidas, al contrario que vosotros.
Me producís muchísima pena (e ira homicida) porque no sois capaces de apreciar las sorpresas que el cacao poco disuelto tiene para vosotros. ¿O acaso me vais a negar que no es sorprendente estar desayunando y que se te meta un terrón de tierra en la boca? ¿NO ES SORPRENDENTE ESO?
Como quiero ayudar y que abráis la mente a nuevas formas de tomar vuestro desayuno habitual, os voy a contar cómo se hace un buen ColaCao, un ColaCao 4REAL. Para empezar:
Echad leche en la taza, a ser posible fría, porque tomar la leche caliente con telilla por encima es repugnante y no puedo imaginar que haya humanos haciendo esto, y he tenido que parar un poco de escribir porque me estaban dando arcadas.
Echad en la taza vuestras tres buenas cucharadas de cacao “soluble” (guiño, guiño, guiño, tos, codazo, tos, codazo, carraspera, tos, tos, tos real, golpecito en el pecho) y mira como ocurre la magia.
Como habrás observado, no ocurre magia. Simplemente la leche y el polvito no se juntan, y se quedan en dos capas diferenciadas. Mete la cuchara y remuévelo un poco, UN POCO, sin pasarnos que tampoco es que nos vayan a pagar, sólo para que la leche no se quede sin marronear, pues si no estaríamos bebiendo un vaso de leche tal cual, y mereceríamos ir a prisión.
A estas alturas ya deberíais tener los bordes del vaso bastante asquerosos, llenos de tierra de cacao, y un poco la mesa también, y seguramente la mano, y alguna prenda de la ropa y todo lo que amáis. Vais bien.
Ahora podéis ver que los grumos son polvito mojado por fuera EXPLOSIÓN DE POLVITO SECO por dentro. Una delicia gourmet.
Ya está listo para beber, ten en cuenta que cuando metas el hocico en el vaso (que esta lleno de polvo y grumos porque aquí hemos venido a desayunar no a cuidar la presentación) es posible que inhales un poco de cacao porque es otra de las sorpresitas de este maravilloso brebaje.
Si cuando lo termines puedes limpiar el vaso bien y no dejarlo un día en remojo, es que lo has hecho TODO MAL. Y recordemos que esta es la receta para un Colacao poco disuelto, si has hecho esto mal que el nivel de dificultad es -3, decirte que enhorabuena por haber llegado hasta aquí leyendo tú solo y que corras a hacerte algunas pruebas.
Aquí acaba mi carta/receta/manifiesto pro-grumos, que espero que os haga recapacitar sobre lo mal que hacéis absolutamente todo.
Atentamente,
Sandra C.
PD: Esta carta no está patrocinada, pero vaya que si queréis darme dinero sólo tenéis que decirlo.








