Vivir con fantasmas era algo a lo que se tuvieron que acostumbrar tú y Grim al estar viviendo en Ramshackle. Aquellos fantasmas les jugaban bromas seguido, más de lo que te gustaría admitir. Al principio, sus bromas eran inofensivas, mover cosas de la cocina en la noche, abrir las llaves de los lavabos del baño o inclusive abrir las ventanas para que el aire entrara, causando un escalofriante sonido, pero ya no les molestaba, después de todo, estaban acostumbrados a estos. Octubre había llegado, y con esto, los fantasmas comenzaban a hacerse aún más presentes, al igual que sus bromas comenzaban a ser más espeluznantes a la llegada del día de Halloween.
Últimamente te ocupabas en tareas para el evento de Halloween que se acercaba, así que, naturalmente, querías un descanso. Junto con los chicos de primer año, todos concordaron en que debían de tener una pijamada para divertirse y relajarse un poco de aquellas tareas que todos estaban teniendo. Sugirieron que la pijamada fuese en Ramshackle, después de todo había bastante espacio y no molestarán a demás integrantes, pues solo eras tú y Grim. Aceptaste la idea, emocionándote, al igual que tu compañero monstruo.
Precisamente, hoy era 28 de octubre, día en que tus amigos vendrían a tu dormitorio para pasar la noche. Habías gastado un poco de tus ahorros en comprar unos cuantos snacks para compartir, no querías que tus amigos llevasen todo. El timbre sonó, anunciando la llegada de alguien. Advertiste con una mirada a aquel “gato” para que no se comiera los snacks mientras ibas a recibir al primer invitado. Abriste la puerta, y para tu sorpresa, te encontraste con Ace y Deuce, los cuales cargaban sus sacos de dormir y unas bolsas con bebidas.
Saludándolos, los dejaste pasar, y antes de cerrar la puerta, llegaron corriendo Jack y Epel, seguidos de Sebek que unos segundos después llegó. Ya todos estando en Ramshackle, pasaron al salón principal y acomodaron sus cosas, para dar inicio a aquella noche llena de diversión para ustedes. Comenzaron a jugar verdad o reto, algo bastante común, pero que siempre funcionaba para dar paso a nuevos juegos que animaran la noche.
—Ace, ¿verdad o reto?— Preguntó Jack mientras comía unos dulces
—Reto, duh— Dijo el pelirrojo como si fuese obvio
—Bien, te reto a tomar de la mano a Sebek hasta tu siguiente turno— El albino respondió con una sonrisilla
Solo se escuchaban las quejas de los retados, mientras los demás reían, la noche comenzaba a tomar color.
Los juegos siguieron, variando entre uno y otro, hasta que decidieron votar por ver una película de terror, que Epel había llevado. Cerraron las ventanas y cortinas, apagaron las luces de la sala y se pusieron cómodos en el sillón, para comenzar a ver esta película. Como cualquier otra película, comenzaba en una casa, y los protagonistas quedaban sin comunicación, a oscuras, y con ruidos extraños a los que claramente no hacían un intento de ignorar. Sorpresivamente, la trama era bastante intrigante, pues te estaba atrapando en esta, y a Grim también, pues sentías como sus pequeñas garras se aferraban firmemente a la tela de tu pijama.
La tensión había comenzado a incrementarse, se podía notar fácilmente en el ambiente. Pasaron unos minutos en donde parecía que podría saltar algo de la oscuridad de la pantalla, y cuando por fin los personajes prendieron la luz, no hubo nada. Visiblemente todos se relajaron, pero fue un error, justo después apareció de la nada uno de los asesinos, asustandolos a todos, en especial a Grim, quien salió volando hacia atrás del sillón. Los chicos y tú intercambiaron unas cuantas palabras mientras se pausaba la película, pues querías asegurarte que tu compañero monstruo estuviera bien.
—Grim, ¿estás bien? saliste volando muy de repente— Cuestionaste con preocupación
—¡Fgna! Claro que si, solo vine a checar que nada estuviese aquí atrás, no tenía miedo, claro que no— Se excusó con un temblor en la voz
Tomaste a Grim en tus brazos, te ibas a dirigir de nuevo al sillón, pero te detuviste al oír a Epel.
—Oigan… ¿escucharon eso?— Volteaste a ver al estudiante de Pomefiore, todos prestaron atención hacia el sonido, para ver si se escuchaba algo.
—Creo que solo fué tu imaginació-— Deuce fue abruptamente interrumpido por un fuerte sonido, como si varias cacerolas se hubieran caído de la nada alrededor de ustedes… pero no había nada, solo oscuridad.
—¿No crees que esto ya es demasiado, Ace?— Preguntó Jack con cierta cautela
—¡Yo no fui!... eso hace esta situación más horrible— Dijo el chico de Heartslabyul
En la oscuridad de la habitación, notaste como Sebek parecía que iba a decir algo, pero en vez de eso gritó, asustando a los demás
—¿¡Por qué tienen sangre encima!?— Sebek, alerta, sacó su pluma mágica
—Nosotros no tenemos sangre, Sebek— Comentó Jack
Y así, aquellos sucesos espeluznantes continuaron, golpes en las paredes, gritos agonizantes e ilusiones que ponían la piel de punta. Comenzaste a pensar que no era lo usual, normalmente las bromas de tus compañeros fantasmas no eran así de fuertes. Y ahí estuvo el click, eran simples bromas de los fantasmas, solo que se habían hecho más espeluznantes gracias a que halloween era en 3 días más.
—Chicos, chicos, no se alerten— Hablaste mientras prendían las luces —Son los fantasmas del dormitorio, olvidé decir que hacen bromas—
Y justo cuando terminaste de hablar, los culpables aparecieron, algunos con cubiertos en sus manos
—Pensamos que sería buena ambientación de halloween bo-ho—
—¡¿EHHH?!— exclamó Ace —¡¿Por qué se te olvidó decir algo tan importante como eso?!— Los demás asintieron en acuerdo con el de cabello rojo
—Eh... me acostumbré a sus bromas, aunque sinceramente no me esperaba nada de esto— Admitiste
—Yo tampoco, sus bromas se volvieron más espeluznantes con la llegada de halloween— Lloriqueó Grim
Hubo un silencio pequeño, y Sebek comenzó a reír, pues, se habían asustado de las bromas de los fantasmas. Los demás se unieron a las risas, pasando un buen tiempo después de tantos sustos. Invitaron a los fantasmas a terminar de ver la película, y generalmente pasaron una noche muy divertida, y sin duda, inolvidable por sus sucesos escalofriantes.