Al final y al principio, por principios no he querido faltar a mi ritual anual particular de dibujar al Padre Demonio el primer día del año que no hace daño del todo a pesar. Pesar de los pesares ha sido el año pesado y pasado calificado como EL DESCENSO DE LA PARRA en un descenso continuado. La imprecación continuará otro ciclo más según las predicciones espirituales de libertad, y se vaticina LA PÉRDIDA TOTAL DE LA FE en un proceso involutivo y recesivo insignificante pero significativo. Que el Padre Demonio nos pille confesaos. ¿Amén?











