—Mucho, mucho, no. Lo normal, supongo, No soy una cinéfila de estas que adoran las películas sesudas de cine de autor que solo conoce su madre— esbozó una media sonrisa —Prefiero cosas algo más comerciales, claro, que sin caer en pelis vulgares de humor absurdo o violencia gratuita, que de eso ya veía suficiente en mi trabajo…— comentó con cierto desagrado.
—Ya… me imagino que el trabajo de médico es bastante sacrificado, con las guardias y todo eso, ¿no?— preguntó cuando él de dijo que no tenía mucho tiempo libre —Lo siento, no sé quien es Mahler— hizo un gesto de disculpa —¿Ves? A mí ese tipo de cine no me llama— alzó su mano derecha para hacer énfasis en sus palabras —Uf, al final vas a hacer que me sienta una vulgar ignorante…— dijo girándose hacia él al tiempo que alzaba las cejas —Mis gustos son más sencillos, la verdad— y eso que dentro de lo que cabía el nivel socioeconomico de su familia siempre había sido tirando a alto.
—¿Sabes? Me recuerdas a los nietos de una de las amigas de mi abuela, te hubieses llevado bien con ellos, son muy como tú— rió al pensar en ellos, jóvenes estirados de la aristocracia británica, criados en mansiones y educados en los mejores centros para chicos.
—¿Vida sentimental? ¿Qué es eso?— le preguntó con fingida sorpresa, luego rió y negó con la cabeza.
Desde que lo dejase con su novia… o más bien su novia la dejase a ella, no había vuelto a estar con nadie más. Que por otro lado, dada la situación, tampoco había pensando en estar con nadie en su estado.
Cesur tenía un amplio conocimiento sobre cintas cinematográficas, y como aquella muchacha no conocía obras indispensables pensó en la idea de instruirla, enseñarle aquel mundo que pocos podían entender y disfrutar -¿Sesudas? No se trata de eso, creo que todos podrían comprender los significados si se pusieran a investigar tan solo un poco, o incluso a debatir con las personas a nuestro alrededor. No son nada difíciles, ¿por qué crees que hay tantos admiradores de los grandes directores?- El rubio no podía disfrutar de películas palomiteras que solo intentaban conseguir grandes recaudaciones -Dame un ejemplo por favor- Le pidió amablemente para saber cuál era su género favorito, la mayoría del tiempo a Cesur le resultaba placentero disfrutar del drama, inconscientemente disfrutaba estar melancólico, tal vez muy en el fondo creía que se lo merecía.
-Exacto, hay noches en donde debes estar de guardia y no puedes dormir ni un solo segundo, es bastante duro, pero creo que con la satisfacción de poder ayudar a otros se puede lograr. Aunque debo confesar que la mayoría lo hace por la paga, cosa que a mi no me sucede.- arrugó el ceño haciéndole saber que ese no era su caso, y más aún cuando mencionó que no conocía a uno de sus compositores favoritos -¿De verdad? Sus obras son las más importantes del posromanticismo, si nos volvemos a ver pronto prometo entregarte algo de su arte, no puedes perderte la oportunidad de conocer algo tan magnifico. ¿Qué me dices de Schubert? ¿te suena?- Ni hablar sobre música turca, aquella chica no conocía aquella cultura, así no haría el intento de mencionarlo -¿No te llama o simplemente no le has dado la oportunidad?- preguntó con una pequeña sonrisa en su semblante -No, para nada... Creo que solo no has tenido tiempo ya que tienes una vida bastante ocupada, me encargaré de que con el tiempo eso cambie.- Alzó una ceja bastante interesado "Muy él" ¿a qué se refería con aquella expresión? -Espero que sea algo positivo. Es simple conocimiento en artes, Raleigh.- expresó con su típico tono sereno, para luego comenzar a reír con su próxima pregunta -Vamos, ¿por qué rehuyes de mi pregunta? ¿es que acaso nunca has tenido pareja o te han besado?- cuestionó con tono malicioso -De ser así habrá que cambiar tu pobre fortuna...