Llevo ya cuatro años sin un computador.
Cuatro años es demasiado tiempo para alguien que ama escribir.
Y sin embargo, no ha sido solo la ausencia de un objeto.Ha sido el reflejo de algo más profundo:una versión de mí que se fue apagando en silencio.He escrito en el móvil, en libretas, en fragmentos sueltos…como si mi voz también hubiera tenido que adaptarse a sobrevivir.Tal vez no era el momento de volver.Tal vez necesitaba perder esa parte de mí para entender cuánto significaba.
Y ahora…que empiezo a sentirme de regreso en mí misma,no me sorprende pensar que el computador también volverá.Como si nunca se hubiera tratado de él,sino de mí.
Colette Mélusine.








