No tardó mucho en divisar los globos rojos que flotaban en el aire, y no sólo de ese color, morados, verdes, y con lunares también. Giró la cabeza ligeramente para asegurarse de que el otro le seguía.— Mira, ahí están.—mencionó, mientras señalaba.
Cuando la chica le mencionó a donde mirar Christopher se maravilló con la gran cantidad de globos de diferentes colores y formas que había, sonrió como niño pequeño cuando divisó uno del color de su preferencia. “Pooh quiere uno amarillo.” comentó lo que el oso le había “murmurado”






