—¿Qué me miras? —alzó ambas cejas, luego le echó un vistazo al cuaderno ensuciado, aparentemente por su culpa— Fíjate en dónde te pones a escribir.
- Nada, lo siento- Dije bajando la mirada no quería líos de ningún tipo y era mejor pasar desapercibida- Si, no debería haber estado escribiendo aquí. El camarero se fijo en mi y me presto un paño para poder limpiar el liquido- Gracias- inmediatamente me puse a ello.







