
No title available
Sweet Seals For You, Always

Product Placement

PR's Tumblrdome
No title available
Keni

Kaledo Art
NASA

pixel skylines

roma★
trying on a metaphor
will byers stan first human second
DEAR READER
Game of Thrones Daily

No title available
dirt enthusiast

titsay

if i look back, i am lost

ellievsbear

izzy's playlists!
seen from United States
seen from Brazil

seen from United States
seen from France

seen from United States
seen from Saudi Arabia
seen from United States
seen from Belgium

seen from Germany

seen from Türkiye

seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Austria

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
@chelspaola
Estoy yendo a mi ritmo, pero a veces dudo si voy bien, si estoy haciendo las cosas bien. A veces dudo si todo estará bien.
Harvester of Sorrow.
Lo malo de tener imaginación son las películas mentales que nos montamos y que nos acabamos creyendo.
Lo mas cercano a tocar el cielo.
Hay noches que empiezan simples y terminan convirtiéndose en algo que una parte de ti ya nunca puede soltar. Creo que eso fue lo que nos pasó. Íbamos con la idea de escaparnos un rato, de descansar, de pasar tiempo juntas, a solas como casi nunca podemos… pero en algún momento todo cambió de forma y se volvió mucho más grande que una simple cita.
Todavía puedo recordar la sensación de esa noche como si siguiera ahí. El vino sobre la mesa, la música sonando mientras cantábamos y bailábamos sin importar si lo hacíamos bien o no, las risas que salen cuando ya estás lo suficientemente ebria para dejar de pensar y simplemente existir. Había algo tan ligero y tan bonito en nosotras en ese momento. Algo que se sentía libre.
Y luego estaba la vista.
Ese piso 22 lleno de luces abajo de nosotras, la ciudad extendiéndose como si fuera interminable, tan viva y tan lejana al mismo tiempo. Me acuerdo perfecto de cómo me sentía mirándolo todo contigo: como si por unas horas el mundo hubiera decidido dejarnos en pausa. Después apareció la luna, enorme, dorada, de ese color entre amarillo y naranja que parece irreal. Fue imposible no salir a verla. Era demasiado bonita para ignorarla.
Pero honestamente, después de unos segundos dejé de mirar la luna.
Te miré a ti.
La luz tocándote la piel, tu sonrisa, la forma en la que te acercabas a mí sin siquiera darte cuenta. Y entonces pasó algo que no sé explicar del todo. Como si toda la energía de la noche se hubiera concentrado en ese instante exacto. Te paraste frente a mí y te rodeé con mis brazos, jalándote suavemente de la cintura. En cuanto nuestros cuerpos se encontraron, sentí un calor recorriéndome completa. No era solo deseo. Era algo más profundo, más eléctrico, más emocional. Como si mi cuerpo reconociera el tuyo incluso antes de tocarlo.
Cuando empezamos a besarnos, todo alrededor desapareció. Ya no escuchaba la ciudad, ni pensaba en nada más. Solo existía la sensación de tenerte así de cerca, de sentir cómo me respondías, cómo tus manos me buscaban igual que las mías te buscaban a ti. Había una intensidad tan natural entre nosotras que daba miedo y paz al mismo tiempo. De esas conexiones que no se sienten actuadas ni forzadas, simplemente suceden.
Entramos de nuevo al departamento casi sin poder separarnos. Riéndonos, tropezando, dejándonos llevar por esa desesperación bonita de querer sentir más. La música seguía sonando de fondo y de alguna forma eso hacía que todo pareciera todavía más irreal, como una escena que solo existe en las películas o en los recuerdos que después cuentas con el corazón acelerado.
Y entonces llegó esa parte donde ya no sabes exactamente qué fue primero y qué vino después. Solo sabes cómo se sintió. Tus besos sobre mi piel, la forma en la que me mirabas, cómo cada caricia parecía decirme algo sin necesidad de palabras. Nunca había sentido una mezcla tan intensa entre ternura y deseo. Era dulce y salvaje al mismo tiempo. Delicado, pero imposible de detener.
Lo más fuerte fue darme cuenta de que no se trataba únicamente del cuerpo. Claro que había pasión, muchísima, y una química que me hacía sentir completamente encendida… pero debajo de todo eso había algo mucho más íntimo. Algo emocional. Algo que me hacía sentir profundamente conectada contigo. Como si en medio de toda esa intensidad también existiera una calma extraña, una sensación de hogar.
Hubo momentos en los que solo podía mirarte y pensar en lo absurda que era la suerte de coincidir contigo en esta vida. Porque no era solo lo que estaba pasando, sino cómo me hacías sentir mientras pasaba. Deseada. Segura. Vulnerable. Viva.
Y cuando todo terminó y nos quedamos ahí, abrazadas, tratando de recuperar el aire entre risas nerviosas y ojos brillosos, entendí por qué terminamos llorando. No era tristeza. Era simplemente demasiado amor, demasiada conexión, demasiada belleza contenida en una sola noche.
Hay personas que llegan a tu vida y hacen ruido. Y hay otras que llegan y te transforman de maneras silenciosas, profundas, imposibles de explicar por completo.
Esa noche contigo fue exactamente eso.
No solo un recuerdo bonito.
Fue una de esas pocas veces en las que el mundo, el cuerpo y el alma parecen estar completamente sincronizados.
-Púrpura 💜
De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver cosas que tú no ves, que te enseñen a mirar con otros ojos.
-Mario Benedetti
¿Que es la libertad?
Disfrutar los días calmos con quienes sangre no compartes.
Imagínense eso, PUÑETAS
Hubieron tantas cosas
que quería decirte
aquella noche, pero me contuve
porque simplemente…
no fui capaz de continuar.
Era demasiado lo que ocurría
en mi corazón.
La intensidad de todo lo que sentía
era tan fuerte
que no pude expresar
con palabras exactas
lo que quería decir.
Lo único que salió de mi boca
fue el silencio, seguido
de una simple confesión
«te quiero»
y una triste
disculpa.
Ayumi
Sobrevivir a una relación con un narcisista, te deja un estrés postraumático horrible, no sé cuánto durará pero no se lo deseo a nadie..
Luces bastante desmotivado para ser un joven con tantos sueños...
- Amígdala secuestrada.