“Por supuesto que me lo ensenaron pero no lo pongo mucho en práctica ya que me agradan demasiado las personas” respondió con gracia ante las palabras de su amiga para después ver a la persona que su amiga habia corrido no tan amablemente de la banca por lo que murmuro un pequeño lo siento antes de mirar a la castaña. “Gracias” tomo la bebida que le ofrecía para darle un sorbo, desviando por unos segundos la mirada hacia los juegos comprobando que los niños estaban bien. “Me encanta el invierno pero llega a un punto donde me harta traer tantas capas de ropa encima” confeso para después reír suavemente al tiempo que asentía. “Demasiada y es por eso que agradezco más que nada que los días estén mejores para poder sacarlos al parque y que quemen esa energía aquí y no en la casa”
“No sé qué le ves, la mayoría de las personas son nefastas, Esme.” contestó, frunciendo el ceño y después se encogió de hombros, en la mayoría de las cosas eran lo opuesto, pero eso mismo era lo que las había juntado tanto. Veía los niños jugar, no podía imaginar el trabajo que debe de dar cuidarlos a ambos, por tan pequeños que eran o adorables que parecían, hasta ahora se le hacía difícil imaginarse a sí misma con ese papel. “Bueno, eso sí, los outfits que podemos usar ahora son mucho más bonitos, te concederé eso... Deberías concederme un día para ir de compras, lo extraño, Desmond te está robando de mi lado, no lo permitiré.” dramatizó de una manera bromista mientras que negaba con la cabeza para después tomar un sorbo de su vaso. “Deberíamos tomarnos un fin de semana, podríamos ir a Boston, un viaje de chicas, si quieres nos llevamos a tu primer hijo Asher y lo convencemos de la hermosa persona que soy para que le diga a su novia.” propuso la castaña, mientras que una sonrisa divertida se dibujaba por sus labios.